Viernes 7 de Marzo de 2008
Cerca de 360 compatriotas fueron deportados por la medida en menos de un año:
España elimina los obstáculos económicos para la entrada de turistas chilenos a su territorio
Se les dejará de exigir la acreditación de al menos 514 euros para solventar su estada en el país. El Gobierno chileno reaccionó con satisfacción ante la decisión hispana.
M. GÁLVEZ Y V. KLEIN
Casos emblemáticos como la deportación de las primas Marcela Vegas y Noelia Araya, en febrero de este año, o la retención de más de 8 horas que sufrió Pedro Peirano, el creador del programa de TV "31 Minutos" por no poder demostrar que disponía de los medios económicos suficientes para solventar su viaje por España, no deberían repetirse. Ello, porque el pasado 12 de febrero una resolución del Ministerio del Interior español resolvió que a los turistas de México y Chile no se les exigirá la acreditación de que disponen de los medios económicos para entrar al país.
Según explicó en su momento el canciller español Miguel Ángel Moratinos, la medida fue adoptada para no permitir el ingreso de trabajadores ilegales. Hasta este 12 de febrero los turistas chilenos debían demostrar que poseían los recursos para solventar su alojamiento y manutención durante su permanencia en territorio español. Si el viajero permanecía por nueve días debía tener a su haber a lo menos 514 euros, mientras que por cada día adicional debía contar con 57 euros.
El requisito comenzó a regir en mayo del 2007 y en menos de un año provocó la deportación de alrededor de 360 chilenos.
Desde República Dominicana, el canciller Alejandro Foxley, junto con confirmar la decisión del Gobierno Español, valoró esta medida pues se enmarca dentro del estilo de relaciones que Chile y la Unión Europea deben tener a partir del Acuerdo de Asociación Estratégica que se encuentra vigente.
La aplicación del requisito económico "era discriminatoria y arbitraria", según el jefe de la diplomacia chilena, por lo que la eliminación de esta medida es positiva.
"Lo que yo espero es que los funcionarios que están detrás de la ventanilla en Barajas o en Barcelona entiendan que esta decisión se tomó y que el ánimo es terminar con esta discriminación, arbitraria y abusiva, que había en contra de muchos ciudadanos de nuestro país", planteó Foxley.
Otras obligaciones
Sin embargo, aún se mantienen otra serie de engorrosas exigencias que aplica el Ministerio del Interior de España a los ciudadanos que viajan desde Latinoamérica. Si un turista visita a un pariente, éste debe solicitar una carta de invitación, la cuál debe incluir una serie de datos, como el lugar concreto donde se alojará el invitado, los datos completos de quién viajará, el periodo en que está prevista la estancia, entre otros. Por su parte, el familiar que invita a un turista de América del Sur debe presentar un título de propiedad o contrato de arrendamiento, un certificado municipal que acredite el número de personas que habitan la vivienda, documentación que acredite el parentesco con el invitado e incluso fotografías que comprueben la amistad.
Además, al momento de ingresar a España, los turistas deben presentar el pasaje de retorno a su país de origen.
Compatriotas en la Madre Patria: los casos que llamaron la atención
Enero de 2006: A las hermanas Pamela (24) y Sandra (32) Bucarey Vivanco se les prohibió entrar a España. Ambas viajaron invitadas por un hermano. La policía madrileña las detuvo, las encerró durante 14 horas en el aeropuerto de Barajas, y las devolvió a Chile.
Mayo de 2007: El abogado Miguel Gómez fue deportado en el aeropuerto de Barcelona tras salir en defensa de una mujer latina que estaba siendo tratada mal por un policía de migración hispana. Estuvo retenido 22 horas y le marcaron el pasaporte.
Junio de 2007: Yolanda Zenteno, residente en Grenoble, invitó a dos hermanas. En Barcelona tomarían un vehículo, pero las detuvieron. Estuvieron encerradas 28 horas y las devolvieron a Santiago.
Septiembre de 2007: El periodista Pedro Peirano permaneció retenido 11 horas en el aeropuerto de Barajas por no contar con toda la documentación exigida para ingresar a España. Días después, el canciller Alejandro Foxley reclamó oficialmente a su par español.
Febrero 2008: Once horas permanecieron retenidas en el aeropuerto de Barcelona dos estudiantes chilenas, quienes fueron deportadas por no haber cumplido los requisitos para ingresar a ese país. Marcela Vegas (17) y Noelia Araya (19) reclamaron un trato "muy grosero".
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