VISIÓN NACIONAL

Miércoles 29 de Septiembre de 1999

Trágica Hermandad Naval

Hace 50 años, el buque argentino Fournier cometió el pecado de navegar sin permiso por aguas chilenas en los canales australes. La tragedia golpeó a sus 73 tripulantes. Este hecho marcó el primer trabajo combinado de las Armadas de Chile y Argentina en la rebusca de las víctimas.
Por Rolando Martínez

Hace cincuenta años, las Armadas de Chile y Argentina debieron actuar en forma combinada para una penosa misión: ubicar y rescatar parte de la dotación del buque Fournier, de la marina trasandina, que se hundió a 450 metros de profundidad en las inmediaciones del Estrecho de Magallanes.

Los 73 integrantes que conformaban la dotación, entre ellos dos pasajeros, no pudieron salvar sus vidas. Sus gritos se acallaron por la rigurosidad del clima, con un temporal fuerza 12, lo más rudo en el mar, con vientos huracanados del oeste.

La tragedia, que ocurrió entre la noche del 21 y 22 de septiembre de 1949 y obligó al despliegue de unidades navales de ambos países, quizás fue el anticipo de una acción que actualmente está ya integrada a los programas de ambas armadas.

La segunda versión del ejercicio de salvamento y rescate marítimo en la zona austral, desarrollada a comienzos de este mes por las marinas chilena y argentina en la zona del Beagle, demostró que en el marco del Tratado de Paz y Amistad suscrito en 1984, la voluntad de actuar en caso de emergencia está latente.

EL ULTIMO VIAJE

El buque barreminas Fournier había zarpado desde Río Gallegos en la mañana del 21 de septiembre al mando del capitán de corbeta Carlos Negri, con una tripulación de 72 personas. En ella iban su suegro y su cuñado que regresarían a Buenos Aires vía aérea desde la localidad de Ushuaia, puerto al cual debía recalar el navío en la tarde del 24.

La nave de 59 metros de eslora y 7.30 metros de manga se encontraba en la tarde del 21 de septiembre de 1949 navegando en las proximidades del faro Punta Delgada, sector de la boca oriental del Estrecho de Magallanes. Por la noche cruzó el faro San Isidro.

Hasta allí se supo del Fournier. Al día siguiente ya no había contacto. Los primeros indicios hacían pensar que algo había pasado o bien que el buque había fondeado (tirar ancla a la profundidad) a la espera de mejores condiciones climáticas.

El entonces comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, con base en Punta Arenas, contraalmirante Rafael Santibáñez, informó que la nave había tomado la ruta del estrecho, dirigiéndose a canales fueguinos con un pronóstico meteorológico negativo.

El comandante del Fournier se había salido de su ruta habitual incursionando por el paso bioceánico sin avisar a la autoridad chilena. No previó la incipiente violencia del viento, sino hasta cuando se acercaron al canal Magdalena, vía que los llevaría más rápidamente a destino.

Sin embargo, el mal tiempo dijo otra cosa y aparentemente el buque se dio vuelta de campana por las marejadas o chocó con un roquerío no identificado en las cartas de navegación.

Transcurridos cuatro días, el mando chileno dispuso el envío de buques para iniciar la rebusca. El patrullero Lautaro, con 60 hombres, al mando del capitán de corbeta Víctor Wilson, y la barcaza Isaza, con 45 tripulantes, comandada por el capitán de corbeta Pedro Wiegand, cubrieron dos zonas diferentes en las proximidades del canal Magdalena.

El teniente Hugo Alsina, segundo comandante del Lautaro, relató en su oportunidad que los días pasaban y no aparecía ninguna pista. Curiosamente se percataron también que había buques argentinos que navegaban por la ruta, algunos sin saber de la tragedia, los que pidieron autorización y se unieron a las faenas. Así se conformó una flotilla de ocho naves.

El vicealmirante (r) Maurice Poisson, quien en 1983 pasó a retiro tras ser Jefe del Estado Mayor de la Armada, recuerda que en ese entonces era teniente segundo y vicecomandante de la barcaza Isaza. Como el buque trasandino no había reportado oportunamente su incursión en aguas chilenas, la Armada Nacional supo tardíamente que algo podía ocurrir con el Fournier.

TRISTES HALLAZGOS

Cuando habían pasado unos diez días desde el zarpe del Fournier, el Lautaro y cuatro naves argentinas fondearon en Puerto Moris. Durante la noche, en la reunión de planificación entre los comandantes y oficiales jefes de operaciones, el comandante del buque argentino Spiro comentó jocosamente que habían pasado navegando frente a caleta Zigzag, a la altura de Punta Cono, acceso al Canal Gabriel, donde había un poblador tan despistado que tenía izada la bandera chilena al revés, es decir, con la estrella en la parte baja y el color rojo arriba.

Los oficiales chilenos saltaron en el acto y explicaron que eso no era descuido, sino que ese poblador estaba pidiendo auxilio. Aquí surgió la primera señal. Al día siguiente, cuando el buque Spiro llegó al lugar, el poblador, hijo de chilote y yagán, informó que hacía unos días había visto pasar un bote, el cual siguió en su chalupa y logró alcanzarlo hallando dos cadáveres de marinos.

El área de rebusca se redujo a 20 millas y se pidió el apoyo a la Fuerza Aérea de Chile que dispuso el despegue de un avión Caza A-24, el que fotografió toda la costa verificándose una balsa y manchas de aceite en el área de Punta Cono.

El vicealmirante Poisson recuerda que posteriormente el buque Lautaro halló la balsa varada en la costa con cinco cuerpos sentados en la borda, con los pies hacia adentro, abrazados y acurrucados unos contra otros. Presumiblemente eran aquellos que iban en el puente de mando. Vestían gruesas ropas de abrigo y la piel estaba ennegrecida por efecto de las bajas temperaturas que conspiraron a la supervivencia.

Más tarde la barcaza Isaza se agregó a la búsqueda, pero no se halló nada más.

A mediados de octubre de 1949 la fragata Heroína arribó al puerto de Buenos Aires, transportando sólo once cuerpos de la tripulación del Fournier, mientras que otras 62 almas quedaron en las profundidades de los canales.

Naufragios

Son innumerables las tragedias marítimas que han ocurrido en la zona de los canales y en el Estrecho de Magallanes. He aquí algunas:

Vapor Santiago. Bandera nacional. Naufragó el 22 de enero de 1869. Hubo 196 sobrevivientes y 4 víctimas.

Golden Hyden. Fragata norteamericana, chocó su casco con rocas de la isla Charles, al este de isla Tierra del Fuego, el 24 de junio de 1872. Doce muertos y una veintena de sobrevivientes.

Doterel. Buque inglés que sufrió la explosión de su sala de caldera y el depósito de polvorín de proa mientras estaba en Punta Arenas el 26 de abril de 1881. Hubo 143 víctimas y 12 personas salvaron ilesas.

Meteoro. Escampavía de la Armada Nacional, naufragó en las proximidades de Dúngenes, el 20 de mayo de 1918. Murieron 13 marineros.

Vapor Moraleda. Encalló en islote Fairway, cerca del Estrecho, el 3 de agosto de 1940. Hubo 80 muertos y 32 sobrevivientes.

Fournier. Buque de la Armada argentina, naufragó el 22 de septiembre de 1949 en el área de Punta Cono. Murieron los 73 tripulantes.

Naufragio en los Canales

El buque barreminas argentino Fournier en 1949 tenía base en Ushuaia. Estaba comisionado a patrullajes y eventuales operaciones de salvamento marítimo. El 21 de septiembre de ese año zarpó de Río Gallegos para, luego de internarse por el estrecho de Magallanes, navegar por los canales fueguinos. El arribo a Ushuaia estaba previsto para el día 24. Su comandante era el capitán de corbeta Carlos Negri.

Itinerario

21 de Septiembre 7.40 horas: Zarpa de Río Gallegos. 16.30 horas: Se recibe información que indicaba que el Fournier estaba en las proximidades de Punta Delgada, área de la boca oriental del Estrecho.En la noche del mismo día cruza el faro San Isidro, con un pronóstico climático adverso. Temporal fuerza 12 y vientos huracanados del oeste.

22 de Septiembre No hubo comunicación. Se estimaban desperfectos técnicos en la nave.

25 de Septiembre Operación de búsqueda combinada, conducida por buques y aeronaves.

30 de Septiembre Dos aviones de la Fach avistan una gran mancha de aceite en proximidades del Canal San Gabriel.

1 de Octubre Participan en la búsqueda: Patrullero Lautaro y la barcaza Isaza de Chile y el buque San Julián, el rastreador Spiro, los remolcadores Chiriguano y Sanavirón, el buque hidrográfico Bahía Blanca y la fragata Trinidad de Argentina.

5 de Octubre 18.00 horas: Se encuentran botes y elementos del buque, más un cadáver sin identificar en las cercanías de Punta Cono.

Características

Largo: 59 metros.

Ancho: 7.30 metros.

Puntal: 3.50 metros.

Calado (Profundidad): 2.27 metros.

Velocidad: 16 nudos.

Zona del Naufragio

Latitud 54 grados 10 minutos sur y longitud 71 grados 00 minutos oeste.

Profundidad estimada: 450 metros.

Aparente causa: Choque contra roqueríos no marcados en cartas o vuelta campana por estado de mar.

Búsqueda: se hallan 11 cuerpos y quedan desaparecidos 62 tripulantes.


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