REPORTAJES

Domingo 1 de Agosto de 1999

No Fueron Leales Conmigo Jorge Heine, en Medio de la Tormenta

Dolido se encuentra el ex ministro con todos aquellos que, afirma, lo abandonaron. Asegura que no cometió ningún ilícito y que su salida del gabinete se dio únicamente por un acto de venganza y por una maquinación oculta.
Por PAMELA ARAVENA BOLIVAR

CUANDO Jorge Heine juró como ministro de Bienes Nacionales creyó que era su día de suerte.

Pero era un martes 13 (de abril).

Aún incómodo con su abrupta salida del Gobierno esta semana, Heine sale al paso de las críticas, intentando limpiar su nombre mancillado por acusaciones sobre supuestos malos tratos al personal e irregularidades en el uso de los fondos de la cartera.

Tímido, se sienta en el sillón principal del living del departamento que arrienda en el Parque Forestal, retuerce sus manos y esquiva la mirada, pero no rehúsa responder ninguna de las preguntas sobre el negro episodio que acaba de vivir.

Sin saber a qué dedicará ahora su tiempo - "tal vez retome las actividades académicas"- , no cree que su carrera política haya muerto.

Diablo despreciable

- ¿Cuándo exactamente se le negó a su señora el uso del automóvil que le correspondía a usted como ministro?

- Alguien dijo que el diablo mete la cola en ciertas cosas. Ese día yo estaba en Iquique con mi jefa de gabinete. Si hubiéramos estado aquí, nada de esto estaría ocurriendo. Mi señora pidió el automóvil para ir a buscar unos muebles, y el conductor con el jefe administrativo confundieron la calle Andes con la ciudad de Los Andes, V Región. En esas circunstancias, la dejaron esperando tres horas y tuvieron un intercambio verbal ingrato con ella. Eso colmó el vaso, después de una larga lista de acciones de una gran incompetencia del señor Christian Díaz (jefe administrativo que acusó a Heine de despido arbitrario ante el PartidoSocialista). Y después de esto le pedí la renuncia.

- ¿Fue exactamente después de que regresó del norte?

- Cuatro o cinco días después.

- ¿Qué problemas previos tuvo con el jefe administrativo y que demostrarían, según usted, su incompetencia?

- El señor Díaz había tenido grandes problemas de gestión. Ello se había reflejado en que mi predecesora ya le había pedido una vez la renuncia el año pasado. Pero no se pudo materializar.

- Un ejemplo concreto de incompetencia...

- Las evaluaciones del personal a su cargo llevaban mucho tiempo sin hacerse. Había numerosos actos administrativos sin concretarse, todos los cuales se fueron acumulando, y llegué a la conclusión de que no podía continuar en esas circunstancias. Varias personas me advirtieron que no lo despidiera, porque si lo hacía iba a pasar lo que pasó.

- ¿Por qué?

- Me dijeron que se iba a vengar. Se me advirtió que tenía una hermano que trabajaba en La Moneda, en el Ministerio del Interior, y que esto podía pasar. Soy de la posición de que una autoridad no puede estar sujeta al chantaje de sus colaboradores. Menos aún si se trata de una persona de su confianza. Quisiera destacar que cuando llegué al ministerio le renové la confianza a todas las personas, siendo Díaz la primera persona a la que le pedí la renuncia. Y me costó caro.

- ¿A su juicio el personal no puede hacer críticas a la gestión de los ministros?

- Creo que en toda actividad, privada o pública, el personal administrativo puede plantear apreciaciones sobre hechos que parezcan irregulares. Lo importante, sin embargo, es si son o no irregulares. Yo tenía y tengo mi conciencia bien limpia de que no he cometido ninguna irregularidad. Por lo tanto, procedí a hacer lo que tenía que hacer.

- ¿Por qué también reubicó a quien era su chofer?

- Hay un automóvil que se asigna para el uso del ministro. Ahora, según lo establece la legislación correspondiente, los ministros y subsecretarios están en función permanentemente. De modo que el automóvil estaba asignado para mi uso durante las 24 horas del día. Estimo, y así me lo han recomendado varios colegas, que no es bueno que las autoridades conduzcan su propio vehículo. Yo fui un ministro en terreno, pasaba tres días a la semana visitando regiones. Obviamente, no puedo tener a un jefe administrativo y a un conductor que no pueden resolver problemas en mi ausencia, y que no pueden entender que la calle Andes, no es Los Andes, V Región.

- Pero al hablar del uso del auto para cosas personales, ¿hay alguna diferencia entre ir a la calle Andes o a Los Andes?

- La diferencia está en que ir a Los Andes implica vales de bencina, peajes, viáticos para el chofer.

Hacienda recomendada

- ¿Por qué cambió el lugar del encuentro de funcionarios, que normalmente se realizaba en Punta de Tralca por la hacienda Los Lingues, que era más cara?

- Unas veces se hizo en Punta de Tralca, otras en Quintero; se ha hecho en distintos lugares.

- En principio usted deseó realizarlo en Isla de Pascua.

- Se consideró esa posiblidad. El ministerio ha realizado un trabajo importante en Isla de Pascua, con entrega de títulos programados para el próximo mes de agosto, porque nos parece importante tener una presencia ministerial y hacer soberanía. Pero el solo hecho de considerar la posibilidad de realizarlo en la isla es objeto de crítica, cuando internamente se evaluó la posibilidad y se desechó.

- ¿No fue el Gobierno el que les hizo ver la inconveniencia de realizar el encuentro en un lugar tan apartado y oneroso?

- Yo mismo tomé la decisión. Segundo, le pedí al director de Planificación y al subsecretario que me recomendaran lugares donde realizarlo. Se consideraron varias alternativas, y se me recomendó la hacienda Los Lingues. Yo no conocía el lugar, pero allí ofrecieron un paquete atractivo, con ofertas, y tomé la decisión de hacerlo ahí.

- ¿Qué fue de la investigación respecto de la foto en que aparecía el dueño de la hacienda con el general Pinochet, y que habría desaparecido durante la realización del encuentro?

- Se está investigando. Se hizo un llamado a los funcionarios presentes en el evento, pero no ha tenido buenos resultados. El hecho es anecdótico y curioso, pero se produce en parte porque Los Lingues es entre hotel y casa particular. Por eso tienen más de 25 fotografías familiares colgadas en el living... Y al ser a la vez un hotel, bueno... estas cosas pueden ocurrir.

- ¿Por qué se empeñó en obtener el uso del BMW rojo, producto de una herencia vacante?

- Esa es otra falsedad. Nunca me empeñé en obtener su uso. El BMW es una herencia vacante. Hace como dos años se planteó entregarlo al Ministerio de la Vivienda, pero éste decidió no ocuparlo. Todo lo que yo hice fue solicitar que se regularizase su situación, para que pudiera ser usado.

- Nunca pidió entonces que se le asignara para su uso?

- No, ni nunca lo usé tampoco. Todo lo que pedí fue que se regularizaran sus papeles, porque estaba en el estacionamiento hace varios años. Posteriormente, evaluamos que lo mejor era venderlo. A fines de junio o principios de julio le pedí al señor Díaz que lo enajenara. El auto hasta el día de hoy está estacionado en el garaje, lo que indica los problemas administrativos del señor Díaz, que le mencioné anteriormente.

No monasterio, sí ministerio

- Su ministerio tiene como función principal la regularización de títulos, ¿por qué requería de tantas recepciones sociales tanto en el ministerio como en su casa?

- El Ministerio de Bienes Nacionales tiene varias funciones. Una de ellas es regularizar los títulos, pero también completar el catastro, administrar los bienes confiscados, licitar áreas de gestión para inversionistas nacionales y extranjeros, tiene también una importante responsabilidad en el área del cuidado patrimonial.

Y continúa:

- El ministerio ha mejorado mucho en su situación, pues mi predecesora me dejó una institución afiatada con gente que trabaja muy bien. Pero, a mi juicio, uno de los problemas que tiene es que mucha gente no sabe que el ministerio existe ni cuáles son sus funciones. De modo que me fijé como propósito levantarle el perfil. Y eso se realiza de varias maneras, pero una de las formas es reuniéndose con personas relevantes para informarles sobre las actividades de la cartera.

- ¿Cuántas recepciones dio en su casa?

- No más de tres en los tres meses y medio de gestión. Una de ellas fue un almuerzo para la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados. Entonces, me parece que estamos llegando a un nivel de bajeza en el debate público nacional que... Que el que yo abra mi casa a otras autoridades sea objeto de críticas, me parece que es algo insólito.

- Lo que se critica es que a pesar de sus gastos de representación, usted presente boletas de supermercado por las comidas que hacía en su casa.

- Los gastos de representación no son más de 90 mil pesos mensuales. O sea, uno necesita ítems adicionales... Estamos en un nivel de pequeñez... Por darle un ejemplo, en el ministerio se están licitando alrededor de 40 o 50 áreas prioritarias de gestión. Ello requiere inversionistas, y éstos deben enterarse de las licitaciones; los representantes diplomáticos deben saber que eso existe. Una de las maneras de hacerlo saber es reuniéndose con ellos en comidas.

- Estoy acostumbrado a actuar de cierta manera. Mientras fui embajador en Sudáfrica logré que se materializara la inversión extranjera más grande en la historia de Chile: el de Doña Inés de Coyahuasi, con inversión sudafricana y canadiense. Eso requirió un gran esfuerzo personal y el uso de ciertos recursos. No podemos seguir con la pequeñez con la que estamos enfocando la función pública.

- Es que cercanos de su mismo partido dicen que usted confundió las tareas de un ministerio sencillo como el de Bienes Nacionales con la pompa que suele rodear las actividades diplomáticas.

- Ese es un tema de debate importante. Si queremos que el Ministerio de Bienes Nacionales llegue a ser lo que podría, hay que levantarle el perfil, comunicarse con gente relevante, tener eventos. Si el enfoque es tener un monasterio y no un ministerio, eso no se va a lograr.

Maquinación oculta

- Acá se ha planteado una cierta afición mía al boato y a los bienes materiales. Debo aclarar lo siguiente: yo era embajador en Sudáfrica y renuncié en enero de este año, por venirme a enseñar a la Universidad de Chile, donde iba a ganar la quinta parte de lo que obtenía como embajador. Entonces, no soy una persona que está en la actividad pública por los beneficios que ello me trae ni por sus remuneraciones. Estoy, en realidad estaba, en la actividad pública porque creía que estaba haciendo un aporte importante.

- ¿Por qué usted ha planteado que se maquinaron cosas para mancillar su imagen?

- Eso lo dije porque nunca había visto una acusación más injuriosa, detallada y extensa que la que apareció en el vespertino que publicó la noticia, contando cosas que no reflejan irregularidad alguna. No hay proporción entre la magnitud de los ataques, la falta de sustancia de las cosas que se aseveran y el hecho político que se generó. Eso me lleva a pensar que hay algo detrás.

- ¿Como qué, de quién?

- No lo sé.

- ¿Cree que es un ajuste de cuentas del PS?

- No sé. No quisiera ahondar más sobre el tema.

- ¿Cómo califica el hecho de que haya sido el mismo Ricardo Núñez el que haya presentado un informe negativo de su persona ante el Gobierno?

- El Partido Socialista sabe lo que hace... Pero acá hubo una desproporción grande, insólita.

- ¿Estima que hubo falta de lealtad de parte del PS o del Gobierno por no avisarle a usted o a su partido, el PPD, sobre las denuncias en su contra?

- Se demoraron mucho en hacerme llegar la noticia. Ese miércoles fui a hablar con el ministro (Raúl) Troncoso, donde por primera vez me enteré de estas acusaciones. Y al salir estaba rodeado de 40 periodistas que ya sabían del informe verbal, etc. Entonces, me desayuné con un tema que se estaba discutiendo en La Moneda hacedías. Yo no entiendo que esossean procedimientos que se deban seguir en equipos de gobierno.

De lealtades y soledades

- ¿Fue leal usted con el Gobierno?

- En abril estaba muy contento y tranquilo coordinando el magíster en Ciencia Política de la Universidad de Chile. Me llamaron por teléfono y me ofrecieron ser ministro. A mí, que había sido considerado anteriormente para ministerios políticos en otros cambios de gabinete, se me estaba ofreciendo ser ministro de un gobierno que terminaba y en un ministerio pequeño. Mucha gente me dijo que no me convenía; yo en cambio, pensé que si el Presidente Frei me lo estaba pidiendo, no podía negarme, por un tema de lealtad.

- Pero ahora...

- Debo confesar que ahora, tres meses después, me siento muy frustrado, muy preocupado.

- ¿Sintió que el Gobierno no respondió a su lealtad?

- Me sentí muy solo, muy solo, en estos últimos días. Hubo colegas que me llamaron, otros de mi partido que se portaron muy bien como Sergio Bitar y Ricardo Brodsky, pero debo confesar que respecto de otros no sentí que la lealtad que en algún momento yo manifesté estaba siendo correspondida. Yo no he cometido nada impropio, y sin embargo he debido presentar mi renuncia.

- ¿El Gobierno no le creyó?

- La Contraloría pudo investigar las acusaciones para darse cuenta de que no hubo irregularidades... Aquí ocurrió algo muy curioso: el mismo senador Ricardo Núñez dijo públicamente que las acusaciones de Díaz, que es miembro de su partido, no tenían fundamento. Pero, sin embargo, el Gobierno entendió que yo estaba en una situación en que debía presentar la renuncia.

- Entonces, ¿se le pidió la renuncia?

- Lo que ocurre es que quedé en una situación muy incómoda.

- ¿Se sintió obligado a presentarla?

- No obligado, pero al pasar el tiempo, cuando uno se da cuenta de que no tiene el respaldo del Gobierno, lo único que queda es hacer lo que yo hice. Porque no quiero perjudicar ni al Gobierno ni a la Concertación.

- ¿Habló con el Presidente Frei?

- Le presenté personalmente la renuncia.

- ¿El le dio una explicación?

- No corresponde.

- ¿Se sintió abandonado también por el Presidente?

- Los cargos de los ministros están siempre a disposición del Presidente... Pero debo confesar que me sentí muy solo.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales