VIDA CIENCIA TECNOLOGÍA

Jueves 10 de Junio de 2004

Arqueología:
Palos por la Atlántida española

Investigadores disputan paternidad de teoría que localiza la legendaria civilización en la península Ibérica.
Richard García

Tres fosos circulares por donde entraba el agua del mar, alternados con dos anillos o islas circulares de tierra, todos alrededor de una isla central. Así describe Platón la capital de Atlántida. Sitúa en el interior de esa isla a dos templos, uno dedicado al dios Poseidón, protector de los atlantes y otro al mismo dios y a su esposa Kleitos.

Todo eso desapareció de un día para otro, producto de un gran y terrible cataclismo. Y desde entonces los hombres no han parado de buscarlo.

Ahora, dos estructuras rectangulares -sólo observables desde un satélite- son argumento suficiente para que el físico alemán Reiner Khüne sitúe la civilización perdida en los pantanos del coto de Doñana, en Andalucía, España.

Khüne es asiduo a los foros de discusión sobre el tema. Sus argumentos no pasarían de lo curioso si no fuera porque aparecieron publicados en la revista británica "Antiquity", dedicada a investigaciones arqueológicas, y luego amplificadas por el sitio web de BBC.

Por el foro

A esas alturas, el trabajo de Khüne aparecía como producto de un equipo de investigadores de la Universidad de Wuppertal, a la que pertenece el científico. Pero en realidad es un comentario personal al trabajo del francés Jacques Colina Girard, quien también ha situado la Atlántida al oeste de Gibraltar. Según la versión de éste ahora estaría sepultada en las profundidades del mar, a unos 120 kilómetros del lugar en que el alemán sitúa su emplazamiento.

No son los primeros que ubican a los atlantes en la península ibérica. El investigador cubano Georgeos Díaz Montexano, radicado en España, lo viene afirmando a través de distintas publicaciones y sitios web hace años. Por eso, cuando la prensa española se hizo eco del trabajo de Kühne, lo calificó como un plagio.

Según alega en la lista de Atlantología Científica la periodista e investigadora María Fernández Montemayor, el alemán conoció a Díaz en el foro de Atlantis Rising "y después de obtener de Georgeos mucha información sobre la teoría de Atlantis en Iberia, y hasta fotos de satélites que éste mismo le facilitó", había comenzado a publicar en varios sitios de internet y en la revista "Antiquity" algunos artículos, dejando entrever que se trataba de una teoría original. "Desde hace un mes atrás, estaba publicando por varios sitios esta teoría de 'Atlantis en Andalucía'; y al igual que Colina-Girard, no mencionaba nunca a Georgeos por ninguna parte, a pesar de usar hasta sus propias fotos y argumentos lingüísticos. Es una vergüenza que estas cosas sigan pasando", afirma María Fernández.

Khüne, por e-mail, aclara que el trabajo de Díaz Montexano no tiene nada que ver con el suyo y que sólo le confirmó la existencia de dos estructuras rectangulares en fotografías independientes. Afirma, además, que la interpretación original de las fotos no es de Díaz ni suya, sino que de su amigo Werner Wickboldt.

En todo caso, Díaz dice que no es posible que la capital de la Atlántida esté situada en las marismas de Hinojo en el coto de Doñana porque toda esa área ha sido tierra sólo a partir de la edad media o finales del imperio romano. Para el investigador cubano la clave está en el mar y no muy lejos.

Que todas las nuevas teorías apunten preferentemente a España no es raro. Existe una conexión clave que es la poco conocida civilización de los Tartesios, los cuales, también conocidos como pueblos del mar, habitaron la región hacia el 1200 antes de Cristo.

Aunque Platón sitúa la Atlántida 9 mil años antes de su época (vivió entre 428 y 347 A. de C.), algunos investigadores la ubican apenas 900 años atrás, lo que coincidiría con la época de los escurridizos tartesios.

Sólo nuevas investigaciones resolverán el misterio.

Problema de traducción

Díaz Montexano tiene una argumentación que va más allá de imágenes para situar la Atlántida en la península Ibérica. En su sitio web asegura que el "Timeo" de Platón, fuente principal de la leyenda, habría sido mal traducido. Platón cita que "en aquella época se podía atravesar aquel océano, dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros llamáis las columnas de Hércules (Gibraltar)".El investigador afirma a partir de sus conocimientos de griego antiguo que donde dice océano, debería leerse marisma o laguna. Es más, asegura que Platón tampoco hablaría de una isla, sino de una península. Y la Ibérica es la única en las inmediaciones.

En Internet

El grabajo de Kilme
http:// antiquity.ac.uk/
Projgall/kuhne/
La teoría de Díaz
http://georgeos-diaz.sitio.net/
Atlantología Científica
http:// civilizaciones.web
cindario.com/atralantologia cientifica.htm


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Foto:El Mercurio
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