EL SÁBADO

Viernes 14 de Febrero de 2003

MARGOT LORENZEN, MAMÁ DE CARLOS CRUZ
Lagos e Insulza le tienen miedo a mi hijo

Le temen porque es honesto, afirma la madre del ex ministro detenido, quien en cartas públicas ha comparado las obras del MOP con las pirámides de Egipto y la Muralla China. Y desde su visión, que ella llama "artesanal y sencilla", hace notar que sin dinero no hay puentes ni carreteras, y que el gobierno es como un hogar y el Presidente un dueño de casa que no puede desligarse de lo que pasa en ella.
Cherie Zalaquett Aquea

Para pedir la libertad de su hijo, procesado por fraude al fisco, Margot Lorenzen de Cruz, ha recurrido a su afición favorita: escribir. Dice que la literatura es un talento familiar, "Carlos escribe fantástico", cuenta, mientras se acomoda el pelo con una coquetería que enternece a su edad. Sobrepasa la setentena, pero ella prefiere no confesarlo, "porque me dicen que parezco de 66".

Margot dice que escribía obituarios en las páginas sociales de El Mercurio y últimamente ha sorprendido en la sección Cartas donde ya envió tres para destacar la obra de Carlos Cruz con un singular estilo. "¿Ha salido de vacaciones...? ¿Ha recorrido las carreteras, puentes, aeropuertos, túneles?", interpelaba al lector el domingo pasado. En otra anterior, se refirió al ex ministro Carlos Hurtado. Hoy la complementa diciendo que "inició muchas obras, pero no hizo gran cosa. El que hizo fue Ricardo Lagos, como el camino Las Palmas a Viña del Mar, que es tan bonito". Y en la primera se definió "romántica por naturaleza" y aprovechó de comparar la Costanera Norte con el Canal de Panamá, las Pirámides de Egipto y la Muralla China.

­Estuvo simpático ¿no...? ­pregunta con humor y con una risa nerviosa que la acompanará a lo largo de toda esta conversación. Sus desmesuradas analogías no le parecen exageradas. Por el contrario, cree que su fantasía causó revuelo­. "Se me ocurrió un día domingo que venía de Capuchinos y pasé al Cementerio a dejarle flores a mi gente. Estacioné el auto y me puse a mirar los trabajos del río Mapocho. Así nació la idea".

Ante la pregunta de si ella misma escribe las cartas, reacciona ofendida y llama a su nana: "¡Enriqueta, diga quién las escribe". La mujer responde muy seria: "La señora Margot". Las teclea en una máquina de escribir eléctrica Olivetti y las envía por fax. "A Carlos le encanta como yo escribo. Pero yo escribo cuando estoy enojada, molesta. No puedo escribir sin dolor", remarca Margot. Asegura que ni siquiera las muestra para que se las corrijan, descartando cualquier asesoría, salvo una sugerencia de su sobrino Jorge Heine, ex ministro de Bienes Nacionales de Frei, quien en 1999 se vio involucrado en un escándalo por manejos administrativos.

Aunque por Lorenzen desciende de inmigrantes "dinamarqueses", como ella los llama, y austríacos por los Oehrenes, su segundo apellido, y es ex alumna del colegio Santiago College, dice que su vida ha sido de mucho esfuerzo. "I did it my way, como canta Frank Sinatra". Cuando murió su padre, quedó a cargo de una granja avícola. "Después mi mamá me sugirió que la vendiera, porque estaba muy anticuada. Entonces me metí en una agencia de viajes". Y hasta hoy trabaja part time como directora de Travel House Limitada.

Su marido, Sergio Cruz Costa, fallecido hace tres años, fue gerente de la "Corporación de Ventas de Salitre y Yodo", hoy Soquimich. "Fuimos tan luchadores", hace notar. No sólo batallaron por ellos. También se hicieron cargo de los tres hijos de su hermana que perdieron a sus padres trágicamente. Los Heine Lorenzen, se criaron como hermanos con sus cinco hijos Cruz Lorenzen en la casa familiar de calle Nevería. Los hombres iban al Colegio Alemán y las niñas al Villa María.

Hoy tiene 22 nietos del clan formado por Carlos (51), el mayor; Margarita María, profesora; Carmen, secretaria y auxiliar de LAN; Alejandra, secretaria; Sergio Santiago, administrador de empresas; Jorge Heine, cientista político; Andrés Heine, ingeniero comercial y Cecilia Heine, ingeniero agrónomo.

A Carlos cuando niño, lo recuerda "imaginativo" y sobre todo muy "optimista". Cuando le preguntaban qué quería ser cuando grande decía: "Basurero, porque me gusta como cantan mientras recogen la basura y van felices en el camión". Margot dice que le encantaba subirse con ellos: "No veía la pobreza ni el trabajo sucio. Veía lo positivo".

Carlos buscó "accionistas"

Advierte que su marido era un independiente pinochetista que después de muchos años, se arrepintió. "Le cargaba el desorden de la UP. Peleaba con los niños, porque cuando entraron a la universidad, se transformaron en políticos. Les decía que no se metieran, porque la política es lo más destructiva que hay".

Sólo alcanzó a saber que fue designado biministro de Transportes y Obras Públicas; tres días después, murió de un aneurisma. Cuenta que su marido no votó por Lagos, pero que jamás le confesó por quién. "Yo, soy independiente, y voté por Lagos", admite, sin mucho entusiasmo. "Ricardo Lagos es una bellísima persona, pero pienso que debería haber estado más cerca de las personas que en este momento se están sintiendo desamparadas. Uno no puede dejar solos a quienes han estado a su cargo. Posiblemente los Presidentes deban actuar así, no sé. Pero yo, hasta el día de hoy añoro que el Presidente Lagos hubiera estado al lado de su ex ministro... Haber ido a estrecharle la mano. Dicen que no se hace, pero creo que en un momento dado uno lo hace. Es igual que ir a ver un enfermo a la clínica. Todos los que están detenidos ahora son como enfermos, que necesitan apoyo".

Para Margot, el nombramiento de Carlos en la doble cartera fue un momento de mucho orgullo. "Pero me entró la duda, si se podían o no combinar los dos ministerios. Son los dos muy grandes y tan conflictivos. Nunca nadie ha podido manejar el Ministerio de Transportes. Ni Pinochet pudo". Obras Públicas y Salud son a su juicio las secretarías "más difíciles. Son endemoniadas las dos, porque para hacer gestiones necesitas dinero y si no lo tienes, estás con las manos cruzadas. En cambio, el ministro del Interior es cuestión de que sepa hablar muy bien y desarrolle sus ideas. Estos otros tienen riesgos que deben ser respetados. Es mucho más fácil hablar no más, pero hacer es más difícil".

­¿Quiere decir que José Miguel Insulza se ha dedicado a hablar solamente...?

"No ­responde, riéndose­. Pero me habría gustado de él un mayor apoyo hacia Carlos, porque yo soy un poco ilusa. Vivo en un mundo de utopías. No es lógico".

­¿No ha pensado que su hijo podría ser responsable? Él conocía las limitaciones legales para ejercer su trabajo...

"Quizás, posiblemente, no se sabe. Una persona que dirige una empresa no puede saber todo lo que hacen sus subalternos. Pueden haber ladrones y asesinos debajo. No sabes si serán todos honestos. En ese cargo, dependes de otras personas. Si ahí te falla alguien. A Julio César, le falló Brutus que le dio la puñalada por la espalda. Vamos a empezar a buscar al Brutus de Carlos Cruz. Lo mejor es no hacer nada y así quedas estupendo. Pero al tratar de conseguir dinero tienes que estar en contacto con poderes económicos.

­Él pidió dineros para pagar sobresueldos, que en sí eran una irregularidad. Además hay platas cuestionadas donde queda la duda si fueron a parar a sobresueldos, a campañas políticas o al bolsillo de personas individuales.

"Si yo supiera eso, sería Presidente de Chile y tendría todo solucionado. Tendríamos que remontarnos al año 1935, no soy historiadora, pero he leído que desde entonces que se pagan sobresueldos. Eso ha existido siempre. ¿Por qué lo dijo Carlos?, porque estaba lo de las coimas y él tenía que demostrar que ganaba los 3 millones 100 o lo que fuera. Po-dían haber dicho que él robó las platas. ¿Hubiera sido mejor que se quedara mudo?".

­¿Cree que el gobierno del Presidente Lagos tiene alguna responsabilidad en lo que le está pasando a su hijo?

"No. Pienso que el Ministerio de Obras Públicas es como una sociedad. Una sociedad necesita accionistas que inviertan dinero, porque el presupuesto nunca alcanza. Y si no, suprimamos el Ministerio de Obras Públicas y pongamos ahí a un títere que no puede hacer nada porque no tiene plata. Solicitas a Hacienda y te responde que no puede gastar tanto. ¿Qué haces? Buscas accionistas. Esos son todos los capitales que llegaron al Ministerio de Obras Públicas para poder hacer los caminos, en fin".

­Para eso tiene un presupuesto asignado...

"Nunca alcanza. Necesitas que te otorguen plata y si la solicitas al Ministerio de Hacienda y te dice que no puedes gastar, tienes que buscar accionistas".

­¿Y es legal andar buscando "accionistas" de manera informal?

"No soy técnica. Es lo que pienso en mi manera sencilla y artesanal de comparar un ministerio con una sociedad. Lo que ha hecho el Ministerio de Obras Públicas es extraordinario y para hacerlo se necesita dinero. He recorrido las calles, las avenidas que han reconstruido, las carreteras, puentes, aeropuertos, peajes sensacionales con todo automático donde no te detienes ni un segundo. Para olvidar un amor, necesitas dinero; para acostumbrarte a la pérdida de un ser querido, necesitas dinero. El dinero es una droga, no hay nada que hacerle".

­Compararlo con la droga tiene una connotación súper negativa. Porque la necesidad de la droga lleva a obtenerla por cualquier medio...

"Ahí viene el problema y el porqué estamos metidos en GATE. Esa es la parte negativa. Se necesitó dinero para hacer estos proyectos preciosos. Creo que el presidente Lagos debería haber dicho: 'Yo no estoy de acuerdo con estos proyectos'. No lo dijo nunca. Y en este momento tenemos nosotros que asumir lo que está sucediendo".

­¿Insinúa que el Presidente estaba informado de que se estaba pidiendo aportes a empresas con métodos que la Cámara de la Construcción calificó de inaceptables?

"El deber de las constructoras es ayudar con aportes. ¿Cómo van a hacer un trabajo a un ministerio que no tiene plata? Tienen que llegar a un acuerdo. Por qué la Cámara dijo eso, no lo entiendo. En mi sencillez de pensar no puedo entender por qué Carlos está en esta situación. Si se necesita tal camino y el Presidente Lagos está de acuerdo con esta carretera, pero Hacienda dice que no puede dar ni un peso, pero el Presidente dice me encantaría que siguiera con esta labor, sugerimos que haga esto, vaya a pedir una constructora, vea qué puede ofrecer, y vamos buscando gente de afuera, de España o lo que sea...".

­El Presidente ha dicho que no sabía de estas irregularidades. Su postura es que no tiene nada que ver en esto...

"No creo que uno no tenga nada que ver cuando es Presidente de la República. Siempre tiene algo que ver con su hogar. El gobierno es como un hogar, yo encabezo este hogar y tengo que ver con la gente que estoy tratando".

Lloré en Zapallar

­¿Cree que su hijo fue utilizado por el gobierno y la Concertación?

"No. En ningún momento he pensado eso. ¿Sabes lo que pienso? Que Lagos le tiene miedo a Carlos Cruz. Y que Insulza también le tiene miedo. Porque uno siempre le tiene miedo a la gente honesta. A las personas honorables, les tienes miedo. No los puedes mirar a los ojos. Indudablemente ahí tiene que haber habido una especie de desencuentro. Como mamá, desearía que el Presidente Lagos y el Ministro del Interior le fueran a estrechar la mano a mi hijo. Dijeron cosas bonitas, pero eso a uno no le llega al corazón. Sólo te llega el approach personal. Es algo simpático lo que estoy diciendo. Ellos se van a morir de la risa. Creo que me tienen respeto. Y ellos saben por qué ­responde, misteriosa y no da más luces.

Margot no sabe si su hijo ayudó a recolectar platas para la campaña presidencial. "Sé que lo apoyó ciento por ciento, igual que los socialistas, y ahora los socialistas no van a ver a Carlos Cruz. ¿Se puede entender?".

­El presidente del PS, Camilo Escalona, acompañado del senador Ricardo Núñez, reiteró que no apoyaría a su hijo como a Juan Pablo Letelier...

"Letelier es como simpático. Me gusta. No es peligroso. Es muy hábil. Uno tiene la imagen de él como hijo de Orlando Letelier. Por Camilo Escalona y Ricardo Núñez, tendría que decir que no meto las manos al fuego. No los conozco, los he visto socialmente. No tengo ningún concepto preciso de esos dos personajes".

­¿Cómo tomó la abrupta salida de su hijo del ministerio?

"Me afectó mucho, porque él estaba destruido. A él le encantó el Ministerio. Le pregunté qué había hablado con Lagos. Y me dijo que conversó con el Presidente y que él tenía el pleno derecho de retirar al ministro que estime conveniente. A Carlos, le encanta el servicio público. Lo lamento, porque en el futuro va a tener que dejarlo. No creo que lo vaya a retomar, porque él ha quedado marcado íntimamente. Le ha dolido y se siente muy decepcionado. Su carrera no está terminada, pero en el servicio público va a tener que esperar".

Del momento de su detención recuerda que ocurrió cuando él estaba trabajando en su propia oficina con muy buenos contactos. Ya se había doblado la página de la pena de su salida del ministerio. "Cuando me avisó, le dije 'Carlos, le ha pasado a los personajes más importantes, como Nelson Mandela. Lo sentí como mamá, porque tener un hijo detenido es gravísimo. No lloré en ese momento. Lloré en Zapallar el domingo pasado. Me invitaron a almorzar y me dio pena".

De la vida de Cruz en Capuchinos, asegura que lo quieren mucho "porque es socialista de alma" y los guardias son muy respetuosos con la familia. Tiene su pieza donde escribe y lee los muchos libros que le han llevado de regalo. Comparte sus chocolates. En la mañana hace gimnasia en bicicleta. Y desde que inauguraron la piscina, a mediados de enero, le encanta nadar todos los días. Pero cuando va a visitarlo, no conversan nada grave ni difícil de analizar. "Ahí se habla muchas cosas vanas, porque levantan el ánimo. Como recordar el rico pastel de choclo o el bloody mary que toma en la casa".

No le molesta compartir el tercer piso con los diputados Pareto, Jimenénez y Rebolledo, procesados por coimas y soborno, porque "Carlos acepta los errores humanos".

A juicio de Margot no tendría por qué estar detenido mientras se aclara su situación. No entiende la transición de la justicia actual. Y le parece "de película cómica" que la mitad del país tenga procesos penales distintos según la Región. No se pronuncia sobre el ministro Aránguiz y aunque a la ministra Gloria Chevesic tampoco la conoce, dice: "Me gusta como persona. Es dije".

Margot insiste que lo que está pasando es político. "Cualquiera diría que uno ha pescado los billetes y se los ha metido al bolsillo. No puede ser eso. Si uno no viera las obras, podría titubear".

­¿Pondría las manos al fuego porque ninguna de esas platas benefició a Carlos Cruz?

"Para mí Carlos Cruz es una persona muy honorable. No me haga preguntas difíciles. Sé como vive. Lo único que tiene es su casa y todavía no está pagada. Debe más de la mitad. Y un auto que está pagando con letras. No se ha hecho rico".

­¿Cómo le ve el futuro?

"Estoy optimista. Mi hijo va a salir, porque es imposible que esté ahí. Imposible que lo condenen. Y, como persona, va a salir mejor de lo que entró".


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Margot y Sergio Cruz nunca pensaron que su primogenito Carlos iba a ser biministro. Al padre nunca le gustó la política.
Margot y Sergio Cruz nunca pensaron que su primogenito Carlos iba a ser biministro. Al padre nunca le gustó la política.
Foto:El Mercurio


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