ENFOQUES

Sábado 16 de Junio de 2001

EUGENIO HEIREMANS:
Defensor de la Empresa Privada

A los 22 años ya era director de una empresa, a los 24, presidente de la misma. Hoy es el Presidente Ejecutivo de la Asociación Chilena de Seguridad y director de numerosas instituciones, cargos que este hombre duro del empresariado nacional ha logrado gracias a sus sellos inconfundibles: disciplina y creatividad.
Por MARIA CRISTINA SILVA M.

El reloj marca las 6:15 AM y Eugenio Heiremans Despouy ya comienza el día. A las 7:30 de la mañana está sentado en su oficina, dispuesto a aprovechar al máximo la jornada en sus múltiples actividades.

A los 78 años, "don Eugenio" - como lo llaman quienes han trabajado con él en algún momento de su trayectoria- no tiene ningún minuto para aburrirse. A su cargo de Presidente Ejecutivo de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), se suman otras funciones, como su participación en los directorios de las compañías CMPC, Megavisión e Indura; y en el Centro de Estudios Públicos, la Universidad Bernardo O'Higgins y la Corporación Patrimonio Cultural de Chile.

"Trato de no terminar mi jornada de trabajo después de las 8:00 pm. Apenas llego a mi casa hago gimnasia, me pego una ducha y como con mi familia", cuenta Heiremans.

Este rigor, que además de manifestarse en su vida cotidiana se ha revelado en todas las iniciativas que ha emprendido, le ha permitido obtener logros destacables, como haber sido director de una empresa a los 22 años y presidente de la misma a los 24, haber estado en la presidencia de la Sofofa en dos oportunidades distintas, y crear y presidir la ACHS.

"Lo que más destacaría en él es su disciplina, que se ve en todo lo que hace. Es súper metódico, tiene todo perfectamente ordenado, se mantiene constantemente haciendo ejercicios... Es riguroso; lo que le ha permitido lograr sus objetivos", cuenta su nieta Fernanda Valdés Heiremans.

El Joven Ejecutivo

Cuando Eugenio Heiremans cursaba su tercer año de estudios en la Escuela Naval, decidió salirse para estudiar Ingeniería.

Como se retiró a mediados de año, se puso a trabajar con su padre en la empresa familiar Socometal (Sociedad Anónima Heiremans de Construcciones Metálicas). Entonces, su padre le dijo: "Tú tienes condiciones para tomar papeles directivos. Te propongo que no estudies ahora sino que trabajes un par de años, y después te especialices en temas que vayas necesitando".

Dicho y hecho. Eugenio Heiremans comenzó a trabajar a los 21 años con su padre, decisión que hoy califica como más que acertada.

"Fue como un recado de Dios, porque yo alcancé a trabajar un año y medio con mi padre y él murió (muy joven, a los 46 años). Pude aprovechar ese tiempo cerca de él", recuerda.

Así, Heiremans tuvo que hacerse cargo a temprana edad de Socometal. Para estar al día con las teorías económicas y de dirección de empresas del momento, hizo permanentemente viajes a EE.UU. y Europa, donde tomó cuanto curso encontró relacionado con sus intereses.

Apenas entró al mundo laboral, a Eugenio Heiremans le llamó la atención la falta de preparación de los trabajadores. La mayoría de ellos no tenía ni siquiera la enseñanza básica.

Entonces empezó a interesarse y trabajar por la capacitación de éstos. Fue así como comenzó a colaborar con la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), que era una institución joven.

Como era una persona "muy entusiasta" (según sus palabras), poco a poco lo fueron incluyendo en Asimet, hasta que lo nombraron director a los 22 años. Sólo dos años después ya estaba en la presidencia de la Asociación.

- ¿Cómo fue asumir un cargo tan importante a los 24 años?

- Terrible. Fue una cosa absolutamente excepcional, porque el director más joven que había dentro de Asimet tenía 63 años, por lo que había una diferencia muy grande. Yo tuve la ventaja de que me apoyaron mucho, creyeron mucho en mí.

Heiremans recuerda que en esa época inventaba "50 cosas diferentes por minuto". Invariablemente se encontraba con la voz de la experiencia que le decía: "Mira, en realidad es muy bonito el proyecto, PERO...".

"En esos años me hice el ánimo de que cuando fuera viejo (como soy ahora), iba a tratar de usar lo menos la experiencia y lo más la inexperiencia de los jóvenes. En un mundo que se desarrolla a la velocidad actual, con la revolución tecnológica y científica que existe, uno tiene que ser terriblemente creativo y buscar nuevas soluciones a las cosas", asegura.

Nacimiento del Management

Cuando Heiremans daba sus primeros pasos en el mundo de la empresa, le tocó participar de un importante proceso de transición.

"La generación de empresarios anterior a la mía había vivido en una economía en que la relación del sector privado con el Estado era muy estrecha y de gran colaboración. El Estado ayudaba mucho al desarrollo de la actividad privada porque era un país en formación. El año '38 llegó el gobierno de Aguirre Cerda, lo que implicó un cambio de escenario ya que se quiso formar un Estado empresario", plantea.

Por esos años se creó la Corfo y, producto del desabastecimiento originado por la Segunda Guerra Mundial, se comenzó a fabricar en Chile una serie de productos que antes se importaban. Vino un desarrollo industrial importante.

Heiremans recuerda con pasión: "Los dirigentes de la generación empresarial anterior a la mía no se adaptaron nunca a este Estado opositor al sector privado. No supieron defender sus derechos. Entonces entró una nueva generación - la mía- , que peleó por restablecer un régimen de empresa privada, lo que era muy difícil porque el Estado era el amo y señor de todo".

En esta lucha por la libertad individual frente al poder del Estado, el nombre de Eugenio Heiremans fue haciéndose cada vez más conocido. Así, a los 32 años fue elegido presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa).

Al igual como una década atrás a Heiremans le había llamado la atención la falta de preparación de los trabajadores, por esos años reparó en la escasa formación profesional de los empresarios. Entonces, la mayoría era gente formada por sí misma.

Como él viajaba permanentemente al extranjero, le tocó presenciar el nacimiento del "management" y el auge de las Escuelas de Economía con especialidad en administración.

"Pensé que era fundamental hacer algo del estilo en Chile. A raíz de eso participé de la creación de Icare (Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas), que se fundó el 2 de julio de 1953".

La idea era que Icare fuera el lugar donde todos los empresarios llevaran sus experiencias y conocimientos, para que hubiera un intercambio de ideas.

Su preocupación no era sólo por el mejoramiento técnico y profesional del empresariado. "Me preocupaba también por su posición moral, porque yo siempre he considerado que la mejor manera de que el mundo progrese es en base a la empresa privada. De eso no me cabe ninguna duda", dice.

Más tarde continuó participando en numerosos proyectos empresariales. Tuvo un rol importante en la fundación de la Compañía de Acero del Pacífico, de la que más tarde fue director y vicepresidente. También fue presidente de Pizarreño en la etapa en que comenzó en el rubro de la cerámica, y director de CMPC (actualmente de una de las filiales de esta compañía).

También presidió Ticino Chile, Refractarios Chilenos S.A. (RECSA) y Philips Chilena, entre otros cargos en el mundo de la empresa.

Pero fue en 1958 cuando Eugenio Heiremans creó la organización por la que seguramente será recordado a futuro. Ese año dio vida a la Asociación Chilena de Seguridad (Ver recuadro).

Amigo de los Sindicatos

"Yo nunca he querido mezclar las dos cosas. Yo soy un hombre del sector privado que lo ha servido eficientemente. Ahora, yo me preocupo y me he preocupado siempre muy activamente de la política. No he sido nunca político-partidista, pero sí participo activamente en todo lo que sea política, defendiendo mis ideas", dice Heiremans.

Según quienes lo conocen de cerca, en numerosas oportunidades le ofrecieron cargos públicos (siempre gobiernos de tendencia derechista), ante lo cual él ha dicho que considera peligroso que la gente se aproveche de la carrera que puede hacer en el sector privado para llegar a posiciones políticas.

"Los ministros siempre lo consultaban, pero él nunca tuvo una acción directa de responsabilidad permanente. Yo sé que le ofrecieron ministerios varias veces", asegura su amigo Ernesto Ayala, presidente de CMPC, quien conoce a Heiremans desde que tenía 20 años y mantiene con él un contacto permanente.

"Una de sus principales virtudes es su honradez infinita. Eugenio es un hombre que no es capaz de engañar a nadie nunca, jamás. Es de una franqueza bastante terminante", asegura Ayala.

Ayala destaca que si bien Heiremans suele aparecer en la prensa rodeado de "súper personajes" (ministros y altos empresarios), en la práctica es un hombre que ha vivido rodeado de directores sindicales.

"Es muy cercano a los sindicatos, a la gente modesta. No sólo tiene buena relación con los trabajadores de la ACHS, por ejemplo, era muy amigo de Clotario Blest (fundador de la CUT)", cuenta.

La constante preocupación de Heiremans por el mejoramiento social es una herencia de Jorge Alessandri Rodríguez, quien fue prácticamente su segundo padre.

"De mi formación, un 99% se la puedo atribuir a don Jorge. Lo que más admiré en él fue el profundo respeto por el derecho de los demás", destaca.

"Un Palomilla Atroz"

Aunque Eugenio Heiremans suele proyectar públicamente una imagen de ejecutivo serio y ponderado, lo cierto es que quienes lo conocen aseguran que es buenísimo para la chacota.

Gloria Arthur, quien durante muchos años ha sido muy cercana a él y a su mujer, asegura que "Pepe (como lo llaman sus amistades) es un palomilla atroz. Es una persona realmente simpática y divertida, lo que pasa es que eso no se le nota cuando está trabajando".

Cuentan por ahí que su ingenio a la hora de hacer bromas es increíble. No es extraño que sus invitados a su campo en Los Angeles se encuentren con culebras de goma entre las sábanas, y que se ponga máscaras para hacer reír un rato.

Otro rasgo que lo caracteriza es su gran pasión por la vida familiar. Todos los años nuevos, el clan Heiremans-Bunster parte a celebrar en familia.

Los últimos años la fiesta se ha celebrado en La Serena, donde este enorme familión (incluidos maridos, señoras y pololos) se "toman" un hotel.

En ocasiones de esparcimiento como esas, Eugenio Heiremans puede darse algunos de sus gustitos, como nadar en el mar, comer bien y asistir a espectáculos de calidad.

En su campo, otra de sus pasiones, Heiremans se dedica a cabalgar, jugar tenis (cuentan que es bien bueno), leer tanto literatura moderna como clásicos españoles y franceses y escuchar buena música.

"Me gusta la música clásica y la música de mis tiempos de juventud, que era más armoniosa: permitía bailar apegados, no cada uno por su lado como ahora", dice riendo a carcajadas.

Eugenio Heiremans Despouy es un agradecido de la vida. Un agradecido de la manera en que ha sido premiado, que no se refiere a las más de 15 distinciones que ha recibido a lo largo de su vida, entre las que se encuentran el Premio Sofofa, Premio al Mérito Empresarial (otorgado por la CUT de Arica) y el más reciente, Premio Bicentenario 2000.

"En realidad, más que por estas distinciones, yo me he sentido premiado por la satisfacción que he sentido por lo que he podido hacer. La felicidad se obtiene cuando uno es capaz de realizar cosas efectivas, aunque no se tenga como recompensa la riqueza", concluye.

Su Labor en la Asociación

La Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) es una corporación privada, sin fines de lucro, que administra el seguro social contra riesgos de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Fundada en 1958, está formada por un directorio paritario integrado por tres representantes de los empleadores adherentes y tres representantes de los trabajadores afiliados. Después de más de 40 años, la ACHS sigue siendo la principal mutual en prevención de riesgos laborales, y cuenta con una extensa red de salud privada.

- ¿Cómo llegó a participar de la creación de la ACHS?

- Hacia 1955, con un grupo de empresarios, presentamos un proyecto para administrar salud pública de una manera más eficiente, a través de una institución privada sin fines de lucro. Pero nuestra iniciativa no tuvo acogida. Entonces, decidimos formar una asociación para administrar el seguro social de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, ya que ese era un nicho al cual podíamos entrar. Entonces todos los años se accidentaba más de un tercio de los trabajadores chilenos y el costo del seguro era extraordinariamente alto.

- ¿Cuáles han sido los logros de la ACHS?

- Hemos logrado reducir los accidentes de un 35% a un 8%, y hemos disminuido considerablemente las enfermedades profesionales. La clave ha estado en una administración eficiente en la que han participado los trabajadores. A nivel mundial existen muchos sistemas, pero casi todos son con fines de lucro. Yo, que soy el gran campeón de que las empresas tienen que ganar dinero, consideré que esto tenía que ser una iniciativa esencialmente solidaria.

- ¿Cuáles son sus desafíos?

- Seguir desarrollándonos para seguir disminuyendo los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales. Tenemos como meta llegar en cinco años más a una tasa del orden del 5%, que es óptima.

Eugenio Heiremans Despouy (casado con Olivia Bunster, 9 hijos, 39 nietos), nació el 27 de abril de 1923.

Estudió en el Instituto Nacional y en la Escuela Naval. También hizo cursos de especialización en Administración en EE.UU. y Europa.

Actualmente es Presidente Ejecutivo de la Asociación Chilena de Seguridad. También es director de CMPC, Indura, Megavisión, CEP, Universidad Bernardo O'Higgins y Corporación Patrimonio Cultural de Chile. A su vez, es director de la Fundación Jorge Alessandri Rodríguez y de la Fundación Hernán Alessandri Rodríguez. Es Consejero Honorario de la Sofofa y Asimet.

Cargos anteriores: Presidente de Pizarreño, Ticino Chile, Recsa, Soquina, Philips Chilena, Socometal. Vice Presidente de la Sociedad Chilena de Radiodifusión. Director de Pesquera Yadrán, Provida, La Nación. Fundador y primer Presidente de Icare.




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La preocupación por la calidad de vida de los trabajadores siempre ha sido un tema fundamental para Eugenio Heiremans. Según sus amigos, esto se debe a su permanente y estrecha relación con líderes sindicales y fuerza de trabajo.
La preocupación por la calidad de vida de los trabajadores siempre ha sido un tema fundamental para Eugenio Heiremans. Según sus amigos, esto se debe a su permanente y estrecha relación con líderes sindicales y fuerza de trabajo.
Foto:Julio Maillard


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