REPORTAJES

Domingo 18 de Junio de 2006

EL FANTASMA DEL CAMBIO DE GABINETE TODAVÍA RONDA EN PALACIO:
Andrés Zaldívar, el problema de Bachelet

La Presidenta decidió inaugurar una nueva etapa de su administración tras el cónclave del viernes y, pese a que el cambio de gabinete parecía inminente, resolvió dar una segunda oportunidad a su equipo con el fin de no enturbiar el hito de los 100 primeros días. Pese a esto, ella no ha hecho borrón y cuenta nueva. "La Mandataria sigue pensando y evaluando un cambio ministerial", dicen en Palacio. En el Gobierno señalan que su principal inconveniente es Andrés Zaldívar, quien no ha logrado configurarse como jefe político del Gobierno.

ROCÍO MONTES y MARIELA HERRERA

La mañana del viernes, en el cónclave oficialista del estadio San Jorge, acababan de terminar sus intervenciones los presidentes de los partidos de la Concertación.

Hasta el día anterior, el jueves, se preveía que la junta sería más bien tensa, sobre todo por las consecutivas críticas que venían preparando las tiendas contra el Gobierno.

Cuando los más de 200 serios asistentes terminaban de escuchar las alocuciones, se oyó un grito inesperado:

-"¡Argentina ganó 6-0!"

La noticia, justamente, la daba el vocero del Gobierno, Ricardo Lagos Weber, quien provocó no sólo una risotada explosiva y generalizada entre los asistentes sino que, además, fue celebrado por la Presidenta Michelle Bachelet.

La anécdota es relatada por un secretario de Estado para ejemplificar la sintonía total que existe entre la Jefa de Estado y el hijo del ex Presidente Lagos.

Una sincronía que varios en el gabinete no han logrado establecer con la Mandataria, según señalan en La Moneda, pero que resulta todavía más grave en el caso del ministro del Interior, Andrés Zaldívar. Dicen que "no hay feeling entre él y Michelle Bachelet".

"En estos 100 días no sólo no ha conseguido captar su estilo -que incluye confianza, competencia y afecto- sino que además no ha podido instalar el liderazgo político que la Presidenta necesita", señala un funcionario de gobierno.

Tampoco para Zaldívar ha sido fácil. Sus cercanos comentan que los separa la forma de hacer política: "Andrés cree en un sistema presidencialista firme y eso aquí no existe. Tampoco le gusta la forma como se ha tratado a los partidos de la coalición. No está cómodo ni con las maneras de los asesores de Bachelet ni con el modo de resolver las cosas. Se dio cuenta de que él está ahí más como una garantía que como un personero clave para el gobierno, que él no puede ser parte de las decisiones".

Última decisión de la Presidenta

Hasta hace una semana, en el gabinete de Bachelet se tenía la certeza de que habría un ajuste ministerial tras la crisis de los secundarios. "Si las paralizaciones se hubiesen extendido una semana más, habrían sido varios los ministros que estarían fuera del Gobierno", señala un alto personero que durante esta semana ha conversado con la Presidenta.

Pero el viernes la Jefa de Estado, al dar por cumplidas las tareas que ella misma se impuso durante la campaña, optó por inaugurar una nueva etapa, dejando en suspenso el cambio de sus secretarios de Estado.

Esto, entre otras cosas, comentan sus colaboradores, con el fin de no enturbiar el hito público de sus tres meses en La Moneda y con el objetivo de no dar una señal de crisis en el gabinete que ella misma diseñó.

Sin embargo, según confirman sus asesores y varios secretarios de Estado, hay dos hechos claros para Bachelet.

Uno, que el ministro Martín Zilic tiene sus días contados en Educación: "La única pregunta es cuándo saldrá", confidencia un miembro del Ejecutivo.

Y, dos, que aunque por ahora no hará cambios en su equipo político -a pesar de tener una mala evaluación de su funcionamiento- la Presidenta no está conforme con la actuación de su ministro del Interior, Andrés Zaldívar.

"Ella entiende que las responsabilidades son compartidas, pero la cabeza del grupo es el ministro del Interior, por lo que su grado de culpa es mayor", señala un alto miembro del Gobierno al enumerar la seguidilla de errores que se le han enrostrado al ex presidente de la Cámara Alta.

Si bien son varias las equivocaciones que se le atribuyen, el hecho que lo golpea con mayor fuerza, según señalan en el gabinete, fue su mal manejo en la crisis con los estudiantes. Sobre todo, por haberle dado la oportunidad al senador Mariano Ruiz Esquide (DC) de que negociara con los jóvenes justo en momentos en que La Moneda creía estar apagando el incendio tras varias semanas de infructuosas gestiones.

Desde La Moneda analizan, también, que Zaldívar no ha logrado salirse del rol de legislador.

"Él es un gran negociador y un buen elemento para lograr acuerdos, pero no ha entendido que estar en el Ejecutivo implica tomar decisiones que a veces pueden ser impopulares".

Cambio en problemas

"Zaldívar es un problema mayor, pero también es un problema cambiarlo", agrega un miembro del círculo de confianza de Michelle Bachelet.

Hay tres puntos que la Primera Mandataria ha analizado antes de mover alguna de las piezas de su equipo ministerial:

Uno, la verdadera necesidad del cambio.

Dos, las consecuencias de dicha salida, que serían especialmente complejas en el caso de Zaldívar. Esto porque, junto con Zilic, serían dos los ministros democratacristianos que saldrían pronto del Gobierno.

Tres, las alternativas de reemplazo. Un tema difícil porque la Presidenta Bachelet no tiene nombres para Interior; menos aún en la DC. Por ello, tendría que buscar a alguien de otra tienda para el cargo, lo que implicaría, a su vez, mover a uno de los otros dos integrantes del equipo político de La Moneda: la ministra Paulina Veloso o Ricardo Lagos Weber. Justamente, dos de los mejor evaluados.

"Como Zaldívar no tiene liderazgo político, la Presidenta todavía siente que no puede otorgarle autonomía al equipo político", dice un cercano a la doctora PS.

Esto, aunque desde el círculo íntimo de Andrés Zaldívar se señale lo contrario: "En el estilo que ha impuesto Bachelet, es ella la que tiene el liderazgo", comenta un cercano colaborador del ministro del Interior.

En ese esquema, agregan, la añorada figura de José Miguel Insulza en La Moneda no tendría cabida.

Pero en el Gobierno, aunque ven poco probable que Bachelet pida ahora la renuncia a algunos de sus ministros, saben que el tema es un peso que arrastrará durante esta nueva etapa.

"La Presidenta sigue pensando, evaluando. No es algo que haya olvidado. La nube negra anda rondando", señalaba un asesor la noche del viernes.

Hay quienes piensan, al interior del Ejecutivo, que los cambios se podrían postergar para el mes de septiembre, cuando el Gobierno cumpla seis meses. Otros apuestan a que se podrían dar a un año de la llegada de Michelle Bachelet a La Moneda.

Mientras tanto, la Mandataria tomó la decisión de darle una nueva oportunidad a Andrés Zaldívar.

Para ello, se confidencia desde Palacio, pretende blindarlo con el fin de que se mantenga en el Ministerio del Interior. "El mejor escenario es que Andrés Zaldívar despierte, y que empiece a ejercer como el jefe de gabinete que es", cuenta un alto personero cercano a la Mandataria.

En el marco de la misión de afirmar al secretario de la DC es que se explica que éste haya dirigido toda la segunda parte del cónclave oficialista del viernes, que incluyó las intervenciones de los presidentes de las respectivas Cámaras y de los jefes de bancada. "Luego del encuentro, claramente Andrés Zaldívar salió fortalecido", señala el presidente de uno de los partidos de la Concertación.



HITOS

Cortocircuitos Zaldívar-Bachelet

Hablar más de la cuenta

1
El lunes 20 de febrero, recién llegado a Santiago de sus vacaciones, Andrés Zaldívar concedió entrevistas radiales en las que aseguró que en la etapa de nominaciones los partidos serían escuchados. Aseguró que la Presidenta sostenía más contactos con las colectividades de lo que la gente sospechaba. Esto causó la ira de Bachelet pues ya había instalado que las decisiones las tomaba sola.


2
Gobernadores

El ex presidente de la Cámara Alta era el hombre encargado de recibir las propuestas de los partidos de la Concertación y de hacer las consultas políticas necesarias. ¿Resultado? La molestia de la DC tras las designaciones, la renuncia de una recién ungida gobernadora y el rechazo de asumir el cargo de otro elegido. La situación hizo que ésa fuera la agenda del primer Consejo de Gabinete de Bachelet.


3
Fujimori

Un impasse con el gobierno limeño de Alejandro Toledo le trajo a Bachelet la casi nula coordinación entre el jefe de gabinete y el Canciller Alejandro Foxley. Se le cobra a Zaldívar no haber contenido las declaraciones públicas del ex Mandatario peruano, Alberto Fujimori. Además, el jefe de gabinete nunca se enteró del oficio que envió RR.EE. a la Suprema que restringía las facultades de Fujimori.


4
Secundarios

Diversas son las críticas a Zaldívar en esta crisis: no prever la magnitud del conflicto estudiantil y tener un mal manejo de la seguridad al no haber controlado la sobrerreacción de las Fuerzas Especiales de Carabineros ni los saqueos en el centro de Santiago. Además, en el Gobierno resintieron que no frenara las negociaciones que, a título personal, llevara a cabo el senador Mariano Ruiz Esquide.



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El ministro del Interior, Andrés Zaldívar, no ha logrado empalizar con el estilo de la Presidenta Bachelet.
El ministro del Interior, Andrés Zaldívar, no ha logrado empalizar con el estilo de la Presidenta Bachelet.


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