REPORTAJES

Domingo 8 de Julio de 2007

HERNÁN SANDOVAL, EL PADRE DEL AUGE:
Atacan a Lagos por motivos bastardos

Experto en políticas de salud y en energías no contaminantes, comienza a diseñar el Ministerio del Medio Ambiente. Admite que tuvo diferencias con la actual Presidenta cuando ella era ministra y él director de la Comisión de Reforma de la Salud. Y no cree que su amigo Ricardo Lagos tenga ganas de ser candidato presidencial.

RAQUEL CORREA

Su currículum es tan variado como su historia política. Médico de la U. de Chile, se especializó en Medicina del Trabajo y Toxicología Clínica en la U. de París. De la Juventud Radical pasó a la Socialista. De ahí, al MIR. Estaba en Francia para el golpe militar y el exilio lo dejó once años fuera. Jamás imaginó que un día volvería a París como embajador.

Funcionario internacional (OMS, consultor del BID y la OIT), entre sus destinos estuvieron México, Guinea y el Congo, donde permaneció seis años.

El MIR quedó atrás. Militante del PPD, es considerado el mejor amigo del ex Presidente Lagos. Ambos viven en el mismo edificio, construido en comunidad, en la callecita Vera y Pintado, de Providencia; comparten la parcela en Caleu, donde se solazan con las palmas chilenas. Como si fuera poco, sus señoras -Luisa Durán y Lucía Melo- son amigas desde siempre. En Gescam -empresa que desarrolla proyectos de energía alternativa- es socio de Hernán Durán, cuñado de Lagos.

Sandoval (66 años, 2 hijos y 4 nietos) fue el padre del plan AUGE, que recién llegó a cubrir 56 patologías. Ahora se ocupa del diseño del futuro Ministerio del Medio Ambiente y se define "apasionado por la salud".

Mi amigo Ricardo

Al acordar esta entrevista, Sandoval advirtió que no aceptaría hablar "por" el ex Presidente, lo que no excluye hablar "de" su amigo desde los años 60.

-¿Qué siente cuando lo atacan?

-Dije que la obra de Lagos se defiende sola y un diario publicó que no soy partidario de defenderlo... Ricardo ha hecho una gran labor. A mi juicio se distingue de los otros políticos porque tiene una visión de largo plazo. Bismarck dijo: "Los políticos piensan en la próxima elección y los estadistas en la próxima generación".

-¿Quiere decir que él no está pensando en la próxima elección?

-Ehhh... Que está pensando en la próxima generación, hacia dónde se va. Eso no implica que pueda o no participar de otra elección.

-¿Qué cree usted?

-Yo, personalmente, no creo que Lagos esté dispuesto, ni que tenga ganas de ser candidato... No sé. Son especulaciones. Desafortunadamente, hoy día es víctima de muchos ataques. Es injusto, porque no lo están atacando por su obra, sino por la eventualidad de que sea un próximo candidato. En definitiva, están tratando de generar el ambiente de que Ricardo hizo muy mal las cosas. Se le ataca por motivos bastardos, por la eventualidad de que pudiera ser candidato presidencial.

-En las encuestas pierde apoyo...

-Las tendencias se miden en el tiempo. Ser sometido a un bombardeo sistemático produce un daño en la imagen.

-A él, personalmente, ¿lo afectan las críticas?

-Yo creo que es muy incómodo. El programa "Puente", por ejemplo, fue evaluado por Adimark dos años seguidos y tuvo el 87% de percepción favorable entre los usuarios. Que un programa con esa aceptación sea tratado como ha sido tratado y que ¡nadie diga nada!...

-Las críticas ¿lo afectan?

-Yo creo que a nadie le resbalan esas manifestaciones, pero no lo expresa.

-¿Le gustaría que su amigo Ricardo volviera a La Moneda?

-Desde el punto de vista de la trascendencia política, no es necesario.



"En el futuro de la atención médica están los hospitales sin cama"

-¿Está satisfecho con los resultados de la reforma de la salud?

-Los efectos de una reforma de esa envergadura no se ven en dos o tres años: se verán en 10 o 15 años.

-Para muchos, AUGE no es más que una sigla. ¿Apuesta a su éxito?

-Sí, en la medida en que la gente entiende que tiene derechos y puede exigirlos.

-¿Se imagina llegar hoy a un hospital, esperar horas para que lo dejen en una camilla?

-Eso pasa en los períodos críticos, en cualquier parte del mundo. No se pueden construir los centros de asistencia para el fenómeno epidémico. Hay que trabajar con los promedios.

-¿No cree que el AUGE es como el Transantiago?

-La iniciativa del TS es muy buena. Desgraciadamente, ha habido problemas de implementación.

-Y de diseño ¿no?

-Las cosas van juntas. Si el AUGE hubiera fallado, ¿se habría dicho que falló el diseño o la implementación? Tratamos de hacer un plan que fuera popular. Tomé como ejemplo la reforma de Hillary Clinton. El 2000 me reuní con antiguos colaboradores de Clinton y les pregunté por qué fracasó un proyecto formulado por más de 200 técnicos y académicos. La respuesta fue "concebimos un proyecto para satisfacer las necesidades de 40 o 50 millones de norteamericanos que no tenían servicio de salud, pero no hicimos ¡nada! para mejorar la calidad del seguro de los 230 millones que lo tenían". Entonces pensé en algo que incluya a todos.

-¿Pensó en "hospitales sin camas"?

-No, pero están en mi mente. Recién estuve en el Centro de Tecnología para la Salud de San Francisco, que diseña el futuro de la atención médica. Y en el futuro de la atención médica están los hospitales sin cama. Los sistemas de monitoreo de los pacientes permitirán tenerlos chequeados donde quiera que estén. Un sistema con dispositivos sencillos de manejar, livianos, baratos y conectados a la red comunicacional, conectado con el paciente en todo momento. En el futuro podemos tratar de generar ese acercamiento a la tecnología, con un monitoreo de los pacientes más críticos y mejor control de los crónicos. No todos los enfermos necesitan hospitalizarse. Con las nuevas técnicas, muchas cirugías se hacen en forma ambulatoria.

-¿Partidario de descentralizar el Ministerio de Salud?

-Totalmente. Mientras más descentralización, mejor, porque habilita a las personas y a los cuerpos sociales para autovalerse. Planteamos que los seremis adquirieran autonomía rápidamente.

-¿Es lógico aumentar las patologías del AUGE ahora, con los hospitales colapsados?

-No toda la patología que incorpora el AUGE es hospitalaria. Bien aplicado, desde la atención primaria, debiera producir una disminución de la presión sobre las camas hospitalarias.

-¿Y el financiamiento?

-La medicina no es gratis: todos contribuyen a través de su cotización. El Estado debe garantizar el presupuesto para enfrentar las patologías AUGE. Es básico que siempre esté financiado.

-Según cifras del Gobierno hay 100 mil atenciones atrasadas.

-Han acudido al AUGE 3 millones 500 mil personas. Si fueran 100 mil los atrasados, sería menos del 3% el que no ha sido atendido, lo que es un gran éxito.

-¿De acuerdo con que cubra 80 patologías para el 2009?

-Hay que consolidar lo que se tiene y considerar en qué momento se incorporan más patologías. Siempre habrá una enfermedad emergiendo que debe ser incorporada.

REFORMA DE LA SALUD:

"Con Bachelet tuvimos diferencias conceptuales importantes"

-¿Está diseñando ya el nuevo Ministerio del Medio Ambiente?

-Empezaré a trabajar con el equipo de la ministra Uriarte, a enterarme de plazos y planes. El proyecto tendría que ir, a más tardar, en el segundo semestre del próximo año.

-¿Usted será el ministro del Medio Ambiente?

-Me carga el ejercicio del poder. La gestión, la cotidianeidad, no me gustan. Me gusta generar iniciativas. Cuando empezó el trabajo de la reforma, Ricardo me dijo que yo nunca iba a ser ministro de Salud. Quería alguien que planificara y eso no es compatible con la función de ministro.

-Se habló de las diferencias que tuvo con la entonces ministra Bachelet. Se dice que usted mandaba más que ella...

(Hace gestos, se ríe y demora su respuesta)

-Sí tuvimos diferencias conceptuales importantes. Sin embargo ¡nunca! me metí en los temas de gestión del ministerio. En la Comisión de la Reforma de la Salud (donde fue director ejecutivo) yo no mandaba.

-¿Qué quiere decir con "diferencias conceptuales"?

-Había una desconfianza, no creo que de parte de la ministra Bachelet. En su entorno se veía que esta iniciativa importaba una privatización de la salud. ¡Jamás! la tuve en mente.

-¿A favor de la energía nuclear?

-En contra. Primero, razones políticas: son megasistemas que implican una concentración enorme de recursos y un sistema de seguridad extraordinariamente autoritario. No vale la pena aquí una central nuclear inferior a mil megawatios. Mil megas es el 10% de toda la energía eléctrica de Chile. Segundo, razones de costo. Una central de mil megas vale US$ 2.400 millones y los mismos megas, en hidroeléctrica, valen US$ 1.000 millones de dólares.

-Es partidario de las hidroeléctricas. ¿Y donde no hay agua?

-Sol, pues. Tenemos 2.000 kilómetros de desierto. Las termosolares y eólicas son intermitentes, por eso son centrales de apoyo. En cambio, la hidroeléctrica, la térmica y la nuclear pueden producir energía siempre.

"Cuando empezó el trabajo de la reforma, Ricardo me dijo que yo nunca iba a ser ministro de Salud".


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Foto:Héctor Yáñez


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