ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 6 de Diciembre de 2009

Más de quinientos profesionales fueron consultados para escoger al ganador de la novena versión del premio
El hombre de los acuerdos: Cristián Larroulet es elegido el economista de 2009

Lleva años "apagando los incendios" entre la Concertación y la centro-derecha con su estilo pausado y optimista. El 2009 "se lució", dicen, con el acuerdo de Educación y la coordinación de las propuestas para el programa de Sebastián Piñera.  
Marily Lüders Si existe un problema, siempre hay alguien que salta y dice: "¡Llamen a Larroulet!".

Ahí aparece Cristián, con su capacidad de escuchar, su manera clara de exponer argumentos y un temple a toda prueba. Así saca adelante acuerdos para conflictos que ya se daban casi por perdidos, como la reciente ley de educación o el financiamiento del Transantiago.

Dicen, quienes lo han visto negociar, que anota todo en cuadernos, que no pierde jamás los estribos y que trabaja sin parar. Y que cuando alcanza un acuerdo, se pone contento, pero por poco rato, porque ya está pensando en lo que viene. "Es el Boeninger de la derecha", repitieron una y otra vez los entrevistados para este perfil. Un hombre sin agenda personal, pero muy ambicioso en lo que quiere para Chile.

Hernán Büchi, que lo llevó a Hacienda como jefe de gabinete y con quien siguió trabajando en Libertad y Desarrollo, destaca su vocación por mejorar las condiciones de los más pobres. "Su esfuerzo ha sido fructífero. Ello no sólo se explica por sus calificaciones profesionales, sino que también por sus cualidades personales, donde su honestidad intelectual tiene un peso muy grande. Asimismo, su personalidad conciliadora que lo lleva a tender puentes con distintos sectores para avanzar y construir en beneficio del país... Cristián por encima de todo es un hombre de bien".

Desde el colegio

Larroulet tiene genes, influencia y carrete para aunar posiciones pese a que sus cercanos saben que la política está lejos de gustarle. Su padre era un agricultor francés que fue alcalde de Puerto Saavedra, y su suegro, Julio Philippi, una gran influencia. Y carrete, porque ya desde el colegio la cosa pública lo llamaba. Fue presidente del centro de alumnos del Manquehue, recuerda Hernán Cheyre, que estaba en el mismo colegio. Después, en la Universidad Católica, mientras estudiaba ingeniería comercial, le disputó con éxito la presidencia del centro de alumnos de su facultad nada menos que al actual vicepresidente ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano. De ahí saltó a la presidencia de la FEUC.

Las políticas públicas han marcado la carrera de Larroulet: en Hacienda, como jefe de gabinete de Hernán Büchi, y en las campañas presidenciales de éste y de Joaquín Lavín.

Es un economista, dicen sus pares, pero que no se queda en los papers . "Pertenece a la escuela en que su pasión por la ejecución es más importante que su pasión por la teoría. No es un investigador de papers , sino que es un ejecutor", asegura Jorge Marshall, con quien ha trabajado estrechamente para hacer "conversar" a dos think tanks de trincheras opuestas como lo son Libertad y Desarrollo y Expansiva UDP.

Coincide con su visión pragmática de la economía el premio Nobel Gary Becker, quien fue su profesor en Chicago. Comentó a "El Mercurio" que "aunque fue hace 30 años, recuerdo que era un buen estudiante" y que lo considera "particularmente bueno a la hora de usar la economía en la discusión de temas sociales importantes".

Es un gran negociador, dicen, porque tiene mucha capacidad de escuchar al que tiene al frente "sin una gota de soberbia intelectual" y porque "siempre está dispuesto a ceder en una parte del proyecto para lograr que las cosas se concreten". Su liderazgo es poco autoritario: "Es cero confrontacional y eso lo ayuda a sacar las cosas positivas y después tratar de acercar las voluntades", comenta el economista Felipe Larraín.

Pero mientras sobrevive a campañas políticas y a negociaciones reservadas, Larroulet ha construido, y en grande. "Cristián es un gran emprendedor", dice su amigo Ernesto Silva, sobre la base de su rol en la creación y dirección del Instituto Libertad y Desarrollo y de la U. del Desarrollo, de la que hoy es decano de la Facultad de Economía y Negocios.

En el centro de estudios, su equipo reconoce su liderazgo: "Es incansable, no acepta un "no se puede" de buenas a primeras, y, por el contrario, cuanto mayor el desafío, más lo motiva", asevera Rosanna Costa.

Hoy lo académico ha debido compartir espacio con un rol clave en la coordinación del programa de Sebastián Piñera: "Cristián ha trabajado incansablemente desde abril o mayo pasado, primero en coordinar el trabajo con los otros dos institutos, luego en el afinamiento de los papers de cada uno de los Tantauco y su puesta en lenguaje asequible, posteriormente en la definición de los principales compromisos de gobierno de Sebastián Piñera, y finalmente en el programa mismo", asegura Felipe Morandé, quien ha trabajado mucho con él este último tiempo.

Por encima de todo, Cristián es un hombre de bien", asegura Hernán Büchi. 


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Es un muy buen economista, particularmente bueno a la hora de usar la economía para discutir temas sociales importantes
Es un muy buen economista, particularmente bueno a la hora de usar la economía para discutir temas sociales importantes".Gary BeckerPremio Nobel de Economía


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