REPORTAJES

Domingo 23 de Julio de 2006

Ricardo Lagos Weber, el vocero:
Me dio pena que se fuera Andrés Zaldívar

El ministro Secretario General de Gobierno cuida sus palabras, consciente de que es la voz de la Presidenta, pero pronto se entusiasma y desliza opiniones polémicas.

Raquel Correa

Cargo que tenga, donde sea, muchos pensarán que está ahí por ser hijo de quien es. Sencillo y con sentido del humor, con una carrera de funcionario internacional, bromea: "Y ahora, este pechito, con doble ministerio: Secretario General de Gobierno y ministro de Defensa subrogante".

Abogado y economista como su padre, militante PPD (44 años, un hijo) en un rincón de su despacho del segundo piso de La Moneda -con vista al Patio de los Naranjos- tiene short y zapatillas listas para correr... aunque casi nunca puede hacerlo.

Mientras prepara té -chino o japonés, según el caso- en uno de los tazones de su colección, Ricardo Lagos Weber enfrenta las críticas. Lo único que lo altera es que se diga que en el Gobierno no tienen "carta de navegación".

Un hito político

-¿Cuándo vio venir el cambio de gabinete?

-No los veo venir, los acepto. La Presidenta dijo que se cumplió la etapa de instalación del Gobierno al cabo de 120 días y tomó la decisión.

-¿No pensó que lo podría sacar a usted? ¿O tiene garantía "contra cambios"?



-No. Yo no tengo ninguna garantía, aunque adivino el trasfondo de su pregunta...

-¿Qué trasfondo?



-Que por tener este nombre y apellido podría tener un efecto político. Por ser Ricardo Lagos no tengo ninguna garantía como ministro. Como se nombran los ministros se des-nombran. Cuando me acuesto o cuando me levanto, me mentalizo: tengo claro que esto es temporal. Quiero durar lo más que pueda, en la medida en que mi jefa entienda que lo estoy haciendo bien. Pero en la prensa veía una crítica generalizada al equipo político y, como soy parte de ese equipo, algunos pensarán que también debí ser objeto de algún acomodo.

-A su juicio, ¿el cambio de gabinete fue dramático?

-El cambio de gabinete es el hito que hemos tenido en estos 120 días. Un hito político que genera tensión y, al mismo tiempo, una inflexión en la conducción del Gobierno.

-¿Fue positivo para la imagen del Gobierno cambiar a tres ministros, incluido el jefe de gabinete, a cuatro meses de comenzar?

-No está en mí definir aquello. La Presidenta llegó a la convicción de que había que realizar un ajuste y tomó la decisión. Y, cuando un Presidente toma una decisión, es valorado por una parte de la opinión pública, particularmente en un régimen tan presidencial como éste. Desde ese punto de vista creo que fue positivo.

-¿Participó en esa decisión?



-No -contesta, sin apartar la mirada.

-¿Con quién se aconseja la Presidenta para tomar decisiones de este tipo? Y no diga que resuelve sola, porque ningún Presidente toma decisiones de esta envergadura solo con su almohada.

-Puede ocurrir que haya Presidentes que toman decisiones solos. En la mayoría de los casos, los Presidentes recogen información. Si en este caso sé algo o no, francamente lo compartiría sólo con la almohada.

-La cara de la Presidenta era de funeral...

-Creo que porque tomó una decisión difícil y muy seria.

-¿Qué factores pesaron más? ¿La caída de apoyo del 18%, el movimiento de los estudiantes, la oleada de delincuencia, la falta de agenda después de los primeros cien días...?

-Hay un mix de elementos que hacen que un Presidente llegue a la convicción de que la forma en que está llevando a cabo una serie de políticas requiere ajustes. Lo de los estudiantes generó algo muy fuerte; tomó por sorpresa al Gobierno y al resto de la sociedad. La magnitud del movimiento estudiantil -el paro, las marchas, además del lumpen, los maleantes, los extremistas- tuvo un impacto en el Gobierno.

-¿Responsabilidad de Zilic, de Zaldívar o de quien gobierna?

-No me cabe atribuir responsabilidades. Y aunque lo pensara no lo diría. Pedían lo que estaba pidiendo mucha gente durante mucho tiempo: mejorar la calidad de la educación.

-Lo que no se había asumido como tema central.

-No, pero se ha ido asumiendo. Chile, como pocos países del mundo, tiene evaluación de los docentes...

-¿Y qué pasará con los 50 mil que no se han querido evaluar?

-Eso se verá. Este es un proceso. La gente quiere que todo sea de un día para otro. La evaluación docente no se produjo por el movimiento estudiantil: venía de antes; el gobierno anterior tuvo que enfrentar una situación difícil y su objetivo es mejorar la educación.

-Si el Gobierno hubiera subido 20 puntos en vez de bajar 18, ¿habría cambiado el gabinete?

-...yo soy el vocero, no la Presidenta.



Cambios en el equipo

-¿Cómo fue su relación con Andrés Zaldívar?

-Lo conocí un poco antes. Lo trataba de don Andrés, al poco tiempo de Andrés y después en forma más coloquial. Lo aprendí a querer. Me ayudó mucho. Fue una lástima para mí cuando supe que no iba a trabajar más con él, al menos en este minuto. En buen castellano, me dio pena que se fuera. Es una persona súper leal, muy trabajador.

-¿Se merecía ser sacado...?

-No me corresponde pronunciarme sobre eso.

-¿Es cierto que la DC estuvo de acuerdo?

-No sé, pero la Presidenta toma las decisiones y a los partidos les corresponde acatar, como lo han hecho siempre.

-¿Qué ventaja tiene Belisario Velasco sobre Andrés Zaldívar?

-Zaldívar tiene vasta experiencia en temas legislativos, ha sido presidente de la DC Internacional, ha estado muy metido en el tema político y con los partidos, lo que es una ventaja indudable. Belisario Velasco tiene un gran activo: su larga experiencia en el Ejecutivo. Conoce muy bien el tema seguridad.

-Se supone que en poco tiempo habrá un Ministerio de Seguridad y él no lo manejará ...

-Pero va a manejar el orden público.

-¿Para eso es necesario tener "una red de informantes" pagados?

-Nadie ha hablado de red de informantes pagados. La ley establece una serie de mecanismos por los cuales el Estado recibe información, empezando por la Agencia Nacional de Inteligencia, los organismos especializados de Carabineros e Investigaciones. Pero asimilar esto -como lo hizo la derecha ¡con esa tupé que no tiene nombre!- a que íbamos a tener policía secreta, teléfonos intervenidos, nos íbamos a convertir en un régimen dictatorial... Algunos de los que lo dijeron trabajaron para la dictadura, pero, con esa manera de ver Chile, podemos estar tranquilos de que nunca van a ser gobierno. A nosotros nos ha ido tan bien dentro de la democracia, que no tenemos para qué salirnos un ápice de la legalidad. Balance del Gobierno

-Este gobierno no ha hecho un balance negativo del régimen de Lagos como hizo el de su padre en su momento respecto de Frei. ¿No cree que ella está pagando costos por tratarse de un gobierno del mismo partido?

-No. El Presidente Lagos fue muy leal a la obra del Presidente Frei. Parte importante de las obras que inauguró y de las políticas que implementó, las comenzó el Presidente Frei: reforma procesal penal, acuerdos de libre comercio, infraestructuras, concesiones. Pero si la Presidenta habla -como en el caso del "Patio 29"- dicen que está criticando a Lagos; si Lagos se da una vuelta por un centro de estudios, dicen que está blindando a la Presidenta. Esos son cuentos más que nada.

Y concluye:

-Al margen de diferencias, de colleras de parlamentarios que se están sacando la ñoña, de declaraciones de un presidente de partido y respuestas de otro; al margen de todo, hay un ethos concertacionista, que está desordenado hoy día, pero que es sólido. Y tenemos un plus: los presidentes de los partidos de la Concertación -Soledad Alvear, Escalona, Bitar y Gómez- están ejerciendo un sano y útil hábito concertacionista: reunirse y conversar semanalmente. En el gobierno de mi padre eso se perdió en algún minuto, pero ahora se ha recuperado.

-¿Qué le ha faltado al Gobierno?

-Ahí me acojo a una "enmienda": las declaraciones de mi Presidenta. Ha señalado: trabajar más, estar más en terreno, mostrar más lo que se está haciendo y coordinarse más. A eso apuntó el "decálogo", a decirnos en público lo que nos ha dicho en privado desde el día uno.

-La mayor crítica es que el Gobierno no tiene carta de navegación, que es reactivo.

-El Gobierno ¡sí tiene carta de navegación! Hay un programa de gobierno y un discurso del 21 de mayo con sus cuatro áreas bien claras: inclusión social, igualdad de oportunidades, calidad de la educación, previsión social. Una sociedad inclusiva desde la cuna hasta que uno se apaga. Crecimiento y desarrollo. Pymes; infraestructura.Y energía. La energía es un tema de seguridad nacional. Este país no va a crecer sin energía y, como dijo el ex Presidente Frei, puede ser a través de recursos hídricos. Este debate que viene es fundamental.

-Junto con tener 223 mil nuevos subsidios para vivienda -se entusiasma-, tenemos más recursos porque Chile hoy día es más rico, para tener mejores casas. Llevamos cuatro meses y se reajustaron las pensiones para los abuelitos y abuelitas. Los excedentes del cobre, gracias a la Ley de Responsabilidad Fiscal, se van a administrar bien: los vamos a poner afuera a buen recaudo. En cuatro meses, estamos poniendo los arbolitos, ya vendrá el bosque.

Definiciones:

-Mar para Bolivia:

-Tenemos una agenda sin exclusiones. Pero Chile tiene claro la intangibilidad de los tratados; hay una soberanía de por medio. ¿Para qué anteponer lo que algunos quieren antes de empezar a conversar?

-Mayoría en el Congreso:

-Le exige a la Concertación mayor responsabilidad. No se trata de la mayoría de algunos sectores: la Concertación es la suma de todas y cada una de sus partes.

-Un PPD menos en el gabinete, ¿esperan el próximo ministerio?

-Me gustaría que el PPD estuviera más y mejor representado siempre, pero, como dijo Bitar, me tiene sin cuidado un PPD menos.

-Proyecto de subcontratación:

-Hay visiones distintas en la Concertación al respecto; lo medular es que está aprobado y hay un veto presidencial aprobado.

-Urgencia a la agenda corta sobre delincuencia:

-Como dijo el ministro del Interior: "Hay parlamentarios de la Concertación que quieren darle un par de vueltas más". Pero nunca el gobierno dijo que le retirará la urgencia, como afirmé, al lado de los ministros de Interior y de Justicia.

-El jefe de bancada del PS dijo que el proyecto no contará con sus votos.

-Nosotros esperamos contar con los votos. Y se le mantendrá la urgencia. Todos queremos combatir la delincuencia; si el proyecto se demora diez días más o diez días menos, ¿cuál es el drama?


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Foto:Héctor Aravena


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