VIDA SOCIAL

Sábado 31 de Diciembre de 2005

In memoriam


Narciso Irureta Aburto

No habíamos dejado aún de agradecer al Señor y a la Santísima Virgen el haberlo devuelto a la vida, hace poco más de un año. Por esos misterios del destino, ha partido cuando menos lo esperábamos.

Dios sabe el porqué de muchas cosas. Quizás sí haya ocurrido por las mismas circunstancias que estamos viviendo como país, tan alejadas de su caballerosa y consecuente forma de pensar y de actuar. Se ha ido un gran hombre, cuyo espíritu de comprensión, apertura y entrega hacia los demás lo llevó a destacarse por encima de sus pares y de quienes lo conocimos y disfrutamos de su amistad.

Pudo llegar a dirigir los destinos de nuestra patria, pero no se dio la oportunidad. Tal vez porque su misma manera de ser, noble y humilde, se lo impidió. Como respuesta, el Señor le entregó a través de su hijo Mariano, sacerdote y Provincial de Schoenstatt en Chile, una señal tremendamente potente de que su lugar más importante no estaría aquí.

Lo conocí en el amanecer de los sesenta; me iniciaba en el periodismo y él era una figura destacada del Parlamento chileno. Época en que, de verdad, "brilló el sol" para nuestra juventud. Después, en años más grises y complejos, de enfoques diferentes respecto a la contigencia, nuestra relación se convertiría en una profunda e ininterrumpida amistad.

Nacía por entonces nuestra Muy Liberal Orden Hispánica del Buen Yantar y la Palabra de Santiago de la Nueva Extremadura, fruto de la iniciativa de mi colega valenciano y director de Efe, Manolo Cabrera, reuniendo bajo un mismo alero a personas de diferentes actividades y maneras de pensar, capaces de aceptarse, respetarse y apreciarse, sin cuestionamientos, y cuya única condición sería la "del buen vino y buena leche". Una manera delicada y respetuosa de vivir, que hoy parece la quimera de un pasado que se fue.

Han transcurrido más de treinta años. La Cofradía nos uniría de tal manera que hoy lloramos su partida -la de un hombre noble, recto como pocos y singularmente benevolente en su juicio hacia los demás- con tanto dolor como el de cualquiera de los miembros de su hermosa familia.

Conocedor de su fe y de su devoción a la Santísima Virgen María, la Mater para sus más cercanos, imploro hoy representada en la figura de la Purísima de Arrate, de la cual el pueblo vasco es particularmente devoto y concurre en romería a su santuario de Eibar, Condado de San Sebastián, para que el Señor lo tenga ya en su Santo Reino.

Sergio Prieto

Narciso Irureta

Poco más de sesenta años que compartíamos juntos desde las filas de la Falange Nacional nuestros principios, ideales y programas.

Caminábamos por los pasillos del Aeropuerto Los Cerrillos, en espera de viajar en avión a Iquique. También lo hacía el ex senador don Elías Lafertte, acompañado de otros personeros de su partido, quien creyó equivocadamente al ver a estos jóvenes en ese recinto, que éramos agentes de la policía política destinados a vigilarlo. Protestó por nuestra presencia y se tranquilizó cuando le contamos que nuestro viaje a Iquique obedecía a la misma motivación que él tenía. Eso sí que nosotros vijábamos al norte por instrucciones del presidente de la Falange Nacional, Tomás Reyes, para colaborar en la campaña senatorial de Radomiro Tomic, el año 1950, cuando fue elegido, por primera vez, senador por el Norte Grande.

Así era mi amistad con Narciso. Lo consideré un hermano que con su ejemplo de vida, su firmeza de carácter, su lealtad inquebrantable a lo que sostenía, marcó para mí, la misma lealtad y el mismo cariño por nuestros ideales comunes. Ocupó muchos cargos en el partido: Jefe Universitario, Presidente Comunal, Secretario Nacional, Presidente Nacional, ocasión en la que, por primera vez, lo acompañé en la directiva como Secretario Nacional; directiva que presidida por él dio un gran salto hacia delante al lograr la incorporación de un importante número de militantes, dirigentes y parlamentarios agrario-laboristas a las filas de la Democracia Cristiana. Fue elegido, además, diputado por Llanquihue y en seguida, senador por esta provincia más Osorno y Valdivia. Provincia esta última que lo vio nacer y a la cual amó como lo hacen los hombres de bien que tienen los "ojos abiertos a la lejanía".

En el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle desempeñó con eficiencia y brillo el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones.

"Una vida no examinada no merece ser vivida", decía Sócrates, y este gran falangista y demócrata cristiano que fue Narciso Irureta emerge de este examen como un ejemplo de integridad.

A él y su maravillosa familia, somos tantos los que tenemos muchas cosas que agradecerles y son muchos más sus camaradas que lo recuedan a lo largo de la patria.

En esta hora de dolor por su partida, de recuerdos y de esperanzas, a Narciso Irureta le decimos que como Aquel que guió sus pasos por la tierra tuvo su hora de triunfo, de derrota y que pertenece a él más que a nadie el valioso tesoro que no se corrompe ni disminuye con el tiempo. Su alma noble está junto al sol de la vida que no termina.

José de Gregorio Aroca

Hernán Briones Gorostiaga

La noticia de la irreparable pérdida del querido y respetado señor Hernán Briones Gorostiaga nos estremeció profundamente el 14 de diciembre de 2005.

Estamos orgullosos de haber tenido el honor de conocerlo y muy agradecidos por todo el bien que brindó a nuestra familia. Su bondad quedará para siempre en nuestro recuerdo. Rogamos al Todopoderoso por su descanso eterno.

Marija, Jelva y Stjepko Goic

Santiago Larraguibel Zavala

Con motivo del primer aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 1 de enero de 2005, se oficiará una misa por su eterno descanso, el martes 3 de enero, a las 19:00 horas, en la parroquia de Santo Toribio, La Capitanía 473, Las Condes.


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