EL SÁBADO

Sábado 4 de Septiembre de 1999

HISTORIAS DE TELEVISION
Luz, cámara... noticias

¿Se habría imaginado usted alguna vez que el primer noticiero de Televisión Nacional estuvo a cargo de los "jappening" Fernando Alarcón y Eduardo Ravani? ¿Que el primer "24 horas" fue de Canal 13 o que el conductor de "60 minutos" empezó un día el noticiario con una máscara de gorila? Aquí, 36 años de historias, cuentos y dificultades en busca de las noticias más importantes de las últimas décadas.por Virginia Herrera
"Hoy se le perdió el caballo a la señora Raquel. Usted dirá que no es ninguna noticia, pero sí, porque la señora Raquel tiene diecinueve hijos y usa el caballo para ir a buscar en su carreta frutas a la feria que ella revende y con eso alimenta a su familia. Por eso, quienes quieran ayudarla, vengan a Lira a poner aunque sea un peso". Póngale a la cita la voz inconfundible de Julio López Blanco y estará frente a una nota del Telenoche de fines de los sesenta.

Es que yo era muy emocional. Me gustaba probar a la teleaudiencia con llamados como ésos y así formábamos colas de cinco cuadras con gente que llenaba sacos de billetes. Una vez encontramos un niño abandonado en una iglesia y llegaron 170 matrimonios que querían adoptarlo.

Muchas cosas han cambiado desde los noticieros de esos tiempos, sobre todo desde los primeros, cuando las noticias se filmaban en celuloide, con películas blanco y negro de 16 milímetros que registraban lo que alcanzaban en los tres minutos que duraba cada rollo, las cargas debían hacerse en la oscuridad y las ediciones en una moviola la abuela de la actual editora computarizada donde se armaba cuadro a cuadro cada nota.

El departamento de prensa de Canal 13 funcionó así desde 1963. La apuesta de Televisión Nacional, años más tarde, fue distinta: el estudio, el set y el conductor corrían por su cuenta; las notas informativas, en cambio, estaban a cargo insólito de la agencia de los futuros jappening Eduardo Ravani y Fernando Alarcón, Paparazzi Producciones. Todo venía envasado y con libretos listos para que el locutor leyera al aire, siempre en directo, eso sí.

EL "REPORTER" INOLVIDABLE

"Telenoticias" casi fue el nombre del noticiario central de Canal 13, pero la marca era de radio Agricultura y hubo que conformarse con otras ideas, entre ellas, Teletrece. Corría 1963 cuando la estación, siguiendo el ejemplo de Argentina y bajo la dirección de Leonardo Cáceres, llevó el popular Reporter Esso radial a la televisión, con conductor y todo. Era el programa noticioso de Pepe Abad, quien hasta ahora es conocido como el locutor de noticias de la historia en Chile. Bajo el eslogan de "Viaje contento, viaje con Esso", transmitió día tras día la guerra de Vietnam con locuciones del tipo de: "Fuerzas del Vietcong se tomaron la colina 109, matando a 28 norteamericanos, hiriendo a 150 y dejando un ambiente de desolación en una de las carnicerías más espantosas del año". Difícil viajar contento con Esso frente a hechos e imágenes de ese calibre. Y fue así como el auspicio se cayó. Pepe Abad, quien era sinónimo del Reporter, decidió irse al canal 9 de la Universidad de Chile, a conducir El continental. Y Canal 13 se quedó sin noticiero.

Por esos años, César Antonio Santis era apenas un veinteañero loco por la televisión. Para suerte suya, su espacio televisivo juvenil era producido por el departamento de prensa del canal, que a esas alturas estaba desesperado por un rostro y un proyecto de noticiero. Ése fue Martini al instante, que se llamó igual que un gran noticiario de cine hecho en la Europa de esos tiempos. No fue fácil poner a Santis, porque el sello de Pepe Abad tenía mucho peso. Pero apostaron por el cambio e instalaron al "niño maravilla" detrás del pupitre de conductor y a Luis Hernández Parker como comentarista político. Fue también el inicio de los noticiarios de una hora de duración.

La primera mujer lectora de noticias había saltado a la fama en 1966. Mirella Latorre tenía una voz familiar y amena porque era actriz de radioteatro y conductora radial. Su programa del mediodía estaba pensado para la mujer dueña de casa, Buenas tardes, Mirella, pero incluía el noticiario de las dos de la tarde.

En 1969 hubo cambios radicales. A un año de la creación de Martini al instante nace Televisión Nacional de Chile. Después de Paparazzi Producciones se echó a andar un departamento de prensa que probó a Adolfo Jankelevic y a Gabriel Muñoz, entre otros. También estuvo Sergio Silva, recordado como el conductor más hilarante de los inicios. En pantalla dicen que leía al revés y al derecho, y que giraba el libreto a vista y paciencia de todo el público. Pero su peor cara era detrás de las cámaras, cuando le cedía la pantalla al locutor que cerraba la programación. La víctima apenas podía despedirse, aguantando la risa que le causaba el "cara pálida" de Silva contra el vidrio del estudio.

Reflexiona Julio Arrate: "Hoy hacemos una de ésas y nos echan a todos, porque la televisión no es para bromas, pero en esa época todos éramos jóvenes y estábamos aprendiendo juntos. Para hacer reír a los conductores, los camarógrafos urdíamos todo tipo de planes. Éramos capaces de sacarle los zapatos al locutor al aire para hacerlo reír".

Ya por 1970, aproximándose las elecciones, Televisión Nacional precisaba de una audiencia fuerte para sus necesidades comunicacionales. Tenía una red a través de todo Chile Canal 13 sólo llegaba a Valparaíso y tomó una decisión clave: llevarse el noticiero de Santis y Hernández Parker con nombre y todo. Y así, sencillamente, Martini al instante se fue al 7.

Así lo explica Santis hoy: "Resistí la tentación hasta que me di cuenta de que necesitaba prepararme con una beca en el extranjero, porque aquí la televisión tenía muy pocos especialistas. El 13 no podía ofrecérmelo. Eso me decidió".

En su nuevo canal, el programa amplió su equipo de comentaristas especializados y duró dos años, hasta que en un hecho histórico, Santis fue declarado reo por difamaciones contra un ex ministro del gobierno de Frei Montalva, en su calidad de locutor. Tenía casi veinticinco años y claramente la responsabilidad no era suya. Salió el mismo día, pero con una idea clara de lo que había ocurrido. "Fue muy decepcionante y decidí irme a estudiar fuera, como el canal me lo había prometido. Así partí a la RAI, en Italia".

Simultáneamente el auspiciador, Martini y Rossi, quiso retirarse por la tensión política que inundaba el país.

Mientras, Canal 13 tenía Teletrece y Telenoche, ambos programas noticiosos con un tono mucho más flexible que los actuales. El último había sido una verdadera fórmula de éxito, en el horario de las siete de la tarde, con la conducción de Pepe Guixé, Rose Marie Graepp después la reemplazaría María Teresa Serrano y Javier Miranda. El programa duraba media hora y era en directo:

"Fue un espacio que hizo historia con periodistas entrevistadores y el gran poder de síntesis que desarrollamos", afirma el director de Telenoche, Vicente Pérez Zurita. "Me acuerdo haber llevado a Bernardo Leighton, presidente de la Cámara de Diputados, y haberle dicho: 'Don Bernardo, a maquillaje, usted dispone de dos minutos para las dos respuestas', porque el programa duraba media hora y era en vivo. Hoy llevan al presidente de la Cámara baja y obligan a dos millones de personas a soportar doce minutos de respuestas que no les interesan, pero que sí habrían interesado en cuarenta segundos".

Rose Marie, la mujer de este primer equipo, recuerda: "En esa época yo era la presentadora, pero reporteaba en la calle durante todo el día. Se suponía que me vestía una boutique elegante y como yo apenas alcanzaba a llegar a la hora del programa, casi siempre salía con la misma ropa del día. Uno no era ninguna estrella por estar en la televisión; en realidad ni siquiera nos poníamos nerviosos al aire porque no teníamos la dimensión de lo que pasaba al otro lado de la pantalla".

Durante la Unidad Popular, Canal 13 era de oposición absoluta al gobierno. Teletrece llegaba a durar dos horas y más. "No importaba el tiempo porque tenían que aparecer todas las noticias, todas las huelgas, todos los paros, todos los muertos, todos los heridos, todo. Dos horas de informativo y teníamos 70 por ciento de sintonía y más a veces", recuerda Julio López Blanco. Fue el comienzo de la fama de Claudio Sánchez, quien se dedicó a seguir las denuncias que hacía Salvador Allende en sus discursos: la voladura de los rieles del ferrocarril a Cartagena o la destrucción de la copa de agua de Conchalí. Sánchez partía al lugar de los hechos y en su reporteo descubría que el presidente había sido mal informado y que no había rastros de esos ataques. Pocos meses después, Sánchez se haría famoso por su nota del bombardeo a La Moneda, en vivo y en directo, nota periodística que recorrió el mundo.

NO MÁS POLÍTICA

El 11 de septiembre de 1973, las señales de todas las radios y los canales fueron interrumpidas, con excepción de la estación de la Universidad Católica. Esa noche a la hora del noticiario central se mostró la casa del ex presidente en Tomás Moro, donde los uniformados exhibieron lo que quedaba del bombardeo y algunas pertenencias que sin duda afectaban la reputación del primer mandatario.

Desde ese día todo cambió en los noticiarios de televisión. Comenzó el festival de los bandos informativos y dejaron de existir las noticias políticas. Durante al menos seis meses, Canal 13 tuvo militares tarjando libretos antes del informativo y en Televisión Nacional las tropas alcanzaron a jugar a las cartas y hacerse amigos de los operarios. El horario de la edición central se adelantó, como toda la vida en esa época: ya no más noticiero a las diez de la noche, sino a las nueve. Incluso a las ocho y media durante algún tiempo.

El 1 de enero de 1974, Canal 13 lanzó 24 horas, un noticiero distinto a todo lo conocido hasta ese momento. El equipo de prensa decidió usar los enormes Chevrolet y Ford de la época y pintarlos de cuatro colores con el logo de un metro de altura. Había publicidad del informativo en las micros, en las revistas, en los diarios y en la programación del mismo canal con imágenes de los reporteros y camarógrafos corriendo tras la noticia. Y correr tras la noticia no era sólo un decir, porque desde los tiempos de Telenoche, cuando un bus se volcaba camino al norte, Pavlovic partía a buscar el neumático liso culpable del accidente. Y con eso se abría el noticiario del día: "Muy buenas noches. Producto del estado de este neumático perdieron la vida doce personas esta mañana en la entrada de La Serena...". Era el ingreso de los elementos de producción a los noticiarios.

La aparición de 60 minutos conocido más tarde como "60 mentiras por minuto" marcó la presencia del gobierno militar en Televisión Nacional. El concepto tradicional de informativo tuvo que ponerse a tono con el rigor de la época y, según su director Vicente Pérez, desarrollar al máximo el sentido del espectáculo:

"Se trataba de llenar una hora con comentarios, noticias internacionales, mucho show, porque no había otra posibilidad. No podíamos decir, por ejemplo: 'Esta tarde una balacera terminó con la vida de cinco personas en la población Lo Hermida'. Entonces pusimos a Julio López frente a un panel con seis comentaristas y una escenografía muy de show, además del servicio internacional de noticias de Roberto Araya al otro lado del estudio. Empezamos a usar mucho el satélite y los reporteros en todo Chile", explica Pérez.

"Había cortapisas en el canal 7, era el canal del gobierno militar y ciertas cosas no se podían decir o era difícil, pero tampoco era tanta la diferencia con el 13", recuerda Julio López, "porque durante la primera época del golpe también había militares en ese canal viendo los informativos. De hecho, una de las causas de mi salida de TVUC fue la nota que hice sobre Neruda el día de su muerte. Partí y me encontré con La Chascona llena de agua, con cuadros que habían sido sacados de las paredes y conté esa historia y la muerte del poeta, en cuatro minutos. El capitán a cargo, algo así como Saldías, me llamó y me preguntó si yo era loco o contrario al sistema que pretendía hacer una nota de Neruda, porque Neruda no le interesaba a nadie y que hiciera algo de quince segundos. Yo le dije que okey, pero que después de eso me iba a Osorno a cosechar papas con mis padres. Él, montado en furia, me preguntó por qué, y le dije: 'Mire, porque cuando usted se muera y yo me muera vamos a ser polvo, pero Neruda va a seguir siendo Neruda hasta la eternidad'. Entonces llegaron los milicos con fusiles y el padre Hasbún a defenderme, y me di cuenta de que iba a estar con los milicos del 13 de punta".

En el canal estatal, López condujo 60 minutos. Allí realizó la primera transmisión en directo desde un helicóptero y el estilo informativo del equipo permitía cualquier licencia, mientras fuera noticiosa. Como el día en que un gorila murió inexplicablemente en el zoológico de Santiago y López comenzó el programa locuteando con una máscara de un simio. La escenografía también dio un giro con la llegada del panel en forma de U y a modo de presentación se ideó el logo en plateado que giraba sobre un fondo negro, logrado artesanalmente con un tocadiscos viejo forrado en felpa: "Le decíamos el Zárate, porque en prensa había un coordinador que se llamaba así, que era chico, negro, se ponía al medio del estudio y no servía para nada", cuenta Arrate.

LAS DIVAS

"La Raquel estaba siempre estupenda. Ella por sí sola tenía ocho puntos de audiencia: los hombres la miraban para ver lo buenamoza que estaba y las mujeres para criticarla o para copiarle el peinado o el escote". Ése es el recuerdo que hay en TVN de los tiempos de la Argandoña en 60 minutos. Antes había estado en el noticiario de canal 9 con Pepe Abad, Juan Guillermo Vivado y Eduardo Riveros. Fue el momento más glamoroso de las noticias, con peinados de Patricio Araya y vestuario casi de fiesta. Todos recuerdan lo linda que se veía ante las cámaras, con sus ojos claros y su pelo rubio. Su llegada a TVN fue gestionada por la nueva jefa de prensa desde 1980, Patricia Guzmán, quien puso el énfasis del noticiero en la parte internacional y los bloques de análisis con figuras de leyenda como el propio candidato presidencial Joaquín Lavín "preciso, natural, simple para explicar y con una gran capacidad escénica", según Guzmán.

Ella creó el concepto de la pareja lectora de noticias e hizo acompañar a Raúl Matas con la Argandoña, quien más tarde fue sucedida por Paulina Nin de Cardona, rostro de la edición central desde 1982 hasta 1988. Entonces canal 7 contrató a Cecilia Bolocco como lectora del noticiario luego de su reinado como miss Universo, pero más tarde prefirió que en lugar de eso acompañara a Santis en Porque hoy es sábado.

Guzmán se fue en 1982, luego de haber diseñado también el noticiario matinal y los reportajes especiales con temas menos contingentes una vez a la semana, que luego salieron del informativo central y dieron origen a Sucesos y, más tarde, a Informe especial. Volvió en 1989, pero renunció cuando el programa A domicilio, donde se entrevistaba a Patricio Aylwin, fue censurado. Televisión Nacional se aprontaba a cambiar de manos y su departamento de prensa empezaba a desarmarse.

En marzo de 1990 comenzaron los verdaderos cambios de fondo en los contenidos de Televisión Nacional. El canal estaba muy deteriorado en su credibilidad. Durante tres años los nuevos ejecutivos y el equipo de prensa se abocaron a la reconstrucción de la nueva imagen, por medio de encuestas y un intenso trabajo creativo. En octubre se lanzó 24 horas versión TVN, que compró el nombre el mismo año de su nacimiento en Canal 13, con Cecilia Serrano y Bernardo de la Maza.

Recuerda Cecilia:

Para el periodismo de la época fue un tremendo aprendizaje porque todo era una novedad, las declaraciones, los actores, los hechos. Recuerdo, por ejemplo, cuánto nos costó enfrentar el asesinato de Jaime Guzmán casi simultáneamente con la publicación del Informe Rettig. En un minuto estábamos entrevistando a las mamás de los detenidos desaparecidos y la noticia siguiente era la muerte del senador Guzmán. Eran hechos que no se habían cubierto durante mucho tiempo y a veces no sabíamos cómo hacerlo.

Cecilia había partido su carrera televisiva en canal 9, como reportera de 525 líneas, luego en Teletrece y más tarde como conductora de Teletarde. "En el 13 tenía un techo, porque no estaba en sus planes cambiar la estructura informativa del noticiario central". Recién hoy, 36 años después, esos cambios saltarán a la vista: Carolina Jiménez y Macarena Puigrredón integrarán las parejas conductoras de Teletrece y Telenoche, con Jorge Díaz y Nicolás Vergara, respectivamente.

PUNTOS MÁS, PUNTOS MENOS

En octubre de 1990 nació Megavisión, el primer canal privado que entró a la pelea. La primera apuesta del noticiero fue el dúo Gloria Stanley y Joaquín Villarino. Luego entró el promisorio Mauricio Hoffman acompañando a la Stanley.

César Antonio Santis fue el siguiente, en abril de 1992, para finalmente dar un golpe de pantalla: Sergio Campos, el archifamoso locutor de El diario de Cooperativa que había convertido su voz en el emblema del antipinochetismo, sería el nuevo rostro. Todo Chile había esperado a Campos como número fijo en el noticiero de TVN desde el mismo 11 de marzo de 1990, pero inexplicablemente no fue llamado a esa función.

En 1992, se hizo cargo Patricia Guzmán como jefa de prensa:

Meganoticias tiene diferencias radicales con sus paralelos en los canales grandes. Contamos con menos recursos, pero tenemos una dosis de humor y un enfoque más puntudo cuando ciertos temas lo ameritan. Podemos darnos el lujo de no dejarnos conmover por puntos más o menos de rating, porque creemos que reflejan cantidad y no calidad. Somos un camino alternativo.

El famoso rating hizo su aparición en pantalla en 1992. Antes las audiencias eran medidas por el artesanal sistema del cuadernillo, una encuesta que se hacía a las personas en sus casas para saber qué programas habían visto el día anterior y por qué. Con la llegada del people meter, las empresas de televisión se enfrentaron por primera vez cara a cara con sus telespectadores y empezó la pelea de las teleseries, los rostros vendedores, los invitados cebolleros y el fútbol, porque a mayor rating, mayores ganancias. Los estudios dicen que cerca del 80 por ciento de las personas en Chile ve noticias por televisión todos los días. De ahí que los canales hagan lo posible por ser los más vistos a esa hora y el noticiario no pueda acortarse. Al servicio de los minutos medidos en millones de pesos, la competencia se puso seria y de seria, pasó a tensa. Distinto era en los comienzos, cuando aún se permitía salirse del libreto. Como el 28 de diciembre de 1969, cuando aprovechándose del Día de los Inocentes, Pepe Abad, de canal 9, y César Antonio Santis, del 13, aparecieron leyendo, cada uno, el noticiario del otro. Claramente, eran otros tiempos.




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