ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 20 de Junio de 2004

EMPRESAS. Los "brazos" de los dueños de Falabella:
El clan extiende sus ramas

Esta semana se adjudicaron tres sanitarias y se conocieron sus negociaciones para comprar la hacienda Rupanco y participar de un complejo inmobiliario en Viña del Mar. En todos estos casos se habló del "grupo Solari", lo que les molestó. Y es que les interesa dejar en claro que son seis holdings distintos, unidos por un mismo tronco pero en pleno desarrollo de su propio follaje.

MARÍA EUGENIA TAMBLAY C.

En los salones renacentistas del palacio que hoy alberga a la Municipalidad de Providencia se celebró hace setenta años mucho más que el matrimonio entre la belleza de la época Eliana Falabella Peragallo y Alberto Solari Magnasco. Ese día se unieron dos familias que con el correr del tiempo demostraron que además de la sangre italiana compart[HPSC1]ían un ojo para los negocios que los coronó como líderes del sector comercio y que ahora tiene a sus descendientes protagonizando un agresivo plan de diversificación.

Las tres hijas de este matrimonio son consideradas las mujeres más ricas de Chile, con un patrimonio sovbre US$ 1.000 millones que las ubica a pasos de la fortuna de los Matte.

No conforme, Liliana, María Luisa y Teresa el año pasado anunciaron que buscarían nuevos negocios en qué invertir los US$ 140 millones que se repartieron tras vender parte de su propiedad en Falabella, para hacer viable la fusión de esta empresa con Sodimac. Y vaya que han cumplido su palabra.


En febrero Liliana compró Parmalat Chile para fortalecer la presencia en el mercado lácteo que logró tras la adquisición el año pasado de Calán, y ahora negocia la compra de la hacienda Rupanco, la principal productora de leche del país.

Teresa no se queda atrás. En abril elevó de 1 a 12.5% su participación en la propiedad de la Constructora Almagro. A estos negocios se sumó esta semana la adjudicación en US$ 257 millones de las sanitarias Essat, Essar y Esmag por parte del consorcio Aguas Nuevas que reúne a las tres hermanas, su tío, primos, sobrinas-nietas y, por supuesto, sus hijos.

También están juntos evaluando unirse al grupo Senerman en un gran proyecto habitacional y comercial en Las Salinas, Viña del Mar. Claro que todavía falta que lleguen a acuerdo en torno al precio con las petroleras dueñas del terreno en que proyectan el desarrollo. Según trascendió, la oferta de US$ 60 millones que hicieron fue insuficiente.

Estos emprendimientos confirman que esta familia se mantiene unida en los negocios. Pero no revuelta, como insisten en aclarar, señalando que si bien comparten la propiedad de Falabella, ahora también de las sanitarias y que siguen evaluando proyectos conjuntos, son seis holdings distintos, cada uno en busca de sus propios horizontes. Y con recursos para encontrarlos.

Pero quienes están liderando la expansión de cada una de estas seis familias son las nuevas generaciones.

Son ellas las que tomaron conciencia de que los recursos provenientes de Falabella podían aprovecharse para diversificarse hacia otros rubros, que les permitan algún grado de independencia respecto de los flujos del sector comercio, seguir abultando su patrimonio y, de paso, hacer menos conflictivo el trance de la sucesión.

"Todos están demostrando que tienen capacidad empresarial para hacerse cargo de Falabella -cuando llegue el momento-, pero también que son capaces de seguir su camino propio", comenta un analista.

"Sólo dueñas de casa"

Cuando Eliana Falabella murió, en marzo de 1998, heredó a sus hijas una enorme herencia que incluía el 60% de Falabella y que repartió en tres partes iguales.

Para administrar estas fortunas, Liliana, María Luisa y Teresa constituyeron sus propios holdings, incluyendo como socios a sus respectivos hijos.

Fue entonces que entraron directamente en el mundo de los negocios, luego de años de mantenerse al margen en cumplimiento del mandamiento de su madre de ser "sólo" buenas dueñas de casa.

En este nuevo rol confirmaron que pese a las restricciones maternales heredaron olfato para los negocios. Talento que ya habían demostrado en el directorio de Falabella. Lo que todas tienen en común no es sólo un 13% de Falabella y ahora un 11% de Aguas Nuevas. Las tres poseen sus propios haras. Además, Liliana y Teresa son accionistas y directoras del Club Hípico, mientras que María Luisa lo es del Hipódromo.

La hípica es una pasión que heredaron de su padre y que uno de sus asesores explica que si bien les reporta algún dividendo, "es un hobby, no un negocio".

Los hombres de la familia

Otra cosa que las iguala es que siguen muy líquidas.

La idea de invertir en las sanitarias nació de los hermanos Piero, Sandro y Carlo Solari, hijos de Reinaldo Solari Magnasco, hermano de Alberto y, por lo tanto, tío de las tres rubias.

En la década del '40, Reinaldo y el resto de los hermanos Solari Magnasco trabajaban en la tienda familiar La Confianza, en Iquique, cuando recibieron la invitación de Alberto de venirse a la capital a integrarse a Falabella.

Tras unos meses junto a Alberto, la mayoría de los hermanos Solari Magnasco decidió canjear las acciones que recibieron por quedarse en Falabella por derechos en la propiedad de La Confianza.

Sólo Reinaldo, el menor, se quedó. Cabe imaginarse cuánto lamentarán esta errada elección los descendientes de los que se fueron.

Otros que se deben recriminar son los Falabella que, atemorizados por la muerte de Alberto Solari, vendieron en 1986 sus participaciones. Eliana Falabella se las compró.

La idea de que a la muerte de Alberto Solari la cadena zozobraría resultó infundada, porque con Liliana, María Luisa y Teresa por primera vez en el directorio, más la dupla formada por Reinaldo Solari y Juan Cuneo, Falabella emprendió la etapa de crecimiento más acelerada de su historia.

En la década del 90 duplicó el número de tiendas al instalarse en prácticamente todos los centros comerciales que se inauguraron en el país, desarrolló una compañía de seguros, agencia de viajes, una tarjeta de crédito y más recientemente un banco. En 1993 desembarcó también en Argentina, en 1995 en Perú y en 1996 se abre a la bolsa. En todas estas iniciativas la multitienda de los Solari sería imitada por la competencia.

Como si no fuera suficiente, en 1999 la cadena adquirió el 20% de Farmacias Ahumada; en 2001 compró los activos de la cadena norteamericana Home Depot en Chile, y a mediados del año pasado volvió a sorprender al mercado al fusionarse con Sodimac.

Se formó así un conglomerado que es considerado el más grande de Latinoamérica, con un patrimonio bursátil en torno a los US$ 2.800 millones que podría seguir aumentando si, tal como anticipa el mercado, el próximo paso es ingresar al mundo supermercadista.

En el acercamiento y posterior acuerdo con la familia Del Río Rondanelli, dueña de Sodimac, y también descendiente de inmigrantes italianos, jugó un rol fundamental Sergio Cardone Solari.

Cardone es hijo de otra de las hermanas de Alberto y Reinaldo, Ginetta.

Con los ingresos que recibe de Falabella, Sergio Cardone también formó su propia sociedad de inversiones, lo mismo que Reinaldo Solari y Juan Cuneo. Y al igual que las tres hijas de Eliana Falabella y Alberto Solari, ellos también incorporaron a sus respectivos hijos.

Ésas son las seis ramas de esta familia. Las que insisten en proclamar su independencia pero no desperdician las oportunidades de actuar en forma coordinada y demostrar cuán poderosos pueden llegar a ser si se transforman en un solo grupo.

Los negocios de Cardone

La gran cercanía que tiene con Reinaldo Solari y sus hijos, explica que Sergio Cardone sea su socio en muchos negocios, como la Constructora Enaco o Handeman Mining, la compañía que adquirió en el año 2001 los activos de Minera Cascada en la Primera Región al empresario Manuel Cruzat.

Por otra parte, Cardone posee también la administradora de fondos de inversión inmobiliaria Cimenta.

Además, posee el 2,4 por ciento de Falabella y ocupa también un sillón en el directorio.

Cuneo deja actuar a sus hijas

Juan Cuneo Solari ha demostrado, con creces, su innato talento empresarial en el desarrollo que ha tenido Falabella. Sin embargo, son sus dos hijas quienes están a cargo de la sociedad familiar Liguria, dedicada fundamentalmente a negocios agrícolas.

Giorgianna, publicista, en el año 2001 dejó su cargo como jefa de marketing del Banco de Chile para hacerse cargo del día a día del campo de mil hectáreas en Casablanca que da vida a Viña Casas del Bosque y Agrícola Casas del Bosque.

Paola, ingeniera comercial, ve la parte más administrativa y financiera de los negocios.

Al campo en Casablanca comprado en los 90, a fines del 2003 sumaron tierras en Osorno, para desarrollar un proyecto lácteo llamado Agrícola Casas del Sur.

Liguria es también dueña del 12,6% de Falabella y 22% de Aguas Nuevas.

Reinaldo y sus tres hijos

Carlo, el menor de los hijos de Reinaldo Solari, estuvo solo en la administración de los negocios familiares hasta que a fines del año pasado se le sumó su hermano Piero.

Hoy los dos administran Megeve, la sociedad de inversiones que se propuso buscar oportunidades de negocios de tamaño relevante -sobre los US$40 millones- y rentabilidad atractiva.

Pese a que no es del tamaño al que decidieron enfocarse, la amistad con los dueños de Geomar los llevó a comprar el 50,2% de esta exportadora de mariscos.

También poseen participaciones que no especifican pero describen como importantes en la Constructora Enaco y la compañía Handeman Mining.

El 2003 intentaron infructuosamente adquirir Esval. Pero este año lograron entrar al negocio sanitario al promover la formación de Aguas Nuevas.

Lo que viene ahora, dicen, es consolidar antes de seguir creciendo.

Liliana, en el negocio lácteo

La mayor de las hermanas Solari bautizó como Bethia a su sociedad de inversiones. El nombre hace honor a una yegua de su haras Don Alberto, que ganó premios en Estados Unidos y que murió en un accidente.

El hijo de Liliana, el ingeniero agrónomo Carlos Alberto Heller, encabeza Bethia, promoviendo la diversificación del holding.

Hoy suman más de diez empresas entre las que se cuenta Sotraser, una firma de transporte y servicios integrales que partió con sólo dos camiones y que hoy suma más de 300, con ventas por US$ 18 millones anuales.

En 2002 adquirieron la lechera Calán, a principios de 2003 la firma de helicópteros AeroAndina, este año Parmalat y ahora las sanitarias.

A esto se suma la participación de 13% en Falabella.

Además, están en las negociaciones preliminares para adquirir la Hacienda Rupanco.

En la gerencia general de Bethia está el hijo del ex marido de Liliana, Gonzalo Rojas Vildósola, ingeniero comercial que antes trabajó en Financiera Condell, PriceWaterhouse y L'Oreal.

María Luisa recién comienza en la flora comercial

En el año 2003, María Luisa Solari contrató al ingeniero Alex Harasic para que liderara la profesionalización y expansión de su holding de inversiones: "Auguri", palabra de origen italiano que se traduce como "felicidades".

Hasta ahora, María Luisa Solari Falabella y su única hija, María Cecilia Karlezi, se habían concentrado en el negocio de las plantas, montando en Buin el Vivero San Francisco, que abastece a los Homecenter y grandes ferreterías, supermercados y otros negocios del rubro.

Se espera que la reciente inversión en las sanitarias sea el comienzo de la expansión que Harasic está llamado a promover en este grupo.

Al igual que sus hermanas, Liliana y Teresa, también tiene un 13% en Falabella y un haras, El Sheik, donde posee el 100%.

Además controla el 24% del Hipódromo Chile.

Teresa y su diversificación

Pudo seguir una exitosa carrera como golfista, pero Juan Carlos Cortés se fue a estudiar Business en Estados Unidos y a su regreso a Chile se hizo cargo de la sociedad de inversiones Corso, en la que él y su hermana Francisca son socios de su madre, Teresa. En la etapa de formación del holding y posteriormente en la evaluación de algunos negocios, esta rama de la familia ha contado con el apoyo de Bernardo Fontaine, ingeniero comercial que estuvo a cargo del área financiera de Falabella y que hoy posee su propia firma de asesorías, Asefin.

Corso se ha propuesto invertir en negocios bien administrados con perspectivas de crecimiento importantes.

Con estas directrices, en 2003 adquirieron el 12,5% de Pesquera Itata y elevaron su participación en Constructora Almagro a 12,5%.

Además, cuentan con una de las principales cadenas de tiendas de golf del país, Rebels Golf Center, fundada en 1992. Ahí, Juan Carlos Cortés vuelca su pasión por este deporte.

Sobre el origen del italianísimo nombre Corso, es la unión de los apellidos Cortés y Solari.


[HPSC1]n


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir

Foto:Fotobanco/Ilustración digital Luis Antonio Silva C.


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales