Rememorando el Cruce de los Andes

"...Chile y Argentina son referentes en el concierto americano, al demostrar que es factible pasar del pretérito antagonismo a la cooperación y amistad, en un período relativamente corto...".  

Óscar Izurieta F. General de Ejército Comandante en Jefe 

Por oficio del Director Supremo Pueyrredón, fechado el 24 de diciembre de 1816, se instruía al general José de San Martín para organizar y desplazar la fuerza argentino-chilena, que encabezaría junto al general Bernardo O'Higgins en enero de 1817. Mediante éste se entregaban " las instrucciones reservadas á que debe arreglarse en la campaña sobre Chile ". En su artículo primero señalaba: " La consolidación de la independencia de la América de los reyes de España, sus sucedores y metrópoli, y la gloria á que aspiran en esta grande empresa, son los únicos móviles á que debe atribuirse el impulso de la campaña".

Es aquí donde queda reflejada la importancia de esta gran empresa bélica que emprendió el Ejército de los Andes al cruzar el macizo andino. Le dio la libertad a Chile, consolidó la de Argentina y sentó las bases para la Expedición Libertadora del Perú. Por ello el Ejército chileno, en conjunto con el Ejército argentino, como celebración del Bicentenario, recrearon el espíritu del "Cruce de los Andes", a través de 250 soldados de las dos instituciones, que en estos días marchan en la cordillera por varias de las rutas originales utilizadas por los patriotas, rememorando uno de los hechos históricos de mayor trascendencia en la vida de ambos pueblos.

Esta travesía -que se realiza del 27 de enero al 12 de febrero- marca el comienzo de las celebraciones con que Chile y su Ejército conmemoran su común Bicentenario. Demuestra, además, el nivel de integración alcanzado por los ejércitos de ambos países, símbolo de la unión entre Chile y Argentina, amistad y cooperación castrense que exhibe un presente concreto y un futuro auspicioso.

Esta relación ha pasado por ciclos que van del acercamiento y la cooperación, al alejamiento y la tensión. Sin embargo, y pese a las crisis que han existido, nunca se llegó a extremos irreversibles, primando el sentido común y la tradición de amistad. Clave para entender la evolución contemporánea del vínculo bilateral es el Tratado de Paz y Amistad de 1984, el que permitió la solución de las controversias y asumir un compromiso de paz e integración; mismo espíritu que fuera ratificado en octubre pasado, cuando las Presidentas de Chile y de Argentina suscribieron en Maipú un nuevo tratado de integración y cooperación -que complementa al anterior-, en el mismo sitio donde San Martín y O'Higgins se abrazaron al término de la batalla.

Este ha sido el ánimo que ha prevalecido al publicitar los procesos de modernización; al transparentar los gastos en defensa; al participar con fuerzas integradas en operaciones de paz; al realizar permanentes ejercicios combinados; al intercambiar un alto número de alumnos en cursos profesionales, y al conformar la unidad binacional de Operaciones de Paz "Cruz del Sur", la que compuesta por medios militares de los dos países quedará a disposición de la ONU a partir de diciembre de 2010.

Ambos ejércitos, a su vez, han desarrollado en la última década un creciente proceso de acercamiento, el que, iniciado sobre la base de medidas de confianza mutua de "primera generación", ha alcanzado las de tercera y la plena integración en varios campos, ampliándose incluso a áreas asociadas al desarrollo y a la política exterior de los respectivos países.

Estas experiencias, además de aportarnos confianza, integración y paz, representan un modelo comprobado para avanzar en el entendimiento con otros estados. Así, el proceso chileno-argentino constituye una lección aprendida respecto de una forma de articular la relación entre países de la región. Gracias a la integración lograda, Chile y Argentina son referentes en el concierto americano, al demostrar que es factible pasar del pretérito antagonismo a la cooperación y amistad, en un período relativamente corto.

El presente Cruce de los Andes nos proporciona una singular ocasión para reflexionar sobre las promisorias relaciones bilaterales, en un entorno internacional donde desgraciadamente abundan los ejemplos de tensiones, enemistades y crisis. En el cono sur de América somos afortunados al haber logrado una relación de paz y amistad estable con Argentina. Ello nos permite afirmar que la voluntad de cooperación e integración que inspiró a San Martín y a O'Higgins sigue vigente hasta nuestros días. Parte importante de esta positiva situación se ha sustentado en la fecunda relación entre los ejércitos chileno y argentino.

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   El Tiempo
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Puzzle
   Imagen portada
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
Versión Digital

Ver versión animada
  • Revistas
    El Mercurio
  • Ya
    Especial día del amor.
    Alternativas  Académicas Ediciones Especiales