martes 12 de octubre de 2010  
 
Experta en balance Kelly sanar la depresión con técnicas de yoga
 
Dice que a través de la meditación, respiración y posturas del yoga es posible sanar males como la ansiedad, depresión, asma o colon irritable. Kelly Larson, quien estudió cómo lograr una transformación corporal a nivel académico y fundó un centro en Boston, lo comprobó en su propia vida, al superar su propia depresión con sus ejercicios.  

Por Daniela Mohor.  

 Kelly Larson tenía sólo cinco años cuando un acontecimiento familiar cambió su vida para siempre. Vivía junto a sus padres y dos hermanos menores, Erik y Jared, en una granja del estado de Iowa. Tenían una vida simple y tranquila, pero en 1984, un día de mucha nieve, su padre, Gary, estaba despejando el patio de la casa con un tractor y no se dio cuenta de que sus hijos estaban jugando ahí. Sin querer, atropelló a Jared, de 20 meses.

La familia se sumió en una pena incomensurable. Y aunque después nacieron dos niños más, Kurt y Trina, nada volvió a ser igual. Kelly cayó en una profunda depresión y durante la adolescencia trató incluso de quitarse la vida.

Para ella, sin embargo, ésos parecen ser hoy tiempos lejanos.

-Ahora mi familia está muy bien y eso es bueno, porque lo pasamos muy mal. Estamos felices, nos llevamos bien y mis padres son muy unidos, lo que ha sido una inspiración. He visto a muchas parejas perder a un hijo y no siempre logran sobrellevarlo juntos. Y desde que yo me he sanado, veo las cosas de otra manera: me di cuenta de que ellos están mejor de lo que yo pensaba. Es como si mi propia sanación hubiera ayudado al resto también -dice desde Boston.

Sanación, cambio y, sobre todo, transformación son palabras recurrentes en la boca de Kelly Larson. No es por nada que se autodefine como instructora de yoga -es una de las más connotadas en Estados Unidos- y "consultora en transformación".

No sólo ha estudiado esta disciplina, poco conocida en Chile, durante más de una década, recibiendo entre otras cosas un máster de la Universidad Prescott de Arizona, sino que además ha vivido la experiencia de la transformación en carne propia. Y hoy se dedica a compartirla con los clientes de Breathe Into Balance, la empresa que creó en la zona de Boston y que se dedica a entregar clases de yoga en distintas ciudades de Estados Unidos y a ayudarle a la gente a usar técnicas de yoga y meditación para generar cambios en su vida o simplemente sanarse de males como la ansiedad, el estrés, el asma, el dolor de espalda o el colón irritable, entre otros.

-La transformación es simplemente un gran cambio y ocurre de dos maneras: cuando algo muy importante te ocurre de manera imprevista, como la muerte de alguien cercano, un embarazo no planeado, la pérdida de un empleo. O cuando la gente toma una opción: dice "no soy feliz así como estoy" o "tiendo a tener tal o cual patrón de pensamiento y no quiero tenerlo más" o "estoy triste todo el tiempo y no quiero estarlo". Y hacen un cambio, un gran cambio -explica Kelly.

Ella ayuda a las personas en ese proceso.

camino de Kelly hacia la transformación comenzó a los 16 años. Fue a esa edad y después de su intento de suicidio, que decidió darle otra oportunidad a la vida y dio un primer paso: "Dejé de buscar complacer a todo el mundo y fue como quitarme una carga de encima". A los 19 años, en una clase de psicología, se dio cuenta de que los síntomas que estudiaba en teoría eran los que ella tenía: era maniaco-depresiva. Y decidió dar un paso más, el más importante:

-Ya no quería sufrir de los efectos colaterales de los remedios y decidí que iba a salir de eso por mí misma. Fue como si hubiera recibido un mensaje del universo que me hacía sentir: "Voy a hacer esto por mis propios medios y confío en que me voy a sanar". Y sólo con tomar esa decisión, vi cómo el mundo me respondió.

La transformación, explica Kelly, funciona de manera integral. Uno no puede cambiar sólo el cuerpo, la mente o "el corazón". Uno transforma toda la persona. Da un ejemplo muy sencillo:

-Si uno quiere bajar de peso, entonces empezará a comer menos o más sano, a hacer más ejercicio y a dormir más. Eso va a llevar a que su mente trabaje de otra manera y que su cuerpo se sienta de una forma diferente. Y como muchas veces el sobrepeso tiene que ver con algún factor emocional, es probable que también revise lo que le pasa en ese plano. Se termina cambiando muchas cosas.

A medida que fue siguiendo su propio camino para salir de la depresión, Kelly fue encontrando herramientas que hoy le sirven para ayudar a sus clientes. Y para ella, lo que mejor resultado da es el yoga.

En su proceso personal, Kelly se apoyó mucho en la meditación, que le gusta definir como una especie de rezo a través del que uno se abre a las respuestas que le puede dar el mundo. Pero también se ha dedicado a revisar permanentemente la investigación científica que existe sobre los beneficios del yoga para la salud mental y física. Y se ha apoyado en esa evidencia para desarrollar las técnicas que usa.

-La interpretación espiritual del yoga es que consiste en crear un espacio que nos permite conectarnos con nuestra naturaleza superior o dios, según con quien estemos hablando. Eso requiere que despejemos nuestra mente de los pensamientos que no nos sirven, el corazón de cualquier emoción que nos incomode, el cuerpo de cualquier tensión que nos impida estar en un estado mayor de conexión. Pero el yoga es también simplemente la práctica de una disciplina y se ha demostrado que tiene muchos beneficios -dice.

El yoga tiene cuatro componentes: la postura, le respiración, la medicación y la purificación. Pero de manera general, las investigaciones científicas se han concentrado, sobre todo, en la meditación y la respiración.

-Lo que hace la meditación es despejar la mente, entonces permite por ejemplo eliminar los pensamientos negativos y el estrés. Al hacerlo las personas relajan sus músculos y su cabeza también y eso tiene un impacto sobre sus síntomas físicos que empiezan a disminuir. Eso ayuda a las personas con ansiedad, artritis o bochornos por la menopausia. Y vale incluso para el dolor- explica la experta.

En cuanto a la respiración, existe más que nada evidencia de que es útil para las personas con depresión, pero Kelly convirtió ese componente del yoga en el pilar de su trabajo.

-Para mí, la respiración es el fundamento de todo, porque puedo enseñar a meditar desde la respiración, a hacer posturas desde la respiración. Considero que les sirve de manera fantástica a las personas para que superen lo que tienen que superar. Y muchas veces obtengo mejores resultados con mis clientes que los que aparecen en los estudios científicos, y creo que es justamente porque refuerzo el trabajo de posturas y meditación con respiración.
 
Durante su proceso de sanación, Kelly se apoyó mucho en una instructora de yoga que le enseñó a meditar. Fue entonces que empezó a tomarse tiempo para sentarse afuera cerca de la naturaleza, pensar en alguna pregunta esencial que tenía respecto de su vida y abrir su mente para sentirse más receptiva. A veces esa sesión de meditación duraba cinco minutos, otras veinte y otras horas.

La experta sabe, sin embargo, que no todos cuentan con mucho tiempo para meditar. Por eso, la manera en que ella usa el yoga como herramienta para la transformación es muy flexible. Hay clientes que ve un par de veces y les enseña cosas básicas que luego convierten en hábitos. Otros con los que trabaja dos días completos una vez al mes. Y otros más que la van a ver dos a tres veces por semana durante un año.

-Mi meta es que cada uno desarrolle su propia práctica y su propio set de herramientas para la vida. Entonces trabajo con ellos sólo el tiempo necesario para que ellos adquieran nuevos hábitos. La transformación consiste simplemente en buscar nuevos patrones de comportamiento. Y como llevo mucho tiempo enseñando yoga, se cómo adaptar las posturas a las necesidades emocionales o mentales de cada uno -dice Kelly.

Lo primero que la experta en transformación hace con todos sus clientes es enseñarles a respirar de manera adecuada y a sentarse derechos. La respiración abdominal que ella enseña, explica, tiene la ventaja de evitar que los músculos del pecho y los hombros trabajen y se tensen, y permite, por lo tanto, una sensación de mayor relajación.

-Es simple: basta con sacar el abdomen cuando uno inhala y entrarlo cuando uno exhala. Generalmente la gente no respira hondo y lo hace con el pecho y eso es respirar estrés, es respirar ansiedad -dice.

El segundo paso consiste en enseñarles a los clientes a "tener una intención" mientras practican las posturas de yoga que Kelly les indica.

-Les sugiero que piensen "Me estoy relajando", "estoy presente", "confío". Les ayuda a aprender a reprogramar sus mentes. Si sufren de ansiedad pueden respirar y repetir en silencio "estoy relajado", o si están con depresión "me siento bien, amo la vida", aunque no le crean. De a poco van a empezar a creerlo.

Salir de la depresión por la muerte de su hermano no fue la única transformación por la que Kelly ha pasado. Asegura haber vivido varios cambios importantes en su vida. Otro que la marcó fue su decisión de dejar de lado la carrera que tenía para dedicarse al yoga y el bienestar. Saliendo del colegio, estudió artes y diseño gráfico y luego empezó a trabajar en una empresa de medios. Tenía un puesto con responsabilidades, cierto prestigio y bien pagado. Pero a los dos años se dio cuenta de que tenía todo lo que pensaba querer, pero no se sentía feliz. A poco andar fue intuyendo que su felicidad pasaba más bien por ayudar a los demás: renunció, empezó a estudiar "transformación" y tomó un empleo de medio tiempo. Empezó además a hacerles clases a adolescentes en riesgo

-Fue una transformación que requirió mucha valentía y esfuerzo, pero fue fantástico- dice hoy.

¿Es posible entonces decidir cambiar su vida?

Para Kelly Larson, no hay duda de eso.

-Sí, por supuesto, -dice- Y el mundo responde.

 

 Yoga para la salud

Kelly ha desarrollado distintas posturas que ayudan a aliviar los síntomas de distintos malestares. Aquí, algunas de ellas.

Depresión: Con las personas deprimidas, explica, lo esencial es lograr que se motiven para moverse. "A ellos les recomiendo que empiecen respirando hondo durante cinco minutos al día, haciendo una caminata de cinco minutos o realizando una postura por un rato corto. Hay un ejercicio que consiste en arquear la espina dorsal mientras se inhala y redondearla y redondear los hombros con la pera contra el pecho cuando exhala. Hacerlo por cinco a diez respiros sólo una vez al día ayuda a sentirse mejor".

Ansiedad y estrés: Practicar la respiración abdominal es esencial, porque les permite a las personas despejar su cabeza de ideas negativas o obsesivas. "Permite usar mejor los pulmones para sacar más oxígeno y eso ayuda a que el cerebro tenga más oxígeno para funcionar y manejar el estrés", dice.

La experta recomienda además una postura llamada "piernas contra la pared", que consiste en pegar los glúteos contra la pared, levantar las piernas, pegar la espalda al piso con los brazos al costado y quedarse así, con los ojos cerrados, por un par de minutos.

Bochornos: Para aliviarlos Kelly usa técnicas de respiración y lo que llama posturas de "yoga restaurativo", que es pausado y relajante y usa almohadas como soporte. Ese yoga le permite a las mujeres sentir menos estrés. Sus hormonas actúan entonces de manera diferente y ellas sienten menos bochornos.

COlon irritable: Para eso Kelly usa una combinación de posturas de relajación y otras con giros. Una de ellas consiste en acostarse de espalda con los brazos a los costados, cruzar una pierna sobre la otra y dejarlas caer a un lado. Luego se cambia de pierna y se cae al otro lado. "Es una manera de masajear los órganos y de aliviarlos para que funcionen mejor".

En http://www.breatheintobalance.com/index.html, puede ver un video con una clase de yoga de Kelly y otras secuencias de posturas.


 

Por Daniela Mohor..

   
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