REPORTAJES

Domingo 4 de Febrero de 2007

Detalles inéditos del expediente:
Por qué la Justicia reabrió la investigación del caso Anfruns

La defensa rechaza un informe del psicólogo Giorgio Agostini quien, mediante hipnosis regresiva, habría obtenido la confirmación de que PPV participó en la muerte del menor.

ANDREA SIERRA

En octubre del año pasado, Patricio (PPV) entró a la oficina del psicólogo Giorgio Agostini. Vestido con parka y gorro, el hombre de 44 años -sindicado hasta ahora como el único asesino del niño Rodrigo Anfruns en 1979, cuando tenía 16 años- estaba nervioso. Por eso, antes de comenzar la sesión, el conocido psicólogo junto al profesional Boris Araos, intentaron establecer una relación de confianza con él. PPV se soltó.

Contó que tiene pareja, habló de su trabajo.

Acto seguido, comenzó una hipnosis regresiva, tratamiento que los psiquiatras tenían contraindicado para él, según consta en el expediente del caso.

Tras esa cita, Agostini declaró que PPV le había confesado el crimen, algo que sólo hizo en 1979 y que ahora, 27 años después, volvía a repetir en una frase confusa, pero que el profesional interpretó como prueba que presentó a la jueza Dobra Lusic y que ella acogió para cerrar el caso ese mismo mes.

"En esta sesión se pudo comprobar la participación de Patricio en la muerte de Rodrigo Anfruns. Él señala que se ve solo junto al niño cayendo a un hoyo negro, que significa la muerte del niño", dice Agostini en el informe pericial que consta en el expediente.

Según consta en el documento de más de 2.000 fojas, la hipnosis es un procedimiento desaconsejado por especialistas que han participado del proceso. La doctora Sofía Ortiz sostuvo que "el uso de la hipnosis para resolver transtornos de amnesia -que sufre PPV- no es recomendable, ya que se podrían inducir falsos recuerdos".

Mientras, el psiquiatra Carlos Téllez declaró -según dice el expediente- que "no se acepta desde el punto de vista psiquiátrico forense las declaraciones obtenidas bajo hipnosis en ninguna parte del mundo, ya que estas pudieran ser fácilmente manipulables".

Por eso, la defensa pidió reabrir el caso, lo que fue acogido por la Corte de Apelaciones a comienzos de la semana pasada.

Pero éste es sólo uno de los cabos sueltos que aún rondan en la muerte de Rodrigo Anfruns, un caso que convulsionó al país en junio de 1979 y que aún no tiene respuesta.

Un punto que todavía no está claro es la fecha de muerte del niño, ya que informes periciales -en base a fotografías que fueron entregadas a la defensa recién a fines del año pasado- no cuadran con la versión oficial.

A su juicio, los peritajes muestran que el niño no murió el domingo 3 de junio de 1979 -el mismo día que desapareció-, como sostiene la jueza que cerró el caso. Habría sido "si no horas, pocos días antes de su autopsia", realizada cuando apareció el cadáver, once días más tarde.

Esto, porque en el cuerpo del niño hay marcas (livideses) del terreno donde estuvo justo antes de morir, que no corresponden al sitio del hallazgo. Estas marcas, explican los expertos en el expediente, sólo quedan fijas en el cuerpo entre 12 y 24 horas después de fallecido.

"La data de muerte puede ser admitida dentro de un período no superior a las 24 horas desde el hallazgo", sostiene.

De ser así, se comprobaría la tesis que entre el 3 de junio y el 14 de ese mismo mes el niño "tuvo que estar en algún lugar con vida". Además, aclararía que PPV no actuó solo, debido a que, entre los días posteriores a la desaparición de Rodrigo y el momento del hallazgo del cuerpo, continuó haciendo una vida normal, por lo que tuvo que contar con el apoyo de alguien.

Para la defensa es clave determinar de forma más exacta la data de muerte. Sólo así se podrá conocer el móvil del crimen y sus autores.

Por eso, pidió a la Justicia encargar estudios en España, Argentina y Escocia, que ya fueron acogidos y que podrían dar pistas claves para armar el rompecabezas que partió hace casi tres décadas.

CRONOLOGÍA DEL CASO:

3 Junio 1979: Rodrigo Anfruns Papi desaparece en los alrededores de la casa de su abuela en la zona de Providencia.

14 Junio 1979: El niño es encontrado muerto en un sitio eriazo en las cercanías de donde desapareció.

1982: El juez Ricardo Gálvez cierra el caso y PPV (entonces de 16 años) es inculpado como el único autor del crimen.

2004: Se reabre el caso, ya que un ex carabinero afirma que la noche en que apareció el cadáver de Rodrigo Anfruns vio a detectives arrojar un cuerpo de niño en el sitio donde se encontró.

Octubre 2006: Dobra Lusic cierra el caso con sólo un culpable.

Enero 2007: La Corte de Apelaciones vuelve a abrir el caso tras acoger la petición de la defensa donde denuncia irregularidades.

LAS OPINIONES DE LA JUEZA:

Convencidos de que la jueza en visita, Dobra Lusic, emitió opiniones sobre el fondo de la investigación cuando cerró el caso están los abogados querellantes por la muerte de Rodrigo Anfruns.

Por eso pidieron que se inhabilite para seguir a cargo del caso.

Apenas dos meses antes de cerrar el sumario, Lusic dijo a "El Mercurio": "¿Ha visto fotos de Rodrigo? Es un niño precioso, tan lindo... Su carita es como la de un ángel... Para las personas que tienen fe podría ser un regalo de Dios... ".



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
En junio de 1979 la muerte de Rodrigo Anfruns conmocionó al país.
En junio de 1979 la muerte de Rodrigo Anfruns conmocionó al país.
Foto:El Mercurio


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales