REPORTAJES

Domingo 11 de Enero de 2004

¿ENTRAN LOS INDEPENDIENTES? Juan Andrés Fontaine, el hombre en la primera línea del candidato aliancista:
El nuevo cerebro de Lavín

Con el nombramiento del economista como coordinador del equipo programático de su campaña, el candidato aliancista dio una señal de tranquilidad a los suyos. Porque en contra de todos los pronósticos que apuntaban hacia Cristián Larroulet para el cargo, él escogió a un independiente que cuenta con la confianza de los dos partidos de la Alianza. La tarea que tiene encomendada Fontaine ya se la compara con la que en su momento tuvo Edgardo Boeninger con Aylwin y Genaro Arriagada con Frei.

MARIELA HERRERA MUZIO

"Dile a Juan Andrés que tiene todo mi apoyo". El recado provenía de Andrés Allamand y lo transmitió el presidente del Instituto Libertad (IL) - centro de pensamiento de RN- Roberto Ossandón, a Juan Andrés Fontaine. De este modo le daban el visto bueno al recientemente "ungido" por Joaquín Lavín como la persona que coordinará el programa de gobierno de la Alianza por Chile.

Aunque no lo quieran definir abiertamente así, tal cual es como ven diferentes personeros de RN y la UDI el trabajo que hace un año viene coordinando Fontaine con Cristián Larroulet.

Labor que no estuvo ajena a la polémica y que incluso RN puso en jaque en el momento en que se sintieron "pasados a llevar" por la UDI y, en especial, por el Instituto Libertad y Desarrollo (LyD), "think tank" gremialista.

"Tiene más credibilidad el discurso de Lavín con Fontaine a la cabeza que con Larroulet", comenta un cercano a este proceso. Discurso que el alcalde de Santiago lanzó con más fuerza cuando el tema Spiniak amenazaba las relaciones de la Alianza y que consiste en una estrategia "independiente de los partidos".

Así es como se agrega una "nueva figura" - en el sentido que ha estado ajena a las riñas RN-UDI- a su "staff".

De hecho, desde el gremialismo se ve a Fontaine como a Edgardo Boeninger el 89, quien se apartó de la campaña política de Aylwin para dedicarse de lleno a las lí-neas programáticas del primer gobierno de la Concertación.

La designación ocurrió el pasado jueves, cuando el edil cerró la primera jornada de análisis de los "Talleres Bicentenario" - donde se juntaron a debatir ideas los cerebros aliancistas: Instituto Libertad, Libertad y Desarrollo, y Fundación Jaime Guzmán- calificados por un cercano de Lavín como "el germen de su gobierno". Fue allí, en CasaPiedra, donde el candidato proclamó a su hombre de confianza.

¿De quién fue la culpa?

En enero del 2003 Juan Andrés Fontaine, Cristián Larroulet y un grupo de profesionales cercanos a la Alianza sintieron que era necesario hacer algo para ver "cómo darle a Chile un nuevo impulso para sacarlo del estancamiento", cuenta Fontaine (ver recuadro).

Según el gremialismo, desde un principio Larroulet convocó a Sebastián Piñera para que participara su gente en estos Talleres, pero el timonel de RN se negó. "Nos dijo que no le iba a dar el paso a los investigadores del Instituto Libertad mientras no se solucionaran los problemas de la Alianza", comenta un hombre de la UDI. A fines de enero hubo otro intento de Larroulet, esta vez junto con Juan Andrés Fontaine, para que se sumara RN. El economista e investigador asociado del CEP servía, de este modo, como alguien que daba garantías a la gente de Renovación. Pero aún así no se logró una buena coordinación.

Desde el "otro bando", cuentan que la historia fue distinta. "Se llegó a la conclusión que la forma de trabajo era poco clara, aparecía ILD 'mandoneando' a la gente. Nosotros dijimos que trabajábamos con ellos si el trato era de igual a igual, cosa que no ocurrió porque de las 37 comisiones que se crearían (Economía, Defensa, Social, entre otras.), sólo dos estarían a cargo de Libertad, es decir la presencia de RN era mínima", señala un alto miembro de IL.

Se produce así un corte y la gente del centro de pensamientos de Renovación se puso a trabajar por su cuenta y elaboraron un "programa de gobierno" de 70 páginas que le entregaron a Lavín en octubre pasado, cuando el alcalde asistió a la Comisión Política del partido de Piñera.

Aquel encuentro en la sede partidista de Antonio Varas fue decisiva. Relata uno de los presentes: "Lavín estaba hablándole a la plana mayor y dijo que le había encargado su programa de gobierno a Larroulet y a Fontaine". Cuentan que en ese momento Roberto Ossandón (que participa en las instancias del partido como presidente de Libertad) se indignó y le dijo a Lavín: "Ya perdimos la confianza en ti" y le señaló todas las veces que se habían sentido pasados a llevar, incluido cuando los candidatos a las últimas parlamentarias esperaron en vano que el entonces candidato presidencial se apareciera en la sesión de fotos.

Empieza a operar
el hombre del consenso

Días después, el alcalde de Puente Alto, Manuel José Ossandón, reconocido lavinista y hermano de Roberto, llamó a éste para decirle que sería positivo que se reunieran.

Y así fue. En la sede de LyD se juntaron Cristián Larroulet, Joaquín Lavín, Roberto Ossandón y el edil de Puente Alto. Allí el presidente del Instituto Libertad le planteó a Lavín la necesidad de organizar un encuentro con todos los institutos de la Alianza dándole respaldo a su persona como gesto de "gobernabilidad" y "capacidad de equipo".

De ahí en adelante se sucedieron los encuentros: Lavín fue invitado al Instituto Libertad - donde habría señalado "éste es el secreto mejor guardado de RN"- y Juan Andrés Fontaine se reunió días después con el presidente de Libertad y con su directora, María Luisa Brahm. Entonces, se aclaró cómo RN participaría en las comisiones.

Se acordó que los expertos de Renovación actuarían como "comentaristas" - y algunos como moderadores- de los diagnósticos que cada comisión hiciese.

Finalmente, el encuentro se llevó a cabo esta semana y Lavín, en su discurso de cierre, le dió a RN la seguridad que tanto quería: nombra a Fontaine como coordinador de la etapa siguiente.

Así quedó en evidencia que la resistencia de Sebastián Piñera a avanzar en ésta área era superada.

Fontaine: el hombre

En la UDI reconocen que Lavín decidió nombrar a Juan Andrés Fontaine (49 años, casado con María Inés Correa Amunátegui, cinco hijos), al ver el cuestionamiento que RN hacía de Cristián Larroulet, su amigo y socio.

Hoy, Fontaine se debe hacer cargo de coordinar los tres institutos y pasar de los diagnósticos a las propuestas que serán las bases para un programa de gobierno.

Quien en más de una ocasión ha estado entre los candidatos para presidir el Banco Central (organismo en el que trabajó durante el gobierno de Pinochet), hoy trabaja desde su oficina de consultorías y en los directorios que integra, como "Mall Plaza" y el Banco Santander Santiago.

A Renovación le da plena garantía este "Chicago boy" que a principios de los 80 colaboró con los estatutos de Unión Nacional que encabezaba Andrés Allamand y con quien forjó una muy buena relación. Tal como Fontaine se define, "equidistante de ambos partidos", tiene una estrecha relación con Larroulet, a quien conoció en el gremialismo en la Universidad Católica donde estudió Economía. Sus vínculos crecieron cuando ambos, junto a un grupo importante de jóvenes partieron a perfeccionarse a Chicago, hacia donde Lavín ya había partido.

De vuelta en Chile, a mediados de los 70, trabajó estrechamente con José Piñera en la revista "Economía y Sociedad" y luego pasó al Central.

En la campaña presidencial del 89, laboró codo a codo con Hernán Büchi. Por su amistad, el año 94 apoyó a "Pepe" Piñera y en la pasada campaña de Lavín colaboró en su programa.

Si bien en RN tienen claro que con el nombramiento de Fontaine no se está sacando del camino a Larroulet, sí se está dando una señal potente de confianza para el sector. Un alto dirigente de la Alianza señala que Fontaine queda en la "pole position" del equipo de Lavín, "número seguro para comandar Hacienda, o Economía o, por qué no, la Secretaría General de la Presidencia". Si bien este cargo casi ni se discutía que sería de Larroulet, las cosas pueden cambiar.

Aunque se insista en forma oficial que el trabajo que coordinará será meramente técnico, se reconoce que la labor que se le viene a este reconocido economista es encontrar la manera de insertar a los partidos políticos al trabajo que debe concretar para que precisamente no sea sólo de "expertos técnicos".

"No se puede dejar fuera a los parlamentarios que serán los mismos que, en un posible gobierno de Lavín, deberán aprobarle los proyectos que saldrán del programa que está naciendo", argumentan.

Con esto, la Alianza ve una señal potente de Lavín en cuanto a desvincularse de los partidos, tal como lo ha esbozado con su candidato a sucederlo en el cargo de alcalde, Raúl Alcaíno.·

ENTREVISTA

"Soy materia disponible"

- ¿Cómo se siente el haber sido "ungido' por Lavín, frente a unas 300 personas, como el encargado del proceso del que saldrán las líneas programáticas de la candidatura?

- Una gran responsabilidad que, de alguna manera, ya estaba desempeñando, pero que ahora adquiere más perfil público e intensidad. Eso significa una carga mayor que asumo gustoso y que espero pueda satisfacer los objetivos.

- Su nombramiento coincide con los mensajes que ha dado Lavín de independizarse de los partidos. ¿Puede ser ésta una señal más que él quiera dar?

- Soy independiente y coincido con lo que Joaquín Lavín ha planteado en el sentido de que lo que él quiere es que la gente que forme parte del equipo que programa su gobierno y que mañana participe en él, sean elegidos por sus propios atributos y no en representación de un partido político.

- ¿Pero se puede creer en un gobierno sin cuoteo político pensando que, obviamente, los dos partidos de la Alianza van a querer tener representación?

- Nadie puede objetar que los partidos quieran que sus militantes y sus figuras principales tengan posiciones destacadas en el gobierno que apoyan, eso es legítimo. Lo que Joaquín Lavín dice es que no puede ser que, como ha pasado en la Concertación, el apoyo de un determinado partido sea una transacción en donde, prácticamente, se "compran" ciertos cupos.

- ¿Y cree usted, como lo dijo Lavín, que la gente debería renunciar a su militancia si quiere participar en su gobierno?

- Puede ser una forma, y pueden haber otras para expresar ese concepto.

- ¿A cuál partido se siente más cercano a la UDI o a RN?

- Equidistante.

- ¿Y cómo son las relaciones con Pablo Longueira y con Sebastián Piñera?

- Muy buenas con ambos... claro que no los he convidado a comer juntos a mi casa.

- Su designación hay quienes la leen como poner a una persona que da garantías y que genera menos anticuerpos que otros más ligados a los institutos o los partidos...

- Prefiero suponer que se me considera una persona competente para desarrollar esa función más que porque genero menos anticuerpos... prefiero verlo más en forma positiva que en negativa (se ríe).

- En la clausura de los Talleres a los participantes se les pasaba un cuestionario para que escribieran sus candidatos a ocupar los ministerios, ¿qué pasará si su nombre se repite?

- Este proceso electoral está adelantado, siento que pensar en este momento en futuros gabinetes es absurdamente prematuro. Mi vocación profesional está en las políticas públicas, me siento realizado ejerciéndola desde el sector privado como analista. Por cierto, también estoy dispuesto a ejercer esa vocación en el servicio público donde sea políticamente conveniente que lo haga, en ese sentido soy materia disponible.


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El "nuevo" hombre de Lavín deberá ser puente entre los institutos de la Alianza para dar a luz las líneas de un futuro programa de gobierno.
Foto:Héctor Flores


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