REVISTA YA

Martes 16 de Marzo de 2010

 
Las chilenas revelación de twitter

No salen en la TV ni son famosas, pero miles de personas siguen sus vidas a través de Twitter, la red social más popular de 2009. Son las reinas de la twittósfera chilena, y aquí cuentan las claves para haber conseguido tantos seguidores y convertirse en referentes en este mundo digital: entregar mensajes útiles a sus followers y comentar sobre su vida cotidiana sin quejarse.  
Por Magdalena Andrade N. Fotografías: Javiera Eyzaguirre. 2 A.M., jueves 11 de marzo. Paloma Baytelman (33) revisa, expectante, su cuenta de Twitter. Horas antes ha dejado en su página el siguiente tweet (mensaje):

-Pronóstico para hoy: llegaré a los 10.000 followers.

Horas después, su profecía se ha cumplido: su perfil ha alcanzado 10.005 seguidores, usuarios de Twitter que han elegido leerla y podrán ver la actualización de todos los tweets que Paloma deje en su página, en los 140 caracteres que el programa permite usar como máximo en cada intervención.

En Twitter, la red social que el año pasado se puso de moda en Chile, la premisa es "tengo followers, luego existo". Porque esa es la gracia: formar una conversación y una comunidad virtual que será más entretenida mientras más personas atraiga.

Dentro de la twittósfera, tener 500 seguidores ya es respetable. ¿Qué ha hecho Paloma para tener 10 mil, sin ser famosa ni salir en la televisión como Soledad Onetto, que cuenta con más de 80 mil followers, o Vivi Kreutzberger, que lleva casi 20 mil?

Paloma no pone fotos sugerentes en su página, no escribe sobre temas demasiado personales ni polémicas, ni tiene una Blackberry para twittear a cada rato lo que hace durante el día, sino que escribe sólo cuando está frente a un computador.

-Me siguen porque twitteo cosas entretenidas, que al resto le pueden servir. Porque Twitter puede ser una pérdida de tiempo si no tienes nada que compartir.

Paloma Baytelman (@paloma en Twitter) es periodista y consultora en medios digitales. Por eso, en cuanto supo de Twitter, en abril de 2007, comenzó a usarlo. Desde un principio, sus mensajes tenían que ver con noticias tecnológicas mezcladas con comentarios de su vida diaria. Al poco tiempo, en una revista online la eligieron como uno de los 100 twitteros en español para seguir. Y desde ahí, su número de visitantes comenzó a crecer y a crecer.

Algo parecido le pasó a Carolina Millán (ingeniero comercial y consultora en Recursos Humanos, 26 años, @carolinamillan en Twitter), quien se inició en la red social a finales de 2008, después de haber visto a un gurú en marketing decir en un video en Youtube: "Si no estás en Twitter, estás perdiendo tu tiempo".

-Al principio casi hablaba sola. Pero empecé a seguir los consejos de los expertos en marketing: ser interactiva, dar valor agregado en cada uno de mis mensajes, por ejemplo, dejarles links sobre programas gratuitos. Nada de hablar de mí misma o quejarme. En tres meses, ya tenía más de mil seguidores -cuenta.

Hoy tiene 4.655 followers, que la han transformado en un personaje respetado dentro de la twittósfera. Tanto, que para el terremoto del pasado 27 de febrero, dos medios extranjeros la contactaron para que ella, desde Quilpué, donde vive, les entregara un panorama general de la catástrofe.

Twitter es mi copiloto

11.30 A.M., jueves 11 de marzo. Elizabeth Milla (25, @srtalee en Twitter), enfermera, no se resiste a twittear desde su Blackberry, entre la atención de pacientes:

-Exactamente ¿qué hace La Noche en el cambio de mando?

A diferencia de Paloma y Carolina, la especialidad de la Elizabeth es twittear sobre las cosas cotidianas de la vida: los tacos, el nuevo Presidente, el terremoto, las réplicas. Escribe un promedio de 50 mensajes diarios que demora menos de un minuto en teclear. En su trabajo conocen su adicción y la consienten. También sus seguidores: tiene 3.186 followers, que se preocupan cada vez que pasan más de 24 horas y ella no ha twitteado nada.

-No me explico por qué tengo tantos seguidores. A lo mejor, la gente valora es que hable cosas simples. Si les diera la lata se aburrirían. Un twittero que no es cercano a la gente es rechazado.

Cuando abrió su cuenta, en mayo de 2007, le costó varios meses pensar qué podía escribir en 140 caracteres.

-Escribía desde voladas filosóficas hasta "me quebré una uña". Pero en la medida en que empecé a conocer gente descubrí la magia del Twitter: generar una conversación. Es más que exhibicionismo -que lo hay, quien no lo reconozca no dice la verdad- y de egocentrismo de querer que todos te sigan.

Algo que es más fácil conseguir ahora que esta herramienta se ha popularizado en Chile. Según un estudio realizado en septiembre de 2009, las cuentas registradas como chilenas son más de 95 mil, aunque esta cifra debe haber aumentado después del terremoto, cuando muchas personas abrieron una cuenta para participar de las cadenas de búsquedas de personas desaparecidas e incomunicadas en el sur de Chile. Y no sólo eso: a través de Twitter también se canalizó ayuda (en @chile_ayuda, donde trabaja hoy Paloma) y se transmitió información sobre los saqueos, las réplicas y los toques de queda.

En este escenario, estas twitteras se convirtieron en una suerte de líderes de opinión. Aunque a ellas no les guste ser llamadas así, sino más bien "referentes".

-Un líder de opinión es una persona experta en el área política, humanista, social. Nosotros podemos saber mucho de algo, pero no por eso somos líderes. Somos más bien referentes -dice Paloma. 

Virtual, pero masculino

12.30 A.M., jueves 11 de marzo. A los pocos minutos de la fuerte réplica que se sintió sobre Santiago, la estudiante de periodismo Monserrat Lecaros (23, @lecarini en Twitter), asustada después de casi haberse quedado encerrada en su departamento -en un quinto piso- por el temblor, se desahoga escribiendo en su página sobre la alerta/desmentido de maremoto:

-Credibilidad cero: Si yo fuese un poblador de la costa y no me avisaron que había tsunami y ahora me dicen que no de nuevo, no les creería.

 Casi nativa digital -experta en internet desde los 13 años- Monserrat llegó a Twitter en 2007. Sus twitteos comenzaron siendo de música, pero con el tiempo también se volvieron cotidianos. Cuando el año pasado le hicieron una nota en la prensa como candidata a Miss Twitter, su popularidad explotó: hoy tiene 2.396 seguidores.

-Twitter es una herramienta transversal, donde todos nos convertimos en reporteros y columnistas. Pero también es una responsabilidad que a veces me gustaría ignorar, porque casi siempre siento que tengo que hacerlo todos los días. Yo, por salud mental, no twitteo los domingos. Pero lo echo de menos.

De su generación, es una de las pocas mujeres que sabe usar Twitter. Un modelo que se replica en Chile: aquí, la twittósfera es más un mundo masculino que femenino, a pesar de que estudios internacionales revelan que un 53% de sus usuarios son mujeres. Por qué es al revés, tiene varias explicaciones para estas twitteras. La primera, porque son los hombres los más apegados a las tecnologías, dice Paloma Baytelman. La segunda, porque las mujeres entre los 20 y los 40 están más preocupadas de criar y de su casa que de navegar por internet.

Lo ven en el mundo virtual, pero también en el real: cuando los twitteros se juntan, siempre son más hombres que mujeres.-Como en las discotecas -dice Elizabeth Milla-. Twitter es el nuevo lugar de reunión social. Es la nueva plaza.

 


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Elizabeth Milla, Monserrat Lecaros y Paloma Baytelman. En la foto de la derecha, Carolina Millán.
Elizabeth Milla, Monserrat Lecaros y Paloma Baytelman. En la foto de la derecha, Carolina Millán.


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