ENFOQUES

Sábado 26 de Octubre de 2002

Hermanos Serrano Spoerer. En la consultoría, academia, leyes y empresa privada:
Una familia de dos sacas

Su profesionalismo, entusiasmo por la hípica y espíritu aclanado identifican a los integrantes de esta familia de principios claros y solidez a la hora de defenderlos.
María Cristina Silva Méndez

Cuando en 1958 los entonces 7 hermanos Serrano Spoerer dejaron atrás su Chiguayante natal para venirse a Santiago no querían saber nada de la capital.
El traslado implicaba cambiar una casa quinta junto a un bosque por un DFL 2, dejar de ver a la parentela de Concepción - tanto su padre como su madre eran penquistas- y convertir en recuerdo los días en que deambulaban libremente por el pueblo.

Pero a la numerosa prole de don Lisandro Serrano Mahns no le quedó más alternativa que irse con él de la VIII Región, ya que éste había dejado su cargo de administrador de la fábrica Tejidos Caupolicán (en Chiguayante) y asumido responsabilidades en Santiago.

Ya han pasado 44 años desde ese viaje lleno de temores e incertidumbres. Más de 4 décadas durante las cuales los Serrano se instalaron en Santiago, se prepararon y surgieron.

Más que sus cargos y sus cartones, lo que une a los Serrano es una manera particular de mirar las cosas. Todos se declaran agradecidos por lo que la vida les ha dado.

Y eso que las grandes penas no han estado ajenas a ellos. La que más los golpeó fue la temprana muerte de su hermana María Isabel
- quien falleció cuando tenía 37 años y 5 hijos- afectada posiblemente por el virus Hanta. Otras tristezas fueron el Alzheimer que afectó a su padre (fallecido en 2000) y el fatal accidente que sufrió su madre hace un año.

Cuando están juntos, abundan las risas y las conversaciones sobre fútbol, música e hípica. Este último interés fue transmitido por su padre, quien formó con algunos de ellos un stud (Los Pellines).

Los hombres del clan Serrano son formales e introvertidos. Lisandro y Alfonso, los dos mayores, cuentan que les cuesta expresar sus sentimientos; y Vicente reconoce que es "bien para adentro" y que prefiere las conversaciones que no tratan temas muy profundos.

Las mujeres definitivamente no son así. Gabriela se comunica con soltura y Cristina declara sin rodeos que es "explosiva e impulsiva". "Es para no someterme a todos estos hombres", dice mirando a su alrededor.

Lisandro, jefe del clan

Una admirable capacidad argumentativa y un estilo entre serio y tímido caracterizan al mayor de los hermanos, Lisandro (59 años, casado con Liliana Romo, 5 hijos y 5 nietos).

Conocido como "Chano", este abogado de la UC, merecedor de los premios Tocornal y Montenegro, es un destacado profesional del rubro de los servicios legales tributarios.

Entró a la Superintendencia de Sociedades Anónimas (actualmente Superintendencia de Seguros) 3 años antes de recibirse, donde le tocó trabajar para la ley que modificó el sistema de sociedades anónimas. Sus conocimientos en la materia le facilitaron su llegada en 1969 al departamento de asesoría tributaria de la consultora PricewaterhouseCoopers, donde ha realizado toda su carrera profesional.

El '77 lo nombraron socio de la consultora y el '98 ascendió a socio principal, cargo en el cual se ha esforzado por la búsqueda de acuerdos para lograr un trabajo mancomunado.

Por los escándalos contables ocurridos en EE.UU., 2002 ha sido un año difícil para las consultoras a nivel mundial. En este contexto, en la empresa reconocen que el prestigio profesional de Serrano ha ayudado a sortear esta situación. "Ha salido a dar la cara por las auditoras, a explicar lo que pasó en EE.UU. y los alcances para Chile", explica el socio de PricewaterhouseCoopers, Javier Gatica.

En nueve meses más Lisandro deberá dejar su puesto de socio principal, ya que es política de la empresa jubilar a sus ejecutivos a los 60 años. Todavía no tiene claro qué hará entonces, y está evaluando distintas alternativas.

Aumentar su tiempo dedicado a labores académicas es una posibilidad, ya que desde hace 5 años es prorrector de la Universidad Gabriela Mistral y anteriormente fue decano de derecho de la misma casa de estudios. Es fanático de los caballos de carrera y del fútbol. Se empeña en jugar golf, aunque reconoce que es una característica familiar "ser malo para el golf".

De funcionario público a académico

Alfonso, decano de la Facultad de Economía y Administración de la Gabriela Mistral (58 años, casado con Constanza Spoerer, 7 hijos y 5 nietos) hizo carrera en el sector público.

Estudió ingeniería comercial en la UC, trabajó en el departamento de estudios del Banco Central y obtuvo el grado de candidato a doctor en la U. de Minnesota.

El '74 se volvió a Chile a trabajar a la U. de Chile y a la Dirección de Presupuesto. "Alvaro Bardón, a quien había conocido en el Banco Central, fue clave en mi regreso, ya que me abrió las puertas en la universidad. Yo había llegado con 3 hijos y una mano por delante y la otra por detrás".

El '76 fue nombrado subsecretario de Previsión, en circunstancias en que Sergio Fernández era ministro del Trabajo. En ese cargo estuvo 9 años, durante los cuales la cartera estuvo en manos de Fernández, Vasco Costa, José Piñera, Miguel Kast, Máximo Silva, Hugo Gálvez y Alfonso Márquez de la Plata. El '85, en plena crisis de la deuda, asumió como vicepresidente del Banco Central. Cuando terminó el gobierno militar fue nombrado consejero del instituto emisor, puesto que desempeñó hasta el '99. Desde entonces está en la Gabriela Mistral.

"Es una ostra, cuesta sacarle palabras", dicen los familiares sobre Alfonso. "Tengo un temor exagerado al ridículo. Trato de pasar lo más desapercibido posible", dice él mismo.

Las leyes de Bernardo

Durante su etapa escolar, Bernardo (56 años, casado con Adela Reyes, 5 hijos) fue menos aplicado que sus hermanos mayores, que eran excelentes alumnos. Su fuerte era el deporte, especialmente el fútbol y el básquetbol.

En derecho en la UC fue un buen estudiante, pero nuevamente sus intereses no estaban tanto en libros. Entonces fue el turno de la política; de hecho, participó del grupo Nueva Democracia fundado por Jaime Guzmán.

Su primer trabajo lo tuvo en la Contraloría General de la República, pero éste duró poco, ya que al cabo de un año fue invitado a sumarse al estudio jurídico Federico Villaseca, especializado en propiedad intelectual e industrial. Dicho estudio fue fundado en 1916 por el abuelo de su mujer, y desde entonces ha mantenido su carácter familiar. El próximo año Bernardo cumplirá 30 años trabajando allí, y ya lleva una década como socio.

Además de las leyes, otro tema que motiva a Bernardo es la educación. Por eso, cuando sus hijos entraron al colegio decidió involucrarse lo más posible en su formación e integrar el directorio el centro de padres del Colegio Verbo Divino. En dicho directorio estuvo 14 años, 11 de los cuales fue el presidente.

A la hora de las definiciones, Bernardo es tajante "Creo firmemente en Dios y en la Iglesia, y pienso que la base de la sociedad está en la familia". Quienes lo conocen aseguran que da testimonio de ello.

Los Serrano reconocen que en la familia hay una clara división: por un lado están los integrantes de la primera saca - hasta Bernardo- , quienes fueron educados con mayor estrictez, y por otro los de la segunda, a quienes les tocaron unos padres un poco más relajados.

Los hombres de este segundo grupo son Vicente (45), Eduardo (44) y Enrique (41).

Vicente (casado con Paula Gibbs, 4 hijos) es socio de la empresa Ediciones Terranova, dedicada principalmente a la encuadernación. "Como se trata de una empresa nueva, que tiene una estructura organizacional no muy grande, uno está a cargo de todo", explica. Profesionalmente, el principal desafío de Vicente es posicionar su empresa como una de las más importantes del rubro. "Hay competencia, pero más bien informal", explica este egresado de ingeniería comercial en la Universidad Diego Portales, que se confiesa familista e introvertido.

Su hermano Eduardo (casado con Francisca Saavedra, 5 hijos) también tiene la camiseta bien puesta por una compañía. Se trata de CMPC, donde trabaja desde 1983.

Tras estudiar ingeniería civil industrial en la UC, Eduardo entró al departamento de marketing de la Papelera. Entre el '94 y el 2001 vivió en Buenos Aires a cargo de los negocios de la compañía en Argentina, y desde el año pasado es gerente general de CMPC Tissue Chile. "Me volví de Argentina por la edad de mis hijos, el mayor tiene 16 años", explica. Acelerado y muy trabajador - "uno se queda hasta que ya le empiezan a reclamar"- , reconoce que sus responsabilidades lo absorben pero le encantan.

El menor de los hombres - y también de todos los hermanos- es Enrique (casado con Macarena Achondo, 6 hijos). Profesionalmente presenta dos coincidencias con Eduardo: ambos son ingenieros civiles industriales de la UC y tienen el cargo de gerente general (Enrique del Club Deportivo UC).

La diferencia es que la carrera de Enrique ha sido bastante más movida que la de su hermano. Apenas salió de la universidad se fue durante 2 años a Tocopilla a trabajar en el montaje y construcción de la central termoeléctrica Unidad 14 de Codelco.

De Tocopilla se trasladó a Concepción, donde echó a andar la empresa de alimentos para salmones Mainstream. Su próxima parada fue de 9 años en el Club Hípico. Allí desempeñó los cargos de gerente de operaciones, subgerente general y gerente general. "Me fui porque ya había cumplido un ciclo", asegura.

Entonces emigró a la gerencia general de la empresa de congelados Frutos del Maipo, y luego a la del Club de Golf Los Leones.

En su cargo actual, en el Club Deportivo de la UC, le ha tocado liderar una etapa de reestructuración bien compleja.

Respecto de su vocación, Enrique cuenta que dudó entre ingeniería y medicina, y se inclinó por lo primero porque era más compatible con su proyecto de vida de padre de familia.

Las mujeres y la docencia

Gabriela (57 años, casada con Oscar Mejía Spoerer, 3 hijos y 2 nietos) es la única penquista del grupo, ya que desde que se casó vive en Concepción.

"A mi marido lo conozco de toda mi vida, es primo hermano mío. Esta es otra característica de la familia, somos dos los hermanos casados con primos (Alfonso es el otro)", explica esta mujer hogareña buena para cocinar, tejer y regalonear a sus nietos.

Egresada del Villa María, Gabriela salió del colegio con el título de secretaria bilingüe. Como su padre fue trasladado a Viña por trabajo y ella partió con él, trabajó un tiempo como secretaria en una empresa en Valparaíso.

A la docencia llegó por casualidad. Un día que fue a matricular a su hermana a las Monjas Inglesas de Viña, la encargada de básica se enteró que ella había estudiado en un colegio de religiosas estadounidenses y le propuso hacer clases de inglés.

Más tarde, en Santiago, hizo clases de inglés en el Villa María; y una vez en Concepción optó por la docencia particular de inglés y alemán (este idioma lo aprendió en el Goethe).

La otra profesora es Cristina (42 años, casada con Andrés Montes, 4 hijos), quien estudió pedagogía en inglés en la UC.

Durante 15 años hizo clases en el colegio Saint George, y el '98 se fue al Verbo Divino, donde está a cargo del departamento de inglés del segundo ciclo y coordina la escuela de inglés (opcional).

A Cristina de feascina la lectura, la poesía y la música de los '80, es muy alegre y unida a sus hermanos.

perfiles

Lisandro Serrano:

Egresó del Verbo Divino, estudió Derecho en la UC e hizo un postgrado en la UC. Es socio principal de PricewaterhouseCoopers.

Alfonso Serrano:

Egresó del Verbo Divino y estudió ingeniería comercial en la UC. Es decano de la Facultad de Economía y Administración de la Gabriela Mistral.

Bernardo Serrano:

Egresó del Verbo Divino y se tituló de abogado en la UC. Es socio del estudio

jurídico Federico Villaseca.

Vicente Serrano:

Estudió en el Verbo Divino. Egresó de ingeniería comercial en la Universidad Diego Portales. Es socio de Ediciones Terranova.

Gabriela Serrano:

Egresó del Villa María con el título de secretaria bilingüe. Es profesora de inglés y de alemán.

Cristina Serrano:

Egresó del Villa María. Estudió pedagogía en inglés en la UC. Está a cargo del departamento de inglés del II ciclo del colegio Verbo Divino.

Eduardo Serrano:

Egresó del Verbo Divino. Estudió ingeniería civil industrial en la UC. Es gerente general de CMPC Tissue Chile.

Enrique Serrano:

Egresó del Verbo Divino. Estudió ingeniería civil industrial en la UC. Es gerente general de la Fundación Club Deportivo de la UC.


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El dolor que más los ha golpeado fue la temprana muerte de su hermana María Isabel - quien falleció cuando tenía 37 años y 5 hijos- , afectada posiblemente por el virus Hanta; el Alzheimer que atacó a su padre (fallecido en el año 2000), y el fatal accidente que sufrió su madre hace un año.
El dolor que más los ha golpeado fue la temprana muerte de su hermana María Isabel - quien falleció cuando tenía 37 años y 5 hijos- , afectada posiblemente por el virus Hanta; el Alzheimer que atacó a su padre (fallecido en el año 2000), y el fatal accidente que sufrió su madre hace un año.
Foto:Claudio Bueno


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