EL SÁBADO

Sábado 3 de Julio de 2010

Jack Dorsey anticipa su visita a Chile
El revolucionario de twitter

Imaginó un mundo donde la gente compartiera qué estaba haciendo o pensando en 140 caracteres y dio inicio al último fenómeno de la era de internet. Jack Dorsey, creador de Twitter, ahora viene a Chile -al Entel Summit- con Square, un dispositivo con el que pretende revolucionar la industria financiera.  
Por Francisco Aravena F.  Jack Dorsey chequea twitter mientras habla por teléfono y algo le llama la atención entre los "trending topics": justo cuando él está hablando con un chileno, aparece "Chile" ranqueando entre las palabras más mencionadas en ese momento, mundialmente, en Twitter. "Mira, justo ahora está Chile", le hace notar al periodista de "Sábado" en medio de la entrevista, él desde algún sitio en Nueva York, su interlocutor en algún sitio tratando de abstraerse de las vuvuzelas de la transmisión del partido Chile-España. "Sí, es que acabamos de clasificar para la segunda ronda del Mundial", le contesta el periodista, aún con su garganta convalesciente tras el gol de Claudio Millar. "Ahá", dice Dorsey, sin revelar mayor empatía con la suerte futbolística del país en el que aterrizará en pocos días más, cuando el Mundial para Chile ya sea historia, por culpa de esa aplanadora llamada selección brasilera de fútbol.Chile ha estado entre los "trending topics" cada vez que la selección ha jugado (en rigor, más popular ha sido la expresión "Chile CTM"), pero no ha sido el Mundial de Fútbol la ocasión para que Dorsey, el hombre que inventó Twitter, se interese en el uso que a su "pequeña" idea se le ha dado en este extremo del continente. Ha sido más bien el terremoto del 27 de febrero y cómo Twitter fue usado para compartir experiencias y reportes desde distintas partes, para organizar ayuda y para chequear si las réplicas eran reales o simple mareo de tierra, entre otros usos. "Es una de las cosas que me entusiasman de ir hasta allá: aprender cómo Twitter fue usado en el terremoto. Espero conocer gente en persona y saber más de ello", dice Dorsey, un hombre que a sus 33 años va camino a la leyenda, y que por mientras viene a Chile para participar en el Entel Summit 2010 el próximo 14 de julio en Santiago, que también auspicia "Sábado". Desde su irrupción en 2006, Twitter se ha convertido en un fenómeno tanto o más explosivo en internet como la irrupción de los blogs o Facebook. "Es una herramienta, la gente la usa como quiere", dice Jack Dorsey cada vez que alguien le pregunta cualquier cosa sobre Twitter, y es justamente la brevedad y versatilidad -de la respuesta y de Twitter- la que está en la base del fenómeno. La simple invitación a escribir un máximo de 140 caracteres y la posibilidad de compartirla con decenas, cientos o miles de seguidores (dependiendo de quién twittee) dio pie para que Twitter se transformara desde un depositario de quejas y expresiones de ánimo de un colectivo cualquiera, un rastreador de tendencias, una fotografía de algún fugaz "zeitgeist", un medio de comunicación o incluso una herramienta de movilización social. En abril del año pasado, por ejemplo, cuando las calles de Moldovia se llenaron de manifestantes que aparentemente se habían organizado vía Twitter para salir a discutir la  legitimidad del triufo electoral del Partido Comunista en esa república europea, se habló de esa como "La revolución Twitter". La posibilidad de organización espontánea e instantánea de Twitter ha dado pie para que esa etiqueta se aplique a movimientos populares antigubernamentales en otros países, como Myanmar e Irán. Las ganas de tener una "revolución Twitter" probablemente sean mayores que la realidad -los regímenes siguen ahí-, pero la sola existencia de semejante noción parece en sí misma un alcance  sorprendente para un servicio que parecía tan simple como responder "¿qué estás haciendo?" en una extensión menor que un mensaje de texto."Siempre supe que el concepto sería algo grande, pero la adopción sucedió mucho más rápido de lo que todos nosotros pensamos", dice Dorsey, quien para desarrollar su idea se unió al ex Google Evan Williams y a su socio Biz Stone. "Lo más sorprendente fue cómo la gente tomó el servicio para crear sus propios servicios, productos, compañías, características, movimientos sociales. Fue un aspecto muy intertesante eso de los movimientos sociales. Lo que pasó en Moldovia, en Mumbai (después de los atentados terroristas de 2008), en Haití, en Chile, todas las reacciones a eventos mayores; también lo que pasó en Irán. No era tanto sobre el número de personas usando Twitter, sino el hecho mismo de que estuviera ocurriendo, que gente en las calles estuviera enviando actualizaciones con lo que estaba viendo, eso me impresionó muchísimo".-¿Qué pensó la primera vez que escuchó el concepto de "revolución Twitter"?-Lo más interesante fue cómo los usuarios se volcaron al servicio y lo usaron. Twitter es una herramienta; algunos lo podrán usar para construir un movimiento social, otros para hacer algo más. Lo más fascinante es cómo la gente puede tomar ésta y otras herramientas y, en tiempo real, construir algo sobre ello, algo que fue considerado una revolución. Ese aspecto fue muy sorprendente, fue tan inspirador cómo la gente tomó la tecnología.-¿Cuán dependiente o sensible a los gobiernos y sus políticas es internet -y por ende Twitter- ahora en su país y en el mundo?-Creo que está evolucionando, y queda mucho por recorrer. Especialmente en este país, en cuanto a la penetración de la banda ancha. Creo que si cualquiera tuviera acceso a ella podríamos progresar de verdad, y entender mejor. El poder de estas tecnologías es que nos permite considerar cómo es la vida para otra persona en el mundo. Para mí lo más poderoso fue ver lo que estaba pasando en Irán y cómo se estaba usando Twitter. Irán fue siempre una caja negra para mí y creo que para mucha gente en este país. Pero cuando la gente allá comenzó a actualizar constantemente con lo que estaban viendo en la calle, hasta mandando videos, inspiró una mejor comprensión y empatía con lo que estaba sucediendo. Una vez que tienes esa empatía hay una potencialidad menor de conflicto. En general estoy a favor de presionar enérgicamente por lograr un mayor acceso a internet desde cualquier parte del mundo; es lo que amo de Twitter: incluso desde un teléfono celular de 20 dólares puedes participar en una conversación global.-Al mismo tiempo, actores de la industria parecen moverse para restringir esas potencialidades: grandes compañías en EE.UU. están advirtiendo el fin de los planes de navegación ilimitada, y el debate sobre la neutralidad de la red amenaza con elevar los costos de uso de internet. ¿Le preocupa todo eso?-Sí, definitivamente es algo que estoy siguiendo. Creo que internet y sus herramientas pueden ser consideradas un bien social, común, público, que debería ser mantenido así.  Creo que lo mejor que podemos hacer es mantener conversaciones sobre eso, dejar claro qué creemos y por qué creemos que todo esto debe ser un bien común.

"¿Qué estás haciendo?"Dorsey cuenta la historia de cómo llegó a encender esa ampolleta que le cambiaría la vida con la idea para Twitter como si la progresión de los hechos fuera lógica. Como si fuera natural que un niño creciendo en St. Louis, Missouri, se haya obsesionado con los mapas, con saber dónde estaba todo respecto a otro punto de referencia. Y claro, lógico, si a uno le interesan mapas con gente circulando al mismo tiempo, es natural que sueñe con tener a la vista un mapa gigante de Manhattan, con él mismo adentro. Sumando su pequeña obsesión con la georreferenciación y sus habilidades computacionales -aunque nunca completó la carrera de programador-, Dorsey comenzó trabajando para una compañía, cuando llegó el momento de trabajar, en el diseño de un software que permitiera ordenar el despacho de taxis, ambulancias, servicios de correo. De ahí, cuenta, empezó a pensar la noción de la "actualización del estatus": un dato objetivo sobre la situación de un elemento en determinado momento, que cualquiera pudiera ver e interpretar. La idea quedó dando vueltas en su stock y tuvo que esperar un camino accidentado que involucró varios fracasos, un regreso a casa, y un paso por San Francisco donde empezó a trabajar, una noche en Oakland, inspirado en servicios como la mensajería instantánea y en la página de blogs Live Journal, rescató su idea de "actualización de estatus" y "garabateó" en un bloc de notas un bosquejo muy similar a lo que sería la página de twitter. La foto del bloc, por cierto, se haría famosa.También fue Jack Dorsey el que llevó a quienes serían sus socios, Evan Williams y Biz Stone de Odeo. Todo lo que se demoró en aterrizar una idea que parecía tan simple cobró mucho sentido: ese era el momento exacto para introducir las nociones clave de portabilidad y accesibilidad. Con los teléfonos celulares suficientemente masificados y en pleno boom de los mensajes de texto, el mundo estaba listo para Twitter: una plataforma que permitía escribir desde cualquier aparato que se conectara a internet un mensaje no más extenso que el de un mensaje de texto. El primer mensaje, cuenta Dorsey, invitaba a los empleados de la compañía a unirse a Twitter.Ese fue el inicio. En el camino, sin embargo, el producto seguiría cambiando: Jack Dorsey aprendió que, en esta era, los usuarios podían determinar la forma y el uso que le darían a su breve idea.El potencial político estratégico de Twitter no pasó inadvertido para el gobierno de Estados Unidos: hace un par de años el Departamento de Estado invitó a Dorsey a Bagdad y le pidió ayuda para usar la tecnología en beneficio del gobierno iraquí. La primera solución de Dorsey: crear una cuenta de Twitter para el primer ministro, que "twitteaba" unas tres veces al día sobre lo que estaba haciendo. Ese ejemplo (que depende, por cierto, de cuánta gente pueda acceder a internet y por lo tanto seguir los twitteos de esa autoridad) es pregonado por Dorsey en sus presentaciones públicas. El principio es que cuando la gente no sabe qué hace la autoridad, eso genera desconfianza y por lo tanto no se siente parte del sistema. Twitter, por el contrario, permite esta suerte de santísima trinidad formada por los "principios rectores" tras su idea de Twitter: inmediatez, transparencia y cercanía.Los mismos conceptos, asegura, están tras su nuevo "juguete": Square, un invento tan simple como un pequeño objeto rectangular que se conecta al teléfono y que permite deslizar una tarjeta de crédito para que cualquier persona conectada pueda, sin mayor intermediario que su smartphone, cobrar con dinero plástico, "en menos de diez segundos", como destaca Dorsey. De ahí la inmediatez. "En cuanto a la transparencia: muchas cosas que pasan en el mundo de las transacciones con tarjetas son desconocidas o incomprendidas; Square busca hacer que todas las opciones estén en la mesa, que la gente entienda absolutamente qué está involucrado en cualquier transacción con tarjetas, eso hace que todo el sistema sea más cercano, más propio", dice Dorsey chequeando el ítem "cercanía". "En los Estados Unidos el 90% del país paga con tarjetas plásticas, pero no más del 5% puede aceptar pagos con tarjeta. Así que el gran objetivo de Square es terminar con esa disparidad".-¿Qué otras ideas de Twitter aplicó en Square?-Otra cosa que aprendimos tiene que ver con cómo se forma una compañía, que se relaciona con aprender a ser buen editor: mucho de lo que hoy ves en Twitter surgió de los mismos usuarios, lo que es muy interesante. Las respuestas directas de mensajes usando el símbolo "@", por ejemplo, o los hashtags (denominadores de categorías para determinados temas de conversación), todas fueron inventados por los usuarios, hicieron las cosas más fáciles para la compañía, y nosotros les dimos una vuelta para hacerlas más estándar y fáciles en su funcionamiento. Es impresionante todo lo que pudimos aprender de los usuarios, y todo lo que los usuarios pueden llegar a definir a un producto. Y es lo que buscamos también con Square. Estamos construyendo una utilidad, algo que la gente pueda tomar y usar como quiera. En eso es una idea similar a Twitter.-¿Les afectó de alguna manera la crisis financiera? Mal que mal, Square tiene que ver con la confianza del público con las instituciones financieras.-Fue una situación muy desafortunada en el sentido de que todas estas abstracciones sobre las que construimos Square fueron repentinamente desplazadas. Uno de los principales aspectos de Square es la pregunta "¿por qué el pago no es considerado algo social?". Mal que mal es un intercambio, es una forma de comunicación. Es algo que hacemos todos los días, pero nunca se ve como un intercambio social, y creo que una de las razones para ello es que tenemos todas estas abstracciones sobre abstracciones sobre abstracciones. La crisis financiera como que desplazó todas esas cosas, y eso fue importante. Estábamos tratando de explicarle a los directivos de las instituciones financieras todo el potencial, a todas las personas a las que se podría llegar con Square y creo que en eso la crisis nos ayudó a demostrarlo más fácilmente. -De vuelta en Twitter, hace poco debutó el "trending topic" pagado, o sea, como aviso. Mucha gente sigue esas modificaciones de cerca, tratando de determinar cómo Twitter pasa del valor potencial a ganar dinero. ¿Cuál es el plan de negocios?-Creo que está aún en evolución. No te puedo hablar específicamente de planes de negocios, pero creo que la compañía  está experimentando, mejorando, recibiendo feedback. Es un buen comienzo.-Habla harto de transparencia, ha dicho que hay dos "cajas negras" que quiere abrir: la industria financiera y el sistema de salud. Supongo que Square apunta a lo primero, pero ¿hay otro servicio en camino para lo segundo?-Es otro producto. Pero creo que Square ayuda bastante; sólo imagina lo que puede hacer a la hora de pagarle a los doctores y enfermeras de forma inmediata. Pero definitivamente estamos viendo todo eso de cerca y creo que pasarán al menos dos años antes de que la conversación en torno a la reforma al sistema de salud en Estados Unidos se estabilice y podamos empezar de verdad a innovar.

 


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Foto:LATINSTOCK


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