ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Viernes 14 de Abril de 2000


Sabor agridulce

Andrés Valenzuela deja la presidencia de la Bolsa Electrónica en medio de una profunda decepción de lo que han sido los últimos cuatro años para el mercado chileno. Confía en que se comience a trabajar en torno a un objetivo común.
Tras cumplir cuatro años como presidente de la Bolsa Electrónica, Andrés Valenzuela presentó su renuncia al cargo porque considera válido un recambio de nombres a modo de contribuir a una permanente renovación y modernización del mercado de valores.

Sin embargo, al concluir este período no se va con un aire de satisfacción. No por un tema personal, sino porque ha sido testigo de un aletargamiento paulatino del mercado de valores chileno, donde no se ve un trabajo conjunto y encaminado hacia un mismo objetivo por parte de los distintos actores del mercado, sino que sólo a implantar soluciones "parches" para una herida profunda y que se arrastra de hace muchos años.

- ¿Por qué tomó la decisión de alejarse de la presidencia de la Bolsa?

- Primero porque creo en la renovación. Las personas nuevas llegan con ideas nuevas y con espíritu emprendedor. En cambio, cuando uno se eterniza en un cargo empieza al final a darse vueltas en lo mismo.

Segundo porque la bolsa necesitaba una figura nueva, representativa y con llegada ante las autoridades económicas, que fuera bien percibido por el mercado y que además no tuviera conflicto de intereses como podría tenerlo un representante de los bancos (respecto a otras bolsas). Es el caso de José Cox.

- ¿Cree que las otras bolsas deberían seguir en la misma dirección?

- Cada institución se administra en base a sus propios criterios. En ese sentido nuestra visión ha sido siempre distinta de las otras dos bolsas del país. Es más, la Electrónica nació por una diferencia fundamental respecto a cómo tenía que ser el mercado y el tiempo nos ha dado la razón.

- ¿Qué objetivo se ha planteado el nuevo directorio para los próximos dos años?

- Todavía debemos reunirnos, pero el principal objetivo es hacer crecer este mercado, hacerlo más competitivo y transparente. No tenemos un objetivo específico en materia de participación de mercado, aunque esperamos este año elevarla. De partida, después de mucho tiempo perdiendo corredores, este año ya hemos incorporado a dos nuevos y hay otros corredores interesados en entrar.

- ¿Reconoce que hay una tendencia mundial a la fusión de las bolsas, que tal vez deberíamos seguir en Chile?

- La real tendencia es a la integración de los mercados y no a una fusión societaria de las bolsas. La idea es que el mercado mundial sea uno sólo con subcentros locales.

PROBLEMAS PENDIENTES


- ¿Cómo se explica que luego de ir en conjunto con la Bolsa de Valparaíso por el tema del peaje, ahora estén trabajando a favor de la Bolsa de Comercio y en contra de Valparaíso por las operaciones interbolsas?

- Se confunden dos temas. Uno es el tema del peaje donde coincidíamos con la idea básica. Pero en el tema de las operaciones interbolsas pensamos diametralmente distinto, porque para operar en una bolsa hay que ser miembro de ella y lo que quiere Valparaíso es que un corredor de allá, que paga un precio mínimo por su acción en una bolsa que no tienen mayor infraestructura, opere gratis y con libre acceso a otras bolsas, lo cual obviamente no vamos a aceptar porque tenemos exigencias distintas y los valores de las acciones son distintos.

¿Por qué vamos a aceptar que venga una persona de otra bolsa que nadie conoce y que tenga libertad para operar en nuestro mercado? Para operar entre dos bolsas hay que ser miembro de ambas y creemos que es la misma postura que tiene la Superintendencia de Valores y Seguros, aunque no lo han expresado públicamente.

CADA UNO PARA UN LADO


- ¿Qué le parece que el Gobierno condicione la aprobación de la Ley de Opas como requisito para avanzar en una mayor apertura del mercado de capitales?

- No veo que tengan una relación directa. De partida la Ley de Opas ya lleva un año y medio y nunca se condicionó una cosa a la otra y no veo por qué se hace ahora. Me parece más que se hace por un juego político que por una lógica económica.

Se quiere hacer un trueque donde yo te doy aquí y tu me das allá. Creo que si las medidas son necesarias para el mercado debieran adoptarse independientemente, que por razones políticas se esté demorando otra ley.

- También se ha dicho que la Bolsa Off Shore es un instrumento más que podría dar liquidez al mercado. ¿Coincide con esta opinión en circunstancias de que sólo se han inscrito cuotas de fondos de inversiones?

- Lamentablemente creo que la Bolsa Off Shore como está no tiene mucho futuro, porque no veo a grandes compañías que se vayan a venir a listar en este mercado. Tener acceso a un mercado mi-núsculo no les aporta en nada. Inclusive, si se llegaran a listar no veo tampoco que sea atractivo para extranjeros venir a invertir aquí cuando pueden hacerlo en los mercados originales con mayores atractivos.

Se ve, además que el mercado off shore de los argentinos ha sido un fracaso y en Madrid sucedió lo mismo, porque no se pueden crear artificialmente ventajas. Nosotros las tuvimos en el pasado y ya las perdimos y las que nos quedan no son relevantes para el mercado.

- En el mismo tema, ¿considera una mala señal para el mercado que la SVS ya anunció cambios para normas de la Bolsa Off Shore que están recién emitidas?

- Prefiero que se hagan cambios meses después pero que las perfeccionen, a que se siga operando bajo condiciones inapropiadas. Creo que es mejor avanzar a estar cada vez menos regulados, porque de eso se trata un mercado off shore.

Pero la tendencia es agregar más normas, más restricciones, más controles y que cualquier cosa que queramos hacer requiera pasar por una serie de instancias.

- Tras su experiencia adquirida en el mercado, ¿qué solución propone?

- Todos los actores del mercado debiéramos tener una visión común, donde avancemos hacia un mismo objetivo de largo plazo coordinados por la Superintendencia. Qué mercado queremos tener y a dónde queremos llegar para establecer estrategias comunes, son respuestas que todavía no tenemos. Sólo después de eso se verá qué tipo de leyes necesitamos y qué tipo de autonomía.

Hasta el momento sólo se han hecho cosas reactivas. Por ejemplo, todos saben que la Ley de Opas surgió después del caso Chispas y no porque hubiera una visión global del mercado.

Nada obedece a una visión del mercado que se quiere tener. Por mucho tiempo se habló también de una idea global de "Santiago Centro Financiero" que quedó reducido a una cosa minúscula como es la Bolsa Off Shore, que hasta aquí no ha sido atractiva para nadie.

- En resumen, ¿cuál es su balance en estos cuatro años en el mercado?

- Que se ha perdido terreno y que se ha exportado el mercado al exterior. Hoy se hacen más operaciones de acciones chilenas en el exterior que acá porque tenemos menos ventajas competitivas.

Siento que hemos retrocedido, el mercado ha perdido liquidez y profundidad, las compañías están cerrándose. El balance es negativo. Necesitamos luego que se hagan las reformas que se necesitan o el mercado va a desaparecer.

Por Valentina Giacaman H.




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Foto:El Mercurio
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