REVISTA YA

Martes 3 de Septiembre de 2002

en el diseño:
La otra Lolita

Prefiero insinuar a mostrar, explica la diseñadora francesa Lolita Lempicka. Para ella, una transparencia es más inquietante que la piel desnuda. Tras casi dos décadas de carrera dedicada a la Alta Costura, asegura que la historia de la humanidad está muy ligada al vestuario. La ropa lo dice todo de un estilo de vida, de un período de lujo o de recesión. Dice todo lo que nosotros somos.
Texto Pilar Segovia I.

Misteriosa es Lolita Lempicka. Desde ya, el nombre que la ha encumbrado en la escena mundial de la moda no es el que recibió al nacer en Bordeaux, en 1954, y que prefiere mantener en la más absoluta intimidad. Ella misma explica su decisión: Me gustan la dualidad y el contraste que emanan de estos dos nombres. La vivacidad, la insolencia, que fluyen del nombre Lolita, y la reserva que se encuentra tras él y la obra de la pintora Tamara de Lempicka. Desde muy joven me llamaban Lolita. Guardé este nombre y mi admiración por la artista decidió el resto. Todos los creadores tienen nombres artísticos. Amo la idea del misterio, por eso lo elegí.

Ya en su infancia, aprendió a jugar con la combinación de colores y texturas, mirando a su madre que hacía pantalones en su propio hogar. En los 70, comenzó a rediseñar ropa de segunda mano, dándole un toque original y novedoso, y a dibujar croquis. A los 18 años, se inscribió en la escuela Berçot y sólo a comienzos de los '80 debutó con su primera colección, que obtuvo un éxito inmediato. En 1984 abrió su tienda fundadora, en el distrito Marais en París.

- ¿Qué es lo que identifica o caracteriza sus creaciones?

El elogio de la femineidad, de la seducción sugerida, nunca provocada. El sentido de la puesta en escena de la ropa y del detalle que hacen que una les tenga cariño. Las mujeres me dicen que se ponen y vuelven a poner mi ropa. Sin cansarse nunca. Ése es el mejor cumplido que me pueden hacer. Me gustan los materiales buenos, la ligereza de las sedas sobre un cuerpo en movimiento, el acabado de una manga o de una basta. Tengo el gusto por lo bien hecho y me fascina como está hecha la ropa antigua.

- A los cinco años hojeaba revistas de moda y hacía la ropa de sus muñecas. ¿Qué era lo que le atraía de la moda siendo tan joven?

De lo que existía no había nada que me satisficiera. Tenía ganas de reinventar la ropa a mi gusto. Siempre tenía un lápiz en la mano, un trozo de tela en la otra, probaba, arreglaba, inventaba vestidos de cuentos de hadas. Más tarde, cuando supe que existían escuelas en las que se aprendía todo aquello con lo que soñaba, es decir, a hacer moda, mi sueño por fin se realizó.

- Cuando abrió su primer taller de costura, ¿qué expectativas tenía de su carrera como creadora?

Tenía deseos de dejar libres a mis sueños de refinamiento para las mujeres, de femineidad, de hacerlas aún más guapas, más fascinantes, más conmovedoras, más misteriosas. Todo esto es lo que todavía me anima. Revelar su femineidad y hacer que al verse bien con su ropa también se vean guapas por dentro.

- ¿Qué atmósferas y motivos son los que la inspiran?

Todo me inspira. La vida es una fuente permanente de inspiración. Mis hijas, un viaje, el cine, en el que he vestido a las actrices más formidables, y que es un medio que adoro. Amo todo lo que hay de bonito en las cosas, lo que hace que la gente o las cosas se vean preciosas, únicas, que una les tome cariño. Me fascina tanto la ropa comprada en un mercadillo como un objeto de los años '40, que tiene la pátina del tiempo y el talento de quien le dio forma. Me gustan las cosas y la gente que tengan un alma y una personalidad bonitas.

- ¿Cómo ha influido la maternidad en su trabajo?

Es verdad que mi familia es esencial en mi vida. Mi hija mayor, Elisa, tiene un verdadero don para el diseño y se ocupa de la dirección artística de mis desfiles. Tiene un arte para dibujar destacable. Mis gemelas cada vez se interesan más en mi trabajo y mi marido dirige la sociedad. También es una historia de familia y el hecho de sentirme tan llena es un privilegio del que disfruto cada día.

- ¿Qué papel ha jugado su marido en su carerra?

Está a mi lado desde siempre, me apoya y me anima. También me deja libre para que no tenga que ocuparme más que de mi trabajo de creación, ya que se preocupa de todos los otros aspectos de la sociedad. Es una suerte increíble, y una bonita aventura amorosa juntos.

- En otras entrevistas ha dicho que es apasionada del cine, ¿qué le atrae de este mundo?

Tengo la suerte de contar con grandes actrices entre mis amigas, así como también de jóvenes debutantes. Tengo una fascinación muy especial por el cine. Me gustan las puestas en escena, la actuación de los actores, la parte de misterio y de sueño que está asociada. No es la vida real, tal vez sea esa dimensión irreal la que me guste. Me encanta Isabelle Huppert, que es una actriz formidable, y también me ha gustado mucho vestir a Anne Parillaud para su última película o Elodie Bouchez, que es una actriz muy contenida y emotiva a la vez.

- De todas esas actrices, ¿cuál representa mejor su
estilo?

Todas las que visto se ven diferentes con mis creaciones. Para cada una pienso qué es lo que va a representar la ropa. Cada una es distinta, radiante y el destacar su personalidad es lo que me gusta. Quiero que se sienta la heroína de su propia vida. Me da tanto placer vestir a Isabelle Huppert como a Chiara Mastrioanni, Emmanuelle Béart o Elodie. Me asigno la tarea de qué es lo que hay que hacer para ellas, y es un ejercicio muy agradable. La pieza, única, es pensada a medida para su papel, su estilo, su silueta, su personaje. Todas tienen en común una fuerte personalidad y el ser fieles a mi estilo....

- ¿Qué papeles juegan la sensualidad y la provocación a la hora de desarrollar sus creaciones?

Prefiero insinuar a mostrar, sugerir a llevar algo pegado. Una transparencia es más inquietante que la piel desnuda.

- ¿Qué mujer representa su ideal de belleza ?

No tengo íconos. Las mujeres que me conmueven tienen un carácter firme y una bella personalidad. Pero la belleza no es nada sin estilo.

- ¿Es la historia una fuente de inspiración para la creación de sus diseños?

La historia de la ropa, sí. A menudo he descosido corsés para comprender su estructura y me interesa tanto el derecho como el revés. La historia está ligada a la ropa y la ropa lo dice todo de un estilo de vida, de un período de lujo o recesión. La historia se lee muy bien a través de la vestimenta. Y no es superficial, ya que la ropa dice todo lo que somos.

- ¿A quienes se dirigen sus modelos y su perfume?

Las mujeres que se ponen mi ropa y las que llevan mi perfume pueden ser muy diferentes. A menudo jóvenes, pero no únicamente ellas. Pero, por otro lado, todas se asemejan en un punto: asumen plenamente la femineidad, el sentido del detalle, el gusto por el romanticismo y la parte de sueño que está en ellas es esencial. Son sensibles a las señales oníricas que emite mi perfume.

- En su clóset, ¿qué pieza, accesorio o detalle es el que prefiere y por qué?

Siempre llevo mis creaciones y las combino con ropa antigua, joyas de los años '30 o '40, accesorios vintage. Me gusta la idea de unir las épocas. Eso es modernidad.

- ¿Qué es lo más difícil que tiene que soportar en el mundo de la moda?

Nada. Considero que es un privilegio y una gracia poder crear para las mujeres, evolucionar en un mundo de savoir faire. He podido realizar mi sueño de niña.

quién es

Desde muy pequeña, Lolita se dejó atrapar por el mundo del diseño. Ya a los cinco años miraba las revistas de moda, y poco tiempo después comenzó a crear la ropa de sus muñecas. En los 70, aprendió a escoger las telas en el mercado de Saint Pierre en París y a diseñar vestidos y trajes, con un estilo ad hoc con la sicodelia imperante. A los 18 años tomó un curso de costura en Berçot. En 1984, junto a su marido, Joseph-Marie, abrió su primera tienda y lanzó su colección debut que fue un éxito. Ha asegurado, en otras entrevistas, que admira el estilo de Coco Chanel y de los diseñadores de vanguardia. También que, antes de lanzar al mercado una nueva línea, la prueba en sí misma y que salvo algunos accesorios vintage, usa sólo ropa de su marca y el perfume que lleva su nombre y que es uno de los diez más vendidos en Francia. A esta diseñadora - madre de tres hijas- le encanta viajar y el buceo en alta mar, en especial en las Islas Maldivas y las Seychelles. También ir a su casa de campo, donde disfruta cocinando y trabajando en su huerta.


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Me fascina tanto la ropa comprada en un mercadillo como un objeto de los años '40, que tiene la pátina del tiempo y el talento de quien le dio forma.
Me fascina tanto la ropa comprada en un mercadillo como un objeto de los años '40, que tiene la pátina del tiempo y el talento de quien le dio forma.
Foto:Puig Chile


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