REPORTAJES

Domingo 22 de Julio de 2007

Las verdades tras el mito del guerrillero más famoso de la historia de Chile:
¿Quién fue realmente Manuel Rodríguez?

Miembro de la elite santiaguina de comienzos del siglo 19, Manuel Rodríguez fue abogado en uno de los bufetes más tradicionales y parte de la alta burocracia gubernamental. Hoy -cuando su leyenda se agiganta-, algunos aseguran que su estampa ha sido injustamente apropiada por la izquierda, mientras los historiadores coinciden en que falta mucho trabajo para revelar fidedignamente su figura.

Rodrigo Cea

Maestro del disfraz, un buen día Manuel Rodríguez se vistió con harapos y partió a la puerta del palacio de gobierno a esperar la llegada de Casimiro Marcó del Pont. En medio de una multitud lisonjera, se acercó a la puerta del carruaje donde venía el gobernador y, antes de que éste descendiera, se quitó el sombrero y le abrió la puerta. Entonces, Marcó del Pont tomó una moneda y, sin saberlo, la dejó caer en la mano del guerrillero camuflado.

¿Así empezó el mito? Nadie lo sabe con seguridad. Lo cierto es que hasta hoy la mayor parte de su vida y obra es un misterio. Un enigma tan grande como las razones que lo llevaron a convertirse en ícono de la izquierda, materializado al extremo en 1983 con la apropiación de su nombre por parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

Yuppie liberal y nacionalista

Manuel Javier Rodríguez Erdoiza nació el 24 de febrero de 1785. La casa de sus padres, María Loreto y Carlos (peruano que trabajaba como oficial mayor de aduana), estaba en Morandé con Agustinas, a sólo una cuadra del hogar de José Miguel Carrera. El barrio forjó la amistad entre ambos que la aventura infantil llevó hasta el cerro Santa Lucía, al barrio de la Chimba (hoy Independencia) y a la Plaza de Armas, donde los próceres de la patria pasaban el rato cuando hacían la cimarra, mirando peleas de gallos y bailando zamacueca. Danza que Rodríguez bailaba impecablemente, por supuesto.

Pese a las parrandas, los cuadernos y libros siempre fueron una preocupación para Rodríguez, pues para estudiar en el conspicuo Colegio Carolino debió acogerse a una de las cuatro becas del establecimiento. Ya terminada la etapa escolar, el futuro guerrillero entró a estudiar Derecho en la Real Universidad de San Felipe.

La leyenda dice que ahí ya destacó por su astucia y hasta por un tono histriónico, "capaz de rebatir cualquier argumento", se ha escrito.

En 1807 se recibió como bachiller en Cánones y Leyes. Acto seguido, "Rodríguez fue procurador en el tradicional estudio de abogados de Francisco de la Cuadra", cuenta Francisco Javier Cuadra, quien -además de asegurar que sus hijos son descendientes del mítico héroe (ver recuadro)- cree que la imagen de Manuel Rodríguez ha sido caricaturizada e injustamente apropiada por la izquierda.

"Se ha abusado de la historia y, en definitiva, se ha terminado con una impostación que es un fraude, una falsificacón de imagen", explica Cuadra, para quien Rodríguez -abogado, procurador de Santiago, diputado y ministro- hubiese sido considerado como un yuppie hoy en día.

Una trampa de la memoria y una errónea izquierdización

"Ha sido usado políticamente porque la izquierda chilena carece de una figura como él. Por lo demás, no hay duda de que Rodríguez no tenía asomos de ideas populistas y que amaba la libertad", dice el historiador Sergio Villalobos.

Distorsión que habría comenzado con la figura lírica de los relatos de Pablo Neruda, seguida por una tonada en honor al héroe, la película "El húsar de la muerte" (estrenada en 1925 y dirigida por Pedro Sienna, y que hoy puede verse completa en el sitio web www.youtube.com) y habría finalizado con el surgimiento del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, explica Leonardo León, profesor del curso "Historia de la Independencia" en la Universidad de Chile.

Próximo a publicar una investigación sobre el tema que lleva siete años de investigación, León dice que el caso de Manuel Rodríguez se podría denominar una "trampa de la memoria nacional":

-Mucho se habla de su toma de Melipilla, que, por ejemplo, en esa época no era más que quince casas -narra y profundiza su postura desmitificadora del abogado-guerrillero-. Pero la verdad, es que muchos sucesos que hoy se atribuyen a Rodríguez, como cuando habría abierto la puerta a Marcó del Pont, él no los hizo. Lo que pasa es que la elite tomó hechos como ésos, los noveló y se los atribuyó. Negando al sujeto popular en la historia de la Independencia".

Que la historia con el gobernador Marcó del Pont sea falsa no está claro para el historiador Gabriel Salazar, quien, por lo demás, asegura que eso no tiene ninguna relevancia.

"Está comprobado que Rodríguez era un personaje muy popular, que formó una guerrilla, que tomó Talagante y San Fernando, y que está ligado al bandidaje popular", recuerda Salazar, el que de manera rotunda coincide en un punto con sus colegas: falta una investigación historiográfica más profunda para separar al mito de la realidad y aclarar el rol de Rodríguez en el legendario sistema de información del Ejército Libertador que habría montado, sus cruces de los Andes y hasta su vida cotidiana.

A la espera de eso, hoy día -190 años después del asesinato de Manuel Rodríguez en Tiltil, por supuesta orden de Bernardo O'Higgins- se transmitirá la versión 2007 del héroe. Esta vez, el mito tendrá la cara de un actor que es rostro de una multitienda.

Dinastía de Franciscas:

La descendencia del guerrillero

Manuel Rodríguez no habría alcanzado a vivir para conocer a su hijo, bautizado como Juan Esteban Rodríguez por su madre, doña Francisca de Paula Segura y Ruiz. Por lo que se conoce, Manuel y Francisca nunca se casaron; no obstante, pudieron vivir juntos cuando el guerrillero estaba en plena actividad: clandestino y perseguido por las huestes realistas.

Juan Esteban Rodríguez, el hijo, dejó una numerosa descendencia, entre la que destacó Juan Esteban Montero Rodríguez (bisnieto del héroe), Presidente de Chile por seis meses entre 1931 y 1932.

Más allá del ex presidente, la familia ha continuado con la tradición de poner por nombre Francisca al menos a una de sus mujeres por generación. Es el caso de la esposa de Francisco Javier Cuadra, Francisca Montero, y de una hija de ambos que también se llama así.

Del otro lado del clan Montero Rodríguez, estos últimos han mantenido el "Juan Esteban" hasta hoy.



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Foto:El Mercurio


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