REPORTAJES

Domingo 11 de Agosto de 2002

CARLOS MARTÍNEZ SOTOMAYOR. Canciller de Jorge Alessandri:
La familia radical

Hoy, a las 22.00 hrs., en ARTV, continúa el ciclo de entrevistas a personalidades de la vida pública chilena de las últimas décadas. Un programa que se repite los jueves a la misma hora y que es desarrollado conjuntamente con Reportajes y el Centro de Investigación y Documentación en Historia de Chile Contemporáneo, CIDOC, de la Universidad Finis Terrae. Aquí se publica una síntesis de la conversación con el embajador y ex ministro de Relaciones Exteriores Carlos Martínez Sotomayor.
PATRICIA ARANCIBIA CLAVEL. Historiadora

C arlos Martínez Sotomayor ha sido miembro del Partido Radical (PR) desde sus tiempos en la Escuela de Leyes de la Chile, fue dirigente estudiantil y miembro del CEN radical, ministro de Relaciones Exteriores de Jorge Alessandri, embajador ante Naciones Unidas, Brasil y Perú. Presidió la Academia de Ciencias Morales, Sociales y Políticas. Ha sido integrante del consejo de la Universidad de Chile, del directorio de la Universidad de Concepción y del Consejo del Instituto de Chile. Además, es profesor del Instituto de Estudios Internacionales y autor de varios libros.

- Ud. es radical, ¿es también masón y bombero?

- Siempre he sido radical, fui dirigente en la Universidad de Chile, y después presidente nacional de la juventud radical, miembro del CEN y de la directiva radical. Pero durante más de 30 años, por mi vida internacional y haber residido fuera de Chile, no he tenido participación activa. Por eso soy un radical pasivo, y nunca he sido ni masón ni bombero.

- A través de su padre, Ud. conoció al Presidente Pedro Aguirre Cerda, ¿qué recuerdos tiene de él?

- Nací en Copiapó. A comienzos de l938 mi padre era alcalde de esa ciudad y uno de los dirigentes de la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda. Él se alojó en nuestra casa. Yo tenía siete años y logré dos o tres conversaciones y algunos cariñoseos de parte de él y después me acuerdo que participé, tal vez fue mi primer acto político - por ahí hay una foto de pantalón corto- , en el desfile y proclamación de Aguirre Cerda.

- ¿Por qué le decían a Aguirre Cerda don Tinto?

- Ese fue un sobrenombre que le colocó la revista satírica Topaze. Lo que sí recuerdo es que era aficionado al té y le echaba algunas gotas de pisco, no tinto...

- Ud. estudió en el Barros Arana y uno de sus profesores fue Eugenio González. ¿Nos puede hablar de él?

- Esa generación del Internado Nacional Barros Arana tuvo el privilegio de contar con profesores de alta excelencia, entre ellos Eugenio González, que había sido ministro de Educación de la República Socialista el año 32, la que duró 12 días o tal vez menos. Él contaba que en un quiosco vio La Opinión, con un gran título: Triunfó la República Socialista, debajo aparecía una galería de fotos... De repente reconoció la suya con la lectura: Eugenio González, ministro de Educación. Y agregaba: atravesé la Alameda y juré como ministro.

- Él nos dio a conocer las características de la llamada segunda anarquía política en Chile. Después fue senador y rector de la Universidad de Chile. Pero junto a él hubo profesores como el filósofo Jorge Millas, Luis Oyarzún, Nicanor Parra, nuestro profesor de física, ingeniero antes que poeta. El Barros Arana era el único internado nacional del sector público. Un colegio laico de mucha apertura, muy cívico, enseñaba a ser ciudadanos a través de discusiones, análisis de problemas, se editaban revistas, había un centro de alumnos muy activo que presidí.

- ¿Dónde se vinculó con el Partido Radical?

- En esa época, se seguía la corriente política de nuestros padres y abuelos. La familia tal era radical, la cual conservadora, liberal o de izquierda. En primer año de derecho me incorporé a la Juventud Radical.

- ¿Quiénes dominaban la Federación de Estudiantes en ese tiempo?

- La Federación de Estudiantes de Chile tuvo un papel importante en el movimiento cívico-político del año 20 y la elección de don Arturo Alessandri. Encabezaban la Federación Santiago Labarca, Daniel Schweitzer, Carlos Vicuña. En la década del 40, en las que participé en representación de derecho, los presidentes eran Felipe Herrera, Jorge Hübner, Andrés Feliú, José Tohá, José Barzelatto. Personas destacadas después en diferentes sectores y orientaciones políticas.

La escoba de Ibáñez

- Hubo tres gobiernos radicales, ¿qué pone fin, a su juicio, a la era radical?

- La elección el año 53 del general Ibáñez fue motivada por una fuerte oposición al radicalismo... Había habido cuatro gobiernos radicales, siempre se habla de tres: Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos y González Videla, pero falta don Juan Esteban Montero que fue el 32 y justamente derrocado por la llamada República Socialista encabezada por el coronel Marmaduque Grove.

- Después de cuatro gobiernos radicales había un desgaste natural y las críticas se acrecentaban respecto de la gestión de los radicales, especialmente en el último gobierno, el de González Videla, que corresponde a una época también muy ideologizada, politizada y en que emerge, a nivel internacional, la guerra fría, así denominada, la bipolaridad y esto se traslada a Chile y a todos los países.

- El general Ibáñez triunfa con el símbolo de la escoba, una escoba para barrer a los radicales, expulsarlos del poder. El candidato del radicalismo a la presidencia fue Pedro Enrique Alfonso, que es derrotado...

- Apoyado por la Falange. ¿Cómo se explica que un partido católico, como era la Falange, respaldase al PR, laico?

- En el gobierno de Aguirre no hubo ministros falangistas. La Falange surge como juventud conservadora al final de los años 30. Pero, en el gobierno de Juan Antonio Ríos, el ministro de Obras Públicas fue Eduardo Frei Montalva. En el de González Videla hay ministros falangistas también. Bernardo Leighton en Educación e Ignacio Palma Vicuña en Tierras y Colonización. Y hay ministros socialcristianos; ya se estaba dividiendo o se acababa de dividir el Partido Conservador, entre conservadores tradicionalistas y socialcristianos. Para la campaña del año 52 hay una convención que se denominó de centro-izquierda para gestar el candidato presidencial. En la convención que proclamó a Pedro Enrique Alfonso le disputan Alfredo Duhalde, ex vicepresidente de la república y senador radical, y el joven Eduardo Frei.

- ¿A quién apoyó usted?

- Yo apoyé a Pedro Alfonso. La Falange también resolvió apoyar a Alfonso.

- La derrota radical posibilita que dentro del radicalismo haya un mea culpa histórico y viene una renovación total de la dirigencia. Son elegidos Julio Durán y Luis Bossay - Durán era diputado todavía- para dirigir el partido y yo para dirigir la Juventud Radical. Y eso originaba mi incorporación, por derecho propio, al CEN radical. Era uno de los 11 de la directiva.

Bossay vs. Durán

- Bossay fue de hecho candidato a la presidencia de la república en el 58 y Durán va a ser el 64. ¿Había una pugna entre ellos?

- Sí, era evidente que existía una pugna entre ellos, no sólo por razones personales, no recuerdo ninguna situación enojosa de ese tipo, salvo el celo natural de dos figuras jóvenes que emergen en un partido que había sido gravitante en la escena política nacional y que tenía posibilidades, pero además se agregaban interpretaciones de la política chilena y de cómo debería plantearse y proyectarse el radicalismo.

- Empleando términos más simples y de uso tradicional, Julio Durán era más moderado y Luis Bossay más centrista. Un centro derecha, diría, y un centro izquierda.

- En 1958, Luis Bossay pierde la elección presidencial y el triunfador es Jorge Alessandri, pero el PR va a formar parte de su gobierno en 1961, llamado por don Jorge. ¿Cuál es la razón de fondo de ese llamado?

- El 4 de septiembre del 58, Alessandri obtiene la primera mayoría relativa. Hubo 50 días, hasta la reunión del Congreso Pleno, para definir entre las dos primeras mayorías: Alessandri y Salvador Allende. Y los que van a definir quién será presidente en el Congreso Pleno serán los radicales... Había poca gente que deseaba votar por Allende. Un sector importante prefería la abstención. Aquí ninguno de los dos ha sido nuestro candidato - se decía- , y no cabe adquirir el compromiso de definir esto. Posición teóricamente aceptable, pero, a ratos, media irresponsable: Marginarse de una participación constitucional frente a un hecho histórico.

- Encabecé la posición de que había que votar por Alessandri: Reconocer la primera mayoría relativa. Era más sano para el país y para la convivencia política. El partido, en definitiva, resolvió casi por unanimidad esta posición. Y los 40 diputados y los 14 senadores radicales votaron a Alessandri.

- Después Alessandri solicita al PR que autorice a Pedro Enrique Alfonso, el candidato presidencial derrotado seis años antes, para que sea su ministro del Interior. El propio Alfonso nos indica que esto sería considerado muy atípico, que siendo un partido que no integra el gabinete, un destacado militante pase a ser jefe del gabinete.

- Pero ahí hay otro elemento. Alessandri era senador por Santiago, al ser elegido presidente deja la vacante y los radicales proclamamos a Roberto Wachholtz para la elección complementaria. Wachholtz había sido ministro de Hacienda de Aguirre Cerda y creador de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO). Y los partidos que habían apoyado a Alessandri, apoyan a Wachholtz y éste triunfa.

- Alessandri solicita las facultades extraordinarias, no políticas sino económicas y administrativas, para muchos aspectos de ordenamiento y de bien común. De lo que más se recuerda es el DFL2 que dio gran fomento a la construcción de habitaciones para los sectores medios de la población. Requería de los votos radicales en el Parlamento. Se conversó con él, se diseñaron las facultades y se las otorgaron. Alessandri le pide al PR que acepte integrarse al gobierno. Viene la convención radical días después, se acuerda un programa de gobierno, el Presidente Alessandri lo acepta y ese es el origen de cómo nos integramos. El oficialismo había perdido el tercio, además, en la elección parlamentaria de marzo del 61, que es la única razón que se da. Pero la verdad es que ésa es una de seis o siete razones... O sea, la incorporación de los radicales al gobierno es la confirmación de un entendimiento sostenido de los radicales con el Presidente Alessandri durante dos años.

EL 11

El viaje con Almeyda

Después de la elección de Allende en 1970, Carlos Martínez vuelve a Bogotá, donde dirige un organismo internacional para Latinoamérica y el Caribe, UNICEF. Así como había estado casi todo el tiempo de Frei Montalva fuera de Chile, también lo estuvo el de Allende.

- Pero se enteró, obviamente, del 11 de septiembre y de las razones de la intervención militar. ¿Cuál fue su posición en ese momento?

- El 10 de septiembre, yo tomaba un vuelo de Air France en Bogotá con destino a Quito. Una hora diez de vuelo. Venía con atraso ese vuelo que había salido desde París. Y en el muelle internacional, frente a la cafetería donde yo estaba con un ayudante mío, aparece Clodomiro Almeyda. Éramos amigos, lo invito a tomar desayuno. Venía de Argelia, tomó combinación en París y había hecho Caracas-Bogotá.

- Naturalmente nuestra conversación giró, primero, sobre la conferencia de los No Alineados, que era a nivel de Jefes de Estado y a la que había ido Almeyda. Almeyda me dice: está tan difícil la situación en Chile, tan compleja, que eso explica que el Presidente Allende no haya ido a una conferencia, que era una cumbre a nivel de Jefes de Estado y haya ido yo en su representación. Esto explota, me dijo, en cuestión de días. Pero mi impresión es que él tenía la convicción de que el gobierno superaría la crisis.

- Viajamos hasta Quito juntos. Nos despedimos. A él lo esperaban el embajador y el personal de la embajada chilena. No lo habían esperado en Bogotá, cosa que indignó mucho a Almeyda. Ese fue, según entiendo, el último vuelo internacional que ingresó la noche del 10 a Santiago. Y la suerte de Almeyda la sabemos. Al día siguiente en La Moneda, el Ministerio de Defensa, su detención, la isla Dawson, su exilio.

- ¿Es cierto que lo llamó el gobierno del general Pinochet para ofrecerle la embajada de Estados Unidos?

- Sí, es efectivo. El almirante Huerta me pidió que fuera el embajador de Chile ante las Naciones Unidas, cosa que yo decliné. Posteriormente yo diría que hubo un sondeo muy serio para que fuera embajador ante los Estados Unidos, cosa que también decliné y no acepté proseguir en ese diálogo. Y, por tercera vez, formalmente en su despacho, el almirante Carvajal, ya nuevo canciller, me ofreció con insistencia que aceptase la embajada en Buenos Aires. Terminaba René Rojas, que era trasladado a Madrid. También decliné y ahí fue nombrado don Sergio Onofre Jarpa. Esa es la historia. - Ahora siempre con argumentos patrióticos en el sentido del país, de los intereses de Chile, y basado en mi experiencia como canciller, como embajador, pero mis respuestas fueron ésas, y los argumentos naturalmente se los di a conocer al almirante Carvajal y después al propio general Pinochet, porque fui invitado a analizar el tema cuando fue lo de Argentina.

EN EL GABINETE

Canciller de Alessandri

- En el gobierno de Jorge Alessandri Ud. es nombrado canciller.

- Mi característica había sido la propensión por los temas internacionales, y menos por la política interna, salvo una incursión - fui candidato a diputado por el cuarto distrito de Santiago y derrotado por el DC Pedro Videla- . El hecho es que el Presidente Alessandri me designa uno de sus cinco delegados embajadores a la Asamblea General de Naciones Unidas de septiembre a diciembre del 60. Tuve alguna participación en temas vinculados a la descolonización y con especial referencia a los casos del Caribe, Jamaica, Trinidad y Tobago, Barbados, etc.

- ¿Esa fue la Asamblea donde Nikita Kruschev pescó el zapato y golpeó la mesa...?

- Esa fue la Asamblea de la descolonización, pero es más recordada por el zapatazo de Kruschev, quien había dicho un encendido discurso en contra de las grandes potencias europeas que habían sido colonizadoras. El primer ministro británico, Harold McMillan, asumió la defensa de la colonización en un discurso muy elocuente. Esto desespera a Kruschev, entonces saca su zapato y empieza a golpear sobre la mesa.

- Formar parte de esa delegación y mi inclinación por lo internacional podrían explicar que el año 61 fuese invitado por el presidente a ser su canciller.

Alianza para el Progreso

- ¿Hasta qué punto la Alianza para el Progreso, que justamente es diseñada por el gobierno de Kennedy y la reforma agraria que se va a hacer en Chile bajo el gobierno de Alessandri no es una presión de parte de EE.UU.?

- La Alianza para el Progreso es un acuerdo hemisférico que surge en Punta del Este, pero no en Punta del Este política, la del caso de Cuba, sino seis meses antes en una conferencia interamericana de carácter económico y social.

- Es una gestación monitoreada por EE.UU., pero en que participan los países americanos. Chile participó activamente en la gestación de la Alianza para el Progreso, esto involucraba las llamadas reformas estructurales, una de las cuales es la reforma agraria.

- Chile cumplió con su compromiso internacional en la gestación y en el acuerdo de la Alianza para el Progreso en Punta del Este.

- Se ha dicho que si el PR no hubiera estado en el gobierno de Alessandri, no habría habido reforma agraria, y que Ud. como radical dentro del gobierno, la incentivó... ¿es cierto?

- Los radicales éramos partidarios del concepto, y de las distintas reformas estructurales que involucraba este compromiso. El recuerdo que tengo es que el Presidente Alessandri, desde antes de la Alianza para el Progreso, tenía la preocupación por el desarrollo agropecuario, cómo mejorar el objetivo final que era producir más alimentos para el consumo de la población.

- De tal manera que al Presidente Alessandri, el ingreso de los radicales por una parte al gabinete refuerza la idea de que hay que cumplir con las reformas estructurales, que por lo demás la delegación chilena que había ido a Punta del Este - seis meses antes- promovió y la votó favorablemente.

- Los parámetros y el sentido de la reforma agraria del Presidente Jorge Alessandri era mucho más chilena, más adecuada, más conveniente para el objetivo, no político, sino económico y social de una reforma agraria. Después vino la otra reforma agraria que conocemos, su ejecución, todo lo que causó y el resto del desarrollo de eso también es históricamente conocido.

- Históricamente estoy convencido de que esa reforma agraria era la más apropiada para el país.

ELECCIÓN DE ALLENDE

La división del PR

- Adelantándonos ya al 70, se produce una clara izquierdización del PR, estamos dentro de la década revolucionaria y con una gran influencia de Cuba. ¿En qué medida el partido y usted, específicamente, van a cooperar o van a apoyar en el triunfo de Allende?

- El año 69 y todo el 70 se producen en los partidos políticos chilenos una serie de fenómenos que van a derivar en realineamientos, en endurecimientos de posición, en divisiones. Y uno de los más afectados es el PR. La izquierda no tiene problemas con sus partidos Comunista, Socialista y algunos grupos menores, especialmente escindidos de la Democracia Cristiana. Y ya de nuevo otra vez el ciclo. El partido grande, elefantiásico que ha gobernado, viene su deterioro, su decaimiento, su fraccionamiento. El Mapu y esos grupos están ahí. Liberales y conservadores, en ese momento, como Partido Nacional desde el año 66, tienen clara su posición de apoyo a la reelección del Presidente Jorge Alessandri.

- Y es en los radicales, en consecuencia, donde van a incidir las mayores presiones y el fraccionamiento. El año 70 el PR está dividido en tres fracciones: la Democracia Radical que apoya a Alessandri, el partido propiamente (CEN radical) a Salvador Allende y que ha tenido antes como precandidato a Alberto Baltra, y otra fracción muy importante que después va a dar origen al partido de izquierda radical (PIR), encabezado por Luis Bossay y por Baltra, que quedan bastante resentidos con el proceso interno de negociación que va a proclamar a Allende en desmedro de Baltra. Después se forma como partido y vamos a contar con esas tres fracciones.

- La gran mayoría del electorado radical, de los sectores medios del país, votaron el día de la elección a Alessandri. Casi como está claro que la dirigencia que en ese momento tenía la conducción del PR lo hacía por Allende. Pero un sector medio, que tenía seis senadores, que votan por el Presidente Allende, desde su inicio son opositores a Allende y van a formar un partido distinto, el PIR, un año y meses después.



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En agosto de 1961, Carlos Martínez Sotomayor asumió como ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Jorge Alessandri Rodríguez. En la foto, el Primer Mandatario saluda al nuevo canciller momentos después de su nombramiento.
En agosto de 1961, Carlos Martínez Sotomayor asumió como ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Jorge Alessandri Rodríguez. En la foto, el Primer Mandatario saluda al nuevo canciller momentos después de su nombramiento.
Foto:El Mercurio


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