ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 1 de Octubre de 2006

Rosanna Costa desde 1992 desmenuza las cifras de gasto público e integra el "Grupo de los 20":
La mujer fuerte de la oposición en el debate económico

"Es la que más sabe de cuentas fiscales, por lejos, en la derecha", dice un economista. Ahora que se abre la discusión del Presupuesto 2007, seguirá dando la lucha para que los fondos se usen con eficiencia.

ALEJANDRO SÁEZ ROJAS

Rosanna Costa dice que ella es una "Mapocho-girl". A diferencia de los economistas que han hecho posgrados en el exterior, y que la prensa llama los Chicago-Boys o los MIT-Boys, ella optó por no salir a estudiar fuera. Le dieron la oportunidad, pero prefirió privilegiar su relación de pareja y formar una familia. Sin embargo, lo que no aprendió en las aulas lo suplió con un arduo trabajo y una cuota importante de talento.

Esta economista de 48 años es la asesora clave de la oposición en materia de Presupuesto, ley que ya se comenzará a discutir. Ella maneja las cifras para atrás y para delante. Desde su oficina en el Instituto Libertad y Desarrollo da argumentos frecuentemente a los parlamentarios de la Alianza por Chile, como Evelyn Matthei, Jovino Novoa, Jaime Orpis y José García para que enfrenten a su contraparte. Desde 1992 que analiza en detalle la propuesta del gobierno para los gastos públicos. Cuando se debata la ley, sus teléfonos sin duda comenzarán a sonar más frecuentemente. "En la oposición, es de lejos la que mejor maneja las cuentas fiscales en Chile", comenta un destacado experto de la derecha. Por eso es que los medios la han mencionado como integrante del gabinete económico de la oposición. Hace pocas semanas también hizo noticia al ser la única mujer firmante en la propuesta "Aprovechemos la Oportunidad", realizada por un grupo de 20 economistas.

Sebastián Piñera afirma que ella fue clave en el rol que jugó como parlamentario en las discusiones presupuestarias y subraya antes de hablar de Costa que su opinión no es imparcial, "porque le tengo mucho aprecio y cariño". "Es una mujer súper inteligente, seria, profunda, que se mete en las cifras, que se ensucia las manos", confiesa el empresario.

Con el apoyo en los datos que proporcionaba Costa, Piñera recuerda la batalla que dieron en 1997 por el Presupuesto para el año siguiente. "El Ministerio de Hacienda presentó una ley súper expansiva, como si la crisis asiática no fuera nunca a llegar a Chile, que habían sido las palabras del propio Presidente Eduardo Frei. En ese momento llegué al convencimiento de que estábamos cometiendo un grave error", dice Piñera. "Se estaba generando una contradicción vital entre una política fiscal muy expansiva que forzaría una contrarreacción de una política monetaria tremendamente restrictiva. En esa lucha, que se dio en forma muy acalorada en el Senado, Rosanna jugó un rol muy importante como asesora".

Experta en temas difíciles

Costa entró a estudiar Ingenieria Comercial en la Universidad Católica, siguiendo los pasos de su padre, Horacio, quien también era ingeniero comercial y trabajaba en la Enap. "Para mí él es lo máximo", confiesa.

De su generación egresaron personajes como Andrea Buttelman, Pilar Cantero, Felipe Larraín, Francisco Pérez Mackenna, Juan Bilbao, Fernando Coloma. Ella, junto con otros seis compañeros, optó por seguir la especialización en economía, porque le gustaba en esa época más estudiar que ejecutar. Los profesores que más la marcaron fueron Gert Wagner, en el área microeconómica ("quizá porque me costó tanto", dice) y Ernesto Fontaine.

Luego de hacer clases durante el verano en la universidad, en 1984 se fue a trabajar al Banco Central. Partió en el departamento de cuentas nacionales, pero luego pasó a Estudios. En esa época, el director de esa división del instituto emisor era el economista Juan Andrés Fontaine, con quien hasta el día de hoy sigue intercambiando puntos de vista. Francisco Rosende era su jefe directo, como gerente de estudios. Bajo su mando, Costa se dedicó al programa monetario. En esa época se requería de una gran habilidad en el manejo e interpretación de datos, porque eran muchas las operaciones que realizaba el instituto emisor. Además, recién se estaban comenzando a aplicar las fórmulas para estimar la demanda por dinero, una variable que con el tiempo se transformó en clave para analizar la trayectoria de la economía.

En esos años compartió con expertos de la talla de Rodrigo Vergara, Patricio Rojas y Luis Óscar Herrera. Además, aprendió de Luis Salomó, una institución dentro del Banco Central, "que ha sido un maestro para todos nosotros", confiesa Costa.

"El instituto emisor era una gran escuela y lo sigue siendo", dice Rosende, "en esa época el departamento de estudios tenía responsabilidades más allá del tema monetario propiamente tal". Una de las tareas de Costa fue coordinarse con el Fondo Monetario Internacional respecto de los límites que ellos imponían en una época en que Chile tenía un programa económico acordado con el organismo.

Costa estuvo en el Banco Central hasta 1992, aun después de terminado el gobierno militar. Ella se declara independiente, de centroderecha: "me resulta difícil encasillarme. A veces tengo más sintonía con parlamentarios de la UDI en términos económicos, pero no estoy de acuerdo en otros temas. También tengo buenas relaciones con Renovación Nacional".

Cuando estaba en el Banco Central, Cristián Larroulet le ofreció irse a trabajar a Odeplan, lo que es actualmente Mideplan. Pero para ello debía estudiar en el exterior. Sin embargo, no aceptó la oferta. Estaba pololeando y su decisión era formar pronto una familia.

Ahora está casada con el ingeniero civil Pedro Mujica y tiene dos hijos.

Rosanna Costa

Economista de la Universidad Católica.

Trabajó en el Banco Central y es directora del Programa Económico del Instituto Libertad y Desarrollo.

Respetada por moros y cristianos

En 1992, en busca de un trabajo que le quedara más cerca de su casa y que le diera más flexibilidad para cuidar de su hogar, Costa llegó finalmente al Instituto Libertad y Desarrollo. Inmediatamente comenzó con el análisis del Presupuesto Público. "Al principio no entendía nada", ironiza. Pero con el tiempo se fue ganando un prestigio como especialista en la materia.

Este reconocido respeto llegó también desde la vereda política opuesta. Es sabido que Mario Marcel le tiene aprecio profesional, al punto que la nombró integrante de la Comisión para la Reforma Previsional. Uno de los aportes que debía hacer Costa era precisamente calcular el impacto fiscal que tendrían las medidas que se iban a proponer.

Otro indicador de reconocimiento es ser parte del Consejo de Alta Dirección Pública, encargado de nombrar a altos ejecutivos del Estado y que surgió como una respuesta a la crisis de los sobresueldos que se dio en el gobierno.

Costa no se considera ella misma una mujer influyente. Quizá porque, como señala, una de sus debilidades es ser demasiado bajo perfil y porque siente que es importante no sólo por su trabajo, sino por el lugar donde está y los equipos con los cuales se ha desempeñado. Ahora que el Presupuesto se viene como uno de los más expansivos de la Concertación, probablemente su voz se dejará sentir con fuerza para que el gasto se haga eficientemente.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir

  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales