DEPORTES

Sábado 18 de Septiembre de 1999

AL BASQUETBOLISTA PATRICK SAEZ:
Petrox Está Condenado a Pagar

Tras establecer la naturaleza del vínculo laboral que unió al jugador y al club penquista, el Segundo Juzgado Civil de Talcahuano falló a favor de la demanda interpuesta por el base a la entidad.
El Segundo Juzgado Civil de Talcahuano condenó al Club Deportivo Petrox a pagar 12.600.000 pesos al basquetbolista Patrick Sáez, tras dar lugar a la demanda por despido injustificado que interpusiera el jugador contra la institución porteña, el pasado 5 de mayo.

La suma corresponde al siguiente desglose: 1.137.500 por las remuneraciones no canceladas de marzo, abril y cinco días de mayo de 1999; y a 11.462.500 de indemnización por término anticipado de contrato (cuya vigencia de tres años expiraba el 28 de febrero del 2001, tras ser firmado el 3 de febrero de 1998).

Además, el tribunal determinó que Petrox deberá pagarle al joven base las cotizaciones previsionales y de salud, las que habrán de ser reclamadas por la institución pertinente (una AFP y una Isapre, por ejemplo), dejando constancia de que el deportista laboró en el club desde el 1 de marzo de 1995 (fecha de su primer contrato) hasta el 4 de mayo de 1999.

El tribunal, cuyo titular es el juez Manuel Muñoz Astudillo, se abocó a dilucidar, en primer lugar (y según consta en el fallo), "el carácter o naturaleza de la relación contractual reconocida como existente entre el demandante y la (parte) demandada".

¿Y qué estableció el Juzgado?

Que se trataba de un vínculo que acreditaba la calidad de contrato de trabajo y no de uno de prestación de servicios, es decir, de calidad civil, como argumenta Petrox.

El considerando 15, puntualmente, es el que precisó el aludido carácter: "La convención que se celebra entre un club... y un deportista profesional o un trabajador que desempeñe actividades conexas es un contrato de trabajo y por lo tanto se rige por las normas del Código del Trabajo y sus leyes complementarias...", detalló, citando al artículo 5 del Estatuto de los Deportistas Profesionales y Trabajadores que Desempeñen Actividades Conexas, DFL 1 de 1970 de la Subsecretaría de Guerra.

Tras recalcar que el jugador fue separado por voluntad del empleador de las actividades deportivas, el Juzgado consideró que "el no pago de remuneraciones ni cotizaciones previsionales y de salud, constituye no solo una violación de las normas contractuales laborales, sino que un agravio al trabajador, dado que se le impide gozar de la remuneración que le corresponde por el ejercicio y cumplimiento de sus obligaciones laborales e impidiendo de esta manera obtener los ingresos para el sustento de su propia vida y de los suyos, en el caso que corresponda...".

DEFENSA PETROLERA

La parte demandada basó su postura en la ley 17.276 del 15 de enero de 1970, cuyo artículo 15, inciso 1, "faculta a los deportistas profesionales para vincularse con clubes o empresarios mediante relación laboral o de otra índole" (considerando 17 del fallo).

Así, planteó Petrox, la entidad estableció una relación sujeta a un contrato de prestación de servicios profesionales, conforme al artículo 1545 del Código Civil, sin que, en consecuencia, debiese aplicarse el mencionado DFL 1.

Junto a ello, el club postuló que las partes estuvieron vinculadas desde el 2 de enero de 1996 y no desde ocho meses antes de dicha fecha, como finalmente sentenció el Juzgado.

De acuerdo a lo señalado en el tribunal por el abogado de Petrox, Alberto Velenzuela, la relación entre Sáez y la institución se rigió expresamente por las normas del artículo 2116 y siguientes del Código Civil y, por lo tanto, los servicios fueron brindados "sin sujeción a ningún tipo de vínculo de subordinación o dependencia por parte del actor al club, al no darse en la práctica los presupuestos exigidos para la existencia de una relación laboral (prestación continua o habitual, existencia de una jornada de trabajo, cumplimiento de un horario y exclusividad de los mismos)".

Petrox también dejó por sentado que en marzo pasado Sáez se mostró disconforme con el contrato que firmó en 1998 y por ello el joven conductor quiso poner término a sus servicios valiéndose de un despido indirecto, recurso existente en la legislación del trabajo, que fue aceptado por el Juzgado, al considerar que el club no había cumplido con lo pactado.

En el 20 considerando del texto, se estipula que "el artículo 171 del Código del Trabajo otorga al trabajador el derecho a poner término unilateralmente al contrato de trabajo cuando fuere el empleador quien incurriere en las causales 1, 5 ó 7 del artículo 160 del cuerpo legal".

Los "petroleros", en cambio, estiman que no corresponde indemnizar al basquetbolista, ya que -según queda constancia en el fallo- la institución sostiene que la naturaleza del contrato suscrito por las partes no hace posible dicha figura y tampoco procede el pago de las cotizaciones previsionales y de salud cobradas.

Si bien no está todo definido, pues Petrox apelará en los próximos días (ver recuadro), la resolución de primera instancia marca un hito en la historia de la Dimayor y deja en una incomodísima posición al club porteño, que ya había sido sacudido por el rechazo al recurso de protección interpuesto contra la Inspección Comunal del Trabajo de Talcahuano.




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