DEPORTES

Domingo 13 de Febrero de 2005

EQUIPOS DESAPARECIDOS:
Aún juegan en nuestra memoria

En el fútbol chileno abundan los casos de clubes que alguna vez fueron protagonistas, pero retornaron a la serie amateur o derechamente se extinguieron. Hay también un grupo que compitió en la antigua Segunda División hace apenas 20 años y ahora es sólo parte de las anécdotas del balompié criollo. Esta es la historia algunos de esos equipos.

Benjamín Blanco

Cuando Magallanes se tituló campeón del primer torneo nacional de fútbol (1933), tuvo que imponerse a siete equipos. De aquellos pioneros, sólo Audax Italiano, Unión Española y Colo Colo continúan hoy en Primera División. El resto ha desaparecido de la competencia chilena por distintas razones. Esos históricos clubes que se extinguieron eran Santiago Nacional, Morning Star, Green Cross y Bádminton.

Y es que la historia del balompié criollo está plagada de equipos que nacen, mueren, se fusionan o se asocian con alguna ciudad de provincia para intentar mantenerse en competencia. Sin ir más lejos, Morning Star derivó en Santiago Morning, Green Cross dejó Santiago para ejercer la localía en Temuco -desapareciendo definitivamente en 1985-, y Bádminton se unió con Ferroviarios para crear Ferrobádminton, en 1950.

Hay otros que han sido protagonistas de Primera y abandonaron el profesionalismo por la ventana, luego de descender de división, y ahora pasan sus días en el fútbol amateur como Iberia de Los Ángeles, Trasandino de Los Andes o Ñublense de Chillán. También hay algunos que esperan con cautela el regreso a las series mayores -como Deportes Laja, Linares, Con Con Nacional, Curicó, San Antonio y Malleco Unido- los cuales algunas vez animaron los campeonatos de la antigua Segunda División e incluso estuvieron a punto de subir a la máxima categoría.

Pero este fenómeno también toca a equipos menores que defendieron con honor algunas ciudades de provincia, especialmente durante la década de los 80. Con mucho esfuerzo -y un poco de suerte- las localidades de Penco, Doñihue, Cauquenes, Talcahuano, Victoria y Villa Alemana tuvieron representación en el fútbol profesional y dentro de sus filas jugaron grandes futbolistas como Luis "Carampangue" Zambrano, Oscar "Jurel" Herrera o Camilo Benzi.

Sin embargo, por alguna extraña causa -entre las que destacan una estafa, un decreto de la ANFP, la ironía de una comunidad que no apoyaba, la orden de un almirante y los insuperables problemas económicos- los sueños profesionales de esos elencos se vieron truncados.

Aquí, la historia de porqué Súper Lo Miranda, Naval, Deportes Victoria, Independiente, Lozapenco e Iván Mayo son sólo parte del recuerdo.

Palmarés:

Naval jugó en Primera División y Deportes Victoria e Independiente disputaron en Segunda la liguilla de promoción. Iván Mayo, Lozapenco y Súper Lo Miranda apenas jugaron un par de temporadas en Segunda.

Iván Mayo: Subió y se cayó

Fundado el 16 de marzo de 1938, este club de Villa Alemana debe su nombre al delantero que vistió las camisetas de San Luis, Colo Colo y Velez Sarlfield en la década de los 30'.

Gran parte de su historia trascurre en ligas menores de la Quinta Región, pero en 1980 se inscribió en Tercera división. Cuatro años más tarde, el club resulta subcampeón de esa categoría y, por una resolución de la ACF, ingresa al profesionalismo. "La gente de Villa Alemana siempre recalcó que subimos gracias a los directivos", lamentó Carlos Vidal, ex secretario de la institución, al recordar el escaso apoyo que el club recibió de la hinchada local.

El debut en las ligas mayores fue nefasto: descendió ese mismo año. Esto se explica porque sólo 29 días antes del inicio del torneo, el club fue notificado de que formaría parte de esa serie y, por ende, no tuvo tiempo para formar un plantel competitivo. "Nos enteramos por la prensa. Yo viajé a Santiago para entrevistarme con un dirigente de la Asociación y él sólo se limitó a sacar un volante de Polla Gol del bolsillo y decirnos que, según eso, nosotros debutábamos con Unión La Calera de local", recordó Vidal.

En 1987, otra vez el club es convocado para formar parte de la misma categoría. No obstante, bajó de inmediato.

Iván Mayo permaneció en Tercera hasta el '96, temporada en que, por problemas económicos, decidió volver a su asociación de origen.

Jugadores que estuvieron en Iván Mayo: Jorge Puntarelli, Camilo Benzi y Santiago Gatica.

Victoria: El equipo del senador

A pesar de tener una larga historia en la Novena Región, el club Deportes Victoria conoció su esplendor entre 1979 y 1988, cuando se hizo cargo de la institución el actual senador Roberto Muñoz Barra (PPD).

Durante su mandato, el equipo llegó a Segunda División en la temporada 1985 y en esa serie disputó la liguilla para ascender a Primera en 1988 enfrentándose a Unión Española y a O'Higgins. La fortuna no acompañó a los sureños y se quedó en la serie B, pero sólo por un año más, pues en 1989 regresó a Tercera, concluyendo de esta manera los años en el profesionalismo. En 1991, el club se disolvió debido a los problemas financieros que siempre estuvieron presentes.

El senador Muñoz Barra define la historia de Deportes Victoria como "una aventura emocional de algunos dirigentes", ya que la carencia de una base económica atentó contra la consolidación deportiva de la institución. "En Victoria hay pocas industrias que puedan auspiciar a un equipo y un pueblo como este, de sólo 35 mil habitantes, no puede mantener un club profesional", lamentó Muñoz Barra.

El parlamentario reconoce que los años de Victoria en Segunda fueron un poco mejores debido a los apoyos monetarios de la ANFP, acentuados por los aportes de la televisión. Sin embargo, recalcó que ascender a la máxima categoría del balompié criollo no era la solución para que el equipo siguiera existiendo. "Cuando disputamos la liguilla de promoción, casi les di la orden a los futbolistas de jugar mal y no subir, ya que estar en Primera acarreaba una inversión que nadie en Victoria podía solventar", remarcó el ex directivo.

Jugadores que actuaron en Victoria: Juan Ramón Garrido, Luis "Carampangue" Zambrano y Pablo Tallarico.

Lozapenco: Locura de Feliciano

La historia del club Lozapenco se inscribe entre los sucesos más extraños del balompié criollo.

En 1988, bajo la batuta de Feliciano Palma, a la sazón ejecutivo de la empresa del mismo nombre, el club dejó el mundo amateur y formó un equipo lleno de figuras donde destacaban los ex seleccionados mundialistas Mario Soto y Rodolfo Dubó, entre otros.

Ese año, el equipo sensación del Ascenso sólo perdió un partido de local.

Con esta actuación, el "apetito" de Feliciano Palma creció. Así, al año siguiente, formó un plantel de 28 jugadores -donde todos cobraban premios semanales- y llevó futbolistas de primer nivel, como Luis "Pelé"Araya.

Penco estaba revolucionado.

Pero la realidad económica del club comenzó a ser sospechosa. "Como tenía experiencia, yo me daba cuenta de lo que pasaba, pero el resto de mis compañeros estaban deslumbrados", recordó el delantero y goleador Patricio Bonhomme, quien jugó en Lozapenco las temporadas 1989 y 1990.

Y así fue. En julio de 1989, el carismático Palma se vio envuelto en una estafa a la empresa estatal y los abundantes recursos que iban a parar al club se cortaron de inmediato. "Cuando don Feliciano tuvo su problema, noté el cambio de actitud de los otros dirigentes. Al primer mes, ya no hubo sueldos al día y volvimos a ser un equipo pobre", explicó Bonhomme, agregando que "luego del escándalo, se vendieron varios jugadores para solventar algunos meses, pero ya estaba todo mal. No había vuelta atrás".

Sin el apoyo de la empresa, el equipo se disolvió ese año, aunque la mala campaña ya le había dado los boletos de regreso a Tercera.

Jugadores que estuvieron en Lozapenco: Edgardo Avilés, Hugo Bello y José Luis Sánchez.

Súper Lo Miranda: Un club con recursos

Súper Lo Miranda, uno de los equipos con nombre más extraño que ha habido en el fútbol profesional criollo, nació como institución en 1981 con el auspicio de la empresa Súper Pollo, año en que debutó en Cuarta división.

Su trayectoria es meteórica pues, en 1982 ya está participando en Tercera División y en 1985, tras obtener el título del amateurismo, alcanzó su clasificación al balompié profesional.

La historia de Súper Lo Miranda en Segunda es tragicómica.Contrariamente a lo que podría anticiparse, los problemas económicos no fueron los responsables de la desaparición del club. Al contrario, todos los trabajadores de la empresa Súper Pollo aportaban parte de su sueldo y aquella recaudación era doblada por la empresa por lo que existía una base de sustentación importante para el devenir institucional. En total reunían una suma cercana a los cinco millones y los egresos sólo llegaban al millón y medio, por lo que los sueños de llegar a primera y tener un estadio propio eran comunes en Doñihue, ciudad donde se ubica el barrio de Lo Miranda.

Pero tuvieron otro inconveniente: la falta de público. Este problema a la larga fue decisivo tras la aparición de una ley creada por el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de esa época, Miguel Nasur, quien decretó que todos los equipos que llevaran un promedio menor a las dos mil personas por partido como local serían desafiliados del profesionalismo.

"Como nosotros jugábamos algunos encuentros de preliminar en el estadio El Teniente de Rancagua, los dirigentes no reconocieron ese público y por culpa de una tonta normativa tuvimos que regresar a Tercera", recordó Manuel Vergara, el último presidente de la institución.

Súper Lo Miranda no aceptó esos términos y simplemente se disolvió en 1987.

Hoy, la idea de que un equipo de Doñihue regrese al profesionalismo existe, pero ya no tiene el importante apoyo de la empresa por lo que no se ve para cuándo se podría concretar el sueño.

Jugadores que estuvieron en Súper Lo Miranda: Alejandro Arancibia, Washington Guajardo, Luis Rojas, Eduardo Soto y Luis Landeros.

Independiente: Casi, casi

Tras 31 años de existencia en categorías amateurs, en 1971 Independiente de Cauquenes postuló para ser parte de la Segunda División. Fue aceptado luego de cumplir las condiciones que la Asociación Central de Fútbol (ACF) imponía en ese tiempo. "Nosotros éramos una buena plaza. La gente iba mucho al estadio", recordó Franco García, ex dirigente del club sureño.

Su momento de gloria llegó en la temporada de 1979 cuando disputó la liguilla de promoción para subir a Primera -junto a Arica, Audax Italiano y Santiago Wanderers- pero fracasó en su intento al definir con los itálicos en un partido que siempre quedó manchado por la baja actuación del delantero y goleador brasileño Ribamar Batista quien, tras defender a Independiente, fue contratado precisamente por Audax. "Es una tontería suponer que el brasileño estaba vendido. Perdimos debido a que el fútbol es así y no hay que echarle la culpa al empedrado", remarcó al respecto García, agregando que "ahora que lo miro objetivamente, fue bueno no subir a Primera División, pues hubiéramos bajado ese mismo año y tal vez nos hubiéramos endeudado mucho más".

Y es que los problemas económicos siempre estuvieron presentes en Independiente y ellos comenzaron a agudizarse en 1986, año en que el club bajó a Tercera. Cuatro años más tarde, el equipo optó por desaparecer, ya que la mantención del plantel seguía siendo tan elevada como en Segunda, pero los ingresos eran mucho menores.

Ahora Independiente de Cauquenes existe sólo a nivel amateur.

Jugadores que actuaron en Independiente: Hugo Cárdenas, Guillermo Carvajal, Germán Rodríguez, Ribamar Batista y Benedito Pereira.

Naval: Lo quieren reflotar

Este club es de diferente origen al que actualmente juega en Primera B.

Al igual que el también desaparecido Aviación -que fue fundado por la Fuerza Aérea en 1952 y dejó de existir en 30 años despúes- Naval fue creado bajo el alero de la Armada chilena en 1942 y fue un permanente animador de la Segunda División hasta 1971, año que resulta campeón del ascenso y sube a Primera. Durante ese año y hasta 1990 el club jugó en la división de honor con algunos cortos intervalos en que descendió. El año 1987 resultó sexto en la máxima categoría del fútbol nacional, su mejor ubicación.

Tras una magra campaña Naval disputó la promoción en 1990 y logró la permanencia en la categoría mayor del fútbol chileno al vencer a Antofagasta. Sin embargo, ya se sabía que la institución no seguiría más en el profesionalismo. "El equipo desapareció debido a que el Almirante Comandante en Jefe de la Armada, Jorge Martínez Bush, hizo una auditoria interna y llegó a la conclusión de que no era rentable tener un club en Primera", comentó Luis Lobos, actual vicepresidente del nuevo Naval.

Era tan importante el aporte de esa institución castrense para mantener al club, que los oficiales de la Armada entregaban, primero obligatoriamente y luego de forma voluntaria, un porcentaje de su sueldo para las arcas del equipo.

Hace pocos años, un grupo de directivos, un club amateur de Talcahuano llamado "Náuticos", hicieron las gestiones para adquirir el nombre de Naval, y aunque lo lograron esa determinación no fue muy aplaudida por la gente de la zona. "La historia de ese Naval es distinta a la de este nuevo Naval", subrayó Luis Lobos. Esta adopción también generó malestar en la Armada, que no vio con buenos ojos el uso del histórico nombre. "Aunque la ANFP nos dio la denominación, fue un gran error pues perdimos el escaso apoyo de la hinchada y de los marinos", remató el directivo.

Jugadores que estuvieron en Naval: Óscar Herrera, Jorge Aravena, Marcelo Pacheco, Ricardo Flores y Marcelo Ramírez.


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Naval de Talcahuano fue un animador de los torneos profesionales hasta 1990, fecha en que la Armada decidió retirar al club del campeonato.
Naval de Talcahuano fue un animador de los torneos profesionales hasta 1990, fecha en que la Armada decidió retirar al club del campeonato.
Foto:EL MERCURIO


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