ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 10 de Julio de 2005

VÍNCULOS. Su paso por el BancoEstado fue fructífero en lazos con los principales hombres de negocios del país:
El mundo privado de Estévez

El ministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones es uno de los pocos socialistas que los empresarios querrían ver en un eventual gabinete de Bachelet. Por lo mismo, hay ánimo de apoyarlo para que esa "máquina de moler carne" no triture su capital político.

SANDRA NOVOA FERNÁNDEZ

Desde su forzado aterrizaje en la cartera de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Jaime Estévez se ha convertido en el nuevo ministro "favorito" de los empresarios. Es uno de los pocos socialistas que querrían ver en un eventual gabinete de Michelle Bachelet.

Por lo mismo, ante la alta posibilidad de que ésta gane las próximas elecciones presidenciales, dirigentes de los gremios que mueven el PIB del país están preocupados de apoyar su gestión, a fin de que su capital político no salga desvalorizado como el de sus dos antecesores.

Esta popularidad no es repentina. Se la ganó en los últimos 15 años en una trayectoria que desde los '90 en adelante lo fue acercando al mundo privado.

Como diputado, integró la comisión de Hacienda de la Cámara. Ahí le tocó participar en los tira y afloja para resolver la deuda subordinada y los cambios a la Ley de Bancos, que abrieron la actividad a nuevos negocios.

Pese a las duras confrontaciones y a su empeño porque la mentada deuda se pagara, dejó una buena impresión en los representantes de las instituciones financieras.

Muestra de ello es que cuando tuvo que abandonar el Congreso y se dedicó a las consultorías, el controlador de Corp Group, Álvaro Saieh, lo invitó al directorio de AFP Protección. Posición que mantuvo cuando ésta fue absorbida por Provida y después comprada por el banco BBVA.

Ahí incursionó por primera vez en el otro lado del mostrador. Aprendió cómo los comités de inversiones evalúan el impacto de los anuncios de los ministros o de las declaraciones de parlamentarios en la rentabilidad de su rubro.

Pero los lazos se ampliaron y estrecharon cuando Lagos lo designó presidente del BancoEstado. Versiones de cercanos a Estévez y al mandatario consignan que el 11 de marzo de 2000 éste aspiraba a un cargo ministerial (Interior, Hacienda u Obras Públicas). Y que también habría sido barajado para la presidencia de Codelco.

Ya había estado en el directorio de la minera estatal en el Gobierno de Salvador Allende, cuando tenía 24 años. Claro que no era la empresa de hoy, sino más bien una especie de Cochilco, donde trabajaban unas 200 personas que supervisaban las ventas y adquisiciones de las compañías extranjeras. Colaboró en la redacción de la ley de nacionalización del cobre e inicialmente participó en los directorios de las empresas mixtas de Chuquicamata y El Salvador, donde el Estado compartía propiedad con Anaconda. Después fue a Nueva York a recibir simbólicamente las llaves de las oficinas de los gringos en Chile para hacer el traspaso formal.

Conocidos aseguran que aceptó irse al banco a regañadientes, "aunque a los seis meses le tomó el gusto a la gestión y andaba con una sonrisa de oreja a oreja", cuenta un director de la misma época.

El reciclaje financiero

El aludido afirma que todo es pura especulación, porque nadie sabe lo que el Presidente le va a ofrecer: "El llama e invita y el BancoEstado era un desafío grato, que combinaba mejor lo que soy: economista y al mismo tiempo un político al que le interesan los temas sociales".

En los cinco años que estuvo al frente de esta institución se recicló desde la faceta de analista a la de administrador y ejecutor, graduándose con estrellas. En este rol terminó por entender a cabalidad la lógica empresarial.

Mientras su antecesor Andrés Sanfuentes en los '90 se dedicó a sanear y modernizar las estructuras internas -creó y potenció áreas como riesgo, la mesa de dinero o la gerencia de grandes empresas, reclutando gerentes de la banca privada y racionalizó personal-, Estévez llegó a enfrentar una nueva etapa más de cara a los clientes.

"El primero hizo la obra gruesa, se volcó a los aspectos duros; y el segundo, a las terminaciones. Pero hay que tener presente que los méritos no son unipersonales, porque aquí las decisiones son colegiadas, se toman en el comité ejecutivo integrado por el presidente -que a diferencia de otras compañías tiene dedicación full time-, el vicepresidente y el gerente general", afirma un ejecutivo que vivió parte de las dos etapas.

Uno de los mayores aportes del ahora ministro fue el diálogo con los trabajadores, porque abrió el espacio para seguir con los cambios y permitió instaurar una agenda común. "Su manejo más político y sus dotes de comunicador le permitieron generar una alianza estratégica, un encantamiento común, básico para la acción comercial masiva. Escucha y es capaz de potenciar el mejor flanco de cada persona, confía en la gente", afirma un gerente.

Durante su administración se cambió el nombre de Banco del Estado a BancoEstado y se gestó la exitosa campaña publicitaria de "los patitos", que fue su apuesta para subirle el perfil. El banco perdió el complejo de ser estatal y entró a competir activamente con el sector privado, peleándole mano a mano los clientes; incorporó nuevas áreas de retail como los seguros; aumentó la cobertura, y entró de lleno a la red de cajeros automáticos.

Eso le valió el reconocimiento del resto de la industria a su gestión, con la que estrechó lazos a través de la Asociación de Bancos y el grupo de Finanzas de Icare.

El traje de banquero, por su doble dimensión de competidor y financista, le permitió entablar lazos con renombrados hombres de negocios, varios de ellos derechistas recalcitrantes y partidarios de Pinochet, como Hernán Briones, a quien logró convertir en cliente. También tiene relaciones con Eugenio Heiremans, dado su interés por la labor de las mutuales de seguridad.

Hizo esfuerzos por ganarse a Ricardo Claro, "con éxito parcial".

Otro de sus "conocidos" es Andrónico Luksic, a quien le prestaron US$120 millones para la compra del Banco de Chile, lo que les valió una oleada de críticas de parlamentarios concertacionistas.

"Era una polémica muy tonta, porque si alguien le hizo un favor a alguien, fue Andrónico a mí. Él es un gran empresario, que no requiere de pitutos para obtener un crédito. Prestarle cuando estaba apurado, a buena tasa y bajo riesgo, fue uno de los mejores negocios que hice. Lo disputamos mano a mano con otros bancos", plantea.

Agrega que tener en la cartera a grupos económicos les posibilitó aumentar la cobertura a las pymes, de 18.000 a 140.000: "A los bancos no les falta plata para prestarles a las pequeñas empresas; tienen un problema de riesgo, y como éste se promedia, sólo es posible trabajar con ellas porque en la otra caja hay clientes de bajo riesgo pidiendo recursos".

Además, consigna que la institución financiera estatal es relevante para las grandes empresas porque no les gusta que sus secretos se los conozca la competencia, y muchos bancos son de la competencia. Y porque siempre requieren dos o tres financistas simultáneamente. "Dueños de otros bancos tienen relaciones comerciales personales con BancoEstado, porque les garantiza eficiencia".

A Nicolás Ibáñez lo conoció cuando el año pasado hicieron la sociedad para complementar ofertas y servicios a sus clientes.

Entre sus contactos empresariales hay ex compañeros de la Universidad de Chile, como Jorge Awad, y dirigentes del club deportivo Universidad Católica, como Alfonso Swett y Jorge Claro.

Que haya estudiado en una universidad y sea hincha de la otra tiene una buena explicación: estudió en el colegio San Ignacio y alumnos de cursos superiores como Ignacio Prieto y Tito Fouilloux jugaban en la "Cato". Así es que cuando regresó del exilio se reencontró con este club, del que se hizo socio.

Virtudes públicas

Tras salir del Congreso, Estévez se alejó de la vida partidaria. Antes porque estaba en actividades de otra índole y ahora porque el MOP no le da respiro. Sin embargo, enfatiza que este distanciamiento es sólo en términos prácticos, no políticos.

"Mantengo una estrecha relación con el PS y su directiva. Participar activamente en actividades que me vinculan al mundo empresarial me permite una visión más amplia. A veces funcionarios públicos y gente de la Concertación tiende a incurrir en un antagonismo equívoco con el sector privado, porque debe interesarnos que les vaya bien, que ganen plata e inviertan. Lo mismo que respeten el medio ambiente, paguen salarios adecuados... El rol del Estado es regular estas materias, en un contexto de entender el negocio y tratar que se desarrolle; bajo un concepto de socios con papeles distintos, pero intereses comunes", enfatiza

Esa forma de ver las cosas le ha valido el reconocimiento de ser un hombre de perfil técnico, que no se deja llevar por ideologías: "Es de soluciones prácticas y constructivas. Abierto a escuchar planteamientos con los que puede no estar de acuerdo, para tratar de converger, actitud escasa en este país. No es arrogante, ni soberbio", afirma un alto ejecutivo.

"Me parece un buen argumentador, sensato, da la impresión de que no se agobia fácilmente. Es socialista, pero de los buenos", agrega el dueño de una constructora.

Sus últimos encuentros masivos con el empresariado fueron la cena de la Asociación de Concesionarios de Obras Públicas y el consejo de la Sofofa de junio.

"Está a caballo de los temas y muy consciente de las resticciones institucionales del ministerio", comenta uno de los asistentes a la reunión que le da su voto para ministro de Hacienda.

"Quieren enlodar, sin investigar"

Pese al vendaval desatado en torno a su cartera por un contrato con el consorcio formado por Faraggi y la empresa Gescam, vinculada a Hernán Durán y Hernán Sandoval -cuñado y amigo del Presidente Lagos-, el ministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones asegura que aún no se esguinza la muñeca política. Esa por la que supuestamente lo designaron para que fuera a controlar los permanentes incendios de la repartición.

-¿Estaban conscientes de que Gescam era una bomba de tiempo?

"No. Porque esto no tiene nada que ver con MOP-Gate ni con un momento en que hubo pagos de sueldos adicionales, que tuvieron su lógica y están siendo motivo de investigación judicial hace dos años".

"Un análisis sereno de esta situación despeja rápidamente las dudas, pero no veo real interés por debatir. Fui citado a la Cámara, pero nunca he logrado saber en qué consiste la bomba. Presencié hora y media de debate en que no recibí pregunta; entregué todos los antecedentes y no ha habido réplica. Esperemos que en la comisión investigadora el caso se aborde con el rigor que se merece, pero me temo que esto terminará siendo una gran polvareda que se disipará sin que se aclare. La oposición ya ni siquiera quiere que la denunciante vaya a la Comisión y ahora busca pasar a otros contratos de Gescam con Codelco".

-¿No le parece contraproducente que antes de aclarar las denuncias, el Presidente acuse que se está atacando su honorabilidad y la de su familia?

"Es así. Todo termina siendo un conjunto de suspicacias. Se trata de un contrato de $2.300 millones de una sociedad de consultoras donde Gescam tenía apenas 2%. Entonces, en un editorial de su diario se dice que tenía un porcentaje tan chico porque estaban ahí sólo para ganar la licitación. Pero este consorcio se presentó a nueve licitaciones y perdió 8, ¿de dónde se puede afirmar que tenía un caballo ganador? Eso despeja rotundamente la suspicacia. Si se insiste en ella es por una maniobra política".

-En el sector privado, el 2% de un contrato por más de $2.000 millones es pago de comisión.

"Esto no es más que suspicacia. Está bien que alguien lo piense, pero no que lo difunda porque afecta la ética de las personas y eso explica la reacción. Yo puedo deducir muchas cosas, pero antes de lanzarlas mi obligación es averiguar".

-Más allá de los parentescos, está en tela de juicio si el trabajo se hizo.

"Los contratos los mandé a la Cámara hace más de 15 días y los integrantes de la comisión debieron mirarlos antes de ponerse a hablar. Estamos 100% abiertos a entregar información a todos los medios, ha habido transparencia. Me parece justo un debate y que la oposición fiscalice, no que lancen rumores especulativos".

-¿Cuál es la política del MOP para los contratos relacionados?

"Se manejan por la ley. Si se repitiera la licitación en que participó Faraggi y Gescam tendría que adjudicárselo, aunque supiera el vendaval posterior, porque sería ilegal no hacerlo: no puedo arbitrariamente excluir a alguien porque es mi pariente o mi enemigo. La solución correcta a futuro es potenciar al organismo que decide las licitaciones más que reglar y prohibir, incorporar en estas instancias a personas ajenas a la estructura burocrática que ayuden a resolver mejor y despejen dudas de que no hay ánimo de favorecer a nadie".

-¿Las denuncias de Irene Rojas conducirán a un escándalo mayor?

"No tienen sustento. Ella dice que había una bomba que Etcheberry le dijo que la ocultara, lo que es poco creíble para quienes lo conocemos. Si la hay que la lance de una vez, ¿por qué no está dispuesta ir a la comisión investigadora".

-¿Cual fue el servicio que les prestó Faraggi-Gescam?

"Cuando se hacen simultáneamente cinco carreteras urbanas hay problemas de gestión conjunta de la ciudad. Uno de los más obvios es el tráfico, pero no hubo caos urbano más allá de algunos problemas iniciales, por el trabajo de ellos. Consistió en que las intervenciones a la ciudad fueran sin caos, lo que se logró entre otras cosas instalando un sistema de control de tránsito en línea, cuyo comando central lo puede ver en Concesiones. Ese es un elemento y hay muchos otros, como el cambio de servicios, cables, matrices eléctricas, ductos de agua. Se hizo un buen trabajo, que está a la vista".

-Pero el contrato tenía una millonaria asignación inicial para periodistas.

"Los convenios originales contemplaban además $500 millones para un trabajo comunicacional, de relación con la ciudadanía, ítem que se eliminó del presupuesto. La Contraloría lo objetó por considerarlo superfluo. La parte comunicacional tiene un valor, es un trabajo especializado para difundir lo que se hace y que la comunidad entienda".

-¿La mejor forma de blindar al Presidente y la probidad de su Gobierno no es investigando, caiga quien caiga, en vez de cerrarse a ello?

"Es que no tengo la percepción de que el objeto sea investigar; quieren enlodar sin investigar. La pregunta que sigue es cuál es la mejor forma de investigar y la respuesta es hacerlo con gente que sepa: técnicos ingenieros, Cámara de la Construcción. Yo fui presidente de la Cámara de Diputados y muy crítico de comisiones paralelas a la justicia, porque me parece impropio legalmente. Esas comisiones no llegan a ningún puerto; consisten en un mes de jolgorio publicitario, con harta prensa y focos".

"Eso implica un deterioro de la política. Un caso extremo es cuando se mencionan apellidos, nombres, hijos y parientes por el sólo hecho de que lo sean".

-¿Buscaban el empate con lo de las privatizaciones?

"No buscamos empatar, buscamos ganar 2-0 o 3-0 este partido, en el plano legal, reglamentario y ético. Lo que pasa es que estamos en una polvareda en que se discuten cosas desordenadamente en cuatro planos. Se partió por afirmar que había actos irregulares en el MOP, lo que se ha demostrado que es falso respecto de los contratos puestos en el tapete, porque son legales".

"En una segunda fase se cuestionó que, siendo legales, eran innecesarios. Entonces demostramos por qué eran necesarios".

"Bajamos a un tercer escalón: son legales, necesarios, pero poco éticos. Ahí vinieron estos otros debates porque se entra en el ámbito de juzgar moralmente a otro, para lo que hay que tener moral. Dijimos que a una comisión de la Cámara de Diputados no le corresponde hacer dictámenes éticos. Esa postura se ha interpretado como un deseo de no investigar o de decir que investiguemos el pasado para no enfrentar el presente. No es el caso, queremos acotar que lo que corresponde investigar es la legalidad de las operaciones".

"No es momento para evaluar la legalidad de las privatizaciones, pero siempre es momento para discutir sobre la ética o moralidad de los actos".

-El MOP catapultó a Lagos a La Moneda, llevó a Cruz a la Justicia y le abolló el prestigio a Etcheberry. ¿Usted espera que sea un trampolín político?

"Es un período muy breve y lleno de conflictos. No busco un impulso de mi carrera política, porque llega un momento en que uno busca equilibrios que permitan una vida menos expuesta".

Directorios y gerencias

-¿A dónde pretende saltar de aquí? ¿A un ministerio en el eventual gabinete de Bachelet o a la empresa privada?

"Mi inclinación natural es dedicarme a tareas privadas vinculadas a la educación, en institutos profesionales o universidades privadas. Bachelet tiene que traer nuevas caras. Es bueno que haya recambio, y los que hemos estado en la vida pública necesitamos una pausa. Yo estoy cerrando ciclo en el Gobierno con Lagos. Claro que hacer planes no es muy útil, porque a veces se ofrecen oportunidades que hay que analizar en su momento".

El objetivo de Estévez es salir del MOP con el mérito de haber solucionado las crisis política e institucional -léase escándalos asociados a contratos y emergencias como la caída del puente Loncomilla-, transparentado el ministerio y dejado una fórmula de ordenamiento institucional y gestión al próximo gobierno. Para eso, está haciendo las cosas a su manera.

Instaló un comité ejecutivo de concesiones integrado por tres personeros externos, dos UDI Juan Carlos Méndez y Manuel Díaz de Valdéz, y un PS, Gonzalo Martner.

"Mi meta es generar una estructura de gestión, y espero que el vendaval se aleje un poco para trabajar en serio. Para eso hay que satisfacer la demanda por transparencia y eso significa invitar a personas que entienden de áreas específicas y dan garantías, repitiendo el esquema de directores independientes de las AFP. Partí por concesiones, porque ahí están los mayores montos de dinero, y los convenios complementarios, que tienen más potencial de debate por ser incrementos de obras".

Y acaba de replicarlo en el Transantiago, donde invitó a los alcaldes de Las Condes, Francisco de la Maza (UDI); de Maipú, Alberto Undurraga (DC) y de Puente Alto, Manuel José Ossandón (RN), para que le ayuden a resolver la próxima licitación de las comunicaciones y la agencia de publicidad para el plan. Después extenderá la fórmula a vialidad y telecomunicaciones.

-¿Restauró las confianzas con los trabajadores?

"Me reúno con ellos con relativa regularidad. Son 28 gremios. Ven con preocupación los anuncios respecto de cambiar la gestión del ministerio hacia un holding con filiales. Por eso se ha requerido una pausa, estamos construyendo espacio político para que la propuesta de modernización tenga sustento interno y externo. Y como los tiempos políticos no están para aprobar proyectos, es inevitable esperar".

-¿Maneja la jerga de los micreros?

"Todavía no. Las relaciones se basan en una invitación a ser socios. Aquí tiene que haber un cambio radical en la locomoción colectiva y ojalá se suban a esta micro. Noto esa disposición, unida a una cierta resistencia a los cambios, como en toda actividad. Pero no aceptaremos situaciones extrañas como las que se produjeron con la frecuencia de las máquinas".

"Aunque decían que se iban a bajar, el 1 de julio todos pagaron el aporte a la reserva técnica que comprometieron en la licitación. Recogimos de los operadores nuevos alrededor de US$ 26 millones".

-Por todas las postergaciones, éste parece un proyecto mal aspectado.

"El juicio público es muy rápido en estas materias. El Transantiago en sus aspectos sustantivos entra en operación el segundo semestre de 2006 y eso no se ha postergado. Éstas son etapas preparatorias".

-¿Cómo están las relaciones con el presidente de Metro?

"Excelentes. Se ha reincorporado de manera plena a Transantiago. Es parte esencial, un operador clave y lo cuidamos".



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Si bien sus últimas actividades le han significado un distanciamiento de las actividades del PS, aclara que éste ha sido sólo en términos prácticos, no políticos.
Si bien sus últimas actividades le han significado un distanciamiento de las actividades del PS, aclara que éste ha sido sólo en términos prácticos, no políticos.
Foto:Claudio Bueno


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales