REVISTA DEL CAMPO

Lunes 5 de Enero de 2009

Las andanzas del oco

René Guzmán es una leyenda como jinete. con 71 años y más de 15 quebraduras sigue corriendo.
JUAN PABLO SALGADO

"Pucha, iñor, usted no sabe todo lo que me gusta conversar a mí de rodeo, pero del de antes eso sí, no del de ahora". La frase es de René Guzmán, el famoso "Oco". Habla pausado, pero con el correr de los minutos se entusiasma y las palabras le salen solas para contar algunas de las miles de historias que tiene relacionadas con el rodeo y que lo han transformado en una de las leyendas de este deporte todavía vigentes.

Es que el "Oco" no es cualquier jinete. Fue tres veces campeón de Chile y este año llegó a Rancagua con 71 años. Toda una gracia para un corralero que ha sufrido más de quince quebraduras a lo largo de su longeva carrera.

"Empecé como a los diez años y no paré más. Debo ser lejos el que más porrazos me he pegado. Me he fracturado el fémur, los codos, un tobillo, las costillas, una cadera, los hombros y no me acuerdo cuántas partes más", dice.

Cuenta que la peor fue una vez en Gorbea, cuando el "Estruendo" le pasó por arriba y lo fue quebrando de a poco. "Me fregó el fémur y el hombro. Estuve casi un año parado". Sigue conversando y otro accidente se le viene a la memoria.

"Un día íbamos en auto con Felipe (Guzmán) y Juan Valderrama. Estábamos corriendo en Purén y nos alojábamos en Mulchén. Eran como las siete de la mañana y nos chocó un camión. No me podían ni recoger, porque me quebré la cadera. Me echaron en un carro de funeraria y me llevaron a Los Sauces, después a Angol, a Los Ángeles y terminé en Concepción, donde me operó el doctor Melo. Pucha el médico pa' bueno. Pensé que nunca más volvería a correr, pero aquí estoy pues".

La mayor alegría

No podía ser de otra manera. La primera vez que el "Oco" ganó el Campeonato Nacional casi no pudo participar. Meses antes, en Cañete se había quebrado el hombro. Se acuerda clarito.

"Iba arreando y nos dimos vuelta en el primer huacho. Fuimos para allá porque nos faltaban un par de puntos y tuvo que reemplazarme otro jinete. Al final, la completó y un poco después llegué al Champion de Chile y lo gané. Viera cómo me dolía el brazo. Me amarraba por detrás con un cinturón para evitar las molestias y lo dejaba un poco doblado, pero no tenía ni fuerza. Para subirme al caballo lo tenía que poner al lado del camión para montarlo. Así es que es doble la gracia y todo porque Dios me ha favorecido mucho. Después, siguieron los problemas con los abrazos. Al principio les pedía que no lo hicieran, pero era tanta la alegría que hasta el dolor se me pasó. Más encima fue con mi sobrino Boris, lo que lo hizo todavía más especial. Por eso es el recuerdo más lindo que tengo".

Y es que en 1995 y 1996 fue bicampeón junto a José Manuel Rey, en el "Pretal" y el "Canteado". Pero las cosas han cambiado.

"No he querido ir a correr, porque está peligroso. Hay tantos accidentes, y como me los agarro todos, prefiero quedarme en la casa. Están exigiendo mucho y uno se tiene que esforzar al máximo y eso trae riesgos. Hay compañeros que han estado a punto de morirse".

No es lo único que critica Guzmán.

"Ahora, a ciertas personas se les atrinca con el reglamento. Echo de menos la convivencia de los corredores y las mesas largas de los almuerzos. Hoy apenas se hablan entre ellos. Hasta gente que hace el quite para no saludar cuando uno anda en la pelea, he visto. Antes, era pura armonía".

Es una de las razones que lo hacen competir cada vez menos. Pero no es la única.

"Me da pena ir al rodeo y que no me paguen las atajadas. No sé por qué será, pero a otros se las dan cuando van abiertos o derechos y a mí no. Si el jurado es justo, que las cante para todos igual. Hay personas que están recién aprendiendo y salen a correr y ante cualquier llegada dudosa no les dan nada y a otros la misma atajada se las dan. Con eso les van matando las ganas. ¿Si me da miedo un castigo? Pero así soy y no voy a cambiar a esta edad".

Pese a todo, las ganas pueden más y "Oco" piensa que puede volver a las medialunas.

"Tengo más de 40 caballos criados por mí de buena sangre, pero se me murieron un potro y una yegua muy buenos. Quiero aprovechar lo mío. No descarto estar en los clasificatorios, he juntado un par de puntitos y quizás aparezca con Felipe, que es un muy buen jinete. ¿A quién habrá salido?... Yo soy porfiado. Me van a tener que sacar en ataúd de la medialuna", dice.





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René Guzmán quiere correr sus propios caballos en las competencias venideras.
René Guzmán quiere correr sus propios caballos en las competencias venideras.
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