DEPORTES

Jueves 21 de Octubre de 1999

PATRICIO BRIONES, DE VUELTA A CHILE:
No He Tocado Techo

Al capitán de la selección nacional de básquetbol todavía le duele haberse marchado de Atenas de Córdoba, donde permaneció diez meses. Sin embargo, desde sus 2,12 metros de altura, el pivot observa un panorama positivo para su carrera que, al cierre de esta edición, definía su siguiente estación.
Fue un sueño de diez meses. Una utopía que el básquetbol chileno alcanzó a disfrutar a la distancia. Tener al capitán de la selección nacional jugando en el club más importante de Argentina ya es un hito en la bitácora del alicaído baloncesto nacional.

Pero por aquello de que nada fue hecho para durar, ni siquiera lo más apreciado, su camino se cortó definitivamente en la entidad trasandina, con la que se consagró campeón de la temporada 1998-99.

Si se fue por tirar la camiseta al utilero, para él eso es un detalle. Siente, más bien, está seguro, que no aguantaba más tiempo sintiendo el rigor de un cada vez más frecuente banco de suplentes, el sitio que lo cobijó en forma permanente sobre el final de sus días al otro lado de la Cordillera.

Patricio Briones Moller (10/3/72), "Chilote" para el plantel "griego", está de vuelta. Con su esposa Carolina Riquelme - instructora de gimnasia aeróbica- para compartir sus emprendimientos.

Con ella, qué mejor respaldo, el pívot retornó hace unos días al país. Fue un viaje (en auto) durante el cual "estaba bastante mal. Recordamos las cosas buenas en el camino y, claro, también se nos cayó una lagrimita por ahí. Pero no me arrepiento de haberme venido. Sólo nos duele por los amigos que dejamos. Pero no puedo vivir del pasado".

Justamente por ello, Briones (2,12 metros/122 kilos), ya busca un nuevo club. Y, como era de esperar, las ofertas no le han faltado. De hecho, al cierre de esta edición, se decidía entre dos candidatos: Universidad Católica ("un club que me conviene por muchas cosas: es grande, es serio y está en Santiago") y Español, de Talca ("un equipo joven, que me ofreció pagar lo que pido" - 3.500 dólares mensuales, aproximadamente).

- Cuando Medardo Ligorria tomó la conducción del Atenas, en junio, usted manifestó que apreciaba en él un carácter muy didáctico en su forma de trabajo. Y él, en agosto, comentó que usted tenía una gran capacidad para ir evolucionando... ¿En qué minuto se rompe esa mutua valoración?

"Se rompe en el momento en que uno ve que no pasa nada, después de todas las cosas lindas que dijo. Jugar un minuto y treinta segundos no es jugar. Eso es entrar, saludar y chao. Lo mío era entrar y hacer el trabajo que sé hacer. No soy un jugador de 10 mil puntos ni de 30 mil rebotes, pero me puede romper defendiendo. Y si me toca buscar un gol en el ataque, bienvenido sea. Pero con Medardo no tuve la oportunidad de efectuar las jugadas que le correspondían a una persona que jugaba en esa posición (5)".

- ¿Se sintió alguna vez discriminado por sus compañeros?

"No, para nada. Todo lo contrario, siempre me sentí cómodo. Lógicamente, en cualquier tipo de empresa, cuando llega alguien nuevo el hielo va a existir. Pero cuando el hielo se rompió, en mi caso, todo fue normal".

- ¿Y cómo fue el trato con los "históricos", como Marcelo Milanesio, Héctor Campana o Diego Osella?

"Se fue dando de a poco la relación. Yo creé una atmósfera de camaradería, como corresponde. Fue una relación profesional, nada más que eso. Me limité a hacer mi trabajo como correspondía: ir a entrenar, trabajar, ir a jugar y, lógicamente, en los momentos que teníamos que compartir, lo hacíamos. Respetaba las jerarquías y, obviamente, la veteranía de ellos".

- ¿Cuesta no ser cordobés en ese equipo, como plantea mucha gente en Argentina?

"Yo me sentí muy identificado. El problema es que yo era el extranjero. Si hubiese sido argentino, yo creo que hubiese sido distinto".

- ¿Es verdad que en la mesa del
almuerzo usted estaba en un rincón, junto a los juveniles?

"Y qué quiere que hiciera... ¿Que me ponga en el grupo de ellos? Eso no significa que me hayan excluido. Ellos se conocen de memoria adentro y afuera de la cancha. Comparten sus vidas íntimas y se protegen entre ellos. Lo tomo como jerarquía".

- De todo lo que se ha dicho respecto de su salida de Atenas, ¿qué es lo que más le ha molestado?

"Que digan que me echaron. Eso es una rotunda mentira y me gustaría que lo remarcara. Yo fui el que llegué al club y les pedí a los dirigentes que me dejarán en libertad de acción. Era muy nocivo para mí y para el equipo que estuviera mal. Yo sé perfectamente que con o sin mí ellos van a ganar igual, así que era mejor irme".

- ¿Le afectaba esa molestia cuando jugaba? ¿Entraba nervioso, ansioso, precipitaba tiros?

"No. La falta de confianza no tenía que ver ni con mis compañeros ni con la gente. Era por el entrenador. Yo nunca había tenido un sentimiento de pertenencia tan fuerte como el que tuve en Atenas, donde la mística era enorme".

- ¿Qué hay de cierto de que a días de su llegada a Atenas usted le pidió a sus compañeros en el entrenamiento que le dieran "más juego", lo que cayó mal en el plantel?

"No, para nada. Solamente les dije: 'Muchachos, vengo a hacer mi trabajo. Si me piden que me ponga de cabeza en la cancha, lo voy a hacer'. Así de simple. Me dijeron que lo que querían era defensa y rebote, y a eso me aboqué. Más allá de eso, el problema fue con el técnico, porque como jugador yo no he tocado techo".

- Y con la prensa...

"El periodismo no me bancaba (aguantaba), era ácido..."

- ¿Llegó a ser burlesco?

"Sí. El periodismo de Buenos Aires es terrible contra Atenas. Son xenóbobos contra Atenas".

- ¿Quizás no pasaba el asunto por la expectativa que se tiene acerca de un jugador extranjero, que habitualmente se transforma en un elemento dominante en la cancha?

"Es que en Atenas es distinto. La prensa no tiene idea. El equipo tuvo a tres ex NBA (Stacey King, Benoit Benjamin y Tony Farmer), no sé por qué lo mío causó tanto revuelo cuando llegué. Me dan ganas de agarrar a patadas en la guata a todos".

- ¿Qué fue lo más positivo de su paso por Atenas?

"Todo. Uno empieza a conocer. Saltar de un medio amateur a uno profesional, te hacen ver las cosas desde otro punto de vista. Incluso, hasta el sentimental y familiar".

OPERACION RETORNO

- El primer club chileno que lo contactó fue Petrox... ¿por qué descartó esa opción, finalmente?

"Sabía que Petrox podría ponerse, no como en Argentina, quizás, pero en forma aceptable. Pero no se dio. Hablé con Alfonso Fuentes (secretario del club) y lo que me ofrecían era bastante alejado de lo que yo estaba pidiendo ('sobre los tres mil quinientos dólares mensuales', acota después)... Yo llamé a Petrox, porque le había dado mi palabra a Daniel Viáfora (entrenador de dicho quinteto) antes de ser contratado por Atenas, incluso. Lo que pasa es que en esa época yo ya quería emigrar del club en el que estaba (Universidad de Concepción). Ya estaba aburrido".

- ¿Cómo analiza la situación vivida hace unos meses por la selección, de la que se ausentaron varios jugadores, entre ellos, cuatro de la U. de Concecpción?

"Es un cuchillo de doble filo, por lo que prefiero tomarlo con un perfil bajo. Tuve la suerte de compartir una selección con muchachos que se la jugaron al ciento por ciento (nombra al plantel completo). Pocas veces en un equipo nacional había visto tanto sacrificio. Ese grupo debiera mantenerse, porque no le quiere robar un peso a nadie".

- ¿El tema de la renuncia de jugadores afectó su relación con sus ex compañeros de la U. de Concepción, como Roland Fritsch?

"No, para nada... No sé, son ex compañeros".

- ¿Podría haber vuelto usted ahora a la U sin ningun problema?

"No, yo no quise. Pero no por eso, sino que por otro problema. Pero no me quiero referir al tema. Quiero jugar un básquetbol sano, el que estoy acostumbrado a hacer. Ir a entrenar de la 1 a las 3, si es necesario, y no de las 1.30 a las 2.30. Yo cobro. Pero me desilusioné".

- ¿Del club?

"Me desilusioné, porque me pifiaron cuando vine con Atenas. A ver: me desilusioné al enterarme por terceras personas que, habiendo un trato de por medio, ahora (U. de Concepción) quiere mi pase para sacar un provecho de la situación".

- Petrox, justamente, argumentó que veía dificultades en realizar la transferencia por los supuestos derechos que la U. de Concepción tenía sobre su pase...

"Yo me fui a Atenas con una sola condición: que Atenas viniera a jugar a Concepción. Y ahí yo era dueño de mi pase, independientemente de que fueran una o diez mil personas al gimnasio. Y eso se hizo (18 de agosto). Que quieran sacar provecho ahora que soy un jugador libre, es una sinvergüenzura. No voy a poner nombres ni apellidos, pero por eso me desilusioné... La U tiene suficiente gente para seguir brillando por sí misma".

Por Javier Piñeiro Dávila

Reflexiones sobre el Parquet

Su paso por Atenas, de Córdoba, y su condición de capitán de la selección chilena, convierten a Patricio Briones en un referente dentro del baloncesto nacional.El pívot opina sin ocultar su visión sobre temas deportivos, económicos y sociales.

LOS MEJORES: "Son muchos los grandes jugadores chilenos que he visto. No sabría decir cuál es el mejor. Me gustaba mucho lo que hacían Manuel Herrera y Francisco Bobadilla".

LA NBA: "Me gusta, pero no la veo tanto. De los actuales, obviamente, me quedo con Tim Duncan (ala-pívot de San Antonio Spurs)".

CHILENO POR EL MUNDO: "No es fácil vivir afuera (también estuvo en la Universidad de Miami Dade, en 1996). Si medimos el esfuerzo que he hecho para lograr lo poco y nada que tengo, ¡uy!, tendríamos que llenar dos represas de sudor".

DOBLE NACIONALIDAD:"Quería nacionalizarme para no ocupar la plaza de extranjero, pero eso se fue diluyendo con el transcurso de la segunda temporada, cuando el entrenador en un principio me dijo que confiaba mucho en mí, que bla, bla, bla y bla, y no pasó nada".

JUGADOR CARO: "Mi pase vale como 25 mil dólares. No es nada, comparado con el fútbol, pero en el básquetbol chileno eso es mucho. Soy caro, pero no inalcanzable. En Chile, puedo jugar donde quiera".

DESARROLLO PERSONAL: "Soy muy joven aún. Ya vendrá el tiempo de los hijos (está casado hace 18 meses). En un par de años, tendremos la suficiente madurez y una casa en un lugar definido".

CONTRATOS PUBLICITARIOS: "Estoy presentando un proyecto para que la ayuda sea de lado y lado".

PROYECTOS COMERCIALES: "Estoy estudiando la posibilidad de tener un gimnasio para formar deportistas de elite en Concepción. También quiero retomar el tema de los servicios integrales de limpieza. Lo otro que pretendo es meterme en asesorías publicitarias".

CASO SAEZ (conflicto laboral en Dimayor): "Creo que los clubes debieran contratar a los jugadores. Es una cosa importante, porque es el único medio por el cual uno puede decir si le cumplieron o no. Lamentablemente, estamos en un país donde las cosas se hacen a medias. Es una cuestión de ética. Y a mí me da pena".

LA POLITICA: "Me preocupa más lo social que lo político. La política siempre va a ser igual".

ESTADO Y DEPORTE: "Falta mucho apoyo. Y se ve en los pocos deportistas que destacan".



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