ENFOQUES

Sábado 8 de Septiembre de 2001


Confuso Desembarco

La abrupta salida de Daniel Albarrán de la subsecretaría de Pesca, sin mayor explicación por parte del Gobierno, sigue alimentando especulaciones. Problemas financieros en sociedades a las que estuvo vinculado se suman a las poco convincentes versiones de conflicto de interés.
Por SANDRA NOVOA F.

Aunque la subsecretaría de Pesca ha sido históricamente un escualo devorador de subsecretarios (nadie sale bien parado), sorprendió la abrupta renuncia de Daniel Albarrán tras apenas 15 meses de gestión, por lo bien que hablaban de él sus superiores. Y más desconcertaron las versiones extraoficiales sobre los motivos de su alejamiento, que circularon profusamente desde el propio Gobierno.

Las más repetidas fueron que la investigación de la Contraloría, a raíz de denuncias sobre conflictos de interés por su participación accionaria en una salmonera, y el otorgamiento de un par de concesiones acuícolas estando ya en el cargo eran muy negativas para Albarrán, quien habría preferido retirarse antes.

Ni una ni otra convencen. Fue puesto en el cargo por el Presidente Lagos, precisamente por venir del mundo empresarial, y del menos conflictivo y más próspero (nunca habrían puesto a un representante de la industria extractiva). Y aunque las concesiones se publicaron después en el Diario Oficial, se las aprobaron antes de ser designado, que es lo relevante si lo que se quiere demostrar es tráfico de influencias.

Así es que de no mediar hechos desconocidos, las presentaciones sustentadas por algunos grupos ecologistas y pescadores artesanales tenían escasas posibilidades de prosperar.

El propio Albarrán desvirtúa problemas por conflicto de interés: "Desde hace 10 meses hay una presentación de grupos ecologistas en la Contraloría, y ésta no ha iniciado ninguna investigación. Y repitieron esa presentación hace unas semanas. Eso no tiene nada que ver con la decisión del Presidente ni del ministro de cambiar sus equipos". Con ello evidencia que tampoco se trató de "problemas personales"; es decir, él no renunció.

A lo anterior se suma que su gestión era bien evaluada en La Moneda. Logró aprobar una ley corta que dará tiempo para discutir las modificaciones de fon-do a la regulación. Y los dimes y diretes con los empresarios o las quemas de lanchas por parte de los pescadores artesanales son gajes del oficio: históricamente, ninguno de los siete que han ocupado el cargo se libró de las presiones soterradas de unos, y más visibles de los otros.

Por eso, para no aparecer contradictorios, al despedirlo el ministro de Economía se apuró en anunciar que se trataba sólo de un enroque, porque iba a otro cargo. Algo así como que lo están guardando para una responsabilidad mayor.

¿Incendio de deudas?

Por lo mismo, empezó a tomar cuerpo la tesis de que había más mar de fondo. Y que otro de los probables detonantes sería el fuerte endeudamiento de un empresa constituida por Albarrán y su señora, Myriam Lama Jamarme, en diciembre del '87, con un capital de $400 millones, Envases Plásticos Los Espinos Limitada.

Esta fue vendida a Margarita y Gilda Farfán, domiciliadas en Paraguay, en junio del '99, aunque la modificación de laescritura recién fue ratificada en mayo de 2000, en $20 millones. Pero su esposa siguió apareciendo como gerenta general.

Entre los principales acreedores se encuentra el BancoEstado con $264,9 millones, otros bancos y una serie de proveedores. La mora con el banco estatal derivó en un juicio ejecutivo a mediados del 99, cuando la situación de la empresa se agravó por un incendio de sus instalaciones, con lo que su valor bajó casi a cero.

Aunque oficialmente el BancoEstado sólo contestó que el secreto bancario les impide referirse a la situación financiera de cualquiera de sus clientes, esta situación habría derivado en que la sola mención de Albarrán crispe a los altos ejecutivos de la institución estatal.

En todo caso, fuentes del sector afirman que al parecer los problemas con el BancoEstado fueron resueltos en las últimas semanas, para lo que dió como garantía inversiones inmobiliarias y que también saneó su situación con el resto de las instituciones.

En los últimos seis meses Dicom registra 61 consultas sobre esta sociedad, una de la Superintendencia de Bancos.

Fuentes de gobierno reconocen que algo hay relacionado con créditos impagos, avales y activos siniestrados, que ahondaron los problemas financieros. Enfatizan, eso sí, que no se ha hecho ninguna concesión especial por tratarse de una autoridad.

Albarrán desmiente tajantemente estas versiones: "No tengo ningún problema ni deuda directa e indirecta con el BancoEstado. Tuve una empresa de plásticos y la vendí antes de asumir".

Refuta de paso otras afirmaciones de que tenía varias sociedades, no declaradas al momento de asumir: "He formado muchas sociedades en los 31 años que llevo como empresario: farmacéuticas, de envases, asesorías financieras, hoteleras, inmobiliarias. Actualmente sólo participo en Pet Packing S.A.".

La aseveración es constatable en las múltiples modificaciones a las sociedades en que participaba durante los '90. Entre ellas, Inmobiliaria Fuentespina, donde también cedió sus derechos a Margarita Farfán.

Incluso destaca que vendió el 3,3% de Antarfish, que puso en sudeclaración de intereses y que tanto preocupa a sus detractores, a Bancard y CMB Prime, sociedades de Sebastián Piñera.

Antarfish fue creada en 1998 por él y varios socios; el '93 se incorporó Juan Eduardo Errázuriz y el '95 Piñera. Este último año compraron la salmonera Aguas Claras. Eso significó la salida de Albarrán de la gerencia y su incorporación al directorio.

El ex subsecretario afirma que no fue porque estuvieran disconformes con su gestión, sino porque decidieron que el gerente de Aguas Claras debía estar en Puerto Montt: "Yo asumí la vicepresidencia ejecutiva y posteriormente fui director y presidente. Hoy no tengo ni una acción de empresas pesqueras".

Amores y desamores

Pese a la sorpresa pública, en los pasillos de la propia subsecretaría algunos veían venir su salida desde comienzos de año. Su estilo personalista, que lo llevó a aprovechar bien el poder que le dan las atribuciones de la ley para correr con colores propios, molestaban a algunos personeros. Tanto porque en el caso de reglamentos, como el de la importación de ovas de salmón, generó algunas inconveniencias diplomáticas, como por los roces permanentes con autoridades regionales, donde le faltó manejo político.

Agregan que costaba mucho sacarle acuerdos o compromisos.

Albarrán tampoco comparte esta percepción: "Tuve buenas relaciones con los artesanales, trabajadores de la industria pesquera, y con todas las organizaciones gremiales de los empresarios. También con los intendentes, pese a las diferencias de opinión; los ministros y subsecretarios".

En los dominios de la subsecretaría se ganó la estimación de la gente, sobre todo por su calidez humana. De ello da fe la inserción publicada en los diarios que firmaron los funcionarios, lamentando su alejamiento. Alabansu probidad, pues tras descubrirse un millonario desfalco por parte del encargado de adquisiciones de esa repartición, ordenó una auditoría interna. Hay quienes creen que como ya sabía que lo reemplazarían quiso dejar la casa en orden.

Abrazos más, abrazos menos, Daniel Albarrán comprobó que este cargo obliga a desarrollar escamas. Pero aunque su temprano desembarco deja una oleada de dudas, él se apresta para tomar otro timón en el sector público.



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Albarrán asegura:
Albarrán asegura: "Tuve buenas relaciones con los artesanales, trabajadores de la industria pesquera, y con todas las organizaciones gremiales de los empresarios". En la foto, una protesta de agosto de 2000, en Punta Arenas, por la cuota de merluza.
Foto:Nelson Olmos


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