ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 27 de Julio de 2003

COMERCIO. Entretelones de la fusión de Falabella y Sodimac y los planes del nuevo megaconglomerado:
Los pasos del gigante

Los proveedores y los trabajadores de ambas firmas observan con preocupación la fusión. Unos porque ven que se concentra el poder de compra, y otros porque temen reducciones de personal. Mientras, los consumidores pueden mantenerse tranquilos y los protagonistas de la operación tienen razones de sobra para celebrar.
MARÍA EUGENIA TAMBLAY C.

Mientras el mercado festejó con un alza de sesenta pesos en el precio de la acción de Falabella su fusión con Sodimac, las dos familias que decidieron unir sus destinos y formar el segundo mayor conglomerado comercial de Latinoamérica recién dentro de dos semanas tendrán su celebración privada. Ese día cambiarán las pizzas que amenizaron las trasnochadas de las últimas semanas finiquitando el acuerdo por un menú que según se adelanta irá en la misma línea: la comida será italiana.

Las últimas horas fueron demasiado intensas como para dejar lugar a algo más festivo que abrazos y apretones de mano. El jueves a las cinco de la mañana y después de trece horas reunidos en las oficinas en Isidora Goyenechea del estudio de abogados Barros, Court & Correa, propietarios, asesores y abogados terminaron de redactar el documento definitivo de la fusión; después cada uno se fue a su casa a recuperarse un poco, ducharse y cambiarse de ropa, para a las diez de la mañana reunirse nuevamente, claro que ahora en la céntrica Cámara de Comercio de Santiago, para preparar el discurso con el que a las once y media, y en conferencia de prensa, anunciaron al mundo el nacimiento de este gran gigante que con un valor estimado en bolsa de US$2.500 millones será superado en Latinoamérica sólo por la filial mexicana de Wal Mart.

A algunos esa mañana ni siquiera les dio el tiempo para desayunar: los presidentes de Falabella y Sodimac comieron apresuradamente unos sandwiches antes de dar la partida a esta reunión con los periodistas. Pero pese a la falta de una mejor comida y las pocas horas de sueño, sus caras decían mejor que mil palabras que estaban disfrutando el momento. Se veían felices, casi eufóricos, al igual que el resto de quienes participaron en las a momentos difíciles negociaciones encaminadas a formar este conglomerado.

Más tarde vendrían las rondas de entrevistas, las fotografías, las llamadas de analistas solicitando información y las de felicitaciones de amigos y otros que no tanto, pero que quisieron hacerse presentes el día en que finalmente se concretaba la operación que en cumplimiento a las estrictas normas del mercado de capitales se había anunciado a la superintendencia de Valores y al mercado hacía siete semanas, el 6 de junio.

Es así como el jueves recién pasado se repartió entre declaraciones públicas e instrucciones privadas. Y es que de inmediato partió la recolección de toda la documentación que deberán entregar a JP Morgan para que confirme las valorizaciones de US$550 millones de Sodimac y de US$ 2.200 millones de Falabella, y el porcentaje de 22,4% que inicialmente se estima le corresponderá a la familia Del Río en la empresa que nacerá del matrimonio entre estos dos líderes de mercado.

También partió la búsqueda de la empresa auditora internacional cuyo nombre se anunciará mañana y la definición de los peritos que elaborarán los informes que se necesitan. Otro tema que se abordó el jueves fue la fecha de las reuniones de directorios para aprobar la fusión y elaborar la recomendación que harán a la junta de accionistas de la cadena de tiendas por departamentos que se realizará dentro unos sesenta días más.

Ya con todo en marcha, el viernes algunos se tomaron el día. "Estoy recuperando horas de sueño" dijo uno de los negociadores al contestar un llamado telefónico. En cambio, Sergio Cardone Solari, que representó a Falabella en la conversaciones, optó por despejarse yendo a esquiar.

Otros tienen programado tomarse la próxima semana algunos días para acompañar a sus niños en sus vacaciones de invierno. Pero pronto se reincorporarán. Tienen claro que todavía no es momento para descansar. No hasta que la aprobación de la junta de accionistas permita los traspasos de acciones con los que Sodimac ingresará a la propiedad de Falabella. De paso, las hermanas Teresa, Liliana y María Luisa Solari Falabella perderán el control que hoy gozan de la cadena de multitiendas (tienen un 54%). La idea es equilibrar el peso de los accionistas para asegurar que las decisiones sean fruto de consensos.

También para garantizar una adecuada representación de las partes, José Luis Del Río y Alfredo Moreno se incorporarán por Sodimac al directorio de Falabella. La junta de accionistas definirá cuáles de los actuales directores de la multitienda saldrán, pero los candidatos son Hernán Büchi, Máximo Pacheco y Nicolás Majluf. Es que ellos no son de la familia.

Sólo cuando se produzcan estos movimientos, la fusión estará oleada y sacramentada.

Hasta entonces pueden surgir problemas. Un director de Falabella advierte que "siempre está el riesgo de que de aquí a la junta de accionistas alguien se entusiasme con la idea de sacar mayor provecho de la fusión".

Habrá ahorros en personal

Semanas antes de que se conociera el acuerdo marco de la fusión, el abogado experto en fusiones y adquisiciones y defensa de minoritarios José Antonio Silva, socio del estudio Carey y Cía., advirtió que se podrían ver perjudicados los intereses de los accionistas minoritarios de Falabella.

Quienes estaban viendo los aspectos legales de la fusión reconocen que tomaron nota de las observaciones del abogado. "Él nos hizo un tremendo favor", comentan, "nos prendió luces amarillas".

Lo claro es que el mismo José Antonio Silva reconoce que las dudas que planteó fueron debidamente abordadas, rectificadas y aclaradas, dado que en el acuerdo se consagra el derecho a retiro de quienes no estén de acuerdo con la operación o el precio de la acción, las valorizaciones son razonables, habrá intervención directa de un comité de auditoría, evaluadores independientes y un fairness opinion que garantice que la operación sea justa para las partes. "Todo esto constituye un cuadro que mirado en su conjunto permite observar que es una transacción que en principio no perjudicaría a los accionistas minoritarios".

La Fiscalía Nacional Económica también evaluó favorablemente la operación dado que de momento afecta sólo el mercado de productos para el hogar y materiales de construcción, al unirse las participaciones de 18% de Sodimac y 3% de HomeStore. "Este grado de concentración no constituye una proporción preocupante en términos de la libre competencia", declaró a la prensa el fiscal Pedro Mattar.

Pero Mattar advirtió que estará atento, porque un aspecto que puede ser preocupante es el poder que el conglomerado puede llegar a ejercer sobre los proveedores.

Los proveedores no quieren manifestar sus aprensiones públicamente, pero confiesan que existe inquietud por lo que ocurrirá con aquellas empresas que abastecen tanto a Falabella como a Homestore y Sodimac. El gerente de finanzas de Lemon Financial, Richard Kosche, ejemplifica que en un rubro como el de electrodomésticos aumentará mucho el poder de negociación de las empresas unidas. "Pero como contraparte, se puede esperar que gracias a las mejores condiciones de compra y a las economías de escala los consumidores se vean beneficiados con menores precios".

Quienes también podrían in-quietarse con la fusión son los sindicatos.

Públicamente los representantes de Falabella y Sodimac aseguran que la fusión no acarreará despidos, pero en privado reconocen que entre las ventajas del acuerdo están los ahorros de costos en personal. "Hay una serie de áreas en las que se nos duplicarán los cargos; ahí evidentemente habrá reducciones".

Acción seguirá en alza

Hoy regresa de un viaje familiar por el Caribe Juan Cúneo, vicepresidente de Falabella quien pese a ser uno de los cerebros de la operación no estuvo presente el día que salió humo blanco.

Corría octubre de 2002 cuando él escuchó con atención la sugerencia de su primo y director de Falabella, Sergio Cardone Solari, de estudiar algún tipo de asociación entre la filial HomeStore y Sodimac. Mientras tanto, lo mismo hacía el vicepresidente de Dersa Alfredo Moreno con José Luis del Río, presidente del grupo y cabeza de la familia.

"Los Del Río con los Solari no se conocían, pero en los dos estaba latente la necesidad de hacer algo", cuenta Alfredo Moreno, quien conocía a los dueños de Falabella porque fueron socios en el pacto del Banco de Chile, mientras que con Sergio Cardone habían trabajado en el grupo Cruzat. Por este conocimiento de ambas partes, Moreno es visto como clave en el éxito alcanzado.

A poco andar las conversaciones para asociar HomeStore con Sodimac comenzaron a presentarse conflictos de intereses en temas como las tarjetas de crédito o los contratos. "A fines del año pasado con Cardone coincidimos en que la fusión era de toda lógica y vimos la posibilidad de convencer a las dos partes", recuerda Moreno.

Ya encaminados a la fusión, las reuniones se hicieron más frecuentes y se amplió la concurrencia. A los cuatro originales, se sumaron el presidente de Falabella Reinaldo Solari y su hijo Carlos, los representantes y asesores económicos de las hermanas Solari-Falabella, Bernardo Fontaine y Gonzalo Rojas, además de los hijos que las representan en sus negocios. En el último mes y medio se agregaron los abogados de las partes. Todos estuvieron disponibles para superar las diferencias que surgieron con el convencimiento de que la operación era mutuamente beneficiosa.

Esta visión la comparte Larraín Vial, que el viernes emitió un informe en el que recomienda comprar acciones de Falabella porque su precio, que desde $735 el miércoles saltó a $795 entre jueves y viernes, llegará a entre $1.100 y $1.200 en los próximos meses.

Y es que estratégicamente, Sodimac aportará su experiencia y conocimiento en el negocio de los homecenter, lográndose además sinergías y economías de escala que debieran reflejarse en los resultados del grupo fusionado. Otra ventaja es que pueden apoyarse mutuamente en sus planes de expansión internacional.

Como primer destino se definió Perú, donde Falabella está presente con cinco tiendas por departamentos y dos supermercados Totus. Ahí se planea invertir US$200 millones durante el 2004 en la apertura de otros cuatro locales de Totus y en el ingreso de Sodimac con cuatro o cinco tiendas.

El analista peruano Jorge Chávez Álvarez, de la consultora Maximixer, asegura que las perspectivas para Sodimac se ven favorables porque existe sólo un operador en el rubro, Ace Homecenter, y el resto se distribuye entre pequeños operadores.

Pero la inversión en Perú podría aumentar en otros US$200 millones si prospera la oferta que hizo Falabella a Ahold para adjudicarse los 30 locales de Santa Isabel y Plaza Vea en ese país. Detrás de esta oferta está el interés de la empresa por crecer en un formato que no está todo lo desarrollado que en Chile: sólo el 20% de las ventas del rubro se canalizan a través de supermercados.

Menos claros están los planes en Colombia, donde actualmente Sodimac tiene seis establecimientos en asociación con el operador local Corona. Fuentes de Falabella explican que si bien reconocen una oportunidad al no existir en ese país el concepto de tienda por departamento, están cautelosos por la inestabilidad política y porque la economía está resentida por la crisis venezolana.

Después de Perú y Colombia, en una segunda etapa vendrán Brasil y México, donde Falabella está presente con Farmacias Ahumada.

¿Y en Chile?

Por ahora los voceros de lo que será el nuevo conglomerado adelantan que CMR tomará la administración de las 2,6 millones de tarjetas de Falabella y 1,8 millones de Sodimac, pero que no existen planes de unificarlas.

También se aseguró que se mantendrán las marcas Sodimac y HomeStore, claro que en los dos o tres casos en que se superponen locales lo más probable es que se elimine uno. Las administraciones se unificarán bajo el esquema de los Del Río.

Capítulo aparte merece el impacto que el nacimiento de este gigante tendrá sobre el sector comercio. Por ahora Ripley ya anunció una colocación de bonos por US$200 millones, Almacenes Paris desarrolla un formato de tienda express para crecer en regiones, La Polar está preparando su apertura a la Bolsa Emergente y Jumbo lanzará una tarjeta de crédito al mismo tiempo que prepara un negocio de importancia cuyos detalles se conocerán dentro de los próximos días.

Retoque Digital: El Mercurio


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Los presidentes de Sodimac y Falabella: José Luis del Río y Reinaldo Solari.
Los presidentes de Sodimac y Falabella: José Luis del Río y Reinaldo Solari.
Foto:El Mercurio
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