REVISTA YA

Martes 4 de Mayo de 2010

 
Madre hay una sola

Por Paula Serrano, sicóloga Ha habido una larga discusión en la filosofía y la psicología sobre si existe o no el instinto maternal. Los que defienden la existencia de la maternidad como instinto dicen que basta mirar el mundo animal, cómo ellas cuidan a sus crías en sus nidos, cómo nunca las abandonan hasta que ya pueden desenvolverse solas. Los adversarios de esta teoría les preguntan cómo se explica entonces que tantas mujeres maltraten a sus propios hijos. Y la respuesta es que el instinto tiene que ver con la maternidad, con tener hijos y criarlos, pero no se relaciona con la vida posterior de los hijos.¿Es el instinto maternal uno de los mitos más sólidamente asentados en nuestra cultura? ¿Puede ser la maternidad sólo una función y, como tal, susceptible de ser o no ejercitada en virtud de una elección de la propia mujer? Es importante que el debate exista y que exista la libertad para discutir sobre aspectos que antes fueron sagrados.Muchas mujeres en el mundo han hecho la opción de no tener hijos. La mayoría sigue queriendo a toda costa tener hijos propios.El Día de la Madre es para aquellas mujeres que ya tienen hijos y es una celebración de una función maravillosa y cada vez más difícil de ejercer. Celebremos a las madres. A todas. Pero en particular a:-las que tienen hijos enfermos a los que cuidan con fervor,-las que son madres jefas de hogar y crían en soledad a sus hijos,-las que han visto morir a un hijo,-las que han sido castigadas por la conducta de sus hijos,-las que confían en sus hijos,-las que confían en que el amor a sus hijos no está en discusión y, por lo tanto, ponen límites,-las que no son esclavas de sus hijos,-las que no cobran todo lo que han hecho por sus hijos,-las que cultivan la alegría y les hacen ese regalo a sus hijos,-las que no se victimizan,-las frágiles y las débiles porque todas somos ambas,-las que soportan la rutina de sus actos nunca reconocidos del todo,-las que tuvieron madres difíciles y han logrado alejarse de ese modelo,-las que rompen las categorías sociales impuestas por amor a sus hijos. A tantas y tantas... a todas.Lo más difícil es ser irreemplazable. Esto de que madre hay una sola es un halago, pero es también una carga fuerte para cada mujer madre.

 


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