WIKÉN

Viernes 13 de Junio de 2008

Habla Liv Tyler la Bella de Hulk

¿Qué hace una bella como Liv Tyler con una bestia como "Hulk, el hombre increíble"?
Vea el trailer

POR JOSÉ MANUEL SIMIÁN,

DESDE NUEVA YORK

Liv Tyler llega tarde a la entrevista. Pero la espera valió la pena. Lleva el pelo corto, un simple vestido amarillo y un colgajo con un corazón sobre el pecho. Y cuando se sienta y revuelve su té con miel, esconde porfiadamente la mano bajo la mesa. Estamos frente no sólo a una de las personas más bellas del planeta, sino que a la persona que sucedió a Audrey Hepburn como rostro de los perfumes Givenchy, e hija del líder de la banda de rock Aerosmith, Steven Tyler.

Pero Liv se resiste a la idea de ser una celebridad y ha intentado llevar una vida normal viviendo en Manhattan junto a su familia, andando en bicicleta o saliendo a recoger dulces con su hijo disfrazado de sioux para Halloween. Pero nada es común y corriente para ella. Aunque inició su carrera como modelo a los 14 años, el mundo se enamoró poco después, cuando su cuerpo y sus labios se robaron el video de "Crazy", la balada del grupo de su padre en donde se escapaba de clases con Alicia Silverstone.

Pues bien, viene la pregunta del millón: ¿Qué hace una belleza como tú al lado de una bestia como Hulk? "De niña me encantaba la serie 'El hombre increíble"', dice, refiriéndose al entrañable programa televisivo de fines de los 70. "Me ofrecieron el papel antes de que estuviera terminado, lo que me puso bastante nerviosa", agrega entre sorbos de té. "Y me siento muy afortunada de que me hayan ofrecido el rol: es probablemente el mejor que he tenido en mi carrera", sostiene con tal timidez que parece que lo dijese en serio.

Y si lo dice debe ser por algo. Su carrera ha tenido aciertos como su trabajo junto al director italiano Bernardo Bertolucci ("Belleza robada"), Robert Altman ("El doctor T y las mujeres") y el debut detrás de cámaras de Tom Hanks ("Eso que tú haces"). Liv ha trabajado con los grandes y su consagración vino con Peter Jackson y la trilogía "El señor de los anillos" y por eso, para todos resulta una sorpresa su fichaje para esta secuela de la cinta de 2003, "Hulk", que ahora ha cambiado por completo al elenco. En vez de Eric Bana como el atormentado científico que se convierte en un monstruo verde, Edward Norton tomó el rol. Y reemplazando a Jennifer Connelly, Liv es su leal novia, Betty Rose.

El peso de Norton. "Realmente me impresionó la cantidad de escenas que escribieron para mí", dice Liv sobre el texto que su co-estrella Edward Norton creó para ella en base al primer guión escrito por Zak Penn. Es casi imposible referirse a "Hulk, el hombre increíble" sin reparar en la figura del talentoso Norton, quien dio un golpe de cátedra cuando decidió darle vida al atormentado Bruce Banner. Nadie esperaba que el prestigioso actor de "El club de la pelea" y "América X" eligiera como siguiente proyecto una película basada en un cómic, aparentemente más infantil que adulta y con miles de efectos especiales. Pero el aterrizaje de Norton le dio un sello de seriedad a "Hulk". La influencia de Norton en la cinta - que ya ha oficiado de guionista, director o productor en diversos filmes, y actualmente trabaja en la adaptación cinematográfica de la novela "Huérfanos de Brooklyn" de Jonathan Lethem- se ve incrementada por la presencia del desconocido francés Louis Leterrier en la silla de director.

"Siempre había querido trabajar con Edward", reconoce Liv Tyler con tono de admiración, pero al momento de filmar la actriz reconoce alto estrés. "La grabación de la película fue muy demandante," dice con cara de alivio, "especialmente para mí, por ser madre", agrega sobre su hijo Milo, de 3 años. "Trabajábamos de 12 a 20 horas por día –a veces dos días de 20 horas en una semana– y las escenas eran muy exigentes en términos físicos. Filmábamos de noche, a menudo con lluvia, y luego volvía a casa, cuando Milo se estaba despertando a las siete de la mañana. Entonces me quedaba con él unas horas, y luego me iba a dormir".

"Ser madre es entrar a un mundo completamente distinto", dice Liv Tyler sobre esta nueva etapa de su vida. Y cada vez que habla de su hijo, sus ojos azules se encienden un poco más sobre su piel transparente y baja un poco la barrera que mantiene sobre su vida privada. Pero su matrimonio es otro asunto: aunque elude las preguntas sobre los rumores de su separación con el músico británico Royston Langdon ("Si mi marido estuviera de gira, saldría con él"), la mano que guarda bajo la mesa no lleva anillo de matrimonio. Al día siguiente de nuestra conversación, ambos anunciarían su divorcio.

Los secretos de Liv. Las notas de producción de "Hulk, el hombre increíble" aseguran que el filme tiene un trasfondo psicoanalítico: "Por casi medio siglo el público ha estado fascinado por la idea de que [Hulk] representa los extremos del ello y el superego que Freud creía nos controlaban a todos"; "Por décadas, la fuerza bruta y la sensible vulnerabilidad de este personaje han capturado la imaginación de todos quienes no estamos seguros cómo manejar las pasiones que yacen enterradas en nuestro interior". Y como la dulce Liv Tyler ya ha dicho que no quiere hablar de su vida privada, le pregunto si, como su amigo de la pantalla, tiene pasiones enterradas que no pueda controlar.

Y en ese momento, con una elegancia de la que muchas estrellas carecen, confundida ante una palabra que hace que mi torpe lengua hispanoparlante tropiece una y otra vez, Liv Tyler deja su té, saca su mano de debajo de la mesa y camina hacia mí. Luego se apoya sobre mis hombros para leer directamente la pregunta.

"Ah, pasiones enterradas", dice.

Mientras me recupero, ella vuelve a su asiento. Hay que recordar que el tema de los secretos ha sido parte relevante en su vida. Recién a los 12 años se enteró que su verdadero padre era el rockero Steven Tyler, y no el también rockero Todd Rundgren.

Liv se niega en un comienzo a hablar de sus pasiones enterradas, pero pronto afloja y lanza una pista: "Sí tengo una pasión escondida: actuar en un musical. Pero mi problema con las tablas es que tengo un poco de pánico escénico. Quizás algún día sea capaz de hacerlo, pero por ahora estoy tratando de hacer lo mejor para mi carrera, lo que hago mejor, que es el cine. Aunque no parezca, las películas tienen una cosa muy íntima. Si bien hay mucha gente mirándote en el set, cuando estás frente a la cámara, todos ellos son, en el fondo, la cámara. Así que filmar una película es finalmente algo íntimo".

Y sigue confesando: "Nunca he sido una persona sociable; el tiempo en que no trabajaba lo pasaba en casa, con mi familia". Y sale a colación una gran preocupación para ella en estos días. Si dejar o no su casa de Nueva York. "Mi vecindario ha cambiado mucho. Antes había sólo familias. La calle Bleecker [del East Village de Manhattan] tenía apenas unos sex shops y una tienda de video, pero ahora ves una boutique junto a la otra y restaurantes en cada esquina, además de los paparazzi que están parados en la calle todo el tiempo. ¡Ya ni siquiera puedo pasear a mi perro! ¡Tuve que contratar a un paseador profesional! Todo el mundo me dice que me cambie, pero me encanta mi casa. Tengo una conexión emocional con ella. Y también pienso que tengo 30 años, que quiero trabajar. Por un lado, sueño con vivir en el norte del estado, en tener una granja, pero por otro tengo que pensar también en los próximos 10 años de mi carrera, que son los más importantes. Pero en verdad, lo único que quiero, es tener una casa con jardín para poder salir a jugar al patio con mi hijo en pijamas".

*Vea el trailer de "Hulk" en www.wiken.emol.com






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Foto:Fotos: UIP Composición Digital: Patricia Zuñiga
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