REPORTAJES

Domingo 11 de Marzo de 2007

Eduardo Dockendorff, ex ministro Secretario General de la Presidencia:
Si al Gobierno le va mal, Lagos sería imparable

Sin embargo, advierte, su repostulación "mostraría la incapacidad de la Concertación para generar y renovar su liderazgo hacia el futuro". Dockendorff, al comparar los gobiernos y liderazgos de Lagos y Bachelet, plantea la "parsimonia" y lentitud de la actual administración para prever los conflictos.

MAURICIO CARVALLO

Poco antes del mediodía del miércoles, el ex ministro Eduardo Dockendorff se encontró con su ex jefe, Ricardo Lagos, al interior del museo Lord Cochrane, en Valparaíso. A pesar de que el edificio está en el límite de la zona damnificada de calle Serrano, que recorrerían, el ex Presidente lo eligió tras desechar la alcaldía por ser "muy oficial".

El lugar era simbólico para él porque, el 11 de marzo del año pasado, fue allí donde se despidió de su equipo de gobierno. "Lagos empieza a caminar de nuevo", bromeó un ex colaborador que lo siguió con la dateada prensa.

Fue un hecho muy meditado, pensado como una forma de sacar a Lagos del problema del Transantiago, presunto culpable de su baja -y del Gobierno- en las encuestas. Sin embargo, aunque Dockendorff asegura que no era su propósito, Lagos ingresó en Valparaíso a la etapa que se relaciona con su posible retorno a la arena de la competencia presidencial.

-Así que usted fue el gestor de la publicitada visita de Lagos a Valparaíso...

-Por petición del alcalde Cornejo, lo invité por primera vez en octubre del año pasado para que conociera los avances del programa de recuperación. Fue muy activo en la acción pública que se desarrolló en los últimos años de su gobierno en apoyo de la ciudad y, muy particularmente, en la obtención de la declaración como patrimonio cultural de la humanidad que otorgó la Unesco el 2003. Por las actividades de fines de año, se pensó que llegara en febrero, pero sobrevino la tragedia de calle Serrano, su operación, y finalmente encontramos un buen momento el miércoles para mostrarle lo que ocurrió.

-Recién se había publicado su baja en las encuestas, y pareció relanzamiento...

-No, eso fue una simple coincidencia. Son deducciones injustas y hasta impertinentes. Por el hecho de encontrarse en excelentes condiciones de salud y plena capacidad política, prácticamente se inhibe a un ex Presidente de desarrollar cualquier tipo de actividad. Me atrevería a asegurar que Lagos está empeñado, incluso a través de sus silencios, en permitir un óptimo desempeño de este gobierno; es su prioridad número uno.

Porque, entre otras cosas, pienso que el éxito de la Presidenta Bachelet hace menos necesaria la opción Lagos. Es una paradoja, pero si al Gobierno le va mal, Lagos sería imparable. Y, como (otra paradoja) es una alternativa de recambio, la derecha está nerviosa. Los que fuimos miembros de su equipo tenemos la decisión de apoyar a la Presidenta. Si le va bien y pasa bien este año decisivo (por todas sus tensiones) la figura de Lagos seguirá decreciendo. Esto le dolería mucho en su autoestima, pero así la gente preferirá un estilo de liderazgo equivalente al de Bachelet, que es completamente diferente. Puede ser el de Soledad Alvear (que es lo que me gustaría), otra mujer, u otro modelo de estilo político que tampoco es el mismo de José Miguel Insulza.

-¿En qué diferencia los estilos de Bachelet y Lagos?

-El liderazgo del Presidente es más incisivo y el de la Presidenta mucho más persuasivo. El éxito del gobierno se juega fundamentalmente en la conciliación de liderazgo, claridad de objetivos y empatía con los temas de la gente.

-Se le critica a ella falta de liderazgo y objetivos poco claros...

-No es así. Hay una suerte de partido en las sombras, transversal: la "masculinocracia", que aguarda acechante los desvíos a la tradición masculina de ejercer el poder para atribuírselo a falta de liderazgo, indecisión o a dilación. Lo que pasa es que el liderazgo de Bachelet es muy prudente, más de movilización de redes que de asertividad en la toma de decisiones. El ciudadano de hoy no es el mismo atemorizado del fin del régimen militar, que requería la certidumbre de la figura paternal del líder. La democracia moderna tiene que ver mucho más con un respeto a la voluntad de la gente y a la incorporación de las demandas ciudadanas en las decisiones políticas.

-Pero, volviendo a Lagos, ¿cómo se explica que la prensa haya dispuesto de lugares específicos para esperarlo en Valparaíso como si hubiese un programa para que pasaran cosas?

-Ni nosotros ni la Fundación del Presidente Lagos informamos de esto a los medios. Presumimos que quizás las normas de seguridad necesarias en estos casos permitieron que la prensa se enterara. El punto de encuentro fue el museo Lord Cochrane, el mismo lugar donde lo despedimos el 11 de marzo del año pasado.

-Esto le dio una simbología especial.

-Un ex Presidente es un hecho político en el lugar público en que esté.

-¿Por qué se reunieron allí?

-Porque si bien el lugar está al margen de la zona afectada por el incendio y la explosión, permite ver en perspectiva la totalidad del barrio puerto. Y en el museo están las oficinas del programa de la Unión Europea que tiene la gráfica que nos interesaba mostrarle al Presidente. Era ideal. Incluso me permití sugerirle que repitiéramos la visita con cierta regularidad para quitarle dramatismo y esta aura de sospecha de intención política. Para que por lo menos tenga la opción de ir a una ciudad que le gusta mucho...

-La DC no aprueba su cercanía con él.

-Hasta ahora nadie me lo ha expresado, pero sé que muchos, equivocadamente, han creído ver en mí una actitud de intermediación para catapultarlo para el 2010, cosa que no está para nada en mis propósitos. Hoy estoy dedicado a mi actividad profesional, lo considero un gran amigo y puede contar con mi voluntad inquebrantable, pero soy decé, seguiré siéndolo y estoy trabajando para que, ojalá, la ciudadanía nos apoye para la próxima opción presidencial. Pero si, según las encuestas de aquí hacia el 2010, la gente lo prefiere a él, debería revisar su negativa a ser alternativa. Y si esa alternativa es Alvear, él podría ser su generalísimo.

-¿Ese candidato debiera ser DC?

-Quisiera, pero no necesariamente debería. Hago la precisión porque creo que terminaron los tiempos de la asignación de cupos por derecho propio. Antes los partidos acordaban a priori un candidato. Por eso también puede ser una sorpresa quien encabece la coalición.

-¿Significaría retroceso político la repostulación de Lagos?

-No lo veo estrictamente como retroceso, pero sería reflejo de la incapacidad de la Concertación para generar y renovar su liderazgo hacia el futuro.

POR EL TRANSANTIAGO: "La agresión al pobre Eyzaguirre fue muy injusta"

-¿Qué pasa con los laguistas, que están replegados, como esperando que pase este chaparrón que se hace eterno?

-Los laguistas respetamos una vieja regla política: más importante que lo que se dice es lo que se calla. Nuestro silencio es la mejor forma de apoyar y solidarizar con Bachelet.

-¿Entonces por qué la respuesta de Lagos, en el sentido de que el desarrollo del Transantiago pertenece a este gobierno?

-Él simplemente dice que en una carrera de postas una cosa son los primeros 100 metros y otra los segundos 100. Los corredores avanzan distinto, pero no se desligan ni se desmarcan. Espero que los partidos políticos honren el compromiso y se jueguen por entero por apoyar esta obra monumental. En algunos casos, están mirando más bien la crítica para ganarse la adhesión fácil del descontento momentáneo que apoyar la tarea de largo plazo de una obra sin vuelta atrás.

-¿Cómo toma la baja de Lagos en las encuestas por el Transantiago?

-Ella empieza a notarse desde antes, en enero. Es natural en un ex Presidente que se cuida, permanece dedicado a la actividad académica, viaja mucho y desaparece del primer plano noticioso.

-¿Teme ser agredido de la misma manera que una turba atacó el jueves al ex ministro Nicolás Eyzaguirre?

-Lo asumo como parte del costo. La responsabilidad de un servidor público es poner la cara por injustas que sean las reacciones. Ya he vivido esta situación ingrata porque en dos oportunidades me han gritado en la calle por Chiledeportes...

-¿Era previsible lo del Transantiago?

-Pienso que no porque es un sistema muy complejo. Por diversos contactos le sugerimos al gobierno que debería aclararle muy bien a la población la responsabilidad de los privados en prestar este servicio público... Al gobierno le había faltado pedagogía para ilustrar a la población al respecto. Por eso vemos con buenos ojos que la Presidenta pusiera allí el énfasis. Si el sistema colapsara y no funcionara, es responsabilidad de las empresas que han asumido su administración. Por eso la agresión al pobre Eyzaguirre fue muy injusta.

PRIMER AÑO DE BACHELET: "Este es un gobierno más lento"

-¿Cómo evalúa este primer año?

-Bien, pero un año muy difícil. Mi evaluación está necesariamente contaminada con el coraje político de la decisión del Transantiago... Ha costado mucho que la ciudadanía entienda, y particularmente la clase política, que una administración con un estilo distinto también puede hacer un buen gobierno. Lagos dejó una vara extremadamente alta. Este es un gobierno más tranquilo, más cauteloso quizás en muchas cosas, más respetuoso de la opinión de la voz del pueblo, lo cual tiene a veces un costo en la celeridad en cómo se implementan las decisiones. Es probable que nosotros hubiésemos tenido un gobierno muy "apurete" (Lagos es "apurete"), lo cual no necesariamente es signo de eficacia.

-¿Lo dice porque este gobierno debió reparar mucho de su herencia?

-Lo que pasa es que en esta carrera de postas nosotros veníamos corriendo a una alta velocidad. A este gobierno le costó darle continuidad a las tareas que dejamos, muchas de tremenda complejidad.

-¿Si el gobierno de Lagos fue "apurete", ¿éste es lento?

-Tiene otro ritmo... Es un gobierno más lento, más parsimonioso... El país tiende a aceptar mejor esta forma más relajada, y más informal a la larga, y eso explica el carisma y la popularidad de la Presidenta. Pero una cosa es la popularidad y otra el liderazgo: este último tiene mucho más que ver con una personalización en la conducción del poder, a diferencia de la popularidad, que tiende más bien a crear -más que el respeto hacia el líder- la adhesión y el cariño de la ciudadanía hacia un proceso, lo que es mucho más disperso.

Desde luego, Lagos conocía la simbología de la majestad del poder. Su liderazgo fue más frío, en cambio el de la Presidenta es mucho más cálido. Si bien abandona las formas más republicanas de la majestad del poder, eso le permite una proximidad y espontaneidad que la gente valora.

-¿Pero qué faltaría a este gobierno?

-Una mejor interlocución con los partidos políticos, intensificar y mejorar las relaciones con instituciones que acompañan las tareas públicas, como la Iglesia Católica, un mejor mecanismo de anticipación a los conflictos. La crisis económica de los municipios es un problema político de la mayor importancia que hay que enfrentar a la brevedad. Además he aconsejado a la ministra Paulina Veloso que parte muy importante del éxito es la dimensión humana en el equipo político para construir una relación de amistad, de tal manera que cuando se llegue donde la Presidenta lo sea con equipo saneado y afiadado.

-¿Ofreció ayuda al ministro Belisario Velasco?

-Tal como en su oportunidad lo hice con Andrés Zaldívar. Se trata de ayuda en opinión, o técnica, porque conozco bien la estructura de funcionamiento del gobierno.

-Pero Velasco se limitó a darle las gracias y no lo llamó...

-...¿Quién le dijo eso?... Bueno, ellos verán en qué momento la ayuda les pueda servir o no... La verdad es que él tiene un equipo estupendo de asesores.

-¿Esto no tendrá relación con la pugna bacheletista-laguista y que se expresa también en la DC?

-...No lo sé, tendría que preguntárselo a él... No sería mi caso, yo colaboro con el gobierno como un bacheletista más.

CONTRAATAQUE DEL EX MINISTRO: "Ningún parlamentario de derecha resiste una auditoría a fondo"

-Se acumularon en el gobierno de Lagos los casos de corrupción...

-No son hechos que alcancen a empañar su obra monumental. Hay mucha construcción tendenciosa. No hubo enriquecimiento ilícito, y aquellos casos con irregularidades fueron llevados a la justicia. En Chiledeportes hay tres o cuatro casos de raterismo menor, puntuales y que serán sancionados debidamente. Siempre existe el riesgo en la administración de cometer errores, faltas administrativas.

-Según Jorge Schaulsohn, se desarrolló una "ideología de la corrupción".

-No coincido ni en la forma ni en el fondo. Es por lo menos un despropósito, por no decir un disparate, porque una ideología supone un cuerpo doctrinario de principios y valores compartidos y eso no pudo estar más lejos de la realidad.

-¿Por qué no hizo nada cuando el diputado Rodolfo Seguel le advirtió que nombrar al decé Juan Michel, actualmente procesado como director de Chiledeportes, era como "poner al zorro a cuidar el gallinero"?

-Hablé del tema con el ministro Osvaldo Puccio. Me pareció que mi obligación era transferirle la información, ya que era un servicio de su dependencia, y que no era mucho más lo que podía hacer al respecto.

-¿Entonces el gobierno estaba advertido de que podría haber corrupción allí?

-Uno no se puede hacer cargo de observaciones, juicios o antecedentes que se escuchan. Francamente, no me constaba que Juan Michel tuviera malas prácticas en la administración de recursos públicos, y cuando le hice llegar la información al ministro Puccio simplemente me olvidé del caso porque no era una cartera de mi responsabilidad. Como no creo en la "ideología de la corrupción", me allané a prestarle declaraciones al fiscal Xavier Armendáriz por el caso de Chiledeportes.

Por lo demás, no conozco a ningún parlamentario de derecha que resista una auditoría a fondo sobre las rendiciones de cuentas que presentaron al Servel.

-¿Por qué dice esto?

-Porque muchos de ellos tienen vinculaciones con malos empresarios que han tenido como práctica habitual administrar, por ejemplo, el uso de facturas y declaraciones del IVA. Muchos parlamentarios de derecha vieron la posibilidad de hacer un muy buen negocio, de tener a través de las rendiciones de cuentas una recuperación de los gastos de campaña. Pueden gastar 10 millones reales y conseguirse facturas por otros 40 millones, perder la elección y quedarse con éstos.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
"A este gobierno le costó darles continuidad a las tareas que dejamos".
Foto:Alex Moreno


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales