ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 16 de Noviembre de 2003

JORGE MARSHALL El vicepresidente del Banco Central se despide:
El impulso externo llegó primero a Chile

A semanas de terminar su período de 10 años en el consejo del instituto emisor, Marshall defiende la ley orgánica que consagró la autonomía. Y advierte que la unanimidad del consejo en la toma de decisiones no debe confundirse con "uniformidad" de criterios.

SANDRA NOVOA y CAROLA ZÚÑIGA

Con un pie literalmente afuera, Jorge Marshall analiza la coyuntura macroeconómica y hace un balance de su década como vicepresidente del Banco Central, donde afirma que su aporte fue poner siempre por delante a la institución y representar la opinión de los consejeros ante el presidente de turno. No disimula el orgullo de haber sido parte de la consolidación de la autonomía del instituto emisor: "Fuimos los pioneros en la modernización del Estado", enfatiza.

Sobre el polémico episodio del robo de información que detonó la salida del anterior timonel de la entidad, Carlos Massad, sólo comenta que en casos como éste "las renuncias son una decisión personal". Y respecto de quién debe ser su sucesor, se niega a emitir comentario, argumentando que eso atenta contra la independencia de los poderes políticos.

Ahora está entusiasmado con su "privatización". Se apresta a ocupar la oficina que ya arrendó, a contar del 1 de noviembre, a los ex socios de su actual "jefe" Vittorio Corbo.

- ¿Qué papel cumple la vicepresidencia en un organismo colegiado como éste?

"La ley no contempla funciones específicas para el vicepresidente. Hay algunas tareas del banco que no son parte de la política monetaria, como la de preparar las bases para el concurso público que designa al Tribunal de la Competencia, que el presidente se las encarga al vicepresidente. Éste es un colaborador del consejo para tareas específicas, ya sea una modificación dentro del funcionamiento del consejo, políticas, grupos de trabajo".

"Hay una segunda función, que yo le he dado, sobre la base de que como al vicepresidente lo nombra el resto de los consejeros, debe representar el sentir de éstos cuando a nivel de conversaciones informales eso ayuda a la institución. Recuerdo haber conversado muchas veces con los distintos presidentes para hacerles ver puntos de vista antes que se produjese la reunión, conversaciones que ayudan".

"Y la tercera labor es reemplazar al presidente, que en la era de la informática es bastante parcial, porque el titular está conectado al computador donde quiera que esté".

- ¿Partidario de cambiar la fórmula para designar a los consejeros, a fin de evitar que el proceso se transforme en una bochornosa pelea por cuoteos políticos?

"La ley ha funcionado bien. Es imposible que no exista una designación política de los miembros del consejo, y por lo mismo siempre habrá debate. No me parece que el sistema de designación de los consejeros sea dañino para el banco".

"El poder político debe tener autonomía para designar. No le corresponde al BC
establecer u opinar sobre las personas o los requisitos, porque de alguna manera la autonomía se basa en que el poder político designa".

- Según Sebastián Edwards, el mejor candidato para suceder a Jorge Marshall es Jorge Marshall.

"Agradecí su generosidad a Sebastián Edwards. Pero 10 años es el período en que una persona razonablemente puede dar lo mejor de sí a una institución. Hay que reconocer la sabiduría de quienes diseñaron la ley orgánica. Del punto de vista personal, siento que me corresponde iniciar otras actividades a partir de diciembre, cuando termino mi período".

- ¿Es válida la crítica de que el consejo ha perdido pluralismo y que actualmente hay sólo una visión de cómo se hace economía?

"No la comparto. Un ente colegiado consiste precisamente en que la mayoría de las veces los acuerdos no son exactamente lo que cada uno buscaba, pero a través del mecanismo de debate se logra un mejor acuerdo, que se presenta ante la opinión pública como unanimidad. Lo que no debe confundirse con uniformidad, porque esa unanimidad es el resultado de un largo trabajo. Pensar que el resultado final nos representa en 100% a todos no es lo correcto. Y usar eso para emitir un juicio como ese no corresponde, porque hay más diversidad que la que aparece. Pero nuestro deber es defender la institución, no la opinión de cada uno".

- Aún así, ¿debería mantenerse la diversidad política que se consagró en el primer consejo: dos de derecha, un independiente, un DC y un representante de la izquierda?

"Si el comunicado que dice unanimidad tiene como base una diversidad de puntos de vista, en todos los planos relevantes para un banco central, conlleva mucha fuerza. No me atrevería a usar la palabra diversidad política".

"La diversidad es un activo y es tan buena como el hecho de llegar a acuerdos. Lo primero genera confianza y lo segundo le da fuerza a la institución".

- ¿En su década de consejero, cuánto estucvo a prueba la autonomía del BC?

"La ley orgánica fue bien diseñada y eso nos permitió aplicarla bien. También influyó el hecho de que se hayan logrado los acuerdos políticos iniciales antes de que entrara a funcionar. El éxito del BC se debe a una ley bien diseñada, buenos acuerdos políticos que dieron el puntapié inicial y una gestión que le han permitido ganarse un mayor respaldo de la sociedad como ente autónomo. Sus políticas son reconocidas tanto interna como externamente por los mercados y analistas y es una entidad que se ha profesionalizado: cuando partió con la autonomía contaba con 20% de profesionales y hoy tiene 50%. Desde todos los puntos de vista, el país hizo un buen negocio con un BC autónomo".

- ¿Cuál es la clave en la coordinación con Hacienda?

"La coordinación en el plano profesional la hemos tenido con todos los ministros. Otra cosa es si el mix de política o las reglas de política dialogan mejor entre sí. Desde ese punto de vista, las reglas de política de los últimos años - la regla de superávit estructural en lo fiscal y las nuestras de metas de inflación y flexibilidad cambiaria- lo hacen. Este mix es más potente y más duradero porque hoy es más predecible la política fiscal y si no lo fuera, tendríamos un factor más de incertidumbre en nuestros análisis".

- Por lo que demoraron , parece que les costó la unanimidad en la última reunión de política monetaria en cuanto a mantener la tasa...

"En 45 días se darán a conocer los argumentos que se discutieron en esta ocasión".

- ¿Mantener la tasa en 2,75% ahora que las estimaciones de inflación anual bordean el 1,5% en términos reales no implica un alza??

"Para interpretar la decisión hay que mirar lo que pasa con la tasa en los distintos plazos, porque los que prestan al público son los bancos, que no lo hacen a un día. Por eso, el ejercicio no puede hacerse tomando esa tasa, sino las de mercado. ¿Y qué ha pasado con las tasa en UF, donde el efecto nominal-real no está presente? Las tasas a 5 o 10 años en UF en las últimas semanas han tendido a la baja".

- Si la definición era mantener una tasa expansiva, ¿por qué no bajarla más?

"Lo que nos interesa es un horizonte de política. Nuestra interpretación es que los factores que están detrás de la menor inflación actual son de oferta y se originan en el tipo de cambio y los márgenes de comercialización, que son transitorios, tienden a diluirse en el tiempo, porque se revierten o porque son por una vez. Si se miran otras medidas de inflación, donde está más presente la demanda, hay mayor estabilidad en los aumentos. Estimamos que la inflación hacia el fin de horizonte de políticas - dos años- converge al 3%".

- ¿Cómo debe interpretarse la rebaja en un punto de la inflación proyectada para 2004 desde el punto de vista de cómo ven la demanda?

"La disminución en las expectativas de inflación también las comparte el mercado. La demanda está recibiendo un impulso por el lado externo, que por la estabilidad de las políticas llegó antes a Chile que a otros países, porque teníamos reglas de políticas preparadas. Por el lado de la demanda, las proyecciones se revisarán en el informe de enero, pero estamos viendo que se reafirman".

"Nuestra visión es que parte del ajuste de los márgenes se devolverá pero no sabemos cuándo, porque parte de los factores de oferta que están influyendo en la inflación baja son transitorios. Los márgenes de utilidades de las empresas son bajos, están contenidos".

"Los factores de oferta son siempre más volátiles que los de demanda; cuando los incorporamos suponemos que se devuelven gradualmente, pero la práctica nos enseña que este supuesto de reducción gradual es también un supuesto de trabajo. La presión demanda es duradera, cuesta pararla, tiene cierta inercia".

- ¿Entonces no es que haya muerto la inflación y vayamos a una deflación?

"La inflación no ha muerto, hay factores estructurales que han abierto escenarios de inflaciones más bajas en todo el mundo, como la globalización, la competencia, la tecnología, la existencia de bancos centrales autónomos en el mundo y los aumentos de productividad. Por lo mismo hoy la inflación es más dañina, y el que se sale de los estándares puede pagar costos mayores".

- Dada la baja proyección de inflación para el 2004, ¿es revisable el rango meta 2% a 4%?

"Lo que el Central hizo en su comunicado del jueves es reafirmar su esquema de rango meta, que es el ancla nominal de la economía. Una inflación muy baja tiene el peligro de la deflación, que hace más dificultosos los ajustes de precios y la economía pierde flexibilidad. El rango de entre 2% a 4% nos aleja de ese riesgo".

- ¿Hoy la economía no necesitaba una rebaja adicional de tasas para apoyar la reactivación?

"Estamos con tasas sumamente expansivas. El mejor mensaje que el BC puede transmitir es que este escenario puede mantenerse por un tiempo más prolongado".

- ¿Cómo evalúa la tasa de interés nominal?

"Fue una de las innovaciones importantes que hizo el Banco Central en el ordenamiento de sus políticas, pero en sí misma la nominalización no cambió la esencia de la política monetaria. La nominalización de la política monetaria ha dialogado bien con el mercado, pero no creo que la política monetaria sea más efectiva o menos efectiva por este factor.

"Nominalizar la economía nunca fue el objetivo, sino simplemente nominalizar la tasa que usábamos para hacer política. Ahora, dada la baja inflación, en el mercado bancario se ha tendido a ampliar aquella parte que funciona en pesos a la que funciona en UF".

- ¿Considera que el nivel en que está el dólar hoy es una señal a largo plazo?

"Yo diría que la señal a largo plazo es la flexibilidad cambiaria, que es el resultado de la integración financiera con el exterior y de la necesidad de tener una variable que ajuste los precios relativos. El objetivo del Central es la estabilidad de precios y lo hemos interpretado como mantener la inflación baja y estable dentro de un rango definido. Hoy día, cuando hablamos de tipo de cambio, debemos asociarlo rápidamente a cambio de precios relativos y eso sólo es posible si tenemos una inflación baja".

- ¿Se está manteniendo la estabilidad de los precios a costa del atraso cambiario?

"Una cosa es la volatilidad de los mercados financieros internacionales, que alcanza su mayor expresión en los capitales de corto plazo. Esta volatilidad internacional existe, pero no debe tratarse con política cambiaria. Esa es una de las lecciones de los últimos cinco años.

"Hay que hacer un esfuerzo grande por explicar que en la medida que Chile se integre al mundo es indispensable especializar instrumentos y separar los shocks externos, de la volatilidad externa. Los shocks son cambios duraderos, que requieren ajustes de precios relativos. La pregunta es cómo sobrellevar esos cambios, si vía tipo de cambio o empleo".

- ¿Hay que darle un objetivo más amplio al BC, como preocuparse de la actividad y el empleo?

"No. El BC no tiene la capacidad para influir en el ritmo de crecimiento de la economía; la política monetaria no tiene en el largo plazo influencia en el crecimiento. En el corto plazo sí tiene la posibilidad de ayudar en el ajuste cíclico; es decir, si la inflación es baja y eso permite tener un mayor impulso monetario, el BC lo puede hacer con los instrumentos actuales".

IDENTIDAD

Jorge Marshall Rivera

Nacimiento: 10 de junio de 1954.

Estado Civil: Casado con Consuelo Líbano, tres hijos.

Estudios: Liceo Alemán, Colegio San Ignacio. Ingeniero Comercial y Licenciado en Ciencias Económicas, Universidad de Chile. Master y Doctor en Economía, Universidad de Harvard.

Actividad profesional: vicepresidente del Banco Central (diciembre 1993 a la fecha); ministro de Economía (septiembre 1992 diciembre 1993); subsecretario de Economía (marzo 1990 -septiembre 1992).


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Foto:Mario Muñoz


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