REVISTA DEL CAMPO

Lunes 14 de Agosto de 2006

"LA ATAJADA"
Cardemil para siempre

Tras varios años, este sábado, a las 12:30, se inaugurará el monumento al rodeo chileno "La Atajada", personificado en Ramón Cardemil y su potro "Bellaco". La obra estará en la Plaza del Rodeo, en el acceso a la medialuna de Curicó.

Juan Pablo Salgado S.

César Núñez se acuerda como si fuera hoy de la famosa atajada de Ramón Cardemil sobre el "Bellaco". Se estaba corriendo el tercer toro de la serie Potros del Campeonato Nacional de 1981, en Rancagua. Y el curicano estaba ahí. Es más, Núñez alojaba en la misma pieza del Hotel Santiago con Cardemil y era el encargado de abrocharle el zapato de la pierna que tenía enyesada.

"El zapato era especial, se lo consiguió con un señor Varela, de Curicó, que calzaba 46. Lo mandamos a un zapatero para que don Ramón pudiera correr. Todo con su consentimiento, pero a escondidas de su señora y sus hijos, que no querían que él participara", recuerda el ex presidente de la asociación maulina.

Se entiende, entonces, que Núñez le tenga tanto cariño a don Ramón y su legendaria enquinchada. Muchos años después, casi veinte Gloria Valdés, gerente de la Corporación Cultural de Curicó, lo invitó a una reunión y le preguntó si estaba de acuerdo con que el rodeo, el ciclismo y las tortas eran lo más representativo de la ciudad de la Séptima Región.

"Le encontré la razón y me invitó a realizar la escultura", cuenta Núñez.

Se juntó con la escultora Graciela Albridi y con Valdés y las llevó a un rodeo. Les pidió que hicieran una maqueta con lo que creyeran era lo más importante. El resultado fue una collera en la cancha, con el novillo, antes de llegar a la zona de postura.

Núñez fue honesto y les dijo que no era muy importante. Pidió unos días para pensar. Fue en ese momento cuando se le vino a la cabeza la idea de Ramón Cardemil, del "Bellaco" y la histórica colgada del curicano.

"Busqué la revista donde aparecía la atajada y se la llevé a la artista. En base a la foto hicieron la primera maqueta. Es que para mí, don Ramón y el "Bellaco" siempre fueron espectaculares; de hecho, esa atajada fue el símbolo de nuestra asociación".

La idea, que nació hace cinco años, cuando el alcalde era Eduardo Jara, fue que se elaboraran siete esculturas representativas de la ciudad que adornarían la Alameda. Pero saltaron varios que se opusieron. Y el asunto se fue estancando.

"Estaba paralizado todo hasta que Patricio Lago fue a la municipalidad y vio la maqueta. Se incorporó a la Corporación Cultural y fue un gran motor en este tema. Incluso él, en su campo, puso la escultura de la victoria curicana, Huasca Atrás".

La tarea incluía la recolección de fondos, que era una de las cosas primordiales. Pero siguieron los problemas. "La Huasca Atrás fue construida en un terreno particular, que Pato Lago donó a la municipalidad. Y la del rodeo queríamos que estuviera en un terreno público. Para eso, necesitábamos la autorización del Ministerio de Bienes Nacionales. Hicimos los trámites y se demoró un año. Nuestra gran sorpresa fue que no nos autorizaban, porque teníamos que presentar un proyecto y hacerla en bronce o roca, porque exigen un material noble. La otra era de fierro, con cemento y polvo mármol. Eso no lo aceptaron".

Los inconvenientes llovieron: el precio subió diez veces su valor original y el peso se multiplicó de doce mil a 75 mil kilos. Y como querían ponerlo en la entrada de Curicó, en altura, para que todos los que pasaran por la carretera lo vieran, el valor se elevó a más de cien millones de pesos.

"Eso lo hizo inviable. Seguimos trabajando en un galpón de Pato Lago, y se fue haciendo en cubos de tres mil kilos cada uno. Al principio trajimos la roca de Pelequén, pero se nos partía. Al final, la sacamos de Tunca, en San Vicente de Tagua Tagua. Ahí es verde, muy dura y se puede sacar a mano, no con explosivos como la otra".

¿Dónde va?

Desechando la opción de la entrada de Curicó, los esfuerzos se trasladaron a ver dónde sería ubicado el monumento al rodeo chileno, "La Atajada", personificado en Ramón Cardemil y su potro "Bellaco". Coincidió con que se estaba realizando un proyecto de remodelación de todo el recinto de la medialuna de Curicó.

"Se nos ocurrió hacer en el acceso una plaza, que la llamaremos la Plaza del Rodeo", explica Núñez. La construcción estuvo a cargo del arquitecto Germán Squella, y los recursos salieron de la Core y del club Curicó.

"Ya estábamos metidos y había que conseguir un lugar. Lo pasamos mal muchas veces, pero hubo gente que creyó en esta locura, como la Federación del Rodeo y la Federación de Criadores de Caballos Chilenos, con sus presidentes Leonardo García, en ese tiempo, y Agustín Edwards, quienes patrocinaron la obra. El monumento costó alrededor de sesenta millones".

Este sábado es el gran día. A las 12:30 comenzará la ceremonia de inauguración del primer monumento público al rodeo chileno, para la que se esperan mil personas. "Están todos los huasos de Chile invitados. Espero que nos acompañen". ¿Y don Ramón? "Sigue diciendo que él no se merece esto. Aunque sé que está feliz".


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir

  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales