PROPIEDADES CUERPO F

Domingo 2 de Mayo de 2004

El entretecho:
Un albergue peligroso

El ático se puede transformar en el hábitat para una serie de animales que pueden terminar, en poco tiempo, con la armonía del hogar.

Por Gabriela Lacoste

Es algo muy común. Los entretechos de las casas son utilizados como bodegas para los cachureos o simplemente para guardar la ropa de la temporada anterior.

A simple vista, estos hechos no deberían traer mayores consecuencias para la vivienda y los habitantes de la casa, pero en la práctica el ático podría transformarse en una guarida para albergar a diversas plagas que poco a poco pueden terminan con la tranquilidad de la familia.

Claudio Vargas, ingeniero agrónomo y jefe de operaciones y servicios de Truly Nolen, explica que "desde el punto de vista de las plagas, el entretecho es un hábitat de cobijo para una serie de animales como palomas, roedores, arañas y en algunos casos murciélagos, por lo que hay que tener diversos cuidados para evitar que penetren en estos espacios y perturben a las personas con su presencia".

En cuanto a los ratones, la especie más común que habita los entretechos son las ratas negras o de tejado porque su ambiente preferido para vivir son las copas de los árboles desde donde ingresan a los áticos para cobijarse, construir sus nidos y procrearse.

El experto dice que " se sabe que los roedores poseen, de acuerdo a la especie, características particulares tales como una gran elasticidad y gran capacidad para trepar y roer materiales duros. Estas habilidades les permiten entrar por hendiduras de pequeño calibre, subir a las estructuras de gran pendiente, aun por alambres, y socavar estructuras sólidas con sus incisivos".

La guarida ideal

Además, se debe tener presente que los ratones pueden penetrar por ventanas y puertas o por los marcos de éstas cuando están mal ajustadas. También por hendiduras o por los orificios entre las cañerías de alimentación de agua, gas y electricidad.

Las palomas, por su parte no lo hacen nada de mal. En algunas ocasiones han tomado como domicilio permanente los techos y entretechos de edificios y casas produciendo grandes problemas.

La superpoblación de estos comunes pájaros puede poner en riesgo la salud de las personas, porque las fecas que se acumulan se deshidratan y provocan enfermedades pulmonares como alveolosis o histoplasmosis.

Por otro lado, estas aves causan malos olores que inundan la casa, especialmente por la gran cantidad de fecas que depositan en los entretechos de las viviendas que eligen para dormir, y que en algunos casos han llegado a hundir los techos debido al peso y la mala construcción de las losas. Mención aparte es el ruido que emiten con sus arrumacos cuando se juntan varias palomitas.

Por esto, las personas que conviven con estas aves ya no las ven como un hermoso símbolo de paz, sino más bien como un gran problema que vive sobre sus cabezas.

En el caso de las arañas, y sobre todo las de rincón, éstas habitan en nueve de cada diez casas en Chile. En general, viven en lugares oscuros y húmedos; no son agresivas por naturaleza, pero muerden cuando se sienten amenazadas. Los lugares más comunes donde se les pueden encontrar son los entretechos, detrás de los cuadros, entremedio de libros y en los lugares que son de difícil limpieza; una de sus características principales es que son rapidísimas respecto a otras arañas y de perfil nocturno, por ello sus lugares predilectos en el día son aquellos espacios oscuros.

En algunas ocasiones, el entretecho puede tener albergados a una gran cantidad de murciélagos, los que entran generalmente por los cortafuegos o las celosías de ventilación.

Estos animales nocturnos son grandes acumuladores de huano, por lo que el olor puede hacer de la casa un lugar muy desagradable y el ruido que emiten trasformar las noches en una jornada agotadora.

Tomando medidas

Para que ninguna de estas plagas habiten en los entretechos y perturben la tranquilidad de la familia, es necesario tomar precauciones básicas.

La primera, es evitar guardar la ropa de la temporada anterior en cajas o bolsas sin sellar. Al respecto, Claudio Vargas afirma que "el error que cometen los dueños de casa es meter la ropa en cajas o bolsas abiertas, porque estos animales utilizan las telas, plásticos y cartones como nidos para vivir y procrearse".

La segunda, para evitar el ingreso de los roedores, es sellar todas las rendijas de más de dos centímetros de abertura, tanto en el interior como en el exterior de la estructura de la casa, con materiales como planchas o virutas de acero, cemento u otros elementos resistentes a la acción de las ratas. Además, cortar todas las ramas que puedan estar cerca del techo porque son las vías más comunes para el tránsito de los roedores.

Para que las palomas y murciélagos no puedan ingresar a los entretechos se tienen que realizar exclusiones mecánicas a través de sellos o con placas metálicas que impidan la entrada de estos animales al techo de la casa. Por otro lado, si se rompe una teja es necesario cambiarla de inmediato y así evitar el ingreso al interior de la vivienda.

Otra recomendación, para que las arañas de rincón no hagan daños irreparables es que "las personas que suban a los entretechos lleven una linterna encendida porque el arácnido repele la luz y huye a esconderse en la oscuridad. Además, son insectos muy asustadizos, por lo que se tiene que hacer ruido y mover las cosas, así se les da tiempo para arrancar".

Por último, el ingeniero afirma que "los tratamientos químicos son recomendables una o dos veces al año. En el caso de las arañas, sólo disminuyen la población porque inevitablemente están presentes en casi todas las casas. Por otro lado, los ratones deben ser exterminados en los meses de otoño porque están en el periodo de migración desde el exterior al interior de las viviendas buscando cobijo y calor".

La ventilación

Desde el punto de vista de las plagas, la ventilación de los entretechos no es muy recomendable, porque habitualmente ayuda a que circulen los animales. Pero desde una perspectiva arquitectónica es importante porque a través de ella se conduce la humedad hacia al exterior.

Al respecto, el arquitecto Marcelo Huenchuñir, explica que "esta situación es particularmente crítica en invierno cuando la presión del vapor de agua desde un recinto hacia el entretecho es mayor, debido a que la temperatura de este último espacio está muy cercana a las bajas temperaturas del exterior. Por lo tanto, si no ventilamos, corremos el peligro de que se condense vapor de agua en la propia estructura de la vivienda, favoreciendo la formación de hongos y la oxidación de elementos metálicos".

Para que exista la ventilación necesaria hay que contar con las aberturas necesarias, las cuales pueden estar dadas por el propio sistema de cubiertas o bien se pueden prever en los frontones del entretecho cuando se trata de una techumbre hecha sobre la base de cerchas de madera o metálicas.

Pero si no es posible ventilar el entretecho, o bien se trata de una techumbre débilmente ventilada es recomendable colocar una barrera de vapor entre el aislante térmico y el cielo de la vivienda.


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