sábado 14 de agosto de 2010  
 
Las huellas de las Farc en Chile
 
Según la Fiscalía General de Colombia, en 2001 comenzó la presencia del grupo paramilitar en Chile. Desde esa fecha han pasado por nuestro país, al menos, tres altos miembros de la guerrilla para penetrar organizaciones locales, labor en la que han sido ayudados por chilenos miembros del Partido Comunista, y que continúa hasta hoy con la instrucción a grupos mapuches.  

POR FRANCISCO TORREALBA 

"Me alegra que esté siendo visitado por los mapuches".

El 7 de febrero de 2008 Francisco Cadena, un alto miembro de las FARC, le comentaba vía mail al, por esos días, número dos del movimiento paramilitar, Raúl Reyes, su satisfacción por la presencia de comuneros mapuches en uno de los campamentos clandestinos de la guerrilla.

El extracto del correo es parte del intercambio de antecedentes entre las fiscalías de Chile y Colombia iniciado hace ya tres años, y está incorporado en el dossier que las autoridades locales recibieron el 27 de julio pasado.

El proceso ha significado además la presencia en territorio colombiano del fiscal chileno Emiliano Arias en, al menos, cuatro oportunidades, para coordinarse con sus pares. Labores que inició en 2007 tras ser designado por el fiscal nacional, Sabas Chahuán para, precisamente, investigar nexos de grupos terroristas con organizaciones o movimientos chilenos.

Pero es desde 2001 que la fiscalía de Colombia dice comenzó la presencia de las FARC en Chile. 

El voluminoso expediente incorpora múltiples alusiones a los vínculos que, según la Fiscalía General de Colombia, hay entre Chile y las FARC. Se menciona, por ejemplo, a siete dirigentes del Partido Comunista, entre ellos a los diputados Guillermo Teillier y Lautaro Carmona, presidente y secretario general del partido respectivamente, quienes, junto a Carlos Casanueva, Sergio Sepúlveda, Daniel Núñez, Jorge Insunza Becker y Juan Andrés Lagos, todos miembros del Comité Central de la colectividad, "participan y apoyan las actividades de las FARC". Las acusaciones han sido rechazadas en varias oportunidades por Teillier, Carmona y Lagos. Este último, como encargado internacional del partido, dijo a "Sábado" que "como Partido Comunista chileno no tenemos ninguna relación formal con las Farc. Es una organización que opera en territorio colombiano y tiene sus raíces históricas allá", aunque no quiso responder si apoyan o no a la agrupación terrorista.

La información también establece que "en Chile existe un grupo muy particular. Se trata de una célula del PC chileno que hace el trabajo de apoyo ,con el apoyo del partido". Esta agrupación, está integrada por unas 25 personas, ocho de las cuales componen su núcleo operativo y registran viajes a Colombia.

En el dossier se enumera además una serie de evidencias que probarían la estrecha vinculación entre el grupo colombiano y la causa mapuche. Uno de los puntos que llama la atención de los investigadores chilenos es la forma cómo las agrupaciones mapuches violentistas fueron desarrollando sus acciones de manera cada vez más parecida a las FARC.

Por ejemplo, hasta antes de 2005 era común ver en las tomas de terrenos o fundos a numerosos grupos de mapuches, con niños, mujeres y adultos. Luego todo mutó a despliegues casi idénticos a los ejecutados por los paramilitares colombianos, con escuadras de no más de 10 a 15 personas, con una táctica definida e incluso con un miembro dedicado a cronometrar la acción y otro a grabarla.

También hay similitudes en las quemas de buses, acción que la Fiscalía General de Colombia identifica como uno de los procedimientos tácticos de las FARC. "Se efectúa cuando vehículos de servicio público y transportadora de alimentos se movilizan por vías, especialmente para afectar la movilidad y generar terror en zonas de posible presencia guerrillera", se lee en el documento elaborado en Colombia.

Esta descripción coincide con el atentado a un bus de la empresa Tur-Bus en 2008, por el cual están acusados los comuneros mapuches Luis Tralcal, Daniel Canío y Marcos Millanao, quienes, precisamente, registran viajes a Colombia.

Jerarquía en Chile 

Si bien las FARC han buscado insertarse en el mundo desde finales de la década del 70, la internacionalización del grupo parte formalmente el 2 de abril de 1993 con la Octava Conferencia Guerrillera y la creación de la Comisión Internacional de las FARC, ente, al que para graficar su peligrosidad, los investigadores colombianos incluso vinculan con el secuestro y homicidio de Cecilia Cubas, hija del ex Presidente Paraguayo Raúl Cubas.

La Comisión Internacional, de acuerdo con datos enviados desde Colombia, está liderada por el Comando de Dirección integrado por Luciano Marín Arango, alias "Iván Márquez"; Ovidio Salinas Pérez, alias "Juan Antonio Rojas" y Rodrigo Granda, alias "Ricardo González", quien, hace unos años estuvo en Chile y se reunió con varias células radicales, algunas que apoyan la causa mapuche.

Como uno de los miembros de la cúpula de las FARC, el nombre de Granda -colombiano nacionalizado venezolano- es conocido por los distintos organismos de inteligencia de la región. En diciembre de 2004 fue detenido en Caracas, sumando uno más a la larga lista de roces diplomáticos entre Venezuela y el gobierno del ex Presidente Álvaro Uribe. Finalmente, y tras la mediación del Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy -quien buscaba facilitar la liberación de la por esos días rehén Ingrid Betancourt- el también ex portavoz de las FARC fue liberado en 2007.

Otras altas autoridades del grupo terrorista colombiano que han ingresado a Chile y han interactuado con agrupaciones locales son Jairo Lesmes Bulla, alias "Javier Calderón" o "Javier Cifuentes", y Francisco Antonio Cadenas Collazos, alias "Padre Medina" o "Cura Camilo".

Cadenas es un sacerdote que entró a las FARC en 1983 y que en su calidad de "embajador" de la organización terrorista para Brasil, Argentina y Chile, pasó por nuestro país a comienzos del milenio. Su carrera al interior del grupo fue meteórica. Llegó a ser secretario personal del fallecido comandante en jefe de las FARC Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo".

Sus pasos se interrumpieron en 2005, cuando fue detenido en Río de Janeiro, hasta donde había llegado como delegado especial. En marzo de 2007 fue liberado tras su compromiso de mantenerse alejado de las FARC. No obstante, en el computador de Reyes se encontró el documento escrito por Cadenas en febrero de 2008 en el que se establece que seguía activo. Y sobre todo, sus nexos con grupos mapuches. Ese es el texto que señala, de acuerdo con las autoridades colombianas, "su complacencia por la visitas de los mapuches a los campamentos de los FARC y por la creación de una estructura con personal confiable y competente".

Los datos de la fiscalía, en tanto, sitúan la visita  a Chile de Jairo Lesmes Bulla en 2001, donde además de reuniones con grupos locales y establecer contacto con partidarios de las FARC, dio entrevistas a medios de comunicación bajo el nombre de Manuel Cardona, otro de sus alias.

Esa fecha es considerada por las autoridades colombianas como "el inicio de las actividades criminales de las FARC en Chile", ya que a través de la acción de Lesmes Bulla  "se articularon células y grupos de apoyo a la organización terrorista", según dice el documento enviado a la fiscalía de nuestro país. En todo caso, hay otros antecedentes que aseguran que estuvo en Chile  en 1998, y que habría participado de unas charlas en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE).

Lesmes Bulla fue apresado el 8 de agosto de 2008 en Colombia, acusado de planificar un atentado en contra del entonces ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, hoy Presidente de ese país. Al detenerlo, le encontraron 85 kilos de explosivos.

El rol clave de "Roque"

La detención de Jairo Lesmes Bulla fue clave para que el principal interlocutor chileno con las FARC ampliara sus ámbitos de influencia. Se trata de Manuel Olate Céspedes, que de acuerdo a la justicia colombiana responde al alias de "Roque" y una vez apresado Lesmes Bulla, "asumió las actividades de las FARC en Chile" y "recibía orientaciones directamente de Raúl Reyes para el trabajo de la organización terrorista".

Olate es el joven que apareció en fotografías junto a Raúl Reyes en el frente 48 de las Farc, en la frontera de Ecuador con Colombia. Las imágenes fueron tomadas en febrero de 2008 pocos días antes del bombardeo que le costó la vida al ex número dos de la fuerza paramilitar.

La explicación dada en su momento por Manuel Olate para justificar su vestimenta militar y así, de paso, negar que haya recibido algún tipo de instrucción en el uso de armas, fue que producto de las lluvias su ropa se había mojado. Además, argumentó que se fotografió con Reyes porque como miembro del PC se "trataba de un momento histórico". Cuando le preguntaron por su visita al campamento, sostuvo que fue aprovechando su asistencia a una reunión de la Coordinadora Continental Bolivariana que se efectuaba en Ecuador.

Manuel Olate -que ha negado ser "Roque" y que de acuerdo con información de inteligencia estaría en Venezuela-, según los antecedentes obtenidos de los correos electrónicos de Reyes, no agotaba sus nexos con grupos violentistas en su relación con la cúpula de las FARC.

Gracias a la comunicación que tenía con Reyes, sirvió de intermediario de miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru  (MRTA) de Perú en Chile con la jerarquía del grupo colombiano.

"La gente del MRTA que está por aquí nos pidió le informáramos que por el problema de 'Ricardo' en Venezuela se quedaron sin conexión con las FARC pidieron que si era posible, por este lado, darles una manito", le escribió Olate a Raúl Reyes.

Olate, según la documentación colombiana, fue crucial además en las relaciones de las FARC con grupos mapuches. En el texto se incluyen copias de correos electrónicos intercambiados entre Olate y Raúl Reyes sobre "las propuesta de mapuches para recibir 'instrucción militar' por parte de las FARC, con el propósito de recuperar territorios que actualmente estarían bajo custodia de entidades estatales".

"Existen compañeros del pueblo mapuche que hace rato están en lucha con el Estado por la devolución de sus tierras, tienen planes ambiciosos respecto de liberar una zona en el sur de Chile, donde actualmente viven. A través de unos contactos se acercaron a nosotros para pedir apoyo en términos de instrucción, les dije que haría las consultas pertinentes y es lo que estoy haciendo", escribió Olate.

"Precise detalladamente con los compañeros mapuches, su interés en recibir la experiencia nuestra. Hay que hacerles ver las características de quienes harían la experiencia, partiendo de la dureza del régimen militar y de los riesgos a que se exponen por la diaria confrontación armada con las tropas enemigas", respondió Reyes.

Otro correo, esta vez escrito a Reyes por alguien identificado con el alias "Inés", también fue incorporado por la fiscalía colombiana como prueba de la relación de las FARC con los mapuches. "Hoy por ejemplo, nos piden ayuda para una movida sobre un dirigente mapuche encarcelado, con lo cual nos consideran personas que pueden ayudarlos, o sea solidarios e importantes".

Movimiento Continental Bolivariano

La Coordinadora Continental Bolivariana -creada en 2003 y que en 2008 se transformó en Movimiento- es una de las principales ramas de la Comisión Internacional de las FARC para influir en el mundo.

Hoy el Movimiento Continental Bolivariano es visto por los fiscales chilenos como el principal representante de las FARC en el país. El secretario general de esta agrupación es el chileno Carlos Casanueva Troncoso, miembro del comité central del PC, quien hizo su carrera política en Arica y que vive en Caracas y participa del Parlamento Latinoamericano de Venezuela.

Por su investidura viaja constantemente a Cuba -la última vez en mayo- y a otros países para participar de foros de extrema izquierda. Sus últimas paradas fueron México y República Dominicana. En Caracas, en tanto, participó de la "II Jornada Internacional por el Derecho Universal de los Pueblos a la Rebelión Armada", efectuada en marzo. El lugar escogido para el encuentro fue emblemático: la Plaza Manuel Marulanda.

De acuerdo con el dossier enviado desde Colombia el Movimiento Continental Bolivariano fue creado en el marco de la estrategia de las FARC de "expansión y apoyo internacional, capitalizando el nuevo escenario regional impulsado por la doctrina bolivariana, para concentrar movimientos de izquierda radical".

Se estima que el Movimiento hoy está representado, además de Chile y Venezuela -donde tiene su sede principal-, en Ecuador, Colombia, Perú, Argentina, Uruguay, República Dominicana, Costa Rica, México, Bolivia, Brasil y Europa

En el documento recibido por la fiscalía chilena al abordar las actividades del Movimiento también se menciona a Manuel Olate. Dice que en julio de 2007 "realizó actividades para la recomposición del capítulo chileno del Movimiento, mediante actividades en las universidades, publicaciones escritas (periódicos) y propagandas virtuales a través de la página web de las FARC".

 

POR FRANCISCO TORREALBA.

   
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