REVISTA YA

Martes 20 de Noviembre de 2007

"LA TV ES MUCHO MÁS CRUEL PARA LA MUJER"
Tonka Tomicic

Tonka está sacando garras. Detrás de la siempre sonriente animadora, se esconde una mujer que ha aprendido a defender sus intereses y sus opciones. No le quedó otra. Este año, la animadora de "Buenos Días a Todos" se ha visto involucrada en cuatro polémicas mediáticas, incluida una pelea con Raquel Argandoña. "La gente puede pensar que yo no me enojo, pero sí tengo carácter", dice. "Ahora veo y siento en lo más profundo que pueden decir las peores cosas de mí y me da lo mismo. (...) Aprendí a endurecer el cuero y a terminar las costuras de mi coraza", asegura.

Por Natalia Núñez. Fotografías ARI

Cada vez que la cámara no se fija en ella, Tonka Tomicic (31) estira su ropa para que no tenga pliegues, toma muchos vasos de agua, limpia sus comisuras, ordena sus hojas para anticiparse a lo que tiene que decir en el "Buenos días a todos" y pide lápiz labial para repasar su boca de memoria. Sin espejo. No deja ni un pelo fuera de su lugar para lucir bien.

Son las nueve de la mañana de un martes y Tonka está con la cara llena de risa al aire. "Me pagan por poner mi mejor cara, por entretener", dice horas después. Esa expresión, esa sonrisa perfecta sólo cambia en casos como cuando tiene que comentar la noticia de Aarón Vázquez. Ahí Tonka se pone seria. O cuando tiene que defender lo que le pertenece y le ha costado conseguir: su calidad de animadora estrella de TVN.

"La gente puede pensar que no me enojo, pero sí tengo carácter, sé que tengo una personalidad fuerte, siento que tengo garra, que soy guerrera y luchadora. Ahora - luego de su bullada pelea con Raquel Argandoña- veo y siento en lo más profundo que pueden decir las peores cosas de mí y me da lo mismo. Después de esa experiencia me hice más fuerte mediáticamente hablando, aprendí a endurecer el cuero y a terminar las costuras de mi coraza", asegura.

Quiere dejar el tema en el pasado. Dice que es un episodio superado, pero sí es categórica en una cosa: "Jamás sentí que fuera una víctima".

A las 9:36 ingresa al estudio Raquel Argandoña: pelo platinado, botas atigradas color musgo, calzas ceñidas en tonos rosa y polera tipo malla gris. La ex Quintrala, del brazo de Ricarte Soto, es casi la antítesis de Tonka que figura cerca de la cocina con los brazos cruzados, vestida con polera a lunares blancos y negros y recatados pantalones de satín oscuro. Luego, todos se sientan a la mesa a comentar farándula. Pero en el corte comercial, Tonka se para rauda y sale. "Sucede que todos los días a las 10:00 es la única hora que tengo para poder ir al baño y retocarme... Yo no tengo problemas con Raquel y se lo he hecho saber a las personas que toman las decisiones en este canal. Espero que siga en el programa tal como todo mi equipo. Me cae bien y no le hallo sentido a que en esta entrevista diga cuál es mi relación con ella, en general tengo muy buena relación con todo el equipo".

Su discusión con Raquel no ha sido la única polémica que ha tenido que enfrentar este año. Hace un par de meses Tonka volvió a estar en el ojo del huracán por el departamento que se compró y donde se fue a vivir con su pareja, Marco Antonio Leiva, más conocido como Paribeth. Trascendió que le había costado un millón de dólares. "Saqué un crédito como cualquier persona, pago mi dividendo como cualquiera y trabajo para eso. Me he ganado mi trabajo por mi trabajo, no por demases, ni extras, entonces creo que tengo todo el derecho, como cualquier chileno o chilena, a vivir mi vida y no tener que dar explicaciones por cada paso que doy", enfatiza.

Dice que toda su vida ha trabajado. Que su primeros pesos los ganó a los 13 años vendiendo agendas para Navidad en el Apumanque. Su primera casa se la compró a los 24 años cuando dejó la que compartía con su familia en el paradero 14 de La Florida. "Mi abuelito cuando llegó desde Croacia se instaló ahí con un lavadero de lana. Apareció la sintética y esos lugares ya no tenían razón de ser. Hoy el mismo sitio está convertido en una discoteca que se llama Bar 89. Me acuerdo que me levantaba muy temprano para llegar a mi colegio, las Monjas Argentinas que estaba en Providencia".

Creció al fragor del esfuerzo - su padre cajero en Harting- y de la austeridad, pero con la firme convicción de que nada es imposible.

El hoy y el mañana

El programa ya se acabó y Tonka sube a su camarín para refrescarse, enjuagar su boca con Plax, ponerse al día con su celular (tiene como ring tone esa música emblemática de los finales de teleserie de TVN) y prepararse para la reunión de pauta de las 13:00 horas. Después llega a almorzar a su casa nueva, le da comida a su perrita y de su casa cuenta. "¡Ahora mi departamento tiene patio! Me encanta el jardín, las plantas, las flores, entonces hoy puedo tener mis plantaciones, mis almácigos, mi pequeña huerta con tomates, sandías. No tengo bonitas manos - y las muestra- porque no me gusta usar guantes cuando jardineo y me encantaría saber mucho más del tema porque disfruto regando y podando".

–Llama la atención que compres un departamento caro si es sabido que en la televisión un día estás arriba y otro abajo.

–Siempre he pensado en que hoy estás acá y mañana quién sabe, pero si ahora puedo darme ciertos lujos y gustos ¿por qué no? ¡Quién sabe si el día de mañana me los voy a poder dar! Hoy tengo la suerte de tener un trabajo que además de hacerme crecer en lo personal y en lo profesional, me sigue ofreciendo mucho por recorrer, me ha dado la posibilidad de tener cosas materiales que yo no tenía antes y las estoy disfrutando, pero con conciencia. En el hoy puedo, si mañana no puedo se verá... Así como uno es grande para meterse en proyectos grandes, uno tiene que ser grande para admitir cuando el carro no lo puedes tirar. Te respondo con el ejemplo de mi abuelita: ella como buena croata que huyó de la guerra, era muy austera, y yo también crecí en una familia muy austera. A ella le traían chocolates de Europa porque la venían a visitar parientes. Pero ella los guardaba. Le rogábamos y decíamos varias veces 'por favor, nona, dénos los chocolates', pero pasaba un año y medio y los chocolates seguían guardados en unas latas que eran el sueño de mi hermana y el mío. Cuando finalmente lográbamos el permiso para abrirlos, los chocolates estaban podridos.

–Tu carrera la has construido con mesura, entonces se podría pensar que actúas del mismo modo a la hora de consumir.

–Hay una sobrerreacción con el tema, porque hay mucha gente en este país que tiene mucha plata y le gusta aparentar que no tiene tanto. Hay mucha gente que tiene mucho dinero, que tiene depósitos en el extranjero, que tiene empresas, buenos cargos y siempre están bajándole el perfil a sus posesiones. Dicen 'no es tanto' creyendo que no se va a notar o no va a llamar la atención. Yo no tengo ese rollo. Para mí es más chocante que esa gente ande por la vida diciendo que es del pueblo, que darse un gusto y admitirlo. No entiendo eso, me choca el doble estándar. Yo no ando por la vida queriendo aparentar algo que no soy. Soy esto y ésta es la vida que me está tocando vivir ahora. Mañana no sé si la tenga, antes tampoco la tuve.

Maternidad: no por el momento

Son las cuatro de la tarde y Tonka está parada en la esquina de Irarrázaval con Manuel Montt para filmar un espacio de datos del programa. Todos la saludan, los camioneros le tocan la bocina, los niños quieren darle un beso. Ella siempre con una sonrisa reparte "holas" con una mano que no para de agitarse. Entra a una tienda de ropa deportiva para vitrinear, conocer sus productos y hablar con la dueña sobre precios. Se detiene en un traje de baño de guagua. "Este lo miro de lejitos no más", dice divertida.

Claramente, la maternidad no está en sus planes a corto plazo. Le gustan los niños, tiene dos sobrinos que son hijos de su hermana Milena. "No los veo tanto, como dos veces al mes, cuando voy a ver a mi hermana o ella me viene a ver. Por el momento sólo me gustan los hijos ajenos. Siempre me ha parecido soberbio decir "ahora no quiero tener hijos" o decir "quiero tener a los 35 años", eso es pensar que uno tiene comprada su vida para disponer de ella. Si en el hoy me preguntas, te respondo con humildad que preferiría en este minuto no tener hijos porque estoy a full en el trabajo, pero si llegan, llegan ¿y si a futuro no puedo tener? Constantemente me hago la pregunta de si congelo mis óvulos o no. ¿Debería hacerlo? A lo mejor sí.

–¿Tu vigencia en TV te permitirá quedar embarazada sin que peligre tu puesto?

–Uno tiene prioridades en la vida, ninguna historia es igual a la otra, proyectarse es desgastarse sin necesidad. Que yo diga hoy: "¿qué va a pasar cuando quede embarazada?" es un sin sentido. ¿Quién sabe qué va a pasar? No gastemos energías en eso sino que en el trabajo diario, en el día a día. Todo cambia tanto, los escenarios van moviéndose, una va mutando, cambiando de piel y las cosas van siendo diferentes.

–En una entrevista dijiste que diferenciarse es clave ¿Cómo te vas a diferenciar sabiendo que Karen Doggenweiler desapareció después del matinal?

–No creo que las historias se repitan para nada, y si se han repetido, en mi caso no tiene por qué ser. Yo me encuentro diferente en todo a ellas (sus antecesoras en el programa), porque tuve una crianza diferente, porque conocí a ciertas personas que ellas no conocieron, porque he vivido diferentes hechos, porque tengo una emocionalidad diferente. No hay nada comprado en esta vida, y tampoco el permanecer significa éxito. Sí tengo claro que la televisión es mucho más cruel para la mujer, y a medida que pasan los años es más cruel. No soy feminista, pero es más dura con el género femenino, se nota, por ejemplo, en los perdonazos que se le dan a un hombre. Ellos fácilmente pueden jubilarse en la televisión, pero en el caso de las mujeres, no hay ninguna mayor de 60 años.

Tonka se sube a la van de TVN para dirigirse a otro lugar de Santiago, a otra "picada" buena, bonita y barata: se trata de un restaurante de comida peruana que está en el centro. En el trayecto, respira aliviada al saber que no comerá cuy, uno de los platos tradicionales de la cocina inca. Se sabe que es defensora de los animales y que ha recogido de la calle a todos sus perros. Comenta algunos episodios del programa, como cuando Raquel Argandoña reveló en cámara que Felipe Camiroaga era dueño de un motel.

–Pareciera que Camiroaga se cansara de sus compañeras y cuando eso le sucede va instalando de a poco a las sucesoras...

–Estaríamos planteando que Felipe es el nuevo zar de la televisión. No, yo no comparto ese pensamiento, cada historia es diferente porque somos todos individuos irrepetibles. Esos tres casos (Tati Penna, Margot Kahl y Doggenweiler) no son para nada suficientes como para decir que un cuarto, o quinto caso va a ser igual. Para mí no va a ser igual. Felipe es mi compañero y es un placer trabajar con él, tengo la mejor impresión de él y así como llevamos juntos este buque a buen puerto, cada uno tiene que poner su cuota. Si al "Buenos días" le va bien, a mí me va bien en forma individual. Este programa le da mucho lucro y beneficios a la gente que trabaja en él, y en eso hay que ser inteligente, saber complementarse y obtener ganancias.

–¿Crees que el impasse con Raquel te hizo crecer como persona?

–De todas maneras. Uno puede tener ideas de cómo reaccionar en determinado minuto, pero estas situaciones permiten conocerse más. Yo he realizado ese proceso durante todo el "Buenos días a todos", en todo mi trabajo profesional y cada día me respeto más. Una vez dije al equipo: "Yo soy muy respetuosa de todos, pero la primera persona a quien respeto soy yo" y eso para mí es ley. Uno se sorprende de uno mismo, de cómo puede ser en determinados momentos. En cuanto al caso de Raquel, para mí es pasado, di vuelta la página porque lo solucionamos y es una más de las fichas o de los archivos de la historia del "Buenos días a todos". Las cosas se solucionan, como en todo equipo, a puertas cerradas y no vale la pena dar luces sobre cómo se solucionaron. Pero aprendí a conocerme más a mí misma y a tener claro qué cosas puedo permitir y cuáles no.

Agradecimientos: MAC Quinta Normal. Maquillaje y pelo: Alejandra del Sante. Producción: Carmen Rosa Echenique

Vestido: Sarika Rodrik

Vestido: Sarika Rodrik, Zapatos: La Suite

Jeans y Polera: Sarika Rodrik

Vestido: Eu


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Foto:ARI


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