ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Jueves 16 de Noviembre de 2000

EL COLEGIO VERBO DIVINO CELEBRA SUS 50 AÑOS:
Verbitas que Han Brillado En el Mundo de las Empresas

Austeridad, calidad en las relaciones humanas y trabajo en equipo citan sus ex alumnos como elementos fundamentales de su formación.
El 10 de abril de 1950 Monseñor José María Caro bendijo el recién nacido Colegio del Verbo Divino. A la mañana siguiente, 160 alumnos distribuidos en tres cursos - segunda, tercera y cuarta preparatoria- iniciaron las clases.

Desde esa mañana, las instalaciones de Presidente Errázuriz 4055 han visto educarse y crecer a 7.300 niños y jóvenes (5.000 ex-alumnos y 2.300 alumnos actuales), quienes han recibido las enseñanzas y el espíritu de la Congregación Misionera del Verbo Divino.

La labor ha sido fructífera. No en vano, en los distintos planos del quehacer nacional hay al menos un "verbita" destacado.

A modo de ejemplo, se encuentra Nicolás Eyzaguirre en el ministerio de Hacienda; Andrés Chadwick, José Antonio Galilea y Jaime Gazmuri en el Parlamento; y Javier Luis Egaña en la embajada chilena en El Vaticano.

Presidiendo una asociación gremial relevante se encuentran Sergio Urrejola (Colegio de Abogados), Felipe Lamarca (Sofofa) y Ricardo Ariztía (SNA).

En los medios de comunicación destacan Jaime Bellolio, director de Canal 13; René Cortázar, director de TVN; y Felipe Lehuedé, gerente general de "El Mercurio". También en el arte los ex alumnos del Verbo Divino han sobresalido: en la plástica está Gonzalo Cienfuegos, y en la música Alberto Plaza y Miguel Piñera.

En el mundo de la empresa los verbitas han destacado por excelencia. Las diversas habilidades que les inculcaron han salido a flote y se han reflejado en exitosas iniciativas de distinta naturaleza.

Juan Eduardo Errázuriz (Sigdo Koppers), Sebastián Piñera (Lan Chile), Bruno Philippi (Gener), Luis Enrique Yarur (BCI) y Ernesto Silva (Universidad del Desarrollo), son sólo algunos integrantes de una numerosa lista.

¿Cómo influyó su colegio en ellos? ¿Qué valores que aplican en su vida profesional atribuyen a su paso por el CVD?

"Entre las principales lecciones que me dejó el colegio se encuentran el gran énfasis por la excelencia académica y el fomento de los valores. Dentro de éstos, yo destacaría el amor al trabajo bien hecho, lo que implica responsabilidad, esfuerzo, sacrificio, y tener conciencia que en la vida las cosas no son gratis", asegura el destacado empresario Sebastián Piñera, uno de los cuatro "Piñera Echenique" que pasaron por el patio del CVD, entre los que también estuvo Pablo, actual consejero del Banco Central, y José, ex ministro del Trabajo.

Piñera, quien egresó en 1967 y recuerda a su colegio con especial cariño, menciona también el incentivo a la "imaginación, la creatividad, el entusiasmo y la audacia", cualidades fundamentales para el éxito empresarial.

Otro aspecto de la formación verbita que es citado con frecuencia como clave en la formación personal es el sentido de la disciplina. René Lehuedé, gerente general del Banco de Chile, quien salió en 1963, asegura que este valor, junto con la responsabilidad y el compañerismo, fue lo que más lo marcó del colegio.

"En mi época la congregación estaba integrada fundamentalmente por padres de origen alemán, muchos de los cuales vivieron la Segunda Guerra Mundial como combatientes. Eran personas que tenían una dura disciplina y la aplicaban con mano firme", asegura.

Muchos recuerdan al prefecto de disciplina Padre Antonio Kemmerer - o "Antuco" cuando no los escuchaba- quien era infalible a la hora de pillar al culpable de alguna travesura. "Nos tiraba las patillas", cuenta Piñera, a lo que Lehuedé agrega que "un coscacho bien dado en un determinado momento es parte de la formación que todo hombre puede tener".

RELACIONES HUMANAS
Y EQUILIBRIO


Orgulloso de ser "de la primera matrícula", Juan Eduardo Errázuriz, socio principal de Sigdo Koppers, agradece a su colegio haber tenido la oportunidad de compartir con todo tipo de gente. Según explica, la heterogeneidad del alumnado y del profesorado le enseñó a relacionarse con distintas personas. "Esa herramienta me ha contribuido mucho en mi vida empresarial", asegura.

Errázuriz cuenta que gran parte de su promoción (del año 60) visita con frecuencia al Padre Pablo Remmel, quien fuera su profesor jefe por más de 10 años y hoy es el encargado de Pastoral de la Escuela San José de Huaqui, al interior de Los Angeles. "El año pasado cumplió 50 años de sacerdocio y fuimos todos a una misa a Los Angeles", relata.

Otro aspecto del sello CVD es descrito por Ernesto Silva, director de Enersis y rector de la Universidad del Desarrollo.

"En el colegio aprendí el equilibrio, cómo hacer que haya un espacio particular para las distintas áreas en las que uno se desenvuelve: la familia, el trabajo y los demás intereses. Yo creo que la gran gracia del Verbo es que enseña a las personas a desarrollar más de una faceta", asegura Silva, quien agrega que a sus cinco hermanos hombres el colegio les fomentó los valores cristianos y los impulsó a aplicarlos en la vida cotidiana.

Para Arturo Mackenna, gerente general de CMPC, la excelencia académica y la sobriedad que se palpa en el Verbo Divino "contribuyen a formar una persona integral".

A lo anterior se suma la formación espiritual, en la cual han jugado un papel clave los sacerdotes de la congregación del Verbo Divino, que llegaron al país en 1900 y desde entonces se han dedicado a la preparación académica y valórica de miles de jóvenes chilenos.

TRABAJO EN EQUIPO


Por estos días los actuales alumnos del Verbo Divino celebran el vigésimo triunfo en un interescolar de atletismo.

Tal vez muchos no saben que el fomento al deporte viene desde los orígenes del colegio, y que incluso el terreno del actual CVD fue comprado hacia 1947 por el Padre Werner Fromm para que los atletas del Liceo Alemán (otro colegio de la Congregación) pudieran entrenar.

Sólo después surgió la idea de hacer "un colegio moderno rodeado de canchas deportivas y amplios espacios para la recreación de los alumnos", según consta en los registros de la Congregación.

"Me acuerdo que el deporte era muy importante no sólo para el adiestramiento del cuerpo, sino también como formación del alma. A través del deporte se inculcaba el trabajo en equipo, la colaboración y el sentido de la superación", asegura Sebastián Piñera.

Los mismos objetivos cumplía - y cumple- el movimiento Scout, que nació en 1951 y hoy cuenta con alrededor de 600 integrantes. "Esta era una instancia que permitía la convivencia con personas de distintas generaciones y permitía crear fuertes lazos de amistad", cuenta Lehuedé.

Los exalumnos del CVD tienen mil y una historias que contar. Y este viernes a las 19:30 horas, en el mismo colegio, tienen la oportunidad de recordarlas juntos.


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Verbitas destacados: Víctor Celis (presidente del centro de ex alumnos), Ernesto Silva (rector de la Universidad del Desarrollo), Juan Eduardo Errázuriz (Sigdo Koppers), el rector Carlos Pellegrin, Sebastián Piñera (Lan Chile) y Rodrigo López (presidente del centro de padres).
Verbitas destacados: Víctor Celis (presidente del centro de ex alumnos), Ernesto Silva (rector de la Universidad del Desarrollo), Juan Eduardo Errázuriz (Sigdo Koppers), el rector Carlos Pellegrin, Sebastián Piñera (Lan Chile) y Rodrigo López (presidente del centro de padres).
Foto:Hector Yañez
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