REPORTAJES

Domingo 24 de Diciembre de 2006

Poder Judicial vs. Ministerio de Justicia:
El supremazo navideño

El Poder Judicial está sentido por lo que considera un año de "falta de atención" a sus demandas. Desde La Moneda no aparecen señales de apoyo al ministro de Justicia; muy por el contrario, sólo confirman dichas quejas: hay retraso histórico en el nombramiento de funcionarios judiciales y la demostración de cansancio de los supremos es inédita.

JUAN DIEGO MONTALVA Z.

Nunca antes en la historia reciente del Poder Judicial, los ministros de la Corte Suprema habían realizado en Santiago su habitual "jornada de reflexión" anual. Los últimos encuentros transcurrieron en Santa Cruz, Marbella, Termas de Jahuel, Termas el Corazón, o lugares por el estilo. Todos espacios que cumplían la característica tan deseada por los magistrados de facilitar la convivencia y la distensión. Esta vez, señalan en el Palacio de Justicia, había que ser "muy concretos y marcar presencia".

Otra variación que hubo en los planes habituales fue cambiar la reunión de los meses de enero-febrero -como lo había presupuestado el Presidente de la Corte, Enrique Tapia- a mediados de este mes de diciembre.

Todas estas variaciones tienen sólo una interpretación: "Realmente veíamos un ambiente no propicio para entregar lo que el Poder Judicial debe entregarle a la gente y necesitábamos explicar esta situación".

Sin embargo, al momento de intentar buscar el responsable preciso del cambio de fecha y de lugar es imposible encontrar el o los ministros exactos que decidieron romper con las tradiciones y que estuvieron a cargo del encuentro. Enrique Tapia explica que estaba en viaje oficial en Marruecos los días de la decisión y fueron sus compañeros quienes ultimaron los detalles. Sin embargo, un magistrado no vacila en señalar que "en este tema no existe disenso entre nosotros; no hubo necesidad de votar ese documento porque todos estamos.... no es indignación, es cansancio, con desánimo".

El punto más crítico es que el número de funcionarios judiciales que no se han nombrado es histórico, coinciden dentro y fuera del poder judicial: 94.

El estilo Solís

La decisión de la Corte Suprema de señalar con gran publicidad su pliego de ocho peticiones al Ministerio de Justicia es el tercer intento por dar a conocer sus demandas al ministro Isidro Solís y el gobierno.

Esta falta de atención por la situación del sector es la queja central que se repite a lo largo de todo el documento. Entre funcionarios y especialistas en el tema, el secretario de Estado es considerado una persona con un rol más bien político "que ha privilegiado su participación en el Comité Político y en decisiones como nombramientos de ministros de la Suprema", señala un ex funcionario del gobierno de Lagos a quien incluso le preocupa que esta desatención de otras áreas "pueda disminuirle la marcha a la compleja reforma judicial".

El ministro Solís reconoce los costos que implica estar en el Comité Político, pero estima que todo lo desatado esta semana es en grandes términos la defensa corporativa que este tipo de quejas se repiten todos los años y bajo todos los ministros, y donde los principales puntos abordados son la independencia financiera y la necesidad de aumentos salariales.

En la cartera explican que los ex ministros José Antonio Gómez y Luis Bates sufrieron situaciones similares; sin embargo, en la Suprema muchos recuerdan a Bates como un par, un interlocutor cercano. Incluso, alguno no esconden que lo añoran.

Un abogado que participó en el proceso de la Reforma estima que el ministro Solís fue poco deferente con una Corte Suprema a la que costó mucho involucrarse en el sistema de cambios que implicaba dicha Reforma, y que está acostumbrada a una serie de rituales y estilos corporativos ahacia los que no ha rendido pleitecía Solís. "Es una persona de una lógica política más brutal", especifica.

Uno tras otro

La primera y única vez que Solís se reunió con el pleno de la Suprema fue a mediados de año para discutirsu idea de un artículo transitorio -actualmente en trámite en el Congreso- que pretende subsanar la crítica deficiencia de jueces en los Tribunales de Familia a través de los cupos de los jueces de los Tribunales Penales ya aprobados para la Reforma. El tema es altamente sensible para los magistrados porque afecta una posible holgura en su presupuesto e introduce una nueva dependencia directa de Hacienda. Sin embargo, a pesar de los cuestionamientos, el documento fue enviado al Parlamento y está en trámite en el Congreso.

Los malos términos en que se mantuvieron las relaciónes o más bien nulas,motivaron alel máximo tribunal a enviar una carta con sus demandas a la Presidenta Michelle Bachelet... pero no hubo respuesta de Palacio. En Tribunales señalan que sóloexistieron trascendidos de que el ministro de Justicia estaba muy molesto por la estrategia utilizada y que las relaciones a nivel de mandos medios estuvieron congeladas por algunas semanas. Nada más cambió.

Así fue que llegó el supremazo del 15 y 16 pasado, en que los magistrados se reunieron en el hotel Radisson ubicado en Vitacura 2610, y entre sábado y viernes, "en un ambiente súper distendido, donde no faltaron bromas habituales a estos encuentros" -acota un ministro protagonista de la carta-, analizaron las distintas comisiones de trabajo y acordaron los términos del documento que recién apareció el miércoles 20 de diciembre en El Mercurio.

Tras la polémica, a nivel político no pasó inadvertida que el mi ministro Solis gozara de un apoyomás amplio, transversal, hacia el ministro Isidro Solís. Puede ser cierto que sea habitual la existencia de estas demandas a todos los ministros que han pasado por dicha cartera, pero por lo general los gobiernos de turno detienen la ofensiva con declaraciones de buena intención o de malestar. En el caso de Luis Bates, el apoyo de La Moneda siempre fue total; especialmente el del ministro del Interior de la época, José Miguel Insulza.

El tema revierte aún más significado considerando su calidad de integrante del Comité Político, que visita cada domingo la casa de la Presidenta Bachelet para estudiar la agenda semanal del gobierno y forma parte del círculo de confianza de la Mandataria.

Enemigos

Tras una semana que se atreve a calificar como "no la peor que he vivido en política", el ministro Solís considera que todo lo que está pasando es en gran parte debido a que "30 años en política generan muchos amigos y muchos enemigos".

Entre los enemigos, es conocida su rivalidad con la ministra Secretaria General de la Presidencia, Paulina Veloso. Uno de los temas que los habría enfrentado fue el nombramiento del ministro Juan Araya Elizalde, quien fue seriamente cuestionado por razones éticas (caso Correa Bulo, Mario Silva Leiva "el Cabro Carrera", comida con José Miguel Insulza) y que la Suprema lo promovió en su quina. La cartera de Justicia -al parecer, específicamente Solís- lo presentó al Senado para su confirmación.

Los reiterados choques con Veloso sólo ayudaron a Solís a incrementar su aislacionismo, que repercutió también en fracturar la relación con su gran aliado, el ministro del Interior y ex compañero durante los 90, Belisario Velasco, que lo conoció como subsecretario del Interior cuando trabajaba en la Dirección de Seguridad Pública e Informaciones.

En Justicia también dicen que Soledad Alvear es otra de las personas que no se lleva bien con Solís, debido al apoyo de éste a la candidatura de Bachelet.

Este debilitado ambiente político ha logrado mermar las capacidades de redes del ministro Solís, una persona que se caracteriza por sus contactos y relaciones. Es justamente esta cualidad la que rescatan en el máximo tribunal.

Todos en la Corte Suprema coinciden en que los encuentros con el secretario de Estado son en términos amistosos, incluso animados. El presidente Enrique Tapia explica: "Yo nunca he tenido problemas personalmente con él, incluso concordamos en la existencia y tipo de problemas... pero hasta ahí llegamos".

ISIDRO SOLÍS:

-¿Por qué llegamos a esta crisis?

-No creo que estemos en crisis. La comunicación de la Corte Suprema ha sido un poco sorprendente. Vamos a responder con nuestros números y criterios.

-¿Tienen solución estos problemas?

-Obviamente que tendrán solución y la encontraremos en la búsqueda del entendimiento. Somos autoridades responsables y tenemos la obligación de garantizar la normalización de estos servicios. Que no quede la imagen de que no estamos haciendo nada. Pero hay otras instancias que no dependen de nosotros, como la Contraloría.

-¿Cuándo estará todo resuelto?

-Es un tema de voluntad. Nosotros tenemos toda la del mundo. Tenemos que sentarnos en una comisión de alto carácter resolutivo, donde nos sinceremos y se vea todo lo que está haciendo este ministerio. Espero que la reforma de familia este lista en marzo-abril.

ISIDRO SOLÍS PALMA

Cargo: Ministro de Justicia.

Edad: 56 años.

Estado civil: casado, 4 hijos.

Filiación política: Militante del Partido Radical desde los 16 años.

Religión: Católico.

Estudios: Liceo José Victorino Lastarria y Derecho en la Universidad de Concepción y en la Universidad de Chile.

Carrera pública: Jefe de la División Ejecutiva de la Secretaría General de la Presidencia. Director nacional de Gendarmería; director de la Dirección de Seguridad Pública e Informaciones. En 2002 fue subsecretario de Minería por algunos meses hasta que llegó a la Subsecretaría de Aviación cuando Michelle Bachelet era ministra de Defensa. En el comando presidencial fue de su círculo más cercano. Hoy forma parte de su Comité Político.

ENRIQUE TAPIA WITTING

Cargo: Presidente de la Corte Suprema.

Edad: 73 años.

Estado civil: Casado, 4 hijos.

Religión: Católico.

Estudios: Derecho en la Universidad de Concepción.

Carrera judicial: Secretario del Juzgado de Letras de Coronel; juez de letras de Yumbel, Coronel, Los Ángeles. Relator de la Corte de Apelaciones de Chillán; ministro de la Corte de Apelaciones de Temuco y Concepción.

Vida académica: Profesor de Derecho Procesal Pontificia Universidad Católica (sede Talcahuano); fundador del Instituto Chileno de Derecho Procesal y director del mismo; profesor de Derecho Procesal de la Universidad de Concepción. Actualmente es profesor de la Universidad del Desarrollo.

ENRIQUE TAPIA_

-¿Por qué llegamos a esta crisis?

-Ha sido falta de estudio de la demanda de los Juzgados Penales y de Familia. Además de estos problemas estructurales, nos faltan los nombramientos. Está pendiente gran número de personal superior del Poder Judicial que no ha sido nombrado a pesar de que están las ternas listas en el Ministerio de Justicia.

-¿Tienen solución estos problemas?

-A través de una ley que logre aumentar el número de tribunales y de jueces. Una ley que permita mejorar el nivel del servicio que la gente merece.

-¿Cuándo estará todo resuelto?

-Es urgente. Ojalá en cuatro a cinco meses podamos tener resuelto el déficit de tribunales. En los nombramientos también necesitamos urgencia, porque a Talca, por ejemplo, desde septiembre le falta un juez de la Corte de Apelaciones.



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Foto:Héctor Aravena


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